This is a digital copy of a book that was preserved for generations on library shelves before it was carefully scanned by Google as part of a project to make the world's books discoverable online. It has survived long enough for the copyright to expire and the book to enter the public domain. A public domain book is one that was never subject to copyright or whose legal copyright term has expired. Whether a book is in the public domain may vary country to country. Public domain books are our gateways to the past, representing a wealth of history, culture and knowledge that's often difficult to discover. Marks, notations and other marginalia present in the original volume will appear in this file - a reminder of this book's long journey from the publisher to a library and finally to you. Usage guidelines Google is proud to partner with librarles to digitize public domain materials and make them widely accessible. Public domain books belong to the public and we are merely their custodians. Nevertheless, this work is expensive, so in order to keep providing this resource, we have taken steps to prevent abuse by commercial parties, including placing technical restrictions on automated querying. We also ask that you: + Make non-commercial use of the files We designed Google Book Search for use by individuáis, and we request that you use these files for personal, non-commercial purposes. + Refrainfrom automated querying Do not send automated queries of any sort to Google's system: If you are conducting research on machine translation, optical character recognition or other áreas where access to a large amount of text is helpful, please contact us. We encourage the use of public domain materials for these purposes and may be able to help. + Maintain attribution The Google "watermark" you see on each file is essential for informing people about this project and helping them find additional materials through Google Book Search. Please do not remo ve it. + Keep it legal Whatever your use, remember that you are responsible for ensuring that what you are doing is legal. Do not assume that just because we believe a book is in the public domain for users in the United States, that the work is also in the public domain for users in other countries. Whether a book is still in copyright varies from country to country, and we can't offer guidance on whether any specific use of any specific book is allowed. Please do not assume that a book's appearance in Google Book Search means it can be used in any manner any where in the world. Copyright infringement liability can be quite severe. About Google Book Search Google's mission is to organize the world's Information and to make it universally accessible and useful. Google Book Search helps readers discover the world's books while helping authors and publishers reach new audiences. You can search through the full text of this book on the web at|http : //books . google . com/ DigitLi i dby Google Digitized by Google Digitized by Google i Digitized by Google f CARTAS DEL LIBERTADOR. . l ^ V MEMORIAS DEL GENERAL O'LEARY PUBLICADAS POR ORDEN DEL ILUSTRE AMERICANO GENERAL CfUZMAN BLANCO. \o\\xc Y.^\Y^ CARACAS IMPRENTA T LITOGRAFÍA DEL GOBIERNO NACIONAL 1887 Digitized by VjOOQ IC THE NEW YORK PUBLIC LIBRARY 623887 ASTOR, LtNOX ANO TILDEN FOUNDAIION8 ñ i9ia _ L Digitized by Google ESTADOS UNIDOS DE VENEZUELA « Ministerio de Relaciones Interiores. — Dirección Política. Caracas: 15 de octubre de 1887. BesfffJfo : Dispone el Presidente de la República que la colección de cartas originales del Libertador, re- cogidas por el Ilustre Procer General Daniel F. O'Leary y por .el "Ktjo de éste, Simón B. O'Leary, y depositadas en el "áalóii Bolívar del Museo Na- cional, por el tlu^tv?.^in^rican<) General Guzmán Blanco, sean pnjbíl^at^^.^eip-'ía^jlmprenta Nacional, como complemento'^e^^á-^trrprlttante obra titulada *' Memorias del General O'Leary." La publicación se hará en la misma forma que tiene la expresada obra ; y correrá por este Ministerio todo lo relativo á la ordenación de car- tas y corrección de pruebas, á cuyo efecto se co- misiona íil ciudadano General Andrés A. Level, como encargado de este trabajo. Comuniqúese y publíquese. Por el Ejecutivo Federal, F. González GrrKÁN. Digitized by Google Digitized by Google CARTAS DEL L1BE8TAD0B. DE 1799 A 1816. " Vera Cruz 20 de marzo de 1799. " Señor D. Pedro Palacio y Sajo. " Estimado tío mió : mi llegada á esto puerto lia sido felismente, gracias á Dios : pero nos hemos detenido aquí con el motibo de haber estado bloqueado la Abana, y ser presiso el pasar por allí ; de sinco Nabios y onse Fragatas Inglesas. Después de haber gastado catorse días en la nabegasion entramos en dicho puerto el dia dos de Febrero con toda felicidad. Hoi me han sucedido tres cosas que me an complasido mucho : la primera es el haber sabido que salia un barco para Maracaibo y que por este conducto podia escribir á usted mi situasion y partisiparle mi biage que ise á México en la inteligen- cia que usted con el Obispo lo hablan tratado, pues me alió aquí, una carta para su sobrino el oidor de allí reco- i Digitized by Google 8 mendandome áel, siempre que hubiese alguna detención, lo cual lo acredita esa que le entregara usted' al obispo que le manda su sobrino el oidor, que fue donde bibi los ocho dias que estube en dicha ciudad. D. Pedro Mi- guel de Hecheberria costeo el viage que fueron cuatro- cientos pesos poco mas ó menos de lo cual determinara ust^d, si se los paga aqui ó alia á D. Juan Esteban de Hechesuria que es compañero de este Sr. á quien bine recomendado por Hechesuria y siendo el conducto el Obispo. Hoi a las onse de la mañana llegue de México y nos vamos á la tarde para España y pienso que tocare- mos en la Abana porque ya se quitó el bloqueo que esta • ba en ése puerto y por esta \-azon asido el tiempo muy corto para ha serme mas largo. Usted no estrañe la mala letra pues ya lo hago medianamente pues estoi fa- tigado del mobimiento del coche en que hacabo de llegar y por ser mui á la ligera pues ya me voi á embarcar la he puesto muy mala y me ocurren todas las especies de un golpe. Espresiones á mis ermanos y en particular á Juan Vísente que ya lo estoi esperando, a mi amigo D. Manuel de Matos y en fin á todos á quien yo es- timo. " Su mas atento serbidor y su yjo " SIMÓN bolívar.'^ " Yo me des sembarque en la casa de D. José Donato de Austrea el mario de la Baste rra quien me mando recado en cuanto llegue aqui me fuese a su casa y con mucha ins- tancia y me daba por razón que no havia fonda en este puerto." Digitized by Google Sr. D. Pedro Palacio y Sojo. Madrid, 30 de Setiembre de 1800. Estimado tio Pedro. No ignora Ud. que poseo un mayorasgo bastante cuan- tioso, con la precisa condición de que he de estar estable- cido en Caracas, y que a falta mia pase á mis hijos, y de no, á la casa de Aristeiguieta, por lo que, atendiendo yo al aumento de mis bienes para mi familia, y por haberme apasionado de una Señorita de las mas bellas circunstan- cias y recomendables prendas, como es mi señora, doña Teresa Toro, hija de un paisano y aún pariente, he deter- minado contraer alianza con dicha Señorita para evitar la falta que puedo causar si fallezco sin sucesión ; pues ha- ciendo tan justa liga, querrá Dios darme algún hijo que sirva de apoyo á sus hermanos y de auxilio á mis tios. Esto se lo comuniqué al señor Marques de Uztariz, como al único tutor que tengo aquí, para que se lo avisase á U. y al señor don Manuel Mallo : á Ud. por ser el pa- riente mas cercano de mí, y al señor don Manuel Mallo por que es nuestro amigo y favorecedor. A este último, le esci-ibió el Marque? de Ustariz dos veces, y unas de ellas le entregaron la carta en sus propias manos ; poro no se ha tenido contestación alguna, habiendo pasado ya 30 ó 31 dias. Esto mismo le comunicó el Marques de Ustariz al Señor don Bernardo Toro, por sor debido al parentesco y á la amistad, poro fué en confianza. Informado yo de que Ud. no sabía esta novedad, quie- ro participársela ; en primer lugar, por que nadie tiene el interés y dominio en mis cosas como Ud., y en segundo, para que Ud. tenga la bondad de protejer esta unión, dan- do las órdenes necesarias para pedir la Señorita á su pa- dre, con toda la formalidad que exijo el caso. Digitized by Google 10 Espero su coutestacíou coa la mayor ansia ; pues me interesa eso mucho, habiendo pasado tanto tiempo sin de- or todo. — Espero se sirva U. decirme qué destino toman los ofi- ciales que han venido conmigo: son excelentísimos y en mi concepto no los hay mejores en Venezuela. — La pérdida del Coronel Jalón es irreparable, vale él solo por nn ejército. — Mi General, mi espíritu se halla de tal modo abatido que no me siento con ánimo de man- dar un solo soldado; mi presunción me hacia creer que mi de^eo de acertar y mi ardiente celo por la patria suplirían en mí los talentos de que carezco para man- dar. Así ruego á U. ó que me destine á obedecer al más ínfimo oficial ó bien que me dé algunos días para Digitized by Google 12 tranquilizarme, recobrar la serenidad que he perdido al perder á Puerto Cabello : á esto se añade el estado- físico de mi salud que después de trece noches de in- somnio y de cuidados gravísimos, mQ hallo en una es- pecie do enagenamiento mortal. — Voy á comenzar in- mediatamente el parte detallado de las operaciones de las tropas que mandaba y de las desgracias que han arruinado la ciudad de Puerto Cabello para salvar en la opinión pública la elección de U. y mi honor. — ^Yo- hice mi deber, mi General, y si un soldado me hu- biese quedado con ese habría combatido al enemigo;, si me abandonaron no fué por mi . culpa. — Nada me- quedó que hacer para contenerlos y comprometerlos á que salvasen la Patria; pero, ah! esta se ha perdido* en mis manos. SIMÓN bolívar.. Al Señor General Don Francisco Miranda. Caracas, 14 de Julio de 1812. Mi General. Lleno de una especie de vergüenza, me tomo la con- fianza de dirigir á Ud., el adjunto parte; (1) apenas es una sombra de lo que realmente ha sucedido. Mi cabeza, mi corazón no están por nada. A^5Í suplico á Ud. me permita un intervalo de poquísimos dias para ver si logro reponer mi espíritu en su temple ordinario. Después de haber perdido la última y la mejor plaza del Estado, ¿cómo no he de estar alocado, mi General? ( 1 ) Véase el fin del tomo. Digitized by VjOOQ IC 13 ¡ De gracia no me obligue Ud. á verle la cara ! Yo uo soy 2ul pable, por hoy desgi'aciado y basta Soy de Ud. con la mayor consideración y respeto su apasionado subdito y amigo, SIMÓN bolívar. P. — Todavia no han llegado aquí los oficiales que vi- nieron conmigo. Sr. D. Francisco Iticrhe. Curazao 10 de Setiembre de 1812. Amigo y dueño mió : Con infinitas incomodidades y penas he logrado llegar aquí ocho dias ha. Mala navegación, peor á bor- do y detestable recepción. Digo que mi recepción fue detestable porque todavia no habia bien llegado cuan- do ya estaba mi equipaje embargado por dos <-ausas muy caras; la primera porque mis efectos y trastos estaban en la misma casa en que estaban los de Mi randa ; y la segunda porque el Celoso contrajo deudas ■en Puerto Cabello, que ahora he do pagar yo, porque yo era comandante de la plaza cuando las contrajo. Esta es la exacta verdad. De esto resulta que yo me hallo «in medio alguno para alimentar mi vida que ya co- mienzo a ver con demasiado hastío y hasta con horror. Aunque mi situación es tan triste como la pinto, no obstante conservo algunos amigc-s que me obsequian •con urbanidad y con franqueza; pero yo creo también que en tratándose de prestarme dinero, ó de hacerme Digitized by Google 14 servicio de esta clase, temo, digo, que no obtendré na- da de provecho y mas bien perderé hasta su amistad; porque amigos como Ud. no los hay en el mundo, y cuando el cielo los da, luego los quita, como me ha sucedido á mi. Yo ruego á Ud. no se olvide tomar todo el interés posible en favor de mis asuntos ; y si por acaso mi amigo don D. Ascanio ha marchado ya, ó no tiene el manejo de mis bienes, ruego á Ud. con instancia se sirva obtener por cualquier medio algún dinero y se sirva mandármelo con la precaución posible ; pues quien sabe que otro enredo habrá después para quitarme lo que me vaya viniendo. Sin tener nada que hacer ni con Miranda ni con el antiguo gobierno yo pago sus deudas y aun sus créditos. Paciencia ! Sírvase Ud. escribirme bajo la cubierta de algún amigo, para que no se estravien mis cartas. Dígame todo lo que se le ocurra bueno y malo. Mándeme Ud. todo lo que se le ofresca y yo pueda hacer en obsequio de un amigo tan digno del mas alta aprecio y reconocimiento. Como Iturbe no hay dos- amigos. Adiós, hasta otra vez. SIMÓN bolívar. P. D. — Si por allá llegaren algunos chismes contra mi conducta política ó contra mis procedimientos, pue- de Ud. combatirlos con la seguridad de que son falsos. Esta advertencia la hago, no porque me ocurra que pueda suceder, sino porque tengo entendido que aquí hay muchos malquerientes de los hijos de Caracas que desean obtener favor del Gobierno, con delaciones. Digitized by Google 15 Sr. don Francisco Iturhe. Curazao, 19 de Setiembre de 1812. Mi amigo amado. He sabido por uno de los amigos que han venido de la, Costa Firme, que don Domingo Ascanio debe partir para Canarias, y consiguientemente se hace indispensable que Ud. se sirva tomar el trabajo de decir á Ascanio que sus- tituya el poder general que le otorgué antes de mi venida,, en la persona que Ud. juzgue más conveniente para el de- sempeño de la administración de mis bienes. Supongo que para esta hoi-a ya se habría hecho esto, conforme á lo- que habíamos convenido relativamente á este particular. Loque suplico áUd. con la mayor instancia es la pretención de que se mande ^desembargar los bienes de mi hermano, que por su muerte debo yo heredar; no olvidándose de que estoy pronto á hacer todos los sacrificios posibles para logi-ar ponerme en posesión de dichos bienes. Suplico á Ud. además que diga á quien esté eucar- gado del cuido de mis asuntos, que se tome la incomodidad de hacer poner corriente el asunto de la hacienda de Ga- llegos que estaba pendiente y alquilar mis casas de la ciudad; debiéndose componer por los inquilinos que las tomen, á cuenta de arrendamientos. En una palabra: yo sé muy bien que Ud. hará por mis bienes lo que ha hecho por mi persona ; quiero decir, que Ud. los pro tejerá como si fuesen propios suyos, y quizás más aún, porque Ud. ama á sus amigos con pre- ferencia á sí mismo, que es cuanto puede decirse y ha- cerse en el mundo por el hombre más generoso que honre la humanidad. Yo estoy aquí cuanto bien puede ser en mi actual situación. ^'Es verdad que me han^^quitado inicuamente L Digitized by Google 16 mi poco dinero y equipaje, pero yo estoy conforme en mi corazón, porque sé que cuando el infortunio persi- gue por algún tiempo, todo se conspira contra el in- feliz. Pero como el hombre de bien y de valor debe ser indiferente á los choques de la mala suerte, yo me hallo armado de constancia y veo con desdén los tiros que me vienen de la fortuna. Sobre mi corazón no ir. anda nadie sino mi conciencia. Ésta se encuentra tranquila y así no la inquieta cosa alguna. ¿Qué im- porta tener ó no t^ner cosas superfinas? Lo necesario nunca falta para alimentar la vida. Jamás se muere el hombre de necesidad en la tierra. Jamás falta, jamáh- falta un amigo compasivo que nos socorra, y el socorro de un amigo no puede ser nunca vergonzoso el recibirlo. Amigo Iturbe: Ud. cuente con la amistad recono- cida de Bolívar. Cuente U. que una época trae otra; que los beneficios que se hacen hoy se reciben maña- na ; porque Dios premia la virtud en este mundo mismo. Adiós, su amigo, BOLÍVAR. P. D. — Sírvase Ud. combinar con Juan José Toro el modo de mandarme alguna cosa para podei- vivir, pues apenas me queda con qué poder pasar mientras vienen las respuestas de estas cartas. Al Brigadier Manuel del Castillo, San José, 15 de Abril de 1813. Amigo y compañero mío: incluyo á L^d. el oficio eu Digitized by VjOOQ IC . I r 17 contestación al suyo de 20 del eori'ieute relativo á í^onüs- í'aeionos. por el que verá Ud. que mi ánimo nunca ha sido aumentar mis facultades en perjuicio de las suyas, y (jue si yo he tomodo» parte en este negocio, ha sido en fuerza de la comisión que se me ha dado al efecto sobre lo cual podria presentar muchos Documentos toda mi autoridad militar, tanto para que se mejore el ser- vicio, como á fin de ahorrarme los disgustos que diaria- mente sufro, por ejercer el no pedido niíindo del Exér- cito que por instancia de l"d. se ha dignado i*onferir- ine el Soberano Congreso de la l'^nion. Antes de ahora propuse á Ud. hacer dexacion del mando en Xefe — a- y 19 Excmo, señor Gobernador y Capitán General de la Isla de Curazao ¡j sus dependencias, Exemo. señor: Tengo el honor de contestar á la cavt¿i de V. E. de 4 de Setiembre último, que he recibido el dia de ayer, retardada sin duda por causas que ignoro, en el trán- sito de esa isla al puerto de La Guaira. La atención que debo prestar á un jefe de la na- ción británica, y la gloria de la causa americana, me l)onen en la obligación sagi-ada de manifestar á V. E. las causas dolorosas de la conducta que á mi pesar ob- servo con los españoles que en este año pasado han en- vuelto á Venezuela en ruinas, cometiendo crímenes que debieran condenarse á un eteiiio olvido, si la necesi- .dad de justificar á los ojos del mundo la guerra ú muerte que hemos adoptado, no nos obligara á sacarlos de los cadalsos y las horrendas mazmorras (¿ue los cubren, para pi-esenta)los á V. E. Un continente separado de la España por mares inmensos, más poblado y más rico que eHa, sometido tres siglos á una dependencia degradante y tirániea, al saber el año de 1810 la disolución de los gobiernos (U- España por la ocupación do los ejércitos franceses, se pone en movimiento para preservarse de igual suerte y escapar á la anarquía y (íonfusion que lo amenazei. Venezuela, la primera, constituye una junta conserva- dora de los derechos de Fernando VII, hasta ver t_'l resultado decisivo de la guerra: ofrece á los españoles que pi'etendan emigrar un asilo fraternal; inviste de Digitized by Google 19 la magistratura suprema á muchos de ellos y conserva en sus empleos á cuantos estaban colocados en los de más influjo ó importancia. Pruebas evidentes de las miras de unión que animaban á los venezolanos: miras dolosamente correspondidas por los españoles, que to- dos por lo general abusaron con negra perfidia de la confianza y generosidad de los pueblos. En efecto, Venezuela adoptó aquella medida, impe- lida de la irresistible necesidad. En circunstancias me- nos críticas, provincias de España, no tan importantes como ella, habian erigido juntas gubernativas para sal- varse del desorden y de los tumultos. ¿Y Venezuela, no deberia ponerse igualmente á cubierto de tantas calamidades y asegurar su existencia contra las rápidas vicisitudes de la Europa f ¡ No hacia un mal á los ospañoles de la Península, quedando expuesta á los trastornos que debia introducir la falta del Gobierno reconocido, y no debian agradecer nuestros sacrificios para proporcionarles un asilo imperturbable? ¿Hubiera esperado nadie que un bloqueo riguroso y hostilidades crueles debian ser la correspondencia de tanta gene- rosidad ? Persuadida Venezuela de que la España habia sido completamente subyugada, como se creyó en las demás partes de x\mérica, dio aquel paso, que mucho antes pudo igualmente haber dado, autorizada con el ejem- plo de las provincias de España, á quienes estaba de- clarada igual en derechos y representación política. Re- sultó luego la Regencia, que tumultuariamente se esta bleció en Cádiz, tínico punto donde no penetraron las águilas francesas ; y desde allí fulminó sus decretos des- tructores contra unos pueblos libres, que sin obligación hablan mantenido relaciones ó integredidad nacional con un pueblo de que naturalmente eran independientes. Tal fué el generoso espíritu que animó la primera re- volución de América, revolución sin sangre, sin odio, sin Digitized by Google 20 venganza. ;No pudieron en VenezAiela, en Buenos Aires, en la Nueva Granada, desplegar los justos resentimientos á tanto agravio y violencias y destruir aquellos vireyes, gobernadores y regentes, todos aquellos mandatarios, ver- dugos de su propia especie, que complacidos con la des- trucción de los americanos, hacían perecer en horribles mazmorras á los más ilustres y virtuosos, despojaban al hombre de probida4 mero 2. La carta do Fr. Vicente Marquetich añi'iiia (j[ue la espada de Regules en el campo y en los su- plicios ha inmolado doce mil americanos en un soU» año; y pone la gloria del marino Rosendo Porlier, en su sistema universal de ho dar cuartel ni á Ion sanfo^s, si se le presentan en traje de insnr(jentes. Omito martirizar la sensibidad de V, E. con pro- longar la pintura de las agonías dolorosas que la bar- barie española ha hecho sufrir á la humanidad para establecer un dominio injusto y vilipendioso sobre l(»s dulces americanos. ¡ Ojalá un velo impenetrable ocul- tara para siempre á la noticia de los hombres, los ex- cesos dé sus semejantes ! ¡ Ojalá una cruel necesidad no nos hiciera un deber inviolable el exterminar á tan alevosos asesinos ! Sírvase V. E. suponerse un momento, colocado en nuestra situación, y pronunciar sobre la conducta que debe usarse con nuestros opresores. Decida V. E. si es siquiera posible afianzar la libertad de la América, mientras respiran tan pei-ti naces enemigos. Desengaños funestos instan cada día por ejecutar generosamente las más duras medidas; y puedo decir á V. E. que la hu- manidad misma las dicta con su dulce imperio. Puesto por mis más fuertes senthnientos en la nece- sidad de ser clemente con muchos españoles, despue.^ de haberlos generosamente dejado entre nosotros efi plena libertad, aun sin sacar todavía l-i cabeza baj<'> el cuchillo vengador, han conmovido los pueblos in- felices, y quizás las atrocidades ejecutadas nuevamente por ellos, igualan á las más espantosas de todas. En los valles del Tuy y Tacata, y en los pueblos del. Occidente, donde no parecía que la guerra civil llevara sus extragos desoladores, han elevado ya los malvados, monumentos lamentabh^s de su rabiosa cruel- dad. Las delicadas mujeies, los niños tiernos, los Iré- Digitized by Google •JO mulos ancianos, se han encontrado desollados, saeadoí^ los ojos, arrancadas las entrañas ; y llegaríamos á pen- sar que los tiranos de la América no son de la especie do los hombres. Eu vano se implorarla en favor de los ({ue exis- ten detenidos en las prisiones un pasaporte para esa colonia, ú otro punto igualmente fuera de Venezuela. Con harto perjuicio de la paz pública, hemos probado las fatales consecuencias de esta inedida ; pues puede asegurarse que casi todos los que le han obtenido, sin respeto á los juramentos con que se hablan ligado, han vuelto á desembarcar en los puntos enemigos, para alis- tarse en las partidas de asesinos- que molestan las po- blaciones indefensas. Desde las mismas prisiones tra- man pi'oyectos subversivos, más funestos sin duda para ellos que para el Gobierno, obligado á emplear sus es- fuerzos, más en reprimir la furia de los celosos pa- ti-iotas contra los sediciosos que amenazan su vida, () prisioneros, la mayor i)arte Espa- ñoles, al Regimiento de Albuera: no los pasé por las armas y solo lo hice <^on un criollo, nombrado Domiu- guez, por traidor á su pais. Entré en V(^nezuela y al empezar la campaña solo castigué de muerte á un tal (>onn- gvei^o pai-a esta guerra. Yo aumentaré mis fuerzas cuan- to quiera, las de ustedes se han de disminuir, y con ellas los víveres y el entusiasmo con que han alucina- do á esos infelices (jue de ningún modo pueden com- batir con nuesti-as tropas, que son comparables y aún superiores a las mejores de Napoleón. Todavia es tiempo, amigo, de salvarse. > Yo soi religioso en mis promesas y mi gloria la fundo en cumplirlas por- que mi ambición se limita á libertar mi pais y á ser estimado como hombre de bien, de mis coetáneos. Pero si por el contrario, mis tropas y oficiales pade- cen algunas pérdidas por la ciega y loca obstinación de esos habitantes, sohiados y Gobierno yo temo mucho que Sautafé sufra una catástrofe espantosa, comparable á lo mas horroroso de nuestra presente guerra en que cen- tenares de pueblos han quedado reducidos á escombros, cenizas, y, en fin, á una soledad horrible. No dude U. que la vida ó la muerte de los que ahí existen depen- de de la determinación que tomen sobre admitir todo lo que les ofrecemos, 6 perder todo lo que nos reusan. Nosotros solo pretendemos la unión fraternal de ese Gobno. con el general, para lo cual viene una comi- sión civil compuesta de los CC. Camilo Torres, J. Mi' Castillo y Baraya. Yo inmediatamente que entre en Sau- tafé, volveré á salir hacia Venezuela, sin mezclarme en uada de lo relativo á este pais, excepto lo que respecta á los auxilios militares que necesito para tomar el Occi- dente de aquella líepública, cuya capital estará ya ocu- pada por las tropas de Oriente. En fin, amigo, U, que me conoce, desengañe á esos alucinados. Crea U. que yo no he cambiado en nada. Como amo la libertad tengo sentimientos nobles y liberales, y si suelo s(M' se vero, es solamente con aquellos que pretenden destituirnos. Adiós, &:, SIMÓN BOLIVAK. L Digitized by Google 32 Campo ele Techo Dbre. 9 de 1814. (\ Juan Jurado, Amigo : He recibido la de T. con sumo doloi porque veo l)ov ella que ustedes se obstinan en perecer á manos de nuestros soldados que tienen orden de asaltar la ciudad y de no dexar por la espalda un solo liabitante «le cuantos puedan asesinarlos alevosamente por las <*alles, (»asas y ventanas ; pues según se me ha infor- mado, hasta los clérigos y las mugares tienen armas arrojadizas para destruirnos. Santafé va á presentar un espectáculo espantoso de desolación y muerte: las <*asas serán reducidas -i cenizas, si por ellas se nos ofende. Llevaré dos mil teas encendidas para red'/.cir á pavesas una ciudad que (juiere ser el sepulcro de sus Libertadores y que recibe con oprobios los mas ul- trajantes al que viene de tan remotos países á rom- perle las cadenas que sus enemigos quieren imponerle. Esos cobardes tanto como fanáticos me llaman irreligio- so y me nombran Xeron; yo seré pues su X(^ion, ya Digitized by Google 34 tes de mi salida, que me parece será lo mas acertado por mil razones, sin atender á pe tractores de Ud. puodou perjudicarlo, hasta (¡ue iio huya pasado la actual crisis, entonces Gual sera lo iiue lia sido siempre. Ud. me i)regunta : ; Nopodria ser yo el mediador para nna conciliación, que des(»o ver cordialmente establecida ! Yo responderé con otra pregunta : ; Podré yo posponer los intereses de mi Patria ti viles y violentas pasiones f Po- dré yo dar oído a la venganza y hacerme sordo á ía voz de la razón? ; Podré yo despreciar a un amigo que m(* ofre- ce la amistad de un enemigo t No, no, no, querido (iual ! Yo sigo la carrera gloriosa de las armas, solo por ob- tener el honor que ellas dan por libertar á mi Patria y por merecer las bendiciom^s de los pueblos. Ahora pues, ; có- mo he de desear yo marchitarlos laureles que me <»oncede la fortuna en el campo de batalla, por dejarme arrastrar como una mujer poj* pasiones verdaderamente femeninas ? Xo digo con el brigadier (-astillo, que sigue nuestra causa, sino con Fernando VII que la combate, me reconciliaría yo por la libertad déla República. Ufresco á Vd. bajo mi palabra de honor, que si el brigadier Castillo desea mi amistíid, puede Ud. presentársela; y que por paga de mi sinceridad, desde luego me prestaiv á una comunicación oficial ó confidencial, (jue deba hacerse pública, en que es- tampemos solemnemente que el error de siniestros infor- mes y el efecto de algunas pasiones injustas, ó cálculos divergentes, han sido (*ausas de esas escandalosas injurias que mutuamente hemos recibido. En una palal)ra, que él haga todo lo r sus tiranos. Sí, señor, la suerte de la América reclama imperiosamente el favor de cuantas almas generosas conocen el precio de la libertad y se glorían de defender la justicia. En U. resplandecen ^stas heroicas virtudes. U., i>ues, oirá (íon ternura los gritos de 20 millones de víctimas. Dígnese F. prestar- me atención. La filosofía del siglo, la política inglesa, la ambi- ^?ion de la Francia y la estupidez de España, reduje- ron súVjitamente á la América á una absoluta orfandad y la constituyeron indirectamente en lui estado de anar- quía pasiva. Las luces de algunos aconsejaron la In- dependencia, esperando fundadamente su protección en la nación Británica, poniue la causa era justa. La masa general de los pueblos fué dócil al principio y siguió la senda del bien. Pero vueltos los Españoles de su primera sorpresa, porque la Inglaterra les volvió la es- esperanza, dirigieron su atención á recobrar su anti- guo dominio, y á conquistar para poseer. Con el fuego Digitized by Google 49 y la espada en la mano, su proyecto es réduííir se- gnnda vez á soledad esta mitad del mnndo que su impotencia no puede consei'var. El equilibrio del universo y el interés de la (irán Bretaña, se encuentran perfectamente de acuerdo con la salvación de la América. ¡Qué inmensa perspectiva ofre- ce mi patria á sus defensores y amigos ! Ciencias, ar- tes, industria, cultura, todo lo que en el dia hace la gloria y excita la admiración de los hombres en el -continente Europeo, volará á América. La Inglaterra, <^asi, exclusivamente, verá refluir en su país las pros- peridades del hemisferio, que, casi, exclusivamente, debo Permítame Ud. llamar su atención y la del público á quellas crueles escenas, porque son no solo instruc- tivas sino útiles. Como hijo de la América del Sur yo no puedo ver con indiferencia los terribles acontecimientos (jue han ocurrido en el pais que me vio nacer; es deber mió por consiguiente no permitir que la importante cues- tión que tan directamente concierne a las desgracias de la América Sur, sea únicamente tratada desde el punto de vista que se refiere a la sangre que tan abun- dantemente se ha derramado y sigue derramándose en aquellas comarcas que han estado y están luchando to- davía por su independencia. Sería inútil llamar la atención á los innumerables V incomparables asesinatos y atrocidades cometidas por los españoles para destruir á los habitantes de América después de la conquista con el fin de conseguir la tran- quila posesión de su suelo nativo. La historia relata ampliamente aquellos espantosos acontecimientos que han sido tan profundamente deplorados por el Dr. Ro- bertson, apoyado en la autoridad del gran filósofo y filántropo Las Casas que vio con sus propios ojos esta nueva y hermosa porción del globo poblada por sus habitantes, regada después con 1^ sangre de más de veinte millones de víctimas ; y vio también las más opu- lentas ciudades y los más fértiles campos reducidos á hórridas soledades y á desiertos espantosos. Tampoco quiero traer á la memoria la abominable destrucción de los Incas y de casi toda la población del Perú, ni recordar los sufrimientos sin ejemplo que ex- perimentaron Tupac-Amaru y todo su real familia; Ay ! si estos lejanos crímenes conmueven honda- mente nuestros corazones cuanto no sufrirá la sensibili- dad de las almas compasivas al imaginarse los horribles Digitized by Google 56 y lides detalles de los que la América del Sur está to- davía condenada á soportar y quo la están precipitan- do á una ruina completa á inevitable ! La desgraciada capital de Quito, en la Provincia del mismo nombre, vio asesinar sus más ilustres liijo< en las mismas canicies donde hablan sido atormentado.^ do todos los modos imaginables, por los españoles que los eucerraron en ellas usando de atroz perfidia y vio- lando de la manera más inmediata la solemne capitula- ción que devolvía á la desventurada ciudad el goce de sus sagrados derechos. En aquella ocasión los españo- les dieron muerte á los naturales de Quito como los habitantes de Cartagena la han dado recientemente á los españoles, pero fue mayor el número de víctima^ en (¿uito y los habitantes de esa ciudad confiaban ex- plícitamente en la te de una solemne capitulación mientras que en Cartagena los españoles fueron cogidos con las armas en la mano. En la ciudad de la Paz, Provincia del mismo nombre, esos mismos españoles se sobrepujaban unos á otros en hechos sanguinarios. En Méjico mas de un millón de sus habitantes han perecido en las ciudades pacíficas, en los campos y en los patíbulos. Xo ha sido solamente una gueri'a á muerte la que los españoles han declarado con- tra aquel opulento imperio, sino una guerra de estermi- nio la que las tropas españolas hacen con ferocidad, sin cuartel para el vencido, ejerciendo su venganza con- tra las poblaciones inofensivas y pasando á filo de es- pada no solo á los prisioneros sino á los civiles, á los ancianos y á los enfermos, á las mujeres y á los niños; saqueando y destruyendo ciudfides y aldeas y la projáe- dad en general shi eceptuar siquiera á los animales. Esos mismos españoles han cometido en Venezuela hechos tan atroces que en lo venidero parecerán in- creíbles. Digitized by Google o/ El Jefe realista Aiitofiauzas hizo 30ü prisioneros ame- ricanos en San Jnan de los ^Morros, y á todos los ahorcó en los árboles y las cercas, y para satisfacer su instinto sanguinario, contemplando los terribles efectos do sus sufrimientos; y para conocer íntimamente el interior del iuierpo humano vivas aún sus víctimas, mandó á sus sol- dados que las atormentasen de todos los modos posibles y á su antojo, con puñales, & que los despedazaran de diversas maneras, y todo esto sucedía á tiempo que el (leneral Miranda y otros jefes del ejército independien- te trataban á los prisioneros indistintamente con una clemencia hasta entonces desconocida en los anales de las guerras civiles. El Comandante español Zuazola, con feroz frenesí, de que no hay ejemplo eñ los anales del crimen, decapitó ¡a mayor parte de la población del pacífico pueblo de Ara- gua — hombres, mujeres y niños sin distinción alguna. A los demás los hizo desollar vivos y arrojar en un lago venenoso para poner así fin á su existencia; ni las mujeres en cinta ni un solo individuo se escapó en esta ocasión á la furia de eso monstruo. El jefe espa- ñol Rósete en el pueblo de Ocumare, cerca de Caracas, resuelve igualar á su compatriota Zuazola y exceder á to- dos los demás en crueldad, sus desgraciadas ví(*timas fue- ron sacrificadas al pié del Altar de Nuestro Salvador en donde se habían refugiado y con ellos perecieron todos los ministros de nuestra santa religión. Las víctimas de Ocumare dejaron esta vida y fueron á unirso á los millones de seres humanos que han sido sacrifi(*aerá- bamos con razón que todas las naciones cultas se apre- surarían á auxiliarnos, para que adquiriésemos un bien cuyas ventajas son recíprocas á entrambos hemisferios. Sin embargo, cuan frustradas esperanzas! no sólo los europeos, pero hasta nuestros hermanos del Norte se han mantenido inmóviles espectadores en esta contien- da, que por su esencia es la más justa, y por sus re- sultados la más bella é importante de (mantas se han vSuscitado en los siglos antiguos y modernos, porque ; hasta dónde se puede calcular la trascendencia de la libertad del hemisferio de Colon i "La felonía con que Bonaparte, dice LT., prendió á Carlos IV y á Fernando VII, reyes de esta nación, que tres siglos há aprisionó con traición á dos monarcas de la América meridional, es un acto muy manifiesto de la retribución divina, y al mismo tiempo una prueba Digitized by Google 76 *!'' qne Dios >*'=ti-^n«^ la ju-ta causa «V los americanos "Paivn::^ «lUe U. «[OÍere aludir al monarca de Méjico, Moiit^ízuma, pr— ~» i-*»'- Cortés y muerto, según Herrera, por ffl mismo, annqut- í^olis dice, que por el pueblo ; y á Atahualpa, inca del Perú, destruido por Francisco Pizarro y Diego d. Existe tal diferencia eu- tr^'* la >uert^* de los reyes españoles y de los reyes ame- rir'ano<, qu»í no admite comparación ; los primeros son tratados con dignidad, conservados y al fin recaban su libertad y trono: mientras que los últimos sufren tor- mentos inauditos y vilipendios más vergonzosos. Si a Ouatimozin, sucesor de Montezuma, se le trata como emperador, y le ponen la cotona, fué i»or imsion y no poi* respeto, para qu».- exp>erimentase este escarnio antes qu^' las torturas. Iguales á la suerte de este monarca fueron las del rey de Miclioacan, Catzontzin; el Zipa de Bogottá y cuantos Toquis, Imas, Zipas, Ulmenes, Caciques y demás dignidades indianas, sucumbieron al l>odtír .'Spaüol. El suceso de Feraando Vil es más se- mejante al que tuvo lugar en Chile en 1535 con el UIhímu de Copiapó, entonces reinante en aquella comarca. El H.spafiol Almagro pretextó, como Bonaparte, tomar paitido por la causa del legítimo soberano y en conse- f^uencia llama al usurpador, como Fernando lo era á Es{>afia, aparenta restituir al legítimo sus Estados y termina por encadenar y echar á las llamas al infeliz Ulmén, sin querer ni aún oir su defensa. Este es el ejemplo d(i Fernando VII con su usurpador ; los reyes europeos .^6Io padecen destierro, el Ulmén de Chile ter- mina su vida de un modo atroz. •'Después de algunos meses, añade, he hecho mu chas reíiexiones sobre la situa^nou de los americanos y sus í'speranzas futuras ; tomo grande interés eu sus sucesos ; pero me faltan muchos informes relativos á Digitized by Google 77 su estado actual y á lo que olios aspiran ; deseo infinita- mente saber la política de cada provincia, como también su población ; si desean república ó monarquía, si forma- rán una gi-an república ó una gran monarquía. Toda noticia de esta especie que U. pueda darme ó indicar- me las fuentes á que debo ocurrir, la estimaré como un favor muy particular. "Siempre las almas generosas se interesan en la suerte de un pueblo que se esmera por recobrar los de- rechos con que el Creador y la naturaleza lo han do- tado ; y es necesario estar bien fascinado por el error ó por las pasiones, para no abrigar esta noble sensa- ción : U. ha pensado en mi pais y se interesa por él : este acto de benevolencia me inspira el más vivo re- conocimiento. "He dicho la población que se calcula por datos más ó menos exactos, que mil circunstancias hacen fallidos sin que sea fácil remediar esta inexactitud, por- que los más de los moradores tienen habitaciones cam- pestres y muchas veces errantes; siendo labradores, pastores nómades, perdidos en medio de espesos é in- mensos bosques, llanuras solitarias y aisladas enti'e la- gos y ríos caudalosos. iQuién será capaz de formar una estadística completa de semejantes comarcas? Ade- más, los tributos que pagan los indígenas; las penali- dades de los esclavos; las primicias, diezmos y dere- chos que pesan sobre los labradores y otros acciden- tes, alejan de sus hogares á los pobres americanos. Esto es sin hacer mención de la guerra de exter- minio que ya ha cegado cerca de un octavo de la po- blación, y ha ahuyentado una gran parte ; pues enton- ces las dificultades son insuperables y el empadrona- miento vendrá á reducirse á la mitad del verdadero censo. "Todavía es más difícil presentir la suerte futura Digitized by Google 78 del Nuevo Mundo, establecer principios sobre su polí- tica, y casi profetizar la naturaleza del gobierno que llegará á adoptar. Toda idea relativa al porvenir de este país me parece aventurada. ¿ Se pudo preveer cuan- do el género humano se hallaba en su infancia, ro- deado de tanta incertidumbre, ignorancia y error, cuál seria el régimen que abrasaría para su conservación í ¿ Quién se habría atrevido á decir, tal nación será re- pública ó monarquía, ésta será poriiTeña, aquélla gran- de í En mi concepto, esta es la imagen de nuestra situación. Nosotros somos un pequeño género humano ; poseemos un mundo aparte, cercado por dilatados ma- res, nuevo en casi todas las artes y ciencias, aunque en cierto modo viejo en los usos de la sociedad civil. Yo considero el estado actual de la América, como cuando desplomado el imperio romano, cada desmem- bración formó un sistema político, conforme á sus in- tereses y situación ó siguiendo la ambición particular de algunos jefes, familias ó corporaciones. Con esta- notable diferencia, que aquellos miembros dispersos, vol- vían á restablecer sus antiguas naciones con las altera- ciones que exigían los usos ó los sucesos ; mas nosotros^ que apenas conservamos vestigios de lo que en otro tiempo fué, y que por otra parte no somos indios ni europeos, sino una especie media entre los legítimos propietarios del país y los usurpadores españoles: en suma, siendo nosotros americanos por nacimiento y nues- tros derechos los de Europa, tenemos que disputar éstos á los del país, y que mantenemos en él contra la invasión de los invasores ; así nos hallamos en el caso más extraordina- rio y complicado; no obstante que es una especie de adivinación, indicar cuál s.eria el resultado de la línea de política que la América siga, me atrevo á aven- turar algunas conjeturas que desde luego caracterizo de arbitrarias, dictadlas por un deseo racional y no por un raciociuio probable. Digitized by Google 79 " La posición de los moradores del hemisferio ame- ricano, ha sido por siglos, puramente pasiva: su exis- tencia política era nula, nosotros estábamos en un grado todavia más abajo de la servidumbrb jetos de primera necesidad, las trabas entre pi-ovincias y provincias americanas para que no se traten, entiendan, ni negocien ; en fin, i quiere r. saber cuál era nuestro destino? Los campos para cultivar el añil, la grana, el café, la cana, el cacao y el algodón ; las llanuras solitarias para criar ganado, los desiertos para cazar las bestias feroces, las entrañas de la tierra para escabar el oro que no puede saciar á esa nación avarienta. Tan negativo era nuestro estado que no encuentro semejante en ninguna asociación civilizada, por más que recorro la serie de las edades y la polí- tica de todas las naciones. Pretender que un pais tan felizmente constituido, extenso, rico y populoso, sea me- ramente pasivo, i no es un ultraje y una violación de los derechos de la humanidad ? " Estábamos, como acabo de exponer, abstraídos y digámoslo así, ausentes del univei*so en cuanto es rela- Digitized by Google 81 tivo á la ciencia del gobierno y administración del Estado. Jamás éramos vireyes, ni gobernadores, sino por causas muy extraordinarias ; arzobispos y obispos, pocas veces; diplomáticos nunca ; militares, sólo en ca- lidad de subalternos; nobles, sin privilegios reales ; no •éramos, en fin, ni magistrados, ni ñuancintas, y casi ni aun oomerciantes: todo en contravención dire?ta de nues- tras instituciones. "El Emperador Carlos V formó un pacto con los descubridores, conquistadores y pobladores de América, que como dice Guerra, es nuestro contrato social. Los reyes de España convinieron solemnemente con ellos que lo ejecutasen por su cuenta y riesgo, prohibiendo seles hacerlo á costa de la real hacienda, y por esta razón se les concedía que fuesen señores de la -ierra, ijue organizasen la administración y ejerciesen la ju- dicatura en apelación, con otras miichas exenciones y privilegios que sería prolijo detallar. El rey se com- prometió á no enajenar jamás las provincias america- nas, como que á él no tocaba otra jurisdicción que la del alto dominio, siendo una especie do propiedad feu- dal la (pie allí tenían los conquistadores para sí y sus róvios y, lo que es más sensible, sin la práctica de los negocios públicos, 4 representar en la escena del mundo las eminentes dignidades de legisla- dores, magistrados, administradores del erario, diplomá- ticos, generales, y cuantas autoridades supremas y su- balternas forman la gerarquía de un estado organizada con regularidad. " Cuando las águilas francesas sólo respetaron los muros de la ciudad de Cádiz, y con su vuelo ancolia- ron los frágiles gobiernos de la Península, entonces que- damos en la orfandad. Ya antes hablamos sido entre- gados á la merced de un usurpador extranjero. Des- pués, lisonjeados con la justicia que se nos debia, con esperanzas halagüeñas siempre burladas ; por iiltimo, in- ciertos sobre nuestro destino futuro, y amenazados por la anarquía, á causa de la falta de un gobierno legí* timo, justo y liberal, nos precipitamos en el caos de la revolución. En el primer momento sólo se cuidó de proveer á la seguridad interior, contra los enemigos que encerraba nuestro seno. Luego se extendió á la seguridad exterior : se establecieron autoridades que sus- tituimos á las que acabábamos de deponer encargadas de dirigir el curso de nuestra revolución y de aprove- char la coyuntura feliz en que nos fuese posible fun- dar un gobierno constitucional digno del presente siglo y adecuado á nuestra situación. Digitized by Google 83 "Todos los nuevos gobiernos marearon sus prime- ros pasos con el establecimiento de juntas populares. Estas formaron en seguidja reglamentos para la convo- cación de congresos que produjeron alteraciones impor- tantes. Venezuela erigió un gobierno democrático y fe- deral, declarando previamente los derechos del hombre, manteniendo el equilibrio de los poderes y estatuyendo leyes generales en favor de la libertad civil, de imprenta y otras ; finalmente se constituyó un gobierno independien- te. La Nueva Granada siguió con uniformidad los es- tablecimientos políticos y cuantas reformas hizo Vene- zuela, poniendo por base fundamental de su constitu- ción el sistema federal más exagerado que jamás exis- tió : recientemente se ha mejorado con respecto al poder ejecutivo general, que ha obtenido cuantas atribuciones le corresponden. Según entiendo, Buenos Aires y Chile han seguido ^ista misma línea de operaciones; pero como nos hallamos á tanta distancia, los documentos son tan raros y las noticias tan inexactas, que no me animaré ni aun á bosquejar el cuadro de sus transac- ciones. '' Los sucesos de Méjico han sido demasiado vários,^ complicados, rápidos y desgraciados para que se pue- dan seguir en el curso de su revolución. Carecemos además, de documentos bastantes instructivos, que nos hagan capaces de juzgarlos. Los independientes de Méjico, por lo que sabemos, dieron principio á su in- suri'eccion en Setiembre de 1810, y un año después^ ya tenían centralizado su gobierno en Zitaguaco, ins- talado allí una junta nacional, bajo los auspicios de Fernando VII, en cuyo nombre se ejercían las funcio- nes gubernativas. Por los acontecimientos de la guerra, esta junta so trasladó á diferentes lugares, y es vero- símil que se haya conservado hasta estos últimos mo- mentos, con las modificaciones que los siicesos hayan Digitized by Google 84 exigido. Se dice que ha creado un generalísimo ó dic- tador que lo es el ilustre general Morelos: otros ha- blan del célebre Rayón; lo cierto es que uno de estos dos gi'andes hombres ó ambos separadamente ejercen la autoridad suprema en aquel país; y recientemente ha aparecido una constitución para el régimen del es- tado. En Marzo de 1812 el gobierno residente en Zul- tepee presentó un plan de paz y guerra al virey de Méjico concebido con la más profunda sabiduría. En él se reclamó el derecho de gentes, estableciendo principios de una exactitud incontestable. Propuso la junta que la guerra se hiciese cor leycís 6 instituciones diferentes. "Muy contraria es la política de un rey cuya in- clinación constante se dirige al aumento de sus pose- siones, riquezas y facultades: con razón, porque su au- toridad crece con estas adquisiciones, tanto con respec- to á sus vecinos, como á sus propios vasallos, que temen en el un poder tan formidable, cuanto es su imperio que se conserva por medio de la guerra y de las con- (quistas. Por estas razones pienso que los americanos ansiosos de paz, ciencias, artes, comercio y agricultura, preferirían las repúblicas á los reinos y me parece (¡ue estos deseos se conforman con las miras de la Eui'opa. "No <íon vengo en el sistema federal entre los po- pulares y representativos, por ser demasiado perfectos y exigir virtudes y talentos políticos muy superiores á los nuestros : por igual razón rehuso la nionarquía mixta de aristocracia y democracia que tanta fortuna y es- plendor ha procurado á la Inglaterra. No siéndoucs posible lograr entre las repúblicas y monarquías lo más perfecto y acabado, evitemos caer en anarquías dema- gógicas, ó en tiranías monócratas. Busquemos un me- dio entre extremos opuestos, que nos conduciiian á los mismos escollos,* á la infelicidad y al deshonor. Voy á arriesgar el resultado de mis cavilaciones sobre la suerte futura de la América: no la mejor sino la que sea más asequible. Digitized by Google H9 '' Por la naturaleza de las localidades, riquezas, po- blaciones y carácter de los inejieauos, imagino que in- tentarán al principio establecer una república represen- tativa en la cual tenga grandes atribuciones el Poder Ejecutivo, concentrándolo en un individuo que si des- einpeüa sus funciones con acierto y justicia, casi na- turalmente vendrá á conservar una autoridad vitalicia. Si su incapacidad ó violenta administración excita una conmoción popular que triunfe, este mismo Poder Ejecu- tivo quizá se difundirá, en luia asamblea. Si el parti- do preponderante es militar ó aristocrático, exigirá pro- bablemente una monarquía que /xl principio será limi- tada y constitucional, y después inevitablemente decli- nará en absoluta ; pues debemos convenir en que nada hay más difícil en el orden político que la conservación de una monarquía mixta; y también es preciso con- venir en que sólo un pueblo tan patriota como el in- gles es capaz de contener la autoridad de un rey, y de sostener el espíritu de libertad bajo un cetro y una corona. ** Los estados del istmo de Panamá hasta tíuatema; la formarán quizá una asociación. Esta magnífica posi- ción entre los dos mares, podrá ser con el tiempo el emporio del universo, sus canales acortarán las distan- cias del mundo : estrecharán los lazos comerciales de Europa, América y Asia : traerán á tan feliz región los tributos de las cuatro partes del globo. ¡ Acaso sólo allí podrá fijarse algún dia la capital de la tierra ! cromo pretendió Constantino que fuese Bizancio la del antiguo hemisferio. "La Nueva Granada se unirá con Venezuela, si llegan á convenir en formar una república central, cuya «capital sea Maracaibo ó una nueva ciudad que con el nombre de Las Casas, en honor de éste héroe de la filantropía, se funde entre los confines de ambos países. Digitized by Google 90 ^i] el soberbio puerto de Bahia-houda. Esta posición, aunque desconocida, es más ventajosa por todos res- pectos. Su acceso es fácil y sa situación tan fuerte, que puede hacerse inexpugnable. Posee un clima puro y saludable, un territorio tan propio para la agiícultura como para la cria de ganado, y una grande abundan- cia de maderas de construcción. Los salvajes que la habitan serian civilizados, y nuestras posesiones se «aumentarían con la adquisición de la Guagira. Esta nación se llamaría Colombia como un tributo de jus- ticia y gratitud al creador de nuestro hemisferio. Su gobierno podrá imitar •al ingles: con la diferencia de orque tal es la suerte de los vencidos aunque sean dioses. Sólo los historiadores y literatos ne han ocupado cuidadosamente en investigar su origen, ver- dadera ó falsa misión, sus profeííias y el término de su v'arrera. Se disputa si fué un apóstol de Cristo ó bien un pagano. Tnos suj^onen ANO DE 1817. Barcelona, Enero 19 de 1817. Mis queridos compañeros: ¡Con cuanto gusto he sabido la salvación de unas personas que me son tan caras! Que sensaciones tan tiernas he esperimentado al saber que mis bravos, mis fieles companeros de armas están salvos ! Xada podrá igualar jamás en ninguna época de mi vida á los disgustos y al dolor que sufría cuando es- taba incierto de su suerte. Solo la idea de que mi país sucumbiese paru siempre podrá colocarse al lado de mis sufrimientos por Uds. Pero felizmente el va- lor, el heroísmo me ha conservado personas tan que- ridas. Nada falta á mi felicidad sino el placer de abrazar á Uds. Ese dia será para mi siempre memorable ; sobre todo si conservando tantos laureles adquiridos, añaden los de vencedores y libertadores de Guayana. Esta empresa tan sublime como importante, asegurará las anclas de la República si nuevas tempestades vuelven á combatirla, Uds. llevarían los votos de todos los ciudadanos si lograran someter el país que tanto nos ha perjudicado y que tan útil puedo sernos. ¡ Pero hecho esto, no volverán Uds. á romper los grillos de los otros hermanos que sufren la tiranía enemiga ? Sí, Uds. volarán conmigo hasta el rico Perú, nuestros destinos nos llaman á las estremidades del mundo ameri- cano. Para hombres tan valerosos, fieles y constantes nada es imposible. ¡ Que el Universo nos contemple con Digitized by Google I 107 admiraciou, tanto por nuestros desastres como por nues- tros heroísmos! La fortuna no debe luchar vencedora contra quien es la muerte, no intimida y la vida no tiene precio sino en tanto que es gloriosa. Adiós mis queridos compañeros. Acepten Uds. las espresiones agradecidas de quien se hace un honor de llamarse no el Jefe sino él hermano de los BRAVOS DE LOS BRAVOS DE VENEZUELA. Salud, Gloria y Constancia. BOLÍVAR. Cuartel General en Barcelona. — 2 de Enero de 1817. SIMÓN bolívar, GEFE SUPREMO DE LA REPÚBLICA, CAPITÁN GENERAL DE LOS EXÉRCITOS DE VENEZUELA Y LA NUE- VA «RANADA, &. Al Coronel Leandro Palacios. Mi querido Leandro. Nosotros acabamos de tener las mejores noticias del interior; habiéndose reunido el Ejército del Gene- ral Urdaneta con el General Zaraza, y luego que este Ejército se haya provisto de algunas armas que le fal- tan, formará reunido á nuestras tropas una masa de más de diez mil hombres, con la cual nada es capaz de impedimos marchar sobre Santa Fé y el Perú y libertar estas Provincias del yugo de los tiranos que las oprime; manifieste esta cai-ta á los emigrados de Venezuela que se encuentran aún en las colonias, á fin de que se vuelvan á su patria; los oficiales particu- larmente deberán estar celosos por partir con nosotros Digitized by Google 108 nuostros laureles y tpner parte en nne??tra gloria y participar de aquellos que vamos á eojer. La mejor armonía reina entre mí y el General Marino, quien está sitiando á Cumaná con más de tres mil hombres y Piar se encuentra hoy en el cora- zón de la Provincia de Guayana. U. habrá sin duda visto mi proclama convocando el Congreso en la Margarita y desde el momento que esté reunido me prometo hacer renuncia del mando en Jefe. En fin, mi querido Leandro, trate V. de traer con- sigo el mayor número posible de emigrados y sobre todo los oficiales. Esperando el placer de verlo conmigo, lo abrazo de co)*azon. bolívar. ^efior José Fclir Blanco^ Comisionado (/ene ral de las Misiones. San. Félix á 12 de Junio de 1817. Querido amigo: Recibí á su tiempo el oficio de U. del 6 en Tuna- puy que he visto con el mayor sentimiento porque le sobra á ü. justicia para quejarse de veras; pero, ami- go, también á mí me debe sobrar la prudencia para sobrellevar los negocios del Gobierno, siguiendo el giro de las circunstancias. El General Piar vino aquí; habia dado órdenes para que no le obedeciesen á Ud. los subalternos de las Misiones habiéndome oficiado que la autoridad de U. Digitized by Google lOÍ) ya era innecesaria, y que por lo tanto habia ordenado á los jefes de las Misiones que se entendieran direetamente conmigo y no se entendiesen con Ud. Esta monstruosidad yo la conozco, pues el General Piar no ha podido revocar mis órdenes ni alterar el sistema ya establecido. Pero en estas circunstancias cuando esta- mos esperando de un momento á otro al enemigo es prudencia sufrirlo todo para que no se nos disloque nuestra miserable máquina. El empeño de Piar era que no quedase Ud. mas de Comandante General, poi'que viviendo él en las Misiones y estando Ud. de Jefe de ellas quedaba indirectamte, dependiente de Ud. y estando en choque abierto con Ud., le parecia un estado compa- rable á la muerte. Para cortar yo este inconveniente y evitar otros muchos, le propuse expontáneamente, que quedase Ud. bajo sus órdenes como antes lo esta- ba, para que no fuese necesario quitarle á Ud. el man- do de las Misiones ; que en mi opinión sería uno de los más grandes perjuicios (jue podiamos sufrir en la épo- ca presente. Querido amigo : yo le pido á U. por favor que su- fra y calle como lo hacemos todos por el bien de la patria, que en bien ó en mal muy pronto ha de va. riar nuestra situación de un modo muy sensible. Yo creo que no pasará este mes sin que la faz de .nues- tros negocios haya recibido una alteración extraordi- naria, sea salvándonos, sea perdiéndonos ; y entre tanto ti'abaje como siempre, con la actividad, celo y patrio- tismo que necesitamos para librarnos . de nuestros crue- les enemigos. No altere Ud. en nada las instrucciones que ha recibido para el servicio del ejército, solo sí dirijién- dose á Piar para que él conozca que Ud. se somete voluntariamte, y que haga Ud. ese sacrificio nuevo por Digitized by Google lio su pais, pero no uos olvide Ud. ni nos deje de escribir todo lo que sea necesario. Adiós, mi querido amigo, mande Ud. á su afectí- simo servidor (jue lo aprecia. bolívar. Al (renrral Manuel Piar. San Félix, Junio 14 de 1817. Querido General : Ayer he recibido un correo de Maturin que me ha traído la acta de Cariaco dirigida por Bezáres que hace lie Secretario. El canónigo me ha escrito una larga carta y entre otras cosas me dice que se volvía á Jamaica para de allí escribir á Inglaterra á favor de nuestra independeu- dencia. Rojas me escribe instándome para medidas para que no se escapase, como porque ha- biéndose adherido á mí algunos de sus oficiales, se verá sin grande apoyo. Vea Ud. si son preciosos es- tos momentos para nosotros; pero nada de esto se lograría no yendo Ud. á encargarse de la operación. Apresúrese Ud. pues, querido General, vuele á recoger este fruto que tal vez no da mucho tiempo. Digitized by Google 133 Eu Maturin encontrará las tropas que estaban en Cumanacoa; y taml>ien hallaiá muchas comunicacio nes mías previniéndole lo que se ha de hacer en el caso. El único inconveniente que se me presenta para lumniariios ; no dirán (jue somos una horda de baga- bundos. ; Qué más tengo que decirle f Lo demás que no es de una carta privada lo encontrará üd. en la ííorrespondencia oficial. Vuelvo á recomendarle prontitud en encargarse del mando de Cumaná. Adiós, General y amigo. Soy siempre su afectísimo amigo, BOLIVAK. Al seíior Teniente Coronel James BooHr, Angostura, Octubre 9 de 1817. Señor. Contestando á la apreciable carta de Ud. de hoy, me parece conveniente hacer á Ud. las siguientes ob- servaciones: La fianza que exije el Grobierno debe ser prestada por un sugeto residente en el pais y que tenga fondos en él. El señor Litle Page no podrá te- ner intervención en el asunto del Eegimiento por que este caballero tiene cuentas pendientes con el General Marino, y yo no querría que se hiciese una mezcla de un asunto con otro. No embarcándose las muías por cuenta y riesgo de Ud., el Gobierno lo hará por su cuenta y riesgo, como debe ser por todas razones. El señor Hudson no podrá hacer la recluta que Ud. le encarga, por muchas causas, y entre otras, porque íortar :].")() hombres, no la acepto, ni tampoco la segunda, tercera, cuarta, quinta, sexta y décima. Accedo á la sétima y novena sin restricción, y á la octava de con- formidad <'on el artículo quinto del reclamo. Dios guarde á Ud. muchos anos. BOLIVAR. Señor (Joronel (i, /íipjflslef/. (hiartel (leneral en Angostura, IT) de Junio de 1818. Señor (Coronel: La admisión de Ud. al servicio de la República, conforme al contrato que Ud. celebró con el señor López Méndez, y buenos deseos de servir á la Independencia de Venezuela ; yo espero que Ud. tendrá la bondad de aceptar mi encargo. Para economizar los gastos á nuestro agente en Londres, quiero que la corresponden- cia vaya franca de porte ; pero como no sé los fondos que Ud. necesite para osto, se servirá decirme los que sean, para suministrárselos. Tanto Don Luis López Méndez, nuestro agente en Londres, como el señor Walton, se quejan de la falta de noticias oficiales de Venezuela, que contribuirían poderosamente á ganarnos la opinión del pueblo ingles, ♦Sus reflexiones me han decidido á elegir á ITd. para director Digitized by (^oogle 144 de ellas, confiado en que üd. oficiosamente las diriginí en todos los correos, aun cuando por nuestras circuns- tancias no le haya remitido la correspondencia del Go- bierno, Ud. recibirá oportunamente los boletines, ga- cetas y cuantas noticias merezcan ser comunicadas. Con respecto á lo que Ud. me dice sobre los de- seos del señor Walton, y ventajas que nos resultarían nombrándole nuestro Cónsul en Londres, convengo en que probablemente las obtendremos, y aprovecho esta ocasión para hablarle sobre este negocio. Acepte Ud. los testimonios de respeto, amistad y consideración con que soy de Ud. atento y seguro servidor Q. B. S. M. bolívar. Sr. Coronel G. Hippisleji. Cuartel General en Angostura, 19 de Junio de 1818. Sr. Coronel : Recuerdo muy bien que en presencia del Teniente Coronel Rooke y del Capitán Chomprey me pidió Ud. permiso para renunciar su grado y volver á Inglaterra ; y también me acuerdo muy bien que le concedí á Ud. ese permiso y el de pedir su pasaporte. Si el Teniente Coronel Rooke queda encargado del primer regimiento de Húsares de Venezuela es porque Ud. lo propuso para Comandante del primer escuadrón y yo accedí á su súplica por hacer á L^d. favor; por consiguiente el Teniente Coronel no se ha hecho cai'go Digitized by Google 145 del primer escuadrón ni de la primera compañía sino de algunos oficiales y soldados sueltos. Juzga Ud. muy bien cuando supone que yo no fal- taría á mi palabra, pero la sorpresa que Ud. manifies- ta acerca de mi carta de ayer es harto extraña y mas extraño todavia que Ud. hubiese supuesto que yo hubie- ra aceptado su renuncia completa y absolutamente sin más formalidad que una simple conversación. Ud. debe conocer muy bien el servicio ingles en el que ignoro si una simple renuncia verbal es suficiente para dejar el servicio. Ud. debería saber que entre nosotros no es así y si Ud. no lo- sabe debe Ud. saberlo. El Mayor Hippisley del ejercito de S. M. Británica, nada tiene que hacer con el Coronel Hippisley de Vene- zuela, único á quien conozco y con quien tengo que tratar. Ud. no ha entendido mi carta de fecha de ayer^ si Ud. supone que yo pretenda exonerar al señor Lopes: Méndez de las obligaciones estipuladas en los contratos celebrados con Ud. También hace Ud. bien en pensar que el Gobierno de Venezuela no pretende arruinar á un caballero ingles, cuya única falta ha sido tener entera fé en los poderes concedidos por el Gobierno de Venezuela al Sr. López Méndez. Ud. sabe, porque lo he repetido mil veces, que los contratos hechos entre Ud. y el Sr. López Méndez serán cumplidos religiosa- mente; y otra vez le repito á Ud. que los presente Vd, al Gobierno y serán cumplidos. El Gobierno de Venezuela jamás ha engañado á nadie ; pero sí ha sabido castigar la insolencia de aque- llos que lo ofenden. Tiene Ud. razón en esperar que yo no haré nada para llevarlo á Ud. á la desesperación; si Ud. se de- TOMO XXIX 10 Digitized by Google ísespeva será por otras causas ijue yo iguoro, ó tal vez uo. No negaré la justicia que Ud. merece porque teugo suficieute dignidad para reconocerla ; pero no á causa de sus ridiculas amenazas, que desprecio. 8i los actos del Gobierno de Venezuela no tienen tuerza en InglateiTa, otro tanto pasa en Venezuela con los de Inglaterra. Dios guarde á Ud. muchos anos. bolívar. (Juartel (íeneral, en Angostura á 20 de Junio de 1818. Señor (Wouel (r. Htppislet/. Señor Coronel : Aunque su carta ilel 19, contiene formalmente su renuncia del gi-íido de Coronel al servicio de la Re- pública, yo no puedo aceptarla mientras no me mande Ud. el despa(*bo que Ud. tiene del (xobierno, y renun- cie Ud. en definitiva el derecho que al mando del Pri- mer Regimiento de Hnsare^ tic Venezuela^ le da á Ud. su convenio con el señor López Méndez. Me alegraré de saber que está Ud. desengañado resi>ecto á la inteligencia de mi carta del 18, imper- fectamente entendida ó mal explicada, pues las condi- ciones ((ue contiene para la entrega del pasaporte que Ud. necesita eran las mismas que ésta. A no ser por esta desgraciada ocurrenoia, ya se le hubiera despa- chado á Ud. satisfactoriamente, y hubiera Ud. evitado los disgustos que me asegura haber sufrido. Soy de Ud. atento servidor, bolívar. Digitized by Google r 147 Seífor Vorond. (i. Hipptsle//. (*uartel íreneral en Angostura, á 22 de Junio de 1818. Señor Coronel: Devuelvo á Ud. los contratos que junto con su despacho de Coronel me mandó JJá. con su carta de 21 del corriente. Queda aceptada su renuncia del grado de Coronel, en un poco las aguas del invierno que ha sido muy riguroso este ano. Muy pronto estará el ejército grande en campana : ^ntre tanto las divisiones que pueden obrar, lo están haciendo y con el mejor suceso. Zaraza ha batido dos e- nas sepa Ud. por cualesquiera accidente, por qué par- te he desembarcado, debe Ud. volar á mi encuentro Digitized by (^oogle 153 Por cuatro partes dol)e ejecutarse esta operación, por Ouriepe, á barlovento de la (riiaira ; entonces los godos le abandonan a T^d. todo el país y se vienen sobre mí ; entonces Ud. puede apoderarse de los valles de Ara- iCiía y yo jiodria con mucha facilidad reembarcarme y marchar rápidamente para desembarcar en Maiquetía y tomar el mismo dia á Caracas, y si no, desembarcar en Ocumare y reunirme con Ud. en Maracay ó en los al- rededores de Valencia, si Ud. no ha podido pasar ú los valles de Aragua. Por último, puedo desembarcar ^n Toro siempre que mis fuerzas no sean bastante para l)at¡r á Morillo sin caballería. En este caso Ud. de- bería marchar rápidamente por el camino más cómodo y más pronto con su caballería hacia Coro, en la in- teligencia de que yo marcharía con la misma rapidez hacia Ud. para reunirme antes que podamos encontrar el ejército enemigo. La división del General Cedeño que debe pasar de mil trescientos á mil quinientos hombres, para enton- ares obrará sobre el Calvario, Calabozo, el Sombrero y Sau Pablo y combinará sus operaciones con Ud. Yo e:4 Repito á IJd. que nuestras operaciones sobre la pro- vincia de Caracas se empezarán á principios de No- viembre, y que por lo mismo es indispensable queUd. empiece las suyas tm ol acto que reciba esta carta, á fin de que todos obremos al mismo tiempo y de con- cierto. Ya que la infantería de LM. es poca, será muy útil í^ueda poco que desear. Yo estaré aquí pocos dias y Montilla dirá á Uds. cuanto desean saber, y va encargado por mi para en- tregarles íi Uds. cuanto dinero necesiten para su viaje^ el cual espero se haga lo más pronto posible, tanto por que así lo desea mi amistad como el servicio de la Patria. Si aquí estuviese Fernando, ahora me ayudaría extraordinariamente en muchas cosas que solo él puede desempeñar. Si el Marques quiere guardar una vida privada como me dicen todos, también lo puede hacer con honor y comodidad, y si quiere animarse á volver á tomar parte en los negocios públicos, de mucho puede servir un hombre tan amado y respetado, tan bueno y tan recto y tan esperimentado en la escuela del infortunio. Vamos mis amigos, no se hagan Uds. de rogar más: yo no añadiré más observaciones á las que antes he hecho: me parece que han sido exce- sivas y aún duras las más de ellas ; pero dictadas por el sentimiento de la más alta admiración y del amor más [tierno que un hombre puede profesar á otros. Ja- más pienso en Uds. sin gemir, jamás escribo á Uds. sin llorar. Adiós mis amigos, vengan Uds. á consolar á quien no puede recibir consuelos sino de sus queridos Toros. BOLÍVAR. P. D. — Diego no les escribe á Uds. porque viene aún por detrás con el equipaje; pero está bueno y es ya Teniente Coronel. Montilla ha seguido directamente á Margarita y ya no va á Trinidad; pero voy á buscar una perso- na segura para que lleve el encargo que él llevaba para Uds. bolívar. Digitized by VjOOQ IC ir)8 ARO de 1820. Bogotá, Marzo 19 de 1820. Señor (iohenmdor Político de Antloquia^ Josr María lies- tropo. Mi estimable y apreciable (lobernador : Jamas he tenido la satisfacciou de escribir á Ud. bajo los auspicios de la amistad y la confiauza, porque jamás Fd. ha querido usar de estos agradables auspi- ^nos. Anoche el fieueral Santander me ha mostrado una carta de Ud., en que me manifiesta todo (*1 apre- i3Ío con (jue Fd. quiere distinguirme, y el gozo que ha sentido con la t^reacion de Colombia. A la verdad, nada es más justo que celebrar una obra que nos hon- rará perpetuamente. Cualquiera que sea el efecto de la creación de nues- tra Kepública, el objeto es grande y nuestro despren- dimiento laudable. Cuando yo no estuviese cierto de la verdad de estos sentimientos y esperanzas, la sola «uirta de Fd. me persuadirla de ellos, porque el justo respeto que profeso á su opinión, es para mí una au- toridad tan auténtica como la experiencia. Reciba Ud. pues, mi querido amigo, la expresión de mis más cordiales sentimientos y de la amistad más sincera (lue le profesa. Su afectísimo compatriota y amigo Q. B. S. M. BOLIVAK. Digitized by VjOOQ IC 15í) Sau Cristóbal, 19 <.le Mayo de 1820. J^f'ffor Ihii (jiiillenno Wli¡tf'> Trinidad. Mi querido amigo: De los negocios de España estoy muy contento, porque nuestra causa se ha decidido en el tribunal de <¿uiroga. Nos mandaban 10.000 enemigos; y ellos, por una filantropía muy natural, no quisieron hacer la (íüerra Á MUERTE, sino la GUERRA Á VIDA; pucs bien sabian •i- pota ; así, sólo un Gobierno temperado puede ser libre. ; Cómo (piiere Ud. qu(í yo tempere una democracia sino con una institución aristocrática ? Ya que no de- bemos mezclar la forma monárquica con la popular que hemos adoptado, debemos por lo menos hacer que haya en la República un cuerpo inalterable que le asegure su estabilidad ; pues, sin esfabiVuladj todo principio ¡tolí- tico se corrompe // tennintf siempre por destruirse. Ten- ga ITd. la bondad de leer con atención mi discurso, sin atender á sus partes sino al todo de 61. Su con- junto prueba que yo tengo muy poca confianza en la moral de nuestros conciudadanos, y sin moral republi- cana, no puede haber gobierno libre. Para afirmar esta moral, he inventado un cuarto poder que crie los hom- bres en la virtud y los mantenga en ella. También este poder le parece á Ud. defectuoso ; mas amigo, si Ud. (juiere República en Colombia, es preciso que quie- ra también que haya virtud política. Los estableci- mientos de los antiguos, nos prueban que los hombres pueden ser regidos por los preceptos más severos. Todo el cuerpo de la histoiia manifiesta, que los hombres Digitized by Google i(r> se someteu á cuanto un hábil legislador pretenda do ellos y a cuanto una fuerte magistratura les aplica. Dracon dio leyes de sangre á Atenas, y Atenas las su- frió y las observó hasta que Solón quiso reformarlas. Licurgo estatuyó en Esparta lo que Platón no se habría atrevido á soñar en su república, sino hubiese tenido por modelo al legislador de Esparta. ¡ A qué no se han sometido los hombres! ¡A qué no s:^ someterán aún ! Si hay una violencia justa, es aquella iiue S(' emplea en hacer á los hombres buenos y por consi- guiente felices; y no haj' libertad legítima sino cuan- do ésta se dirige á honrar la humanidad, y á perfec- <»ionarle su suerte. Todo lo demás es de pura ilusión, y quizás de una ilusión perniciosa. Perdono üd. amigo, esta larga digresión sobre mi discurso, pues üd. bien la merecía hace mucho tiempo y yo se la había ahorrado, más por desidia que por voluntad. Siempre su amigo de corazón, BOLÍVAR. Sf'ilor (ienoral Cfírlos Soiihlotte, Rosario, Junio \\) de 1S20.— 10. Mi querido General y amigo : Ayer he recibido una comunicación nuiy interesan- te interceptada por el Coronel Carmona en Chiriguaná, fechada en ( Cartagena el 20 de Mayo, por la cual hemos Digitized by Google 164 sabido noticias positivas de la España hasta el me.s de Abril. Feruando VII, el 7 de Marzo ha jurado la Consti- tución y las Cortes, por un decreto, forzado por la voluntad del pueblo, y á instancias del General Balles- teros. Parece que la revolución era general en la Pe- nínsula y que el Rey estaba en la última extremidad cuando juró la Constitución. Su situación, pues, es vio- lentísima y tendrá que complacer al pueblo y al ejér- cito, que desean la paz por salir de los sacrificios y de la muerte. Aun los liberales mismos tendrán que hala- gar al Ejército con la paz, porque la cuestión no es otra, que la no venida á América, y el modo de cal- mar hasta la sospecha de este mal, es concluir la guerra, por lo que parece pronunciada ya toda la Península — Por otra parte, no habiendo podido subyugarnos la Es- paña con sus expediciones, ahora lo alv»anzará menos sin ellas: no teniendo otro interés que el del comercio exclusivo en América y teniendo nosotros innumera- bles corsarios, que se multiplicarán en razón inversa de nuestras desventajas militares, ó mejor diré, que se aumentarán cuanto menos territorio tengamos, su co- mercio por consiguiente, se anula, siendo el interés de los liberales la propagación de los principios libe- rales, contra los cuales encontrarán en España y eu toda Europa muchos contrarios ; es indispensable que las Cortes se decidan á nuestro favor; tanto porque ya no se trata de una simple cuestión de economía po- lítica, sino de ima preponderancia intestina; como por- que habiendo en América Gobiernos libres, ellos en- contrarán siempre entre nosotros, puntos de apoyo y aun medios para combatir á los serviles, porque la afi- nidad de pi'incipios produce siempre la atracción recí- proca en- materias políticas. — Los serviles, por otra parte, y sobre todo, Fernando, tienen, más que los otros, ne- cesidad de hacer la paz para acallar al Ejército que Digitized by Google 165 no tiene otro clamor, ni se puede lisongear do otro modo; porque los hombres no se contentan con que les curen el mal de que padecen, sino que desean aca- bar con el mal mismo por la aprensión que imprime y la amenaza que deja de volver á afligir. Así, las tropas españolas no estarán satisfechas, mientras no hayan visto cesar las hostilidades con nosotros, sabiendo por experiencia, que todos los géneros de sistemas que han regido á la España, los han enviado á América. — Si alguna cosa retarda nuestras negociaciones con España, no será ciertamente ni su voluntad ni los embarazos i{\\e se opongan á esta consecución. Yo pienso que so- lamente los inminentes peligros que ambos partidos van á correr, y la ocupación urgente de sus intereses in- mediatos, no más, los hará descuidar momentáneamente esta medida. — Por lo mismo, es de nuestro debei- pro- porcionarle á los enemigos los medios y las ocasiones de tratar con nosotros. — Estos medios pueden ser ini- ciados por nuestros Enviados en Londres y en los Estados Unidos, directamente con los Enviados espa- ñoles, é indirectamente <*on los otros Enviados extran- jeros que más interés muestran por nuestra causa.— Estos mismos pasos admiten infinidad de modificacio- nes más ó menos eficaces, más ó menos directas, poi* vías públicas, por vías privadas, por la imprenta, por la conversación, por los amigos, y aun por los enemi- gos.— Jamás será degradante ofrecer la paz bajo los principios combinados en la Dcdaratorví de la líepnhU- ca (le Venezuela^ que debe ser la base de toda nego- (íiacion ; primero porque así está ordenado como Ley de la República, y segundo porque así lo prescribe la naturaleza y la salvación de Colombia. — Ofrecerles así la paz á los españoles, es pedirles la corona del triun- fo, pues no siendo otro el objeto de la contienda, ob- tenerla es vencer. — Los españoles estando altamente convencidos de su impotencia con respecto á nosotros. Digitized by (^oogle 1()() y sufriendo oii la guerra cuantas calamidades pueden afligirlos, concederles la paz es decretarles un triunfo, no menos importante y no menos deseable. — Ellos es- tán en el caso del rico de Platón ; ellos tienen todo (lue perder y nada que adquirir; y nosoti'os no tenien- do nada que perder aspiramos á cuanto ellos poseen. — La lucha no nos ha dejado tnás que la vida, y esto es de ningún precio para hombres desesperados. — Esta <*uestion bien desenvuelta, es inmensa y presenta todas las cí jnsider¿iciones que pueden halagar á nuestros contrarios y á nosotros mismos. — Por tanto, nosotros no debemos ot're- <5er más (pie la \)iva en recompensa de la Independen- t.'ia. Esta para nosotros nos trae todas las bendiciones del cielo, y la otra para los españoles es una t'uentt^ de inmensas prosperidades futuras. Estas son mis ideas, que deseo que ü., el Vicepre- sidente de Colo]nbia y el Secretario de Estado, medi- ten profundamente y las empleen en la ocasión, sin es- per¿xrla, sino buscándola y proporcionándola de todos modos, porque los momentos pi'esentes tienen un valor inlinito, y solo Séneca sabia apreciar el mérito del tiempo. Si por accidente se supiese ó se recibiesen noticiaír de alguna negociación diplomática, (pie se pongan alas al correo, se ofrezcan premios exorbitantes para (jue volando me lleguen oportunamente. Deseo que nada se haga sin mi conocimiento en esta materia. Nada es más fácil que dilatar las cosiis, ofrecerles mi llegada por ius- tuutcí? y esperarme. Hace mucho al caso el personal vn toílas materias, y muy particularmente en las di- plomáticas. En los negocios pacíficos como en los mi- litaros, os muy importante ser veterano. Los correos me matan con sus dilaciones. Al fin tendré que mandar pagar los postas especiales, pues (pif uoíi sirven mejor que los do Colombia. w Digitized by Google 167 Hace más do dos meses ({ue han llegado fusiles á Aii- gostura y todavía no lo sé de oficio y los estoy esperando por momentos, de Guasdualito, si es que han sabido hacer esto siquiera ; Que bello Gobierno para la posma ! Mi desesperación en esta parte solo compite con mi indigna- ción por esos señores. Hágame Ud. el favor do do- cirselos así. Por la Secretaría de Guerra sabrá Ud. nuestro es- tado militar, que es tan brillante como se puedo desear, aunque sin victorias decisivas aún. El ejercito tiene todo, víveres, dinero, salud y mu- cho espíritu. No nos falta más que diez mil fusiles : mándelos Ud. en revancha de tan buenas noticias. No se deje Ud. poseer del aire que corre en Angostura, y en caso que sea necesario adoptar algún extremo, mas bien que sea el del furor y no el imperio de la apatía, que es el ({ue ha reinado ahí hasta ahora, soberanamente ; y después ¡ ¡ querrán gobernar, y después intrigarán ! y después mandarán ! y después harán morir como á Milcíades á los Libertadores de la Patria ! ! ! ! Adiós mi querido General, soy de Ud. de corazón, bolívar. Señor Coronel Mariano MoutUIa. Cuartel General del Rosario de Cuenta, á 21 de Julio de Í820. Mi querido Coronel. Estoy tan satisfecho de la buena conducta que Ud. ha tenido en esta campaña, que ya por mí, está Ud. Digitized by VjOOQ IC 168 liecho General : voy a consultarlo á la diputación ilel Congreso, que es quien tiene estas facultades, pues yo no soy más que el humilde siervo de los sier- vos del pueblo, y yo no me atrevo a traspasar mis fa- (iultades, porque no so me atribuyan miras usurpatri- ara que entienda que el Vicepresidente de Colombia será el verdadero Presi- dente y elijan por lo mismo al más propio para desem- peñar est¿i3. funciones. Amigo querido: pagúeme Ud. con este -servicio todo el afecto que le profesa, el que más le ama de co- razón, bolívar. P. D. — Mando á Ud. el mensaje del Presidente Mouroy (|ue aunque está en inglés puede hacerse traducir.— Sobre negocios extranjeros debe Ud. decir que estamos Digitizéd by (^oogle 189 eu armonía con todos los Gobiernos del mundo, excep- to el de España; sobre el cual dirá Ud. los tratados de armisticio y regularizacicwi de guerra, y la misión de paz enviada á Madrid. Añada Ud. que con los Oobienios Independientes de América, tenemos las re- laciones más estrechas, y que con algunos de Europa las esperamos muy satisfactorias. — En esta parte sea üd, muy circunspecto, para no dar presa á los enemi- gos y neutrales. Sea Ud. profuso en ostentar : 1? la men- ción do Colombia: 29 su gloria militar: 39 la conserva- ción de sus provincias libres : 4° la unidad en la mar- cha, así política como militar: 59 la buena administra- ción de justicia:. 69 la mejora de las rentas; y 79 la esperanza probable de un arreglo satisfactorio y final, con la paz ó la victoria. Pero en todo esto siga Ud. el orden que le parezca más natural y conveniente. lu- cluyo á Ud. mi nota á La Torre, sobre Maracaibo, para que también hable Ud. del derecho que tenemos para protejer aquella ciudad. — También va un oficio di La Torre sobre Maracaibo. — Consulte Ud., amigo, á los Se- cretarios, Osorio, Eergara y Azuero, para que con fran- queza corrijan su discurso imitando la sencillez del xVme- ricano. Mire Ud. que este paso va á dar á Ud. mucho honor y por lo mismo no debe desdeñarse nada de lo que pueda mejorarlo. bolívar. Achaguas, Marzo 22 de 1821. Seriar General Souhlette. Mi querido General : Ayer he llegado aquí después de haber pasado por Mérida y Barinas. En todos estos países he* hallado Digitized by -VjOOQ le líM) nuestras tropas pereciendo de miseria por la escasez de víveres y por el mal clima. Esta cousideracioú me ha obligado á notificar al Gen^^ral La Torre, l'jue si los co- misionados pacificadores lio tienen facultades para ha- cer hi paz, cuarenta dias después de recibida aquella nota se abrirían las hostilidades, segnñ el artículo VI 3 3? La evacuaciou de Curnaná por las tropas es- pañolas. • De resto daremos todas las seguridades necesarias para que durante el armisticio Udes. gocen de un pleno reposo. Las nuevas posesiones que pedimos, vamos á to- marlas en toda probabilidad al abrirse la campana; por consiguiente XJds. no harán mas que ceder lo que la fuerza debe arrancarles; (juizá Ud. me responderá que la victoria será la que decida de la vei'dad de este acertó ; pero yo responderé que si la victoria es el juez de esta contienda, entonces nuestras recíprocas preten- siones serán diferentes, y que cuando la paz puede arreglarlo todo, no es prudente aventurar la suerte de un pueblo que ambos llamamos nuestro. Esta es la última prueba de amistad, mi querido General, que pue*do dar á Ud., y de los sentimientos cor- diales con que soy de Ud., Su más afectísimo amigo, Q. B. S. M., bolívar. Al General en Jefe del Ejercito expedicionario de Costa Firme. Bannas, Abril 20 do 1821. • Mi estimado General y amigo: Tuve anoche la satisfacción de recibir la respuesta de Ud. del 16, declarando inadmisibles las bases que TOMO XXIX 13 Digitized by Google 194 indiqué en la mía del 12, para la prorrogación del ar- misticio y refiriéndose á las que expuse á mis comi- sionados los señores Revenga y EcheveiTÍa en Caracas. Es bien difícil, por no decir imposible, que se conci- biera de un modo satisfactorio, pretensiones tan distan- tes entre sí, cuando no se examinan con interés los contrarios y se cierra la puerta á *toda composición. Hiento tan vivamente como Ud. la sangre que va á derramarse tal vez inútilmente, mientras no tengamos el resultado definitivo de nuestra misión á • Madrid ; pero si üd. se refiere á la suerte de la guerra, la de estas provincias por falta de poderes para transar las diferencias, no me queda elección entre combatir ó i>e- recer como lie dicho á Ud. en mis notas de Boconó y de Payara. De todos modos debe Ud. estar cierto que los sen- timientos de estimación y afecto que Ud. me ha ins- pirado, tendrán siempre en mi corazón un lugar muj- eminente. Si he dirigido nuevamente Edecanes al Cuartel Ge- neral de Ud., ha sido porque la importancia de los pliegos, así lo exigen ; pero puede Ud. estar seguro de (lue no irán más en adelanto. Suplico á Ud. que si alguno de estos Edecanes se Ini conducido de un modo indigno del encargo, tenga Ud. la bondad de manifestarme sus faltas para corre- girlas y para prevenirlas en lo sucesivo. Por mi parte, siempre he tenido una^ verdadera sa- tisfacción en ver los oficiatos del ejército espediciona- rio y l(>s veré con el mismo gusto siempre que Ud. , (juiera dirigírmelos. Bien sensible me es que las dificultades de nues- ras posiciones respectivas nos impidan volver á tener un segundo dia de Santa Ana; más es de esperar que Digitized by Google 195 algún (lia habremos de renovar aquellos agradables sentimientos. Soy con los más sinceros sentimientos (Je conside- ración y amistad, Do Ud. afectísimo servidor y amigo, Q. B. S. M. bolívar. Barínas, Abril 21 de 1821. Mi querido Veñalrer. ¡Figúrese Ud. lo que yo habré sentido el cúmulo de males que Ud. ha padecido d(»sde que no nos ve- mos ! ! La muerte de su querida esposa, la misei'ia de toda, su familia, sus enfermedades, y los disgustos de todo género que Ud. ha sufrido durante tantos años. Aseguró á Ud., mi querido amigo, (pie en medio del tumulto de mi vida militar he logrado (H)nservar algu- na sensibilidad para compadecer á Ud., y ^ Mucho tiempo ha que estoy privado del placer á^ escribir á Ud.. y ni aúu he podido contestar á las fre- cuentes cartas con que me ha favorecido. Yo espero sin embargo, (jue Ud. me dispensará en la seguridad de (jue desearía hacerlo todos los dias si me fuera posible. Mientras los señores Roscio .y Re- venga han residido en Angostura, me han descargado en parte con lo (¿ue ellos debieron haber dicho á Ud.: pero ahora que la República ha perdido al primero, y el segundo se ha alejado en una comisión á Europa, robo un momento á mis atencúones para dedicarlo (i mi amigo White, al amigo de la causa de mi Patria. En A7 Correo del Orinoco habrá visto Ud. que el armisticio ha terminado desde el 28 de Abril eü (lue hemos renovado las hostilidades, porque no es posible permanecer mas tiempo en la inacción, mientras no se nos dé como recompensa segura de los sacrificios que ella nos cuesta, el reconocimiento de la Independencia- He tentado todos los medios imaginables por saber si los comisionados españoles estaban autorizados para ofrecerla, y al ün he visto con dolor que la Esi)aña, siempre mesquina, no los ha autorizado como era di- visión española que estaba en Barquisimeto y la 'r! que se había establecido en Araure. Ya tenemos allí una faort(^ gutírrilla de í)0 hombres do caballería y uua compañía de infantería que observa á todo el ejéi'cito español y lo molesta. Es ya tarde, y es preciso concluir ésta repitiéndo- le la sinceridad del afecto con (jue le ama de corazón, bolívar. Digitized by Google 203 Guana]-e Mayo 24 de 1821. Al señor Fernando Pcüalcer* Mi querido amigo : Anoche recibí la carta de Ud. que me trajo Aua- cleto. He sabido con mucho sentimiento por el por- tador, que Ud. se haya en extrema miseria ; y como no tengo un maravedí de ciuó disponer, le envió .a Ud. la adjunta orden para mi criado que tiene mi equi-, paje para que se lo entregue, lo venda, y so socorra. 'Entre otras cosas debe haber alguna plata labrada, que de cualquier modo se puede vender de pronto. He visío lo qué Ud. me dice sobre mi renuncia. Ud. puede tener . razón ; pero yo no la concibo, poniue no encuentro causa alguna para vivir siempre acusado de mis faltas, de. las agenas, y aún de las de los pro- pios acusados. Sobre la reunión del Congi'eso, he he- cho cuanto he podido, y. se me acusa. No sé qué sea preferible, la comodidad del Congi'eso en su marcha y • situación, ó la vidíi del Ejército. Mi falta es haber creído que debíamos tener tropas y caballos para esta campaña ; y haber creído en la virtud de los congre- santes, ([ue llevarían ima parte de los males que sufre once años ha <4 ejército. De todos modos estoy resuelto á uo.maudar más que en lo militar: servir mientras dure Coloiubia ó mi vida; pero nada más que en la guerra. Deseo que el Congi'eso se ocupo muy particularmente de autorizar al Vicepresidente de Colombia ^-^ava que mande todo bajo su i'^spousabilidad, exceptuando la parte militar y sus inmediatas concá^siones de que me encargaré gustoso. Si Uds. quieren que yo lleve el nombre de Presidente, yo no quiero ser más que un General en Jefe del Digitized by (^oogle • 204 (Tobierno de Colombia, con las facultades necesarias para líedir hombres y dinero, víveres, el surtido y equipaje para el ejército, y las facultades que se me concedie- ron en el teatro de la guerra. Terminada ésta podrán cesar mis facultades y todo lo más que se me quiera quitar, pues que mi intención es gobernar lo menos que me sea posible. Añado que mi salud está ya dela- brada, que comienzo ya á sentir las flaquezas de una vejez prematura ; y que por consiguiente nada me pue- de obligar ya á llevar más largo tiempo un timón siempre combatido por las olas de una bon-asca con- * ti n nada. Deseo que se señale un gran Departamento para el mando inmediato del Gobierno ó Poder Ejecutivo com- puesto de las Proxincias de Coro, Marí^c^ibo, Mórida, Trujillo, Barinas, Panplona, Santa Marta, Caitageua y Rio-Hacha. De otro modo el Gobierno no sabrá á quien mandar, y tendrá medios y fuerzas suficientee para ha- cerse ebedecer en todos los casos posibles. Será un depai'tamento neutral entre Cundinamarca y Venezuela, (]ue impedirá el choque de estas dos grandes masas. Si se quiere que haya Colombia, es de una necesidad vital esta medida. Por acá va bien todo: los enemigos se han con- centrado entre Aaraure y San Carlos. Morales en Ca- labozo. Reyes Vái-gas . debe estar en Barquisimeto y el Coronel Carrillo lo seguia con mil hombres. El Gene- ral Urdaneta después de haber tomado á -Coro debe estar hoy, á mas taludar, en Siquisiqu^^ trae las tropas de Santa Mai'ta que llegaron después de su salida de Maracaibo,- ademas de l(»s dos mil hombres con que ha partido para Coro, y no habiendo necesidad de guarnición allí los traerá todos. El General Bermúdez debe estar ya en Caracas ó en sus innfediaciones. Todas las guerrillas del Occidente se han presentado á los Digitized by Google 205 Coroueles Carrillo y Vargas. El Coronel Remigio Ra- mos ha ganado ó destruido las que se hallaban en el I flaneo derecho de esta ciudad. De lo demás no digo nada porque el correo lo dirá; y si mis cuentas no me engañan el 15 de Junio estamos en Caracas celebran- do el aniversario de la guerra á muerte, que es la que nos ha dado Patria, Libertad y Vida. Recomiendo á üd. mucho el Obispo de Maracaibo para que lo traten bien, pues es un santo hombre, lle- no de eminentes cualidades, y que aborrece ya más á los liberales, que á los patriotas, porque aquellos se han declarado contra las instituciones eclesiásticas cuan- do nosotros las protegemos. Al señor Nariño, que tenga ésta por suya ; (jue no le escribo por separado porque estoy siempre muy ocu- pado y (lue de oficio le digo cuanto creo más con- veniente. , A propósito, ó sin propósito, se me olvidaba decir á Ud. que he sabido que hay algunas quejas contra \ algunos funcionarios públicos. Para el Gobierno nada ¡ . será más litil ni más satisfactorio que corregir los abu- f sos de la Administración, porque nada desea tanto el Gobierno que el verse apoyado por los Legisladores para rectificar la marcha de los negocios. Que se acuse á cuantos cometan faltas y todos se corregirán. Yo el primero. No só' qué preferencia haya tenido el 2? (Congreso al 3?, lo vínico que sé es que en Cundinamarca le han dado doscientos pesos á cada miembro y en Venezue- la, dice el Vicepresidente, quo lo han arruinado los miem- bros del Congreso; por lo que no tenía un trapo que darle á los que van á enseñar sus vergüenzas en Ca- racas. Un solo* miembro ha costado más de mil duros. Nuestro ejército, por esta parte, está situado desde Digitized by Google 20() Ospinos hasta Bocoiió : y el de Apure so nos iueorpo- vará muy pronto, y en seguidas el General Urdaneta. Esto no lo dije en su lugar, porque había un Padre muy pesado que oía lo que estaba diciendo, al fin de la relación, y por eso dije el correo lo dirá y añadí la fanfarronada del 15 de Junio. Soy de Ud. su me.íor amigo, BOLÍVAR. P. D. — Nada sabía hasta anoche ocesion el mismo dia que yo, (jueda encargado del Gobierno, y se entenderá con Ud. en todo. Yo sq que Ud. no necesita de que se le inste para que coopere con ues esto Ud. seguro de que el Bor- bon que venga á Méjico, va á hacer en nuestra po- bre Colombia las mayores tentativas para someterla á su dominación, ó para que lo sea de algún pariente suyo. Nada omitirá, y si logra desunir las clases y los intereses, desaparecerá el fruto de tantas acciones heroicas, y tantas virtudes dignas de la Libertad, de la Independencia y de la Paz. Soy de Ud. afectísimo amigo que lo ama de co- razón, bolívar. P. D. — El Coronel José Gregorio Monágas ha soli- citado venir á servir al ejército del Sur; mándele in- mediatamente su pasaporte para • que venga con toda la prontitud posible á incorporarse.. bolívar. Señor Guillermo Parker. Bogotá, Diciembre 12 de 1821. Muy señor mió: He recibido con un dolor extremo la honrosa co- municación que Ud. se ha servido dirigirme con el Digitized by (^oogle 238 • señor Santaua, participándome la muerte de S. E. el Almirante Brion, que me ha llenado de la más profunda aflicción. El primer compañero en la empresa generosa a V. S. I. que una separación tan violenta en este hemisferio no pue- de sino disminuir la universalidad de la iglesia roma- na y que la responsabilidad de esta terrible separación recaerá muy particularmente sobre aquellos que pudien- do mantener la unidad do la igkvna de Roma, hayan contribuido por su conducta negativa á acelerar el ma- yor de los males, que es la ruina de la . iglesia y la muerte de los espíritus en la eternidad. Yo me lison- geo que V. S. I. considerando lo que llevo expuesto, se servirá condescender con mi ardiente solicitud, y que tendrá la bondad de acoptar los cordiales sentimientos de veneración que le profesa su citento obediente ser- vidor, bolívar. ^ Digitized by Google 245 Excmo, spíior Profrctor del Pern. Quito, á 17 .de Junio de 1822. Excmo. señor : Al llegar á esta capital, después de los triuufos obtenidos por las armas del Perú y Colombia, en los campos de Bombona y Pichincha, es mi más grande satisfacción dirigir á V. E. los testimonios más sinceros de la gratitud con que el pueblo y Gobierno de Co- lombia han recibido á los . beneméritos libertadores del Perú, que han venido con sus armas vencedoras á pres- tar su poderoso auxilio en la campaña que ha libertado tres Provincias del Sur de Colombia y esta interesan- tísima capital, tan digna de la protección de toda la América, porque fué una de las primeras en dar el ejemplo heroico de libertad. Pero no es nuestro tribu- to de gratitud un simple homenaje hecho al Grobierno y Ejército del Perú, sino el deseo más vivo dg pres- tar los mismos y aun más fuertes auxilios al Gobierno del Perú, si para cuando llegue á manos de V. E. estf despacho j-a las armas libertadoras del Sur de América no han terminado gloriosamente la campaña que iba á abrirse en la presente estación. Tengo la mayor satisfacción en anunciar á V. E. que la guerra de Colombia está terminada, que su ejér- cito está pronto })ara marchar donde quiera que sus hermanos lo llamen, y muy particularmente á la patria de nuestros vecinos del Sur, á quienes por tantos títu- los debemos preferir como los primeros amigos y her- manos de armas. Acepte V. E. los sentimientos de la más alta con- sideración í»on que soy de V. E. atento obediente ser- vidor. bolívar. Digitized by (^oogle r \ 240 A loií liennanos Toro. Quito, Junio 21 de 1822. ¡ Será verdad, mis queridos amigos, que están Uds. en Caracas i Yo me doy la enhorabuena si esta noticia no es falsa, porque al fin, la parte de esperanzas que Uds. podian conservar se habrá cumplido, y ya los males serán menores en el seno de la patria, de la fa- milia y de la amistad. Mucho gozo he sentido al saber de un modo muy vago que Uds. han venido á ver los hogares que tanto tiempo há hablan abandonado. En medio del tumulto de la guerra, y en medio de las agitaciones de los negocios públicos, mi amistad ha tenido un momento de placer pensando en (jue mis queridos Toro serán muy pronto abrazados, rodeados de los objetos que más aman. Yo iré á Caracas á principios del año que viene, y nada exagero al decir que mi mayor deseo será volver á estrechar en mis brazos, á mis más queridos y más desgraciados amigos, aunque los más dignos de ser -los más afortunados. Uds. habrán visto por mi proclama de Pasto, que la paz y la libertad han marchado tras los pasos del ejército do Colombia : que de guerra, nada nos falta que hacer. Este hermoso piiís, tan Colombiano y tan patriota, que ninguno lo escede en estos sentimientos, es bien fértil, poblado, y ofrece las más bellas esperanzas : for- mará el más grande departamento de Colombia, y el General Sucre, su libertador, lo mandará con el mayor aplauso de sus pueblos. Yo estaró algunos meses por esta parte : después, á fines del año, iré á Bogotá á renunciar mi Presiden- cia, porque ya he concluido dichosamente los encargos Digitized by Google ¿ 247 de mi oficio de soldado. Ya en Colombia no hay es- pañoles, íy ya he cumplido, por consiguiente, más allá de mis esperanzas, la obra inestimable de la paz. Yo me debo á mi mismo la separación de los negocios públicos, porque habiendo encanecido en el servicio de la patria, debo dedicar el último tercio de mi vida, á mi gloria y á mi reposo. No me creo capaz, ni quiero creerme con los medios suficientes de llevar adelaute administración alguna. Mi arenga al último Congreso ha descubierto hasta el fondo de mi corazón. Me he sometido al servicio militar porque era necesario renrer (í morir: pero para mandar no hay tal conñicto, por- que hasta la deserción misma es un rasgo de heroísmo. Yo no sé si el reposo que tanto anhelo me sea tan necesario ; pero puedo asegurar, que mis sentidos me piden descanso, y que cierto intervalo puede volverme la actitud que empieza á faltarme. Puede ser que cuan- do vuelva á la clase de Simón Bolívar, quiera desear de nuevo la Presidencia. Siquiera se me debe conce- der este capricho en recompensa de mis servicios. Nada se debe temer por mi separación del Gobierno, porque mi persona siempre estará pronta á cuanto se me exija en el peligro de la patria. Diego no escribe porque tiene una ligera indisposi- ción: pueden Uds. decirle á su madre, que se ha por- tado como siempre, y que puede estar cierta de que será el honor de su casa. Mis queridos amigos, reciban Uds. el corazón de bolívar. Digitized by Google 248 Quito, 21 de Junio de 1822. Al seuor Goieral Juan de Escalona. Mi querido General: Ya estamos en Quito, libre y colombiano. Todo está por nosotros en este vasto pais, sin que nos falte más que Guayaquil para donde parto á llevar la ley de Colombia: se asegura que no costará mucha pena. El General Sucre se ha llenado de gloria y se ha he- cho adorar en estos pueblos : mandará este inmenso de- partamento hast'i las fronteras del Perú. Tendremos otro Soublette en el Sur, pero con menos gana de re- nunciar, sin por eso ser más ambicioso. Este hermoso pais tiene tres ó cuatro cosas muy buenas : ser muy patriota y muy colombiano : ser muj' poblado de indios y de blancos: estar muy bien culti- vado; y estar tan lejos!!! Aquí exclamará Ud. : Ah ! (¿uién estuviera por allá ! Pienso estarme algún tiempo por este pais para ai reglarlo todo con el Perú, con Guayaquil y con Quito mismo; pero no piense Ud. (^ue me olvido de mi querida Venezuela. A fines de este año iré á Bogotá, y á principios del próximo es- taró en Caracas, sin Presidencia, sin facultades omni- potentes y con el s(jIo oficio de amigo de Colombia ; y cuando todo turbio corra, do General de su Ejército. Ofrezco á Ud. ir á ayudarlo desdo las riberas del Lago pliego para la Municipalidad en respuesta á su felici- tación. Mi querido General : espero que Ud. estará mu- cho mejor dentro de tres ó cuatro dias, y por su- puesto, yo no me iré sino con Ud., primero porque deseo acompañarle, y segundo porque deseo cuidarle. Soy de Ud. su afectísimo que le ama de corazou y B. S. M. bolívar. Guayaquil, 25 de Julio de 1822. Exrmo. Señor Don José de San Marti n. Protector del Perú. Es con suma satisfacción, dignísimo amigo y^ señor que doy á Ud. por primera vez el título que ^ucbo- tiempo há mi corazón le ha consagrado. Amigo ile lla- mo á Ud. y este nombre será el sólo que deba guar- darnos por la vida, porque la amistades el iiniéo vín- culo ^e su afecto. Digitized by Google 251 Tan seusible me será el que Ud. no venga hasta esta ciudad como si fuéremos vencidos en muchas bata- llas ; pero no, Ud. no dejará burlada el ansia que ten- go de estrechar en el suelo de Colombia al primer amigo de mi corazón y de mi patria. ¡ Cómo es posible que Ud. venga de tan lejos para dejarnos sin la pose- sión positiva en Guayaquil del hombre singular que- todos anhelan conocer y si es posible tocar f No es posible, respetable amigo; yo espero á Ud: y también iré á encontrarle donde quiera que Ud. tenga la bon- dad de esperarme; pero sin desistir de que nos honre en esta ciudad. Pocas horas, como Ud. dice, son bas- tantes para tratar entre militares, pero no serán bas- tantes esas mismas horas para satisfacer la pasión de la amistad que va á empezar á disfrutar de la dicha de conocer el objeto caro que se amaba sólo por opi- nión, sólo por la fama. Reitero á Ud. mis sentimientos más francos con que soy de Ud. su más apasionado, afectísimo servidor y amigo. bolívar. Guayaquil, Agosto 14 de 1822. — 12. excelentísimo seiior General F. de 1\ Santander. Ayer recibí la comunicación de Y. E. de 5 de Julio último en Bogotá, y me contraigo á los ti-es puntos cardi- nales (jue contiene. Digitized by Google 2ry2 Si durante mi permanencia ea el Sur, las conside- rables fuerzas del Norte no hubieren destruido los ene- migos de Venezuela, y los esfuerzos del Brigadier Mo- rales se reanimasen con los auxilios que se teme ven- gan de la Península, yo mismo marcharé al Norte con 2.000 veteranos, que conduciré por el Itsmo y llevaré á donde se necíesiten. Pero esta operación no puede tener lugar mientras no sepa el resultado de la suerte s en que la América está pendiente de la .política europea, que no dá espera ninguna y que ha decidido ya de nuestros intereses con aquella premura que exige el peligro de la España, y la prosperidad de la Inglaterra. Perdiendo nosotros una batalla, todo cambia contra el Perú: entonces las apariencias están por los espa- ñoles, poco menos que las rivalidades; pues, desde lue- go, no solo sitiarían al Callao sino que ocuparían la provincia de Trujillo, que es el Perú que tenemos. üd. sabe que por esta parte no ha quedado tropas: que los cuerpos que se están levantan- do ahora son de guarniciones locales, indispen- sables por una parte é inamovibles por otra. Hasta i\e aquí á dos ó tres meses, no no. vendrán los cuerpos as y medios de todas clases para aumentar su superioridad y sus orguUosas pretensiones. Estoy cierto (como de mi existencia) que todo lo que hagamos es perdido ; primero, porque la mayor par- te de nuestras tropas son reclutas, y las de ellos son veteranas; segundo, porqué las nuestras son aliadas, y las de ellos obedecen á un solo Jefe y á un solo Go- bierno; tercero, porque no tenemos bagajes ni caballos, y ellos los tienen; cuarto, porque nosotros no tenemos recursos de víveres en las costas, y • ellos los tienen en la Sierra; quinto, porque nosotros no tenemos las po- siciones que ellos tienen, defendibles y continuas; y úl- timamente, porque ellos han sido vencedores, y los nuestros vencidos. Si en lo que digo hay error, mis consecuencias son erróneas; pero si los datos que acabo de enunciar son ciertos, nuestras aiesgracias y derrotas son infalibles.- — La fortuna puede cambiar el orden natural dé las co- sas; podrá influir en alterar algo, pero no deshacer ol todo. Pretender que con nuestros elementos se logre un éxito feliz, es mandar á las cumbres de los Andes á sembrar árboles de cacao; so llevará toda la semilla del mundo, y no producirá un solo grano. ¡Quién cambia la esencia de las cosas? No me persuado que Ud., ni nadie se imagine, que haya virtud mágica, ni poder en hombre alguno para Digitized by Google :// arrancar las pasiones de los homares enconados entre sí ; para crear caballos y mnlas en un día ; para trans- formar reclutas en veteranos ; para dar agua á los de- siertos, allanar las montañas, y sacar víveres del maná. -Creo que nadie puede hacer estos milagros, y yo menos <£ue otro alguno. Por lo . mismo, mi inalterable resolución es, que el Perú espere su independencia de la política y del tiem- po; mas de ningún modo de los combates. Tengo la satisfacción ó la presunción de haber visto sienipre con desprecio á los Generales españoles y á toda su nación-, uo por esto p.uedo añadir que veo con este mismo des- precio á los enemigos del Perú; y cuando hago esta ■confesión, parece que tengo derecho á que se haga caso de mi ingenuidad. J^V No son. Canterac ni Valdez los temibles; sus ro- •cursos, posiciones y victorias, les dan unasi^perioridad de- locas de la vanidad más exaltada. Adiós mi querido Penal ver: recomiendo á Ud. mií^ anteriores encargos sobre el estado de Chirgua y Aroa, (jue deseo saber por el conducto de Ud. Adiós mi amigo, SIMÓN. Señor JJ. liafael Arboleda. Guayaquil, Junio 15 de 1823. Mi querido amigo: Mucho tiempo ha que tenia deseo de esin-ibir á Ud. y no lo habia hecho hasta ahora con bastante senti- miento mió; pero he visto un artículo en El Fósforo, sobre el Pode]- moral, (¿ue me ha animado á dirigir á Ud. estas cuatro letras, para dar á Ud. las gracias si es el autor del artículo, y de no, para suplicarlo que se las dé de mi parte á dicho autor. Supongo que es Ud. el que ha defendido el Poder moral con tanto acierto V delicadeza. Digitized by Google 295 Ha dicho muy bien FA Fósforo^ número 16, que no hay inquisición en aquel establecimiento porque es el escándalo el que acusa, y el escándalo es la voz pú- blica horrorizada del crimen, y por lo mismo no hay tal inquisición. Defienda Ud., mi (juerido amigo, mi poder moral : yo mismo que soy su autor, no espero para ser bueno sino que haya un tribunal que condene lo que las leyes no pueden impedir ; quiero decir, que mis propias fla- quezas no esperan para corregirse sino un tribunal que me avergüence. Este móvil de la vergüenza es el in- fierno de los despreocupados, y de los que se llaman filósofos y hombres de mundo. La religión ha perdi- do mucho su imperio y quizás no lo recobrará en mucho tiempo, porque las costumbres están en oposi- ción con las doctrinas sagradas. De suerte que si un nuevo sistema de penas y castigos, de culpas y delitos no se establece en la sociedad para mejorar nuesti^a moral, probablemente marcharemos al galope hacia la disolución. Todo el mundo sabe que la religión y la filosofía contienen á los hombres; la primera por la pena, la segunda por la esperanza y la persuasión. La religión tiene mil indulgencias con el malvado, la filosofía ofrece muchos sistemas encontrados que favorecen alternati- vamente los vicios : la una tiene leyes y tribunales es- tables, pero la otra no tiene mas que profesores sin códigos y sin establecimientos fijos 3^ autorizados por ninguna institución política. De aquí deduzco )-o que debemos buscar un medio entre estos dos extremos, creando un instituto autorizado por las leyes funda- mentales y por la fuerza irresistible de la opinión. En otra ocasión hablaré á Ud. sobre esto ; ahora no tengo tiempo para más, y lo que he dicho no vale nada: mientras tanto remito á Ud. una carta del se- Digitized by (^oogle 296 ñor De Pradt para mí, y su respuesta que uo debe imprimirse de ningíui modo. Tenga Ud. la bondad de hacerle muchos cumpli- mientos de mi parte á todos los señores Arboleda y Mosquera. Soy de Ud. de todo corazón, bolívar. Al señor General Antonio José de Sucre. Garzal, 21 de Junio de 1823. Querido General: Anoche recibí un parte del Coronel Aguirre, del 17 del corriente, en que me dice que el Mayor Pacha- no acaba de llegar á Quito con la noticia de que el Coronel Flores habia sido completamente den*otado en Pasto por más de 600 pastusos. Flores tenia 500 fusi- leros y 70 hombres de caballería é infantería. Por des- gracia, el General Salom habia venido á hablar con- migo y á buscar fusiles y municiones, que no tenia el Departamento de Quito, y ya están en marcha en este momento. Los pastusos, entre sus montañas y torrentes, nos van á dar que hacer lo mismo que al principio, como Ud. lo experimentó en la última campaña. Desde lue- go nos cortarán las comunicaciones con Bogotá, y dentro (le dos meses no sabré la resolución del Congreso sobre mi marcha al Perú. Digitized by Google 291 I } Además, la eampafia do Pasto debe prolongarse porque sin menos de mil hombres de muy buena tro- ; pa no es posible tomar aquel pais. Ud. sabe que no los tenemos ahora sin sacarlos de Guayaquil, donde tienen muchas atenciones, tanto con el presidio como con los reclutas que son igualmente forzados. Por Bar bacoas y Esmeraldas los rebeldes nos llaman la aten- ción, y debemos exterminarlos antes de que haya uh mal suceso en el Perú ; esto lo aconseja la prudencia, pero lio por eso es tan fácil ejecutarlo como se dice, como la experiencia lo ha demostrado siempre ou tales casos. Todo esto quiere decir que yo me voy para Quito á dar impulso á las operaciones y á tratar de levantar tropas contra Pasto; por consiguiente, no será ( posible que yo me vaya para el Perú antes de dos me- ses, y fortuna será si puedo hacerlo después. Por estas circunstancias está Ud. autorizado para tomar, de acuerdo con el Gobierno del Perú, las medi- das convenientes que el imperio de las cosas exija, no pudiendo yo intervenir actualmente en esas operaciones. Supongo que Ud. tendrá presentes todas mis ins- ti-ucciones para no aventurar nada que pueda compro- meter la suerte del Perú, sacando mientras tanto las ventajas (j[Uo la sabiduría aconseja en circunstancias tan críticas ó importantes. Tenga Ud. la bondad do comunicar al Presidente del Perú estas desagradables noticias para que le sii-van de gobierno. Antes de ahora había ordenado al General Castillo preparase una expedición de 2.000 hombres para el Perú; con estas novedades le he dicho que nada se debe hacer poi* ahora, sino atender á la seguridad de nuestro territorio, que está muy amenazado de un in- Digitized by Google 298 cendio geiioral, lo (juo comunico á. Ud. para que lo haga entender así al Gobierno del Perú. Soy de üd. de corazón, bolívar Al señor Doctor Fernando Caicedo^ Provisor Vicario Gene- ral del Arzobispado de Bof/otá, Guayaquil, Agosto tí de 1823. Mi distinguido amigo : La Providencia ha salvado la vida de Ud. para consagrarla toda á la Iglesia: Ud. ha principiado y con- cluido el .edificio de la Catedral, y el venerable Dean y Cabildo quieren que LM. se consagre ahora á lo for- mal del templo del Dios vivo. Esta acertada elección me ha llenado de complacencia, porque veo á la cabeza de la Iglesia un digno hijo de ella. La felicito; y á L^d. tengo el placer de presentar la profunda considera- ción que le profeso. Soy de todo corazón, de Ud., bolívar Digitized by Google 29Í) Seíior (iciwral Bartolomé Salom, Guayaquil, 7 do Agosto de 1823. Mi querido General : Eu este momento me embarco y solo le escribo edi- tas cuatro letras para encargarle de nuevo todas las órdenes que le he comunicado. Tengo la mayor con- fianza ó por mejor decir, una plena seguridad que que- dando Ud. aquí, yo no hago falta en estos dos De- partamentos. Ud. tendrá tanto celo y vigilaiKíia como acostumbra. Todas las preguntas interesantes que Ud. me hizo en Babahoyo, se las contestó ; téngalas muy presentes ; ellas le sirvirán 'de guia. Compórtese con mucho pulso y mucho tino en lo de Pasto, sin precipitar sus operaciones por nada. Por esta parte, no hay cuidado, ni es urgente que vengan las tropas. Sólo la caballería me urge, y es lo que deseo que venga pronto ; lo demás vendrá un poco des- pués. Repito que tenga mucho pulso en lo de Pasto, no sea que por una precipitación tengamos un revés, que lo pondría á Ud. en un gran apuro. Adiós, mi querido General, lo abraza coidialmente su amigo que lo ama de verdad, bolívar. Digitized by Google 300 Seilor General II Andrés Santa Cruz. Lima, Setiembre 8 de 1823. Mi estimado General: Mucho, mucho me ha satisfecho TJd. con su impor- tante movimiento sobre la Paz, y demás Provincias del oti'o lado del Desaguadero. Estoy persuadido que si esta operación se sostiene, como lo espero de üd., se nos presenta la campaña más decisiva. Como digo a Ud., por conducto de la Secretaría, yo saldré con seis ó siete mil hombres dentro de un mes sin falta ninguna, sea como fuere, y cueste lo que costare. Cuente, General, con esta seguridad. Aun no sé por qué punto me de- cida á penetrar en la Sierra, pero puedo asegurar á Ud. que mi plan es apoderarme, por lo presente, de todo el país comprendido desde Pasto hasta el Apurimae, para extender nuestra línea de operaciones, y buscar allí los recursos que absolutamente nos han llegado á faltar aquí. Además, como espero que muy pronto entremos eu tratados con la España, me propongo tener para enton- (íes la extensión más gi'ando do terreno que me sea po- sible, porque este es el mejor medio de sacar ventajas de cualquier modo con los españoles, y porque el total aniquilamiento en que se encuentra esta parte de la República, nos obliga á buscar la subsistencia lejos de la costa. Eu las miras que he manifestado á Ud. con tanta extensión como fi'anqueza, es menester un estímulo general ; y espero que Ud. por su parte me ayu- dará y cooperará tanto cuanto le sea posible á realizarlas, porque así lo exígela posición en que está Ud., y porque Digitized by Google 301 de esto pende el bien, y aun la existencia de este país. Es menestei* que Ud. se conserve, sin exponerse á los azares de una batalla; pero á la vez, es también pre- ciso (^ue Ud. no deje descansar á los españoles, y que les impida por medio de operaciones ó como más con- venga, que carguen sobi-e mí todas sus fuerzas. Si Ud. no obra como llevo indicado, preveo que sobre el Desa- guadero pondrán un cuerpo de observación, y conver- gerán hacia mí sus principales fuerzas. Si cargaren á Ud. de un modo tal, que no tuviere una entera y fun- dada confianza del triunfo, batiéndolos, seria lo mas importante que Ud. los atrajese, cuando estuviere á su arbitrio, aunque pasasen de Potosí, porque el fin es anularlos, sin arriesgarse, y despejarme el campo para obrar t¿in activa y decididamente como quiera. Si Sucre y la división de Chile se uniesen á Ud. ya, desde entonces todo variará, porque Uds. reunidos podrán dar una batalla, quedándoles como les queda el arbitrio de elegir cómo, cuándo y dónde. Suci*e tiene órdenes de reunirse á Ud., si puede, ó de ocupar á Arequipa ó al Cuzco, ó de reunírseme. Esto último lo ejecutará cuando haya perdido toda esperanza de obi-ar con provecho por el Siu*. Ya sabe Ud. cuánto interesa el feliz resultado de las operaciones, el que sepamos recíprocamente nuesti'o estado; así es que hago á Ud. el mas encarecido en- cargo de que á todo trance adquiera noticias de mí por mí mismo, procurando correspondencia aunque sea ha- ciendo milagi'os, sea por la via que fuere. Con este motivo vuelvo á repetir á Ud. que en todo el mes que entra estaré sobre Jauja, y tal vez sobre Huamanga, porque estoy impaciente por posesionarme de la Sierra. Como con la diaria salida del sol, cuente Ud. con esto. Las diferencias entre Riva-Agüero y el Congreso, Digitized by Google espero (lue terminarán breve y felizmente, pues yo he entrado de mediador. Ya han ido comisionados á ne- gociar la cesación de acontecimientos que solo hoy producirán males, interior y exteriormente. Es decir . Mi querido General : La Fuente, con su caballería y un batallón dp la Legión, ha proclamado en Trujillo el Gobierno legíti- mo y mi autoridad. El batallón de Fernández, con 700 hombres, estaba •en Santiago, y no habia entrado en la cosa. Novoa, con 3.000 hombres, ha marchado hacia Santiago. Yo es- pero que Fernández se reúna á La Fuente; pero el mo- vimiento de Novoa me hace dudar, pues él debia entrar conmigo en capitulaciones, y no irse adelante. Riva-Agüero, sus Ministros y Herrera, han sido em- balsados para Chile el 25, y la Gnat/aquilena puede haber llegado el 26 y tomai'los. La Fuente me pide nuestra caballería por Santa ú otra dirección; porque 4^1 dudaba del éxito de la empresa por la resistencia de Novoa, Silva y Fernández. Yo me adelanto con la no muchas ganas de darlos, aunque se les puede tomí.r por la fuerza. Por conclusión : si nos viene la expe- dición do Chile y Panamá, si reunimos los víveres y bagajes, si no sufrimos nuevas defecciones, si nos vie- ne dinero de Lima, debemos obrar ofensivamente en el mes de Mayo. Do otro modo, debemos estarnos á la defensiva, en observación, recogiendo todo, consu- miendo todo, y prontos á replegar hasta este pais, ó á Sambayeque, que son los do más recursos del Bajo Peni. Do Cajatambo para acá todo el pais es abierto y propio para obrar con caballería; son 20 leguas de uu pais con recursos y muy propio para combatir con Digitized by VjOOQ IC 350 bueaas tropas. Lo mismo es Sambayeque, con la aña- didura de que el clima mata á los soldados de los godos. La Fuente tiene 1.500 caballos magníficos y pueden re- cogerse 500 más. No faltarán muías para bagajes. La gente del pais se muestra bien dispuesta, aunque can- dida y apática. Idios, mi querido General, dentro de ocho dias instaré en Trujillo. bolívar. Seiior Coronel Tomas de Hvres. Cajamarca, Diciembre 14 de 1823. Mi querido Coronel : Anoche recibí la carta de Ud. con las demás co- municaciones sobre dinero y otros objetos relativos al servicio de nuestro ejército. Por el oficio que incluyo, verá Ud. lo que le digo al Ministro de Guerra. Es una copia exacta de dicho -tjficio, á fin de que Ud. se imponga de el. Pida Ud. hombres, debiendo deiar en el Sur 4.000; y nosotros les presentaremos 10.000, en paises que do- minamos y conocemos, en posesión de una plaza fuerte, con el dominio del mar, con caballos suficientes, víve- res y bagajes: de suerte que, según estos datos, por ahora, quedándonos á la defensiva somos iguales á ellos, y cuando recibamos los 6.000 colombianos que están en marcha, tendremos una superioridad que nos pondrá ('n estado de tomar la defensiva. 39 Si ellos vienen á buscarnos antes, debemos re- plegar hacia Cajamarca ó hacia Lambayeque, según lo dictaren las circuntancias y el momento : en ambos Digitized by ,y Google 355 países hay recursos de todo genero, y ambos nos ofre- cen retiradas seguras hacia Colombia, por Jaén ó Piura ó Loja ; ambos son paises abiertos y propios para la caballería, que tendremos en muy buen estado y en gran número. En un campo raso debemos batir á los enemigos con una quinta ó sexta parte menos que ellos. En este caso, debemos nosotros mandar al Callao las tropas reclutas que tengamos, y traer de allí las tropas de Colombia y la División de Los Andes; y entonces no hay la menor duda de que somos superiores a los españoles. Nosotros, en la costa, tenemos todas las ventajas so- bre los godos: primero, el clima; después, los caballos, las comunicaciones marítimas, los refuerzos, la actividad patriótica de los habitantes, los arenales, la sed y las polvaredas de nuestros caballos sobre los indios del Cuzco que sufrirán ui^ diferente soroche en estas lla- nuras ardientes. Pero pai-a todo esto debemos tomar muchas medi- das preparatorias y anticipadas, Ud. en todo el Depar- tamento de Huailas, y yo en el de Trujillo. En am- bos Departamentos se puede hacer mucho, mucho; pero CJd. es el que tiene más que hacer, porque está inmediato á los enemigos, y porque tiene que retirar hacia nosotros cuanto pueda ser litil á los dos. Escríbale Ud. al (Joronel Carv^ajal, si necesita al- guna caballería más de la que le voy á mandar. El mayor Brown marchará con cieu hombres 6 más, hacia donde esté Ud. para que le ayude en todo. El mayor Alvarez irá con él mandando una parte de Húsares : Carvajal con el resto de la caballería quedará en las cercanías de Trujillo, porque en la costa es que hay pastos. Aquí hay un regimiento de caballería peruano Digitized by (^oogle 356 muy hermoso y tiene mil eaballos magníficos : lo mismo son los que tienen los paisanos y se pueden tomar. Los granaderos de Los Andes tienen 500 hermosos eaballos, y se están engordando los (^ue han venido de Arequipa con Miller. Lo que nos faltan son 300 buenos ginetes qiie vienen del Istmo con el escuadrón que allí estaba y he pedido. El General Lara está con su columna en Huama- cucho, y parece que está contento con las raciones que tiene la tropa allí, y demás. Huamacucho puede ha- cernos muchas sillas, y Cajamarca muchas herraduras : ya se ha ordenado uno y otro. El Grcneral Lara puede ayudarnos mucho por esa parte, porque su actividad y su celo son inmensos: voy á escribirle sobre esto para que haga todo lo que pueda. Acabo de saber por una c||ta de un ingles de Lima, que los godos han ocupado hasta Caüate : esto es muy natural, bien para el armisticio, si es que lo quieren aceptar, ó con el fin de angustiar á Lima y al Callao sabiendo que hay fuerzas allí. Yo me voy voy volando á Lima en cuanto termi- ne este negocio con el Almirante, que ya está pronto á todo y me ha escrito satisfactoriamente : él vuelve á Arica á continuar su blo(iueo por aquella parte. Mi presencia en Lima ahora es muy importante i)ara po- ner plenamente en estado de defensa el Callao : después volveré hacia donde esté Ud. á tomar las últimas me- didas de defensa general. Pero mientras tanto, debo decir á Ud. que mi plan es venir replegando hasta Trujillo ó Lambayeque, para reunir en estas playas todo nuestro Ejército y dar una batalla con él y con los refuerzos que vengan del Istmo, y con los que saquemos del Callao : todo esto, si somos Digitized by (^oogle ^atacados; pue.s de lo couirario, nuestro plan anterior se debe seguir. No me cansaré de encarecer á Ud. que Ud. es el que tiene que hacerlo todo por esa parte, y que yo descanso plena y tranquilamente en la capacidad, juicio y valor de Ud. Soy de Ud. de corazón, bolívar. Truüllo, ?A de Diciembre de 1823. • Snlor (reueral Mariano Moitllla. Mi querido General : Doj^ á Ud. la enhorabuena por el buen resultado que ha tenido la campaü'i contra Maracaibo ; ya estará Ud. más tranquilo y su bcpartamento lo mismo. Oja- lá estuviera yo en semejante caso. Ahora mando al Coronel Ibarra á buscar tropas de Colombia, porque los enemigos han triunfado de todos los ejércitos aliados en el Perú. Solamente las tropas de Colombia no han sido batidas aún, y por lo mismo debemos conservarlas invictas para nuestra gloria y nuestra libertad, pero esto no lo podemos conseguir si no me mandan Üds. muchos veteranos capaces de des- truir á los Almagros y Pizarros que nuevamente tiene Digitized by Google 358 el Perú. El ejército de estos godv^s »es muy bueno y uumeroso; es triple que el nuestro y en general muy agueiTÍdo. Por consiguiente, no podemos suponer una batalla sino con fuerzas iguales; pero ellos tendrán buen cuidado en que no aguardemos el refuerzo que espero de Colombia. En caso de ser nosotros batidos va á recomenzar la guerra con Colombia como si nada hubiéramos hecho. Xo dudo que irán nuestros enemigos hasta Bogotá sin obstáculo alguno. Espero que Ud. hará los mayores esfuerzos para que se complete nuestra gloria y liber- tad, mandándome todas las tropas que el Poder Ejecu- tivo ordene para iú Istmo, y que esta operación se ejecute con la mayor rapidez posible, y que vengan las mejores tropas (pie Ud. tenga á sus órdenes, de lo que quedará agradecido, su amigo de corazón, • bolívar. Señor Coronel Tomas de Héres. Huamachuco, 28 de Diciembre de 1823. Mi querido Coronel: Mando á Ud. la Gaceta de Lima para que haga reimprimir en nuestra Gaceta la carta de Lavalle, in- sertando después esta crítica picante, para inteligencia de todos. Procure Ud. si es posible que no 'se sepa quien es el autor, haciendo copiar por una mano segura este escrito. Digitized by Google 359 Las noticias que Ud. me ha dado no son malas y por el contrario las creo buenas. La cosa de Olañeta me parece excelente porque ha quedado independiente. Lo que Ud. me dice sobre que se mueven los españo- les es mentira, ojalá fuera verdad ! nada deseamos tanto como una batalla, y si no la damos en el dia será por falta de medios para llegar donde está el ene- migo. Procure Ud. hacer lo posible porque venga todo el ejército, á fin de que marchemos pronto. Por falta de algunas cosas nos pasaremos algunos días, como tam bien por causa de las herraduras, de los clavos y también de los caballos que están algo maltratados. Bien puede Ud. abrir las comunicaciones que ven- gan del Almirante, pues se me había olvidado que eran urgentes y debia Ud. verlas para su pronto des- pacho. El General Suero no acaba de venir aunque lo he- mos llamado hace dias. No sabemos porque causa será este retardo. Por los godos no puede ser, porque ellos tienen más miedo que nosotros deseos de alcan- zarlos. Ya que hay tan poco papel para la Gaceta^ esta deberla t^ner un margen más pequeño para que cupiese más. El próximo Centinela llevará una i'espuesta buena á las mentiras de los godos y á sus esperanzas futuras. La Europa nos es favorable, la Inglaterra está decidida ciegamente por nosotros, la Francia no hará nada .y el resto de la Europa lo mismo. Todo nos anuncia in- dependencia y triunfo. No haga üd. caso de nada de lo que se diga, porque nada puede cambiar la faz de la América queriéndolo Dios, Londres y nosotros. Digitized by Google 360 He recibido la correspondencia de Gui«e, al cual be contestado con mucha firmeza y resolución protestán- dole que jamás convendré en que marche á Chile. Si se fuere, la pérdida será mucho menos de lo que Ud. piensa, pues serán reemplazadas aquellas fuerzas por las de Colombia. Haga Ud. todo esfuerzo por conseguir mucha pla^ ta acuñada, pues nada hacemos con mucha plata en barras. Todavía no sé lo que pierde cada quilate, como le pregunté desde Otusco. Soy de Ud. de todo corazón, bolívar. Adición. No mando los papeles públicos, porque desde aquí pensamos hacer la guerra con ellos, yo hago que trabajen como puedan. Los clavos ingleses que ha traido López son muy delgados hacia la cabeza y se doblan. Tenga Ud. mu- cho cuidado con esto ; dicen que no están conformes al modelo que yo he mandado, y los tales clavc*s no sirven para nada. Solicite Ud. el modelo que llevó López y vea Ud. mismo que se hagan exactamente conforme á él, pues por estos malhadados clavos, y tan- tas dificultades va á perderse el Perú: vele Ud. sobre esto mucho, mucho. Que los clavos sean iguales, iguales á los modelos que llevó López. bolívar. Digitized by Google 3G1 ANO de 1824. Al Earmo. Sernr Presidente del Perú. Pativilca, á 7 do Enero de 1824. Mi querido Presidente: Anoche tuve la satisfacción de recibir la carta y oficio de Ud. por la cual me felicita, y al mismo tiempo .se conduele jjor la indisposición que he sufrido. — Agra- decido como debo á una sincera exi^resion de amistad y de consideración de parte de Ud., retorno mis gracias á un tan digno amigo. Mucho siento el suceso de los Granaderos del Rio de la Plata, pues esto indica un estado de anarquía continuado y perenne. Tenga Ud. la bondad de decirle al Oeneral Martí- nez, de mi parte, que yo celebraría mucho que por el honor de las armas de su pais, se hiciese un castigo ejemplar con los cómpHces de este sucoso. Que si fue- sen de Colombia, él veria si yo los castigaba, como he mandado juzgar rigurosamente á los autores de un tu- multo de armas que hubo en Trujillo, entre los cora- ceros del General La Fuente y los Húsares de mi es- colta, pocas horas después de mi salida de allí. Todo por el odio que nos profesan los del parti- do de Riva-Agüero, que siempre nos ven como á los Digitized by Google 362 usurpadores del Perú, habiéndonos antes calumniado tanto en el Gobierno con tan impuras suposiciones.— Así es, amigo, que solo el General Martínez y su Di- visión tienen con nosotros buena armonía y cumplen con su deber como buenos aliados. Yo estoy muy agra- decido al General Martínez, que ha dado tan buen ejemplo. Por lo demás, Ud. ha visto lo que han hecho los chilenos. De esto tengo que poner á Ud. una queja porque la creo fundada. El Director Freiré me escribió dándome muchos cumplimientos por mi venida al Perú, y en consecuencia me ofreció que serian más amplios los servicios de Chile con esto motivo. Él me congratula por el mando supremo que me han dado en el Perú ; luego estas tropas vinieron á mis órdenes. Por otra parte, el Perú siempre ha dispuesto del mando supremo de las armas de los aliados, como ha querido, y por lo mismo, ha- biendo sido nombrado por el Congreso, soy un legítimo Jefe del Ejército aliado. De aquí resulta que los chi- lenos que estaban en el Callao no han debido irse sin mi conocimiento y que parecía que Ud. me faltaba, de- jándolos ir sin mi consentimiento. El hecho es que el Congreso tampoco ha debido de(*idii- en negocios militares sin oírme, porque si él manda por una parte y yo por otra el mismo Ejército, tendremos un monstruo que devorará al Perú, lo que será siempre desaprobado por la justicia, por la libertad y la po- lítica. ¿ Dónde se ha visto (iue á unos soldados libres, por premio de sufidelidad á mis banderas, seles mande nueva- mente á las cadenas? ¿Será posible ni conveniente que mien- tras que todos los aliados están haciendo grandes sa- crificios por el Perú, mande retirar del servicio á los libertos? Así va todo. También tengo otro sentimiento, y es el modo Digitized by Google r363 con que se ha manejado el negocio del señor Delgado en Cajatambo. No hay una autoridad, por miserable que __ sea, á la cual no se consulte sobre los negocios en que ella ha intervenido, antes de decidir nada. Conmigo no se ha tenido esta consideración que merece el último alcalde. También estuve sumamente incómodo al saber que ni al batallón Vargas se le daban los fusiles que habia pedido; que tampoco se entregaban los caballos que trajo el General Sucre del Sur; que el mismo batallón no salia á pesar de mis órdenes. Pero ya he tenido la satisfacción de ver que se empiezan á cumplir éstas, y en adelante espero que todas serán cum- plidas, siquiera por el Gobierno, ya que tantos faccio- í^os y tantos forasteros no hacen más que burlarse de ellas y despreciarlas. Mi querido General, Ud. crea que el pais no se salva así. El mió se ha libertado porque ha habido unidad y obediencia, no siempre voluntaria, pero siempre constante. De Pradt dice, con mucha razón, repelien- do á los maestros de la guerra, que el arma de ésta es el despotismo; es decir, mando sin límites y obe- diencia sin examen. El Congreso, es verdad, me ha auto- rizado suficientemente, pero el mismo Congreso anda ya embarazándome con sus providencias. El Gobierno de- bía consultarme hasta para el ejercicio de sus funciones naturales, y el Gobierno no lo hace. De este modo yo no puedo hacer nada que corresponda á las esperanzas del Perú, á su libertad en fin. Si las cosas continúan de este modo yo me des- cargare de la responsabilidad á que me he sometido gusto- samente para contribuir ala felicidad de este pais; pero antes, daré al público un manifiesto en que explique las cau- sas que me han obligado á ello, y me retirare llorando la Digitized by Google 364 ' suei'te del Perú, la de mis buauos amigos, y muy par- ticularmento la de su digno Presidente, á quien amo tan cordialmente como a mí mejor amigo y á quien me atrevo á hacer esta confidencia sin rodeos, anima- do de la ilimitada confianza que me inspira su amistad. En fin, mi querido Presidente, üd. reciba "con indul- gencia estas líneas qixe ba dictado el corazón y la fuerza menos si es posible." 1? para mauifestarh-s gran confianza en nuestras fuer- zas, y que es por necesidad que hacemos el armisticio ; y 2" (que es A gran secreto) para romper las hostili- dades cuando recibamos el ejercito de Colombia, hacien- do antes con oportunidad la correspondiente intimación, á menos que ellos quieran entrar por ideas verdadera- Digitized by Google 368 mente liberales y justas, como es probable que fuese al saber la superioridad de nuestras armas. El Presidente debe escribir con cierta franqueza al Jefe de vanguardia y al Virrey La Serna diciéndoles : — Que ha llcfjado á su noticia qar el señor La iScrna, ani- mado de loH mas nobles sentimientos dr afilantropía^ desea terminar la (juerra de América por una nefjociacion pací- fica: que ya hasta de sanare: que el mundo liberal está escandalizado de nuestra contienda fratricida : que dema- siado ha tronado el canon : que demasiado la sanqre ame- ricana ha sido vertida por la mano de sus hermanos : que siendo todos hijos de la libertad // defendiendo los dere- chos de la humanidad^ parece que esta (juerra sanfiuinria es mas monstruosa por su inconsecuencia^ que por los desastres que causa : que somos hombres // debemos emplear la ra- zón antes que la fuer/.a : que nos entendamos // el bien de la América como el de España^ rendrétn éi reunirse bajo un mismo sol ]) en un sólo punto. El Gobierno poiinsular^ las Cortes II el i?r//, han reconocido la Independencia de toda la América, Buenos Aires ha concluido t/a sus tratados ¡I Méjico lo mismo j // Colombia ha entablado ya su neyo- dación en Boyotá con los ayodes españoles^ entre un ar- misticio y preliminares de paz — <¡ue así, solo el Peréi es el desyraciado que no yoza ya de reposo por no haberse entendido aún las partes contendientes : que el Gobierno esp((ñ(d puede sacar muchas rodajas de la actual posición del Verú, y que es de la prudencia humana aprovechar los últimos restos de esperanza que le quedan ét la I^sjxola para tratar con provecho con nosotros: que en las Cortes de España se ha dicho que si el Perú fuese reconquista- do por las valientes tropas españolas, entonces era la oca- sión de tratar con provecho sobre la Independencia de to- da la América, pues que habria indemnizaciones que pe- dir, mientras que ahora no las hay. Estas son palabras de las Cortes. Digitized by Google 369 Que no se O'ea que es la dehilidad la que yios obli- (/a á ocurrir á las negociaciones, Y si el Gobierno espa- ñol quiere mandar oficiales d ver miestro ejército^ permi- tiendo á los nuestros examinar el suyo, no habrá ninq/m inconveniente de nuestra parte para que cada uno quede convencido de la fuerza de vw contrario. Que durante estos cuatro ó cinco meses ellos no puedeyi bajar á la costa sin peligro de que perezcan sus tropas; ¡j que así, nada se pierde en este tiempo en que haya una suspen- sión de armas para convenirnos, ó entendernos á lo me- nos. Todo esto debe ponerse literalmente como yo lo digo aquí; y Ud. debe sacar una copia de estas ideas y darlas al señor Tagle, i si él adopta este proyecto. El puede, y lo mismo Ud., pensar alguna cosa más que se pueda añadir, pero no hay que quitar nada, porque entonces variarían mis designios, y quien sabe si lo echaban á perder. Volveré á explicar mi secreto, que es ver comr/ ganamos cuatro ó seis meses para que lleguen las tro- pas de Colombia que espero, y entonces todo quedará ase- gurado. El Oficial que raya á Jauja que s«a sumamente oagaz y escogido entre todos los que existan en esa capital; que insto mucho por ir donde el mismo General La Torre; (jue diga que tiene cosas interesantes que co- municarle verbalmente; y que en caso de no poderlo con- seguir, le diga al Jefe de vanguardia, que si los españo- les quisieren entrar en un armisticio de odio, diez ó doce meses, las tropas de Colombia se desesperarian, porque no se les paga nada, y porque están padeciendo mil mise- rias, y al fin se irian del país-que entonces el Gobierno del Perú y el pueblo no tendrian otra cosa que hacer que TOMO XXIX 24 Digitized by VjOOQ IC 370 id ilc reroncUiarsc con sus hermanos los españoles. Debe (|iiojarse mucho del estado de miseria del país, y de la conducta iusoleute de los aliados ; debe decir que todo d mundo clama por la paz^ aunque los mande el diablo, Dehe manifestar deseos de quedarse, pero que no lo hace por iniramiento á sus relaciones, y á la renfianza que yo tomaría de su familia. Este hombre debe ser escogido como un ramito de romero. Toda esta tramoya parece que perjudica, pero uo hay tal: á los enemigos no se les engaña sino lison- jeándolos. Y como nosotros logicemos el armisticio por í^eis meses á lo menos, hemos llenado nuestro objeto. Y si le preguntan al Oficial parlamentario cuál es la opinión del señor Tagle, ó si se le ha oido decir algo en favor de los españoles, que diga que nó, y que es demasiado patriota para que entre por nada, por sus compromisos anteriores ; pero que en el Congreso no falta partido por los españoles y en el pueblo lo mismo, y que viéndose el Presidente sin el auxilio de los aliados ¿qué fuerza le liabia de oponer á los espa- ñoles f; y qué así, lo que le conviene á estos es entrai- en comunicaciones con nosotros, prolongar la gueiTa algún tiempo para (|ue se fastidien los aliados, y al fin se vayan, como necesariamente debe suceder por todo cálculo bien formado. Debe darles por noticia la vuelta de los chilenos; pero que habia oido decir que el señor (J'Higgins habla ido á Chile á buscarlos, porque se hablan ido sin órdenes de su Gobierno, sólo por disgustos con los señores (luise y Santa Cruz. A este propósito diré á Ud. que se vea con el señor O'Higgins, á ver si quiere encargarse de una comisión que quiero darle para que vaya á Chile á traer de nuevo la expedición, que por salir de él pu- dieran darle ; y en el estado en que se han puesto las (íosas es preciso emplear medidas muy fuertes para sa- Digitized by Google 371 car partido. Píntele Ud. muy al vivo la estimación y aprecio que hago de su persona y mérito: no ahorre Ud. expresiones ni alabanzas. Dígale Ud. que yo lo espero todo de él, y nada de los otros. Léale Ud. al Presidente esta carta, en la parte (lue (corresponde á la negociación con los godos. Hágalo Ud. con mucho misterio para que entienda que yo no quiero que ni áim sus propios Ministros entiendan el motivo de esta negociación, y que por la misma causa no me he atrevido a escribirle directamente á él sobre este negocio, porque si alguno de tantos sucesos casua- les que ocurren en el mundo hiciese que la carta fuese vista por alguien y que se descubriese el enigma de todo este negocie», si los godos son siquiera racionales, y saben que yo espero grandes fuerzas dentro de cuatro ó seis meses, deben obrar precisamente ahora y frustrar toda mi combinación ; por lo que se necesita de una seguridad y maña muy particulares para lograr esto. Me- dítelo Ud. bien con él, á ver como lo mejoran en lo posible. La cosa de Quito no me ha dado cuidado ninguno, y yo continúo mejorándome aunque lentamente. Se me olvidaba añadir que el Presidente debe ha- blar de las fuerzas de mi mando, de mi capacidad y mi carácter con un tono de confianza y de jactancia que logre á lo menos imponer algo á los españoles: esto debe decirse cuando se ofrezca enseñarles nuestro ejército, en prueba de que yo no tendiv inconveniente ninguno en mostrar el valiente ejército de Colombia (*ubierto de nobles cicatrices. En ftn, Uds. dispongan allá lo más conveniente sobre esto. También me ocurre, después de escrita ésta, que la intriga con el Oficial parlamentario pueda dañarlo todo sino se ejecuta maravillosamente, y por lo mismo Ud. Digitized by Google 372 verá, con el Pre*sideute, si conviene ó uo conviene que el Oficial haga sencillamente su deber ó del modo que arriba be indicado. También me ha ocumdo que la presentación del sefior Alzaga y su comisión, ofrece la oportunidad más plausible para entablar con los enemigos esta negocia- ción- Soy de Ud. afectísimo de corazón, bolívar. Pati\ilca, 9 de Enero de 1824. Al Excmo. señor Presidente Don J. de Torre Tagle, Mi querido Presidente: Con esta fecha escribo al Coronel Tomas de Héres una larga carta que él enseñará á Ud. Es relativa á mi nuevo proyecto. Él es de tal importancia que yo quisiera que ni el mismo papel lo supiese, porque en cuanto se sepa, se perdió el Perú para siempre. El negocio rueda sobre una negociación que se debe entablar con los españoles, y que se debe manejar de un modo admirable para poder sacar ventaja de él. — Suplico á Ud. que la medite bien y la ejecute mejor. Yo no la inicio porque no conviene, porque entonces los enemigos se alientan. Importa ahora que la cosa salga de Ud. y no de otro. Por lo demás, lo digo en Digitized by Google 373 la carta á Héres. Sobre todo, recomiendo á Ud. mucho que el oficial parlamentario sea un hombre tan seguro como sagaz y que sea necesariamente peruano. Yo continúo todavía algo malo. Esperaba mejorar- me rápidamente, y no es así. Por esta causa es que escribo este proyecto de negociación que yo habia pen- sado comunicar á Ud. luego que llegase á esa ca- pital. Ahora hay la ventaja de que es mejor que yo no esté allá, mas el proyecto entre los dos saldrá me- jor ; pero ¿ qué se ha de hacer si las circunstancias son muy urgentes y yo no sé cuando podre irme! No puedo perder, pues, un instante; el tiempo en el dia es pre- cioso, y su empleo puede darnos la vida ó la muerte. Adiós, mi querido Presidente, soy de Ud. de co- razón, bolívar. Señor Coronel B. Salom. Pativilca, 9 de Enero de 1824. Mi querido Coronel. La apreciable de Ud., de 22 de Agosto, ha llenado la medida de mi indignación con respecto á esa sediciosa Municipalidad, y á los representantes de un pueblo- á quien yo he tratado de un modo bien diverso al que merecia la conducta que ha obsor\'ado desde su agre- gación á Colombia. El no ha siifrido más males de parte del (xobierno y de la mía, que haber puesto á su Digitized by (^oogle 374 trente hombres que tieueu tautas virtudes como Arísti- des: pero él eou nar resultado de la infame conducta de los libertos del Perú que tenian la Di\ision del Rio de la Plata que guarnecía dicho Callao. Estos infames están de acuerdo con los españoles, y les entregarán las llaves del Perú. Yo saqué de allí al batallón Vargas, porque lo es- taban matando de hambre los señores de Lima. Toda- vía no habia llegado á su destino dicho batallón, cuando ya se habia levantado aquella guarnición. En una pa- labra: todo está perdido en el Peni: por consiguiente, debemos prepararnos para una fuerte y grande guerra ; porque si no, estos godos van á tenei* á Bogotá, y des- pués hasta Venezuela. Haga Ud. todo lo que pueda en el orden si- guiente : 19 Por destruir, ante todo, á los pastusos. 29 Por construir equipo y fornituras de tropa. 89 Por levantar muchos depósitos de reclutas. 49 Por mejorar y equipar la marina. 59 Por levantar milicias. 69 Por reunir víveres y bagages. Digitized by Google 432 79 Por reunir caballos para la caballería. 8? Por solicitar fondos para subvenir á tantos gas- tos. Para todo esto necesita Ud. desplegar más energía que la que tiene aún. Si Ud. juzga necesario, publique la Ley Marcial y divida el territorio en Divisiones militares mandadas por Jefes militares, para que los paisanos sepan que el peligro es urgente y que laa necesidades son grandes. Sea Ud. inexorable con los godos ; y con los egoístas poco menos, pero siempre terrible. Así nos autorizan el peligro de la Patria y las necesidades del Estado. De otro modo, el Sur de Colombia se pierde infalible- mente. Recomiendo á Ud. de nuevo la mejora de la mai'ina^ porque los españoles van á tomar á Guayaquil en cuanto la tengan ; y por lo mismo debemos tener otra igual ó mejor, cueste lo que costare. Además de los buques que tenemos, pienso armar el Monteagudo en guerra ; y todos los que tiene el Estado, deben repararse pronta- mente Esta marina es tanto más urgente, cuanto que tenemos que mandar al Istmo por doce mil hombres que vienen áauxiliar al Sur y á libertar el Perú. Noso- tros, por esta parte, entretendremos la guerra dos ó tres meses esperando los refuerzos que vienen del interior de Colombia, ó los que Ud. levante en esos departa- mentos y me los mande cuando yo se los pida. Tenemos siete mil hombres aquí, y aguardamos dos ó tres mil chilenos dentro de dos meses ; por consiguien- te, con lo que Ud. mande y con lo que venga del in- terior de Colombia, podemos ser superiores á los ene- migos que no pasan de doce mil hombres. Puede Ud. asegurar á esos señores del Sur, yo les respondo con Digitized by Google 433 mi palabra y con mi honor, que si me dan lo que les pido, no profanarán los enemigos su territorio, y yo tendré la gloria de destruirlos para siempre. Sí, mi querido General ; yo respondo del éxito de esta campaña, sí el Poder Ejecutivo na olvida mi de- manda, y Ud. hace lo que el interés de la Patria exige. Del General Santander y de Ud. están pendientes nues- tro deíjtino y mi gloria; y ciertamente, yo me felicito de tener en tan buenas manos un depósito tan sa- grado. Guayaquil es el teatro de nuestros negocio3: vén- gase Ud. allí, ó dé ijistrucciones muy detalladas á su Intendente. Pásele Ud. una copia de esta carta en todo aquello que Ud. crea conveniente. Tenga Ud. la bon- dad de decir al Marques de San José y al señor Val- divieso como al amigo Salvador, que me perdonen por esta vez; pero que no se desconsuelen; que por el contrario, hagan esfuerzos para no verle la cara á los godos. Dígales Ud. el contenido de esta carta, Su amigo de corazón, bolívar. TOMO XXIX 28 /Google Digitized by ' 434 Bcílor General Antonio José de Sucre, Pativilca, 13 de Febrero de 1824. Mi queiádo General: Mando á Ud. otra vez mi edecán Santamaría á llevarle nuevas instrucciones y esta cai'ta. Creo que deberé irme pronto para Trujillo, porque ya empiezan á llegar allí los refuerzos que espero de Colombia, y porque estando aquel departamento intac- to y en seguridad, debemos aprovechar el tiempo para sacar recursos de él. Luego que se pierda Lima, que será dentro de ocho dias á mas tardar, queda amenazado el departa- mento de Huaylas y perdida toda la costa hasta Cosma, porque las fuerzas del enemigo por esta parte pueden concentrarse aquí; y cuando venga Valdez del Alto Perú, entrará por Huanuco á Huaras, ó seguirá por Huary, y este ciierpo de tropas seguirá á Huaras por el camino de Marca. Por lo menos, toda su caballería viene aquí, por que hay pastos y víveres para ella; y no se adelanta- rán hasta Cosma porque hay dos gi-andes despoblados y el pais carece de pastos: ademas, podría ser cortada esta caballería y atacada por un cuerpo nuestro que bajase de la Sierra, pues por todas las cañadas se baja á esta costa del Departamento de Huaylas. También es muy probable que la infantería de Canterac venga á Cauta y de allí á Cajatambo, por ser frió el país y estar en la buena dirección de su marcha. Nosotros tenemos que dividir nuestras tropas en es- tos términos: la caballería en la Costa y la infantería Digitized by Google 435 en la Sierra; pero los españoles por precaución y por necesidad, tendrán (jue reunir ambas armas, porque en toda la Costa no quedaran pastos dentro de un mes, y yo creo que en la Sierra no faltarán dentro de dos: llama pastos, el trigo, la cebada, maiz tierno ó con granos: en fin, toda sementera que pueda comer un caballo. Así, los godos no carecerán de nada en su marcha, según preveo, si nosotros no imitamos muy espresa- mente al Emperador de Rusia en la defensa que hizo de su imperio. Debemos, pues, recojer tot'o, y mandar- lo al Departamento de Trujillo, y lo que no se pueda recojer, debe ser consumido por las bestias y ganados que marchen á retaguardia. No dude Ud. que los Departamentos de la Costa y Huaylas, tenemos que perderlos, para concentrarnos en el de Trujillo ; por lo que debemos tomar en ese territorio los tres mil hombres de repuesto que nos debe el Perú, y poner un desierto entre los godos y nosotros. Los enemigos estarán reunidos para marchar á Tru- jillo dentro de 30 ó 40 dias, á mas tardar: esta cua- resma, pues, debemos consagrarla toda entera á la re- colección de toda cosa útil para un ejército. Para este fin, el mejor método es emplear en gue- rrillas todos los cuerpos de nuestro ejército,'Xencargán- rincipios del mes que entra estarán en marcha á retaguardia todos los 4;uerpos del ejército, debiendo ejecutar esta misma reti- Digitized by Google 4H8 rada antes, aquellos destacamentos ó cuerpos contra los cuales se aproxima el enemigo. • Independientemente de todo esto, Ud. debe no ol- vidar mis anteriores instrucciones relativamente al pun- to de concentración general, que será siempre el mis- mo, pues Huamachuco es el centro de todo el Depar- tamento de Trujillo, y el punto mas propio para un cuartel general en las actuales circunstancias : pero hay también un territorio medio en Huamachuco, Huaras y Huary, que puede servir de descanso al ejército, mien- tras no se sepa que el enemigo se dirije contra nosotros con fuerzas respetables. Así, pues, nuestras guerrillas pueden quedar mien- tras tanto de Casuco hasta Pativilca, de Huaras hasta Cajatambo, y de Huary hasta Huanuco: pero estas gue- rrillas deben ser montadas. El resto del ejército debe colocarse por escalones, la caballería, de Cosma hasta Lambayeque ; la infante- ría, de Huaras hasta Pallascaque es donde se reuneu ambas direcciones. Quiere decir todo esto: 19 Que nosotros debemos limpiar todo el país que queda ocupado por nuestras guerrillas. 29 Que debemos aprovechar todo el paralelo al Norte de Cosma, Huaras y Huary hasta Pallasca, donde se tirará la segunda línea de división del país de ocu- pación, del de conservación ; más claro: la 1? zona, debe quedar desierta, recorrida por algunas guerrillas nues- tras, la 2? zona, debe quedar ocupada por nuestras tro- pas, pero sin más recursos que los indispensables para la subsistencia semanal, y la 3? zona, en la cual está com- prendido el Departamento de Trujillo, debe recibir todo lo extraído de los otros dos, y conservar lo que posea. Después do las i:ecolecciones que se hagan de los mis- Digitized by Google 439 mos objetos para el Estado, todo se mandará á las órdenes del General Lara. El pueblo de Corongo, que está á una jornada al Norte de Atunguaylas, es un excelente punto para de- fenderlo con un ejército que sea poco más ó menos inferior al del enemigo, y seida intomable si no hubiese un camino que lo i'odea y lo toma por la espalda. Haga Ud. examinar bien ese país para ver si lo pode- mos defender con algunas fortificaciones cortadas, y siete mil hombres. El Comandante O'Connor puede ser em- pleado en este trabajo. Se debe tener presente que en todos los puntos de la Sierra faltan pastos y se deben suplir por medio de granos. Este será uno de los cuidados que se debe- rán llenar anticipadamente si adoptamos la defensa del desfiladero de Corongos. Por desgracia, á retaguardia hay menos pastos que al frente de otros puntos. Todo es sierra al rededor, y sierra pelada. En el caso de que el punto de Corongos se pueda defender bien, des- pués de hecho el examen, deberá decidirse este negocio con anticipación para tomar las medidas precisas que faciliten su defensa. Por la costa los enemigos no pue- den pasar, porque es imposible ejecutarlo con un ejér- cito ; y aunque podrian verificar este paso por Conchu- cos, sus embarazos serán grandes y más grande el mie- do de darnos la espalda. En fin, el negocio debe considerarse. Después de todo lo dicho, Ud. está autorizado para obrar como le parezca mejor ; pero teniendo presentes las instrucciones dadas y las consideraciones siguientes : 1? Que Lima debe caer dentro ele ocho dias en poder de los enemigos: Digitized by Google 440 2 9 Que por esta ventaja los godos tendrán una marina que les facilitará desembarques en toda la costa : 3V Que Valdez vendrá con tres ó cuatro mil hombres dentro de cuarenta dias : 49 Que dentro de dos meses los enemigos nos pue- den buscar con diez mil hombres : 59 Que nosotros no tenemos inás que siete mil disponibles, y que dentro de tres ó cuatro meses ten- dremos diez á doce con los refuerzos de Colombia, y sin los de Chile que deben venir: 69 Que yo he pedido diez mil hombres á Colombia, y que debemos, esperarlos ántes^ de seis meses : 79 Que hace catorce años que estos godos están triunfantes por la falta que se ha cometido con ellos de atacarlos con fuerzas inferiores ; y que nosotros va- mos á jugar en una batalla la gloria de otros catorce anos : 89 Que todo nos aconseja prudencia y precaución contra las desgracias y defecciones que estamos experi- mentando. El Callao no da esperanzas de nada, como lo con cebí desde el primer dia. Yo me voy á Trujillo á de- clarar la Ley Marcial y á poner Jefes militares en las divisiones militares que voy á establecer. Estoy re- suelto á no ahorrar medida ninguna y á comprometer- me hasta el alma porque se salve este país. No t<3Dgo confianza sino en los nuestros ; y haga Ud. otro tanto. Despliegue Ud. una inmensa energía, que yo le someto Digitized by Google 441 todas mis facultades en los Departaiueutos de Huanuco y la costa. Yo mandaré toda la costa de Trujillo ; Lara man- dará de Huamachuco á Patas; y el General La Mar de Cajamarca al Norte: cinco Piovincias para el distrito de su división. Yo nombré á Ud. General en Jefe de todo el ejército unido, con las facultades necesarias en el territorio que ha de mandar. Mandando Ud. á Lara y á La Mar, ellos le obedecerán en el departamento que manden ; y en cuanto á mí, escríbame Ud. á Tru- jillo para donde partiré luego que sepa la pérdida de Lima. El General Martínez tiene orden de salvar do Lima todo lo que pueda, muj^ particularmente todo lo que sirva para equipo del ejército : para esto lo he autori- zado ampliamente porque nosotros debemos aprovechar lo que pudiera servir al enemigo. Los que están en Lima, no piensan más que en componerse con los go- dos. Así, nada espero de dichos señoroues, sino lo que han hecho los demás peruanos traidores. Por último, mi querido General, üd. haga lo que mejor le parezca, pero sin olvidar lo que le indico. La "Guayaquileña" y demás buques de guerra han venido de Trujillo trayendo el equipo del Ejército, y pronto vendrán los novecientos reclutas. Lara va con sus dos batallones á buscarlo todo á Trujillo y también va para apoyar mis medidas para que sean más eficaces. Aquel país todavía tiene recursos, y están en malas manos, según todos los avisos. Al instanfe escribí á Héres para que salvase el dinero de Ud.: puede Ud. creer que fué mi primer pensamiento, después de la gran pérdida que ha hecho la patria. Aquello de Lima debiera estar como un laberinto, Digitized by VjOOQ IC 442 y dicen que está tranquilo como un lago de agua dor- mida: ¡ el reposo de la muerte, ó más bien del egoismol Adiós, mi querido General : forme Ud. tres cuerpos de leyes con las instrucciones que se le han mandado, y tres cuerpos de comentarios con mis inmensas cartas. Bien conocerá Ud. que tengo el alma como los enamo- rados, donde está el objeto de su corazón. Adiós otra vez; de U. afectísimo amigo, BOLIVAE. Estando en esto, ha llegado el Coronel Soler, del Rio de la Plata, que no me ha traido el decreto del Congreso confiriéndome q1 poder dictatorial, y mando suspender al Presidente y al Congreso. La última bo- queada de este Cuerpo es magnífica y me parece muy patriótica. Las noticias son: que los godos aún no se habian acercado á la capital, pero que se había enar- bolado el pabellón español en el Callao. El Gene- ral Martínez ha hecho renuncia de su empleo, y ha «ido reemplazado por el General Necochea, que parte ahora mismo á ejecutar mis primeras ordenes. Los granaderos á caballo vienen para acá á presentárseme á las órdenes de Ruiz, los que estaban del lado de allá de Cañete. Parece que todo está muy tranquilo; pero sin señales de vida. Una junta de guerra, ó más bien una tramoya hecha por Tagle y algunos- egoístas^ determinó que Martínez no hiciese nada de lo que yo le mandaba. El Coronel Soler dice, que Martínez y * su segundo Correa estaban tan desacreditados, que na- die les obedecía. Adiós otra vez : y lo dicho, dicho. BOLÍVAR. Digitized by VjOOQ IC 443 Señor General A. José de Sucre. Pativilca, 14 de Febrero de 1824. Mi querido General: Ya no hay esperanzas : el Callao está mandado por un Jefe español con bandera de su nación. El Congreso ha dado el decreto que Ud. verá ; yo confiero á Ud. mis facul- tades para que no pierda un momento de tiempo. Dé Ud. las órdenes más tenninantes para aprovecharlo todo en favor del Ejército. El Prefecto no pensará mas que en sus Coraceros que contempla como ninas bonitas, y Ud. debe pensar en todo. No tenga Ud. confianza en nadie, porque el que hace un cesto hace un ciento. Yo he mandado venir la división del Oral Lara á Tinijillo, para que reciba todo lo que ha venido y venga de Colombia, y para que tome lo que Ud. necesite y le haga falta en la Sierra. Yo estaré allá dentro de de diez dias, pero quisiera que Ud. tomase sus pre- cauciones para, que los Coraceros no vuelvan á pelear con nuestros Húsares y se acabe de perder todo. Pues ya Ud. sabrá lo que ocurrió antes, por rivalidades ne- cias que deben olvidarse y prevenirse con medidas in- directas, suaves y sagaces. En fin, Ud. sabe lo que yo deseo para impedir un nuevo rompimiento con esos señores. Cuando yo lle- gue á Trujillo, hablaremos sobre todo. Adiós, mi querido General, soy de Ud. amigo de corazón, bolívar. Digitized by VjOOQ IC 444 Seilor General de División A, J, (Je Sucre. Pativilea, Febrero 16 de 1824. Mi querido General: Tengo el gusto de mandarle á Ud. noticias de Ve- nezuela, que son las mejores posibles. Puerto Cabello tomado por el batallón Anzoátegui, y también el reconocimiento esplícito de los ingleses que han mandado Agentes diplomáticos y Cónsules á Co- lombia. Ya no hay temores de expedición ninguna de Mo- rales. Pero las cosa*s del Perú no se mejoran por esto, sino en esperanzas, porque ahora podremos recibir gran- des refuerzos de Venezuela y del Magdalena. « Todo lo demás se lo dirá á Ud. Santana, que va enviado por mí á decir á Ud. todo lo que sabe de to- das partes. Como él está instruido de las noticias, po- drá dárselas detalladamente. Yo creo que del Callao y Lima no se salvará nada, porque hay una conspira.cion para que todo, todo se pierda. Sin embargo, yo dicto providencias para sal- var lo que se pueda. Santana entregará á Ud. un pliego que en la post- data dice lo mas interesante: esta postdata requiere mu- cho tino y firmeza para su ejecución; y espero de la extraordinaria actividad de Ud. y de* su grande capa- cidad, el mas completo efecto. Santana dirá á Ud. lo que quiera saber sobretodo esto. Digitized by Google 445 Mucho he sentido no haber visto á Ud. aquí. Su maldito viaje á Reyes sobre Pasco, me ha privado de esta satisfacción, y temo que también me prive de Ud. Le recomiendo de nuevo que se cuide, que no ande sólo, y que no se meta en aventuras, porque la moda del dia es un poco peligrosa para los que tienen qué perder; y porque esas son necedades. Yo temo hasta por los oficiales de menor importancia, porque en el dia el que esto mas seguro, lo está menos que nada. Yo por esto me voy adonde estén nuestras tropas con ánimo de cuidarlas extraordinai'iamente, para que tengan menos motivo de queja: todo lo demás está contagiado. Mucho debemos esperar del estado político de In- glaterra y de la situación militar de Colombia : por lo mismo, no debemos aventurar nada, sino con seguridad de triunfar. Puesto que esperamos refuerzos, es imprudencia todo lo que no sea dar tiempo á que lleguen : ellos vendrán mas tarde *ó mas temprano; pero vendrán, , y entonces no tendremos necesidad de otra cosa que de enemigos; entonces, nada nos detendrá y aprovecharemos de lo riiis- mo que nos tomo ahora el etiemigo. Es imposible que el Coronel Ibarra no haya llega- do á Bogotá; y habiendo llegado es imposible que de- jen de mandarnos el ejército • que está en Venezuela, que la míiyor parto es de la guardia, y allí no hará, sino inútilmente consumir el tiempo y el Tesoro público. En ñn, yo espero los restos de mi querida guar- dia, que está pedida desde mediados del mes de Oc- tubre ; sin contar con los demás cuerpos que deben com- Digitized by Google 446 pletar los diez mil hombres; tantas veces pedi- dos. Por ahora, lo que nos conviene es conservarnos intactos, y conservarnos á toda costa; que no se ter- minará el año sin que estemos en el Perú. Adiós : no digo mas, porque Santana es carta viva. De Ud. de corazón, bolívar. Serior General Bartolomé Salom. Pativilca, 20 de Febrero de 1824. Mi querido General: He recibido su carta de 22 de Enero. No puedo manifestar á Ud. la inquietud que tengo con la duración de la facción de Pasto, Quema volar á exterminarla y concluirla á todo trance. Son incal- culables los males quo nos hacen, entorpeciendo \a^ comunicaciones, destruyendo el país, teniendo embar- gadas tantas fuerzas tan necesarias aquí, y poniendo ese departamento en el extremo de miseria y de mina. Haga Ud. milagros porque (íoncluya esa facción* Me prometo mucho del refuerzo que habrá Ud. en- viado ya á Barreto, pues según dice Castillo ya habían Digitized by VjOOQ IC 447 llegado á Quito los veteranos que debían incorporarse á los milicianos. No descanse Ud. hasta tranquilizar á Pasto. La Municipalidad de Quito me escribe sobre la con- tribución de 25.000 pesos asignados á ese departamen- to, yo les digo sencillamente que si es exorbitante y no la pueden pagar, me volveré á Colombia con el ejército ; me situaré del otro lado del Juanambú; el enemigo ocupará su territorio, y el ejército nuestro lo desolará en su tránsito. Continúe Ud. haciendo todo lo posible por percibir esa contribución : sin ella no puede vivir el ejército, que es la salvación, y nuestra única espe- ranza. Todos los individuos que comprende la carta de Ud. deben ser necesariamente expulsados, no sólo de ijuito, sino del territorio de la República, remitiéndolos con toda seguridad á Guayaquil, para que de allí lo sean inmediatamente á Panamá, y de allí fuera de Co- lombia; encargando que no se detengan en ninguna parte. No se olvido Ud. de expulsar al Doctor San Miguel. Nada es peor en política que dejar de cum- plir lo que se ha mandado. Esta debilidad causa el desprecio y hace inútiles las medidas posteriores. Las fortalezas del Callao están aún en poder de los faccio- sos del Rio de la Plata, que, como Ud. sabrá, han enar- bolado el pabellón español. Se hacen esfuerzos para reducirlas. Hasta el 16 del presente no se hablan movido sobre Lima, á pe- sar de que desde el 5 fué la sublevación de los Cas- tillos. Se dice que en Arequipa se han insurreccionado las tropas de Valdez: que la columna de Rodil que estaba en lea, ha retrogradado con esta ocurrencia. Si es cierto, puede hacerse algo. Digitized by Google 448 Repito la incesante actividad de enviar volando cuantos auxilios de todas clases vengan de Colombia. Cada momento perdido, es de una consecuencia in- calculable ; pero Ud. está allá, y todo marchará rápida- mente. Adiós, mi querido General, soy su afectísimo que le ama de corazón, bolívar Sefror General Antonio José de Sucre. Huamachuco, 7 de Marzo de 1824. Mi querido General : Ahora acabo de ver el oficio de Ud. del 7 del corriente refiriéndose al del Coronel Placencia sobre clavos y herraduras, y creo que para mejor inteligen- cia debo yo mismo escribir á Ud. Desde Otusco le escribí á Placencia diciéndole: que los clavos que le habian dado en Trujillo no vallan nada, como ól lo habia experimentado, cayéndose todas las herraduras en la marcha, y le esplique demasiado bien que los clavos no vallan nada y que esperara nuevos. Ahora sale diciendo que los mismos clavos se rompen y se pierden las herraduras, como que si yo no lo supiera, y como fii yo no le hubiera dado á Ud. clavos buenos traídos de Trujillo para que hierren esos caballos. Digitized by Google 449 Dígame Ud., querido General, kSÍ ha recibido un cajoneito de clavos de los cuales creo que hablé á Ud. y mandé que se los entregasen para que herrasen la caballería de Placencia. Con estos clavos es que se debia hacer la experiencia, y no con los viejos que ya se sabe son detestables. Me parece que he dicho á IJd. aquí, y después he mandado escribirle y yo mismo lo he hecho, que habia pedido á Trujillo cuatro cientos juegos de herraduras para la caballería de Pla- cencia, porque yo sabia muy bien que sin estas herra- duras no sé podia mover este cuerpo, y por supuesto^ repito la noticia de que espero las herraduras y los clavos. Me parece muy bien que se hierren los caballos de pies y manos, y también me. parece indispensable que se manden herrar algunos caballos con clavos que se le dieron aquí, para ver si se rompen ó no los cla- vos. Ud. me pide de los clavos que están haciendo aquí, los que no alcanzan, porque se han mandado 2.000 á nuestros Granaderos que están en Caráz, y los restantes son para nuestros Húsares y de todo el hierro que habia, no habrá más que quintal y medio. Por lo mismo que yo sabia que en Cajamarca no habían de hacer cosa bunena, le dije á Ud. que mandase á bus- car hierro de Viscaya, para que en Caja tambo se cons- truyesen los clavos por el modelo que se ha dado, y que es como sigue: 19 Para las herraduras españolas los clavos deben tener, fuera de la cabeza, dos pulgadas. por lo menos clavando en la herradura; la cabeza debe ser muy fuerte para que sufra en lugar de la herradura todo el uso exterior que como más elevada debe chocar más con las piedras y el terreno. TOMO XXIX 29 Digitizedby Google 450 29 Para las herraduras inglesas debeu tener los clavos dos pulgadas, pero más finos en todo, para que queden emV^utidas la mayor parte de ías cabezas adentro de la herradura, en una pequeña canal que tiene esta herradura. Deben ser de hierro dulce de Viscaya y para esperimentarlo deben torcerlo y doblarlo, pues, si se (quiebra no vale nada. Tenga Ud. la bondad de mandar buscar el hierro de Viscaya que se ha mandado buscar á Cajamarca, para que* se pongan á trabajar inmediatamente en Caja- tambo á todos los herreros que se encuentren en el país de un extremo á otro, teniendo con anticipación preparadas las fraguas, carbón y el local, á fin de que no haya retardo alguno, y las mismas órdenes que vuelvan á Cajamarca para que se hagan herraduras del Jiierro de Suecia que ha ido, y las manden al Cuartel General, conforme se vayan haciendo. De otro modo no se hierran jamás esos caballos, y, por supuesto, ja- más marcharán. Todos los clavos que trajo Placencia de Trujillo, recójalos Ud. y mándelos meter bajo de la tierra para que no se vuelvan á usar, y lo mismo haga Ud. con los de Cajamarca, sin son malos. Repito que deseo saber si los clavos que le man* daron entregar aquí los recibió Ud., también repito que deseo saber si los que tiene allá son malos. Diré á Ud. de paso, para su inteligencia, que en Trujillo no hacen cosa buena, y que dudo que vengan las herraduras que he pedido, pues hace un siglo que he pedido otras muchas más y nada ha venido • De enfadado he quitado á Héres y he puesto ai Coronel Pérez de Prefecto, el que tampoco es muy activo, pero en fin, es un hombre que hará lo que yo le mande. En fin, si no nos empeñamos mucho, ni los Húsares, Digitized by VjOOQ IC 451 ni los eseuadrontís del Perú saldrán en un mes. Estos Húsares uo tienen ni cl¿xvos ni herraduras para hacer uno y otro. Anoche he recibido diferentes noticias sobre Olaneta, y todas eoncuerdan en que está peleando con los señores godos, y también dicen que ha derrotado á Carratalá y se lo ha llevado prisionero, y que está en el Desagua- dero : últimamente se aseguró como muy cierto que ha tomado el partido de la Independencia. Esta noticia viene confirmada por diferentes conductos, y yo uo estoy lejos de creerla en su totalidad, porque lo contrario es lo que está fuera del orden de la naturaleza de las cosas. Me parece muy natural que Olaneta tome su partido con nosotros, no esperando nada bueno de sus ene- migos personales, y sabiendo además que de España, nada debe esperarse de bueno. El debe saber que más segura tiene su suerte con nosotros que con los españoles liberales, ííompañeros de La Serna. Por todas razones yo me es- toy apurando para marchar adelante á aprovecharme de la disencion de Olaneta y echar á Canterac del Valle de Jauja, y por lo mismo, Ud. debe redoblar su actividad. Soy de Ud. mi querido General, amigo de corazón, bolívar. Digitized by Google 452 Señor General Bartolomé Saloni. Trujillo, Marzo 14 de 1824. Mi querido General: Mando á Ud. esas Gacetas para que vea una parte de las infamias del último Gobierno del Perú. Por consiguiente, me he visto obligado á hacerme cargo de todo, para que no se pierda del todo el Norte del Perú y el Sur de Colombia; y por lo tanto, tene- mos que hacer mayores empeños para beneficio común de todos. Diré á Ud. que Valdez con su división esta en marcha para reunirse á Canterac, los que juntos deben nece- sariamente obrar contra nosotros en el mes de Abril ó en el mes de Mayo ; y que nosotros no tenemos mas que siete mil hombres para oponernos á ocho ó diez que deben traer los enemigos. Esto quiere decir, que necesitamos de los guias que están allá y de la caba- llería que debe venir por el Istmo, y cuanto mas se pueda conseguir de esta arma. Necesitamos, ademas, con urgencia, de municiones de fusil, por lo cual debe Ud. ordenar que veugan con las primeras tropas de Guayaquil ; y muchas pie- dras de chispas; pero que no vengan en buques que hagan agua, como sucedió en la Macedonia, en que cua- renta mil cartuchos se perdieron; que se compre todo el plomo y acero de Vizcaya, para que se hagan herraduras y clavos en el país, y que los manden para acá. La marina debe atenderse de preferencia, para que Digitized by VjOOQ IC 453 haga el servicio de convoyar las tropas con exactitud y celo, de modo que no puedan ser tomados por los enemigos, y que los marineros no tengan deserciones por quejas. No podré recomendar á Ud. lo bastante la necesi- dad que hay de que vaya Ud. á Guayaquil á sacar dinero para ocurrir á las necesidades que tenemos para la marina y para el ejército. Disgústese quien se dis- gustare, saque Ud. dinero por contribuciones y por em- préstitos forzosos. Espero dent^ro de un mes recibir los mil quinien- tos hombres que Ud. me ofrece del ejército de Pasto ; si ademas vienen los guias y dos mil mas del Ist- mo, estaremos perfectamente. Yo no cuento en este número los mil hombres que vienen navegando que estarán en Huanchaco de un momento á otro. Esto lo explico así, para que Ud. sepa que cuento con cuatro mil quinientos hombres de refuerzos, de aquí á fines de Abril, para que puedan llegar al campo de batalla tres mil caballos, que son los , menos que necesitamos para igualar al enemigo. Vuelvo á reencargar á Ud. el mayor empeño en la (construcción de equipo y fornituras de tropas, pues aquí lo hemos agotado todo, y no se encuentra nada con qué subvenir á las necesidades del ejército : y vuel- vo á repetir, que cada soldado debe traer dos mudas de ropa, un capote y una frazada, alpargatas ó zapa- tos, fornitura completa de infantería y caballería, y sus respectivas armas en el mejor estado posible. Las monturas de la caballería deben ser excelentes para que no maten, pues si han de matar caballos, que Digitized by Google 454 no las manden : que vengan igualmente muchos millares de astas de lanzas, buenas y largas. Necesito á los (lenerales Barreto y Córdoba : déles Ud. orden de que vengan inmediatamente. Déle Ud. ¡as gracias de mi parto al General Mire;?, y dígale que le mandaré en el correo siguiente el des- pacho de General de División. En cuanto á lo que me dice de la conducta de Mires, nada tongo (lue estranar; sólo si culpo á quien lo nombró. Si el General Mires no se porta como debe, ó bien no se le necesita para nada en esos de- partamentos del Sur, mándelo Ud. á Bogotá de mi or- den; y en cuanto á los otros oficiales propuestos, di- gales Ud. también, que espero pacifiquen á Pasto para mandarles los as<íensos que Ud. ha propuesto, pues los más son muy modernos y aún no se ha logrado el objeto de su comisión. Yo los estimo á todos mucho : pero no podemos ser pródigos, cuando con otros soy tan mezquino que no les correspondo ni sus servicios. En éstos hay capitanes, que lo eran cuando ellos eran te- nientes y aún existen en clase de capitanes, y despneí^ dirán que porque no son blancos no los ascienden. En fin, mi querido General, Ud. tenga paciencia* y apriete la mano á esos señores para que todo se haga bien ; no se haga Ud. bobo en esas circunstancias : yo estoy hecho un caribe: tengo algunos en capilla, y mañana fusilo uno de ellos, por haber querido pasar- se á lo.s godos, siendo colombiano ; es un tal Ugarte. á quien yo echó de los Rifles por cobarde, en la ac- ción de Bombona Esto está lleno de partidos y todo plagado de trai- dores : unos por Torre Tagle, otros por Riva- Agüero, Digitized by VjOOQIC 455 • otros por los españoles y muy pocos por la Indepen- dencia. Pero todos empiezan ya á tener miedo, y di- cen que pronto se compondrá todo con la ''receta de las orejas de plomo" y los cuatro adarmes do pólvora que estoy propinando paia aliviar la patria de la apo- plegia de traidores que tiene. También diré á Ud. para su consuelo, que nuestras tropas están en muy buen pió, y con esperanzas de naejorav su suerte con las medidas que estamos tomando. Ademas, sepa Ud. que ios godos nos tienen mucho miedo, porque nadie cree que nos buscarán tan pronto, y ten- dremos tiempo de recibir nuestros refuerzos, y de me- jorar la Constitución y la organización del ejército dei Perú, (jue está tomando nuevo aire y mayor fuerza, con los nuevos jefes y oficiales que lo mandan. Adiós, mi querido General. Soy de Ud. de todo corazón, bolívar. Digitized by Google 456 Semr General Antonio José de Sucre. Trujillo, á 21 de marzo de 1824. Mi querido General. Anoche recibí las cartas y despachos del 15 del corriente, y voy á contestar y á decir lo que hay. El Ejército del Perú quedará reducido á 6 escuadrones y 3 batallones que serán : los escuadrones antes Coraceros ; el de Nobajas, y el de Aldao, que serán caballerías ligeras. El batallón de Otero recibirá los cuadros que están por allá, y debe Ud. agregárselos, con la excepción de los malos oficiales que irán á las guerrillas : el batallón de Pardoyela, al que se reunirán los Tiradores, y el bata- llón de la Legión, al que se reunirá el de la Guardia. Todo esto formará dos mil infantes y mil caballos. Re- pito á Ud. que haga venir á Huaras los piquetes de Nobajas y otro que escojerá Ud. y se forme uu es- cuadron á las órdenes inmediatas de Ud. ; que se ha- bilite lo mejor posible y se compongan sus sillas. Los Granaderos que se aumenten lo más que se pueda, y pónganse las herraduras lo mejor posible, por- que son muy malas y los clavos son detestables: en ñn, es preciso refaccionarlas, y quizá hacerlas de nuevo. Mando á Ud. una letra de cinco mil pesos para que la cobre, y si puede conseguir alguna libranza más, gírela como he dicho antes. Mando á Ud. Gacetas para que haga Ud. ir algunas á los godos. Por ellas verá Ud. las bribonadas del señor Torre-Tagle. Procure Ud. hacer ver á las guerrillas, que ese es un bribón que me está poniendo en mal con todos los jefes y oficiales de guerrillas, para que se pasen á los godos. Por acá se trabaja mucho en las maestranzas para el equipo Digitized by Google 457 de la infantería y caballería del Perú: esta última que- dará corriente en todo este mes ; y la de Silva lo mis- mo. Los Húsares tienen órdenes de marcharse inme- diatamente á la Sierra, para que no estén aquí en el mes de Abril; y los del Perú lo mismo. El batallón de Pardoyela saldrá hoy de aquí con 450 hombres para Huamachuco. El General Lara se ha ido con su colum- na á prepararlo todo en Huamachuco. Se han queda- do cuatro compañías de Rifles para conducir 500 reclu- tas que vienen de Guayaquil, y el resto hasta 900 del batallón Magdalena: todos se incorporarán á la división del General Lara. Los su3esos de Pasto nos permiten traer mil qui- nientos hombres de aquella división con los Guias. Las tropas del Istmo no sé cuando llegarán, porque no se avisa si han llegado allí; pero por momentos aguarda- ban los buques las tropas que debían llegar de Carta- gena y Venezuela, las cuales, dice el Vicepresidente, ha mandado la orden repetidas veces para que se enibaí*- quen. De todos modos, debemos contar únicamente con lo que tenemos para esperar á los godos en la po- sición de Magepatá, que he mandado fortificar por el Coronel Aldao. Contaró á Ud. cómo está esto. Hemos sacado cerca de cien mil pesos de los particulares y de las iglesias, de los cuales he mandado veinte mil al Al- mirante; y en medias pagas de oficiales, cuarta de tropa, compra de vestuarios y maestranza, ya no quedan más que veinte y tantos mil; sin haber pagado las libran- zas que hemos mandado á Ud., pues como no sabemos si las ha recibido, no se han mandado pagar aún : así va todo, y para el mes que viene no tendremos que comer, si no se toman medidas muy fuertes con las alhajas de las iglesias de todas partes. Recomiendo á Ud. esta medida, que es muy productiva si se sabe to- mar en todo el territorio evacuado. por nosotros, y que Digitized by Google 458 aún está ocupado por nuesti-as armas. Este negocio es de la mayor importancia desde Chaneay hasta Palles- ca, que es el territorio que Ud. manda inmediatamen- te. En esta ciudad, como han tenido miedo, han en- tregado cerca de cincuenta mil pesos en plata labrada : lo mismo seria en otra cualquiera parte por el mismo motivo. El General La Mar .se va mañana para Cajamarca á sacar aquella división de allí para Huamachuco. Yo he ordenado que se equipe esa columna, bajo pena de la vida al Intendente de aquella provincia. Estoy aquí furioso contra tDdo el mundo, para que todo se haga volando, y ya creo en el fondo de mi corazón, que dentro de quince dias todo estará corrien- te y en marcha para el Ejercito. Se trabaja bien, no se paga mal, y todo el mundo está en movimiento, ó á lo menos me lo hacen creer á mí. Yo creo que en Abril deben buscarnos los godos, porque Valdez na debe haberse quedado en Arequipa, después de que haya sabido el secreto de Berindoaga y de Torre Tagle sobre mi deseo de ganar tiempo para reforzarnos y destruir- los. Desde este momento no han debido estar quietos un instante para marchar contra nosotros : así, no espere Ud. mas demora que la que ellos no puedan evitar. Del 28 al 29 partiré de aquí para donde Ud. por el camino de Huamachuco, y veré la posición de Mo- yeta. Los Húsares i-ecibiferon más de cien altas entre chi- lenos y otros cuerpos, para lo cual estoy haciendo todo equipo. Antes de irme de aquí echaré todo por delan- te, y dejaré al comisario Romero para que lleve todo o que quede por la espalda. Digitized by Google t 459 No dejaré do llevar algún dinero para el ejército. Las dos compañías de Pichincha, mándelas Ud. á buscar, si no se han ido como ya he mandado: han recibido la media paga de este mes. Las cosas de Colombia van muy bien, las de Quito particularmente. No creo de ningún modo la liga de Francia con España, y tenemos documentos que prueban lo contra- rio. Creo sí. que los ingleses están resueltos á prote- gernos á todo trance. A propósito : el que corre con el tesoro de los Hii- sares, parece que es culpable de ocultación de inte- reses, según la declaración de Silva : hágalo Ud. asegu- rar, hasta que aparezcan los intereses ocultados. El Prefecto de aquí dará á Ud. conocimiento oficial de este negocio. La proclama del Congreso está muy bue- na y apropiada. La opinión por acá no está en mal estado. He obedece ciegamente lo que mando. Soy de Ud. de todo corozon, Adición. bolívar. Veo el mejor modo de equipar completamente al batallón de Otero, sobre todo, darle casacas de paño y capotes; pues aquí no hay paño con qué hacerlo: lo demás irá de aquí. Los granaderos de los Andes deben equip¿irse completamente: cuarenta de ellos han venido con el General Necoechea, y los demás están en Cosma. bolívar Digitized by VjOOQ IC 460 Sir Rohert Wilson, Pativilca, 28 de Marzo de 1824. Mi distinguido General y amigo : He tenido la satisfacción de recibir la honrosa carta con que Ud. se ha servido favorecerme al en- viarme una parte de su corazón, en su digno y tierno hijo. Yo aprecio con reconocimiento este rasgo del carácter elevado que siempre ha distinguido á Ud. Si la historia graba bien la grandeza de los hechos humanos, no dirá muchas bellezas que excedan á esta : así, cualquiera que sea el éxito que tenga el joven Wilson en esta lucha, y bien sea un laurel ó un ciprés que corona la frente de la España, el padre y el hijo ya tienen asegurado un triunfo en el campo de la li- bertad. La imprenta que dice y multiplica todo, ha publi- cado ya cuanto puede honrar el nombre de un gue- rrero: ella nos ha traido la pintura de Ud., asaltan- do los muros de Dresde y arrancándole las insig- nias de sus antiguas proezas ; más : partiendo Ud. para España á regar con su sangre el árbol de la libertad, y mandando á la vez al hijo adorado, con- trí^ la España opresora. ¡ General ! esta proeza es su. perior á todas; porque un soldado de la justicia y de la ley, es más grande que el conquistador del Univer- so. Reciba Ud. pues. General, mi congratulación an- ticipada. Digitized by Google 461 También me ha sido muy satisfactorio el feliz acier- to del señor Zea, en cometer á Ud. el bello empeño de defender en Madrid, cerca del Gobierno español, los derechos de nuestra emancipación. Me lisonjeo de que si aquel Gobierno hubiese oido el grito de la libertad de la boca de un Héroe, no habria sido sordo á su fiero clamor; la sorpresa del prestigio de las impresio- nes victoriosas que inspiran los hombres superiores, ha- brían dado á Ud., y á nosotros, un dia de eterno re- cuerdo : üd. habria cerrado con su nombre las puertas de la muerte en este Continente, y habria abierto las de la salud y la vida á un mundo entero. Hemos oido con justo sentimiento que la buena causa de España ha sido vendida á la mala ; por con- siguiente, será probable que üd. haya vuelto á sentarse en los hogares patrios. Yo no me atreveré á recomen- dar á Ud. una visita á Colombia, porque ésta pocos en- cantos tiene que ofrecer á un morador de la Corte de Neptuno; más la naturaleza y la libertad puras tienen atractivos irresistibles para las almas viriles. Por esta consideración he osado hablar á Ud. de Colombia. Aprovecho, mi querido General, la muy agradable oportunidad de ofrecer á Ud. la distinguida considera- ción y el respeto que siempre le he profesado, bolívar. Digitized by Google 462 Señora Manuela Garaicoa de Calderón. Trujillo, 29 de Marzo de 1824. Mi estimable y distinguida amiga: He tenido la mayor satisfacción al saber por Ud. misma el enlace de la señorita Mercedes con su amable esposo ; doy después á üd. la enorabuena por tan plausible suceso. Espero tenga Ud. la bondad de felicitar de mi par- te á los felices recien casados, lo mismo que al resto de la familia y muy particularmente á la venerable madre de Ud. Tenga Ud. la bondad igualmente, de decir á mi querida Lola que yo no la he olvidado ja- más, ni á Viverita, ni á Carmen, ni á Boltita, ni á la señora Josefa, en fin, á nadie de esa casa de bendición. Solo si estaba algo sentido por la publicación de la (iarta del Abate de Pradt ; pero ya ha pasado est^ sen- timiento, y la amistad y el aprecio solo quedan. Al Señor Vicario su dignísimo hermano me atrevo á saludarlo y á recomendarle mi memoria. Me pongo á los pies de todas esas señoras, y ofrezco á Ud. mi particular estimación y distinguido aprecio. bolívar. P. I). — A la señora Viveros, mil expresiones y ca- riños y un beso á mi querido José Marín. bolívar. Digitized by Google 468 Spftor General Antonio J. de Sucre. Trujillo, Abril 9 de 1824. Mi querido General : Recibí la iiltima comunicación de Ud., de fines del mes pasado, por la que quedé muy satisfecho del estado del ejército y de la inacción de los enemigos Hablaré á Ud. sucintamente de lo que me ocurre. El doce me voy para Otuzco, y el mismo dia mar- chará la columna que vino con Córdoba, bastante dis- minuida por las enfermedades. Lleva parque y equipo para diferentes cuerpos, aunque no la mitad de lo que se necesita, pues la maestranza no puede obrar mila- gros : no deja de trabajarse, sin embargo, mucho. Todo el resto de la caballería marcha también, como los Grana- deros de los Andes, y noventa más que están en Caras. Se está recogiendo dinero de las iglesias y de los particulares, pero la plata en pasta no hay quien la compre, por falta de numerario, pues éste escasea mu- cho. Gire Ud. todo cuanto pueda conseguir contra este Prefecto, para socorrer las tropas, que inmediatamente serán pagadas las libranzas. Procure Ud. recibir el di- nero necesario de esa gente, para pagar este mes lajs tropas acantonadas por allá. Mañana saldrán diez mil pesos en plata de lo que tenía Romero, los que llega- rán entre 15 dias lo más temprano, por la via de Hua- machuco, y de Huamachuco mandaré cuanto haya dis- ponible. El Vencedor quedará magnífico con novecientos hombres muy bien equipados: los Rifles recibirán cien Digitized by Google 464 hombres muy hermosos : los Húsares deben tener muy cerca de cuatrocientos; y los Granaderos doscientos. Los piquetes que han venido de Guayaquil, irán á sus cuerpos. Para los granaderos de los Andes lleva Ruiz todo lo que necesitan hasta doscientos hombres. Los Húsa- res están con Silva cerca de Moye-Pata, y allá se le manda lo que le falta para completar sus cuatrocien- tos hombres. El Coronel Paredes ha vuelto con el itinerario que fué á hacer, con noticias favorables de todo. No nos faltará dinero para dos ó tres meses, en los cuales hemos de decidir probablemente la suerte del pais. El General La Mar puede haber salido de Caja- marca con la infantería que estaba allí: me ha escrito bastante contento de todo, porque en estos dias se han empeñado mucho esos señores. A Cajatambo irá el Genei^al La Mar con su colum- na. Lara está en Huamachuco disponiéndolo todo y sacando dinero; treinta mil pesos Huamachuco, y vein- te mil inyitas. Esto ha dado sesenta mil pesos ; Caja- marca dará cincuenta mil, otro tanto Lambayeque; y Piera, veinte mil : las iglesias doscientos mil pesos. De todo esto robarán treinta ó cuarenta mil pesos que no se pueden cobrar. Ya hemos gastado más de cien mil : por consiguiente,^nos quedarán trescientos mil para los meses futuros. La contribución general dará cin- cuenta mil pesos mensuales, y los gastos no bajarán de cien mil pesos; pero ya he mandado vender las pro- piedades del Estado, y no dejaremos de tomar todos los fondos de comunidades, cofradías y algunos donativos Digitized by Google 465 extraordinarios que completarán la suma de los gastos de algunos meses más.' Esto quiere decir que á la defensiva podemos vi- vir cuatro ó cinco meses, mientras nos vienen refuer- zos de Colombia, de Chile, de Méjico y de Guatemala, que ofrecen hacer mucho por nosotros. Dos ó tres mil hombres más, sobran para lo que tenemos que hacer. En este tiempo, las posiciones de Corongo y Moye-Pata son demasiado buenas para sos- tenernos y aun para destruir á los españoles. Moye- Pata se debe fortificar : Corongo debe servir por aca- so, persiguiéndonos ellos y dejándonos nosotros seguir como quien no quiere la cosa: de otro modo no caen en Corongo, porque es un desfiladero del demonio. Los enviados ingleses que han llegado á Santa Mar- ta nos han asegurado que seremos prontamente reco- ' nocidos y auxiliados contra la Francia, en caso de un rompimiento con nosotros. Los americanos ofreí^en lo mismo. La Espaüa no puede hacer nada porque no tiene marina, ejército ni dinero para nada; y todo lo que puede hacer se atribuirá á la Francia, y se com- batirá por lo mismo como usurpación extraña y opues- ta á la Inglaterra y á la libertad. Todo lo que de- penda do la Santa Alianza, será combatido por la In- glaterra y por la América del Norte. Tenemos la noticia de que han venido una fra- gata de guerra y dos trasportes con tropas de San Blas, para nosotros. Yo pedí, siete ú ocho meses há, un refuerzo de tropas y dinero á Mélico; y supongo que éste es su resultado. TOMO XXIX 30 Digitized by Google 466 Sé por Mouteagudo, que Guatemala desea servir- nos ; y yo be pedido antes de ahora un refuerzo igual, que no dudo obtener, porque Guatemala desea nues- tra protección, y no ha hecho sacrificios por la liber tad: así, está intacta. Tenga Ud. confianza, mi querido General, que no nos faltarán refuerzos. Al almirante se le han manda- do veinte mil pesos y tendrá para toda su gente: la Maredoma iba á reuníi-sele. He comprado una fragata muy buena para armarla en guerra en Guayaquil, y pertenece á Colombia: la manda Espris, y tomará el nombre de Escuadrilla. He tenido noticias de Venezuela por un oficial de granaderos que acaba de llegar de allá: dice que Páez tiene nmcha popularidad, y refiere mil curiosidades que interesan á los (jue están ausentes de allá. De resto, todo marcha bien. El Congreso en Bogotá, no se habia reunido aún, el 20 de Enero, porque los venezolanos y quiteños no asisten. Cada dia se confirma la idea de que Colombia se conservará unida mientras los Libertadores se con- serven unidos á mí; pero después, habrá guerras civiles, y el Rio de la Plata correrá por nuestras tierras; esto es si algún rio do la costa de África, como el Sene- gal, no sü metiere en el Apure. Me dicen que las tropas de Venezuela desesperan por venirse donde yo este. La guardia está soberbia en estado, niunero y calidad. Dios la traiga con bien. Adiós, mi querido General. Soy de Ud. de corazón, bolívar. Digitized by Google 467 Sfítor General Bartolomé Salom, Trujillo, 9 de Abril de 1824. Mi querido General : Ayer recibí la apreciable carta de Ud. del 17 de Marzo, por la cual he visto el estado de Pasto y de Quito, que Ud. refiere de un modo que parece de- masiado cierto. Nada me dice TTd. del refuerzo que me habia ofre- cido de 1.500 hombres, lo que he esperado como el único refuerzo que puede llegar á tiempo. Pero, si viene, tráigalos Ud. mismo á Guayaquil, porque el General Castillo ha hecho muy mal la última expe- dición : sin \^veres, ó infestados los soldados por la injusta detención en Guayaquil en un Pontón, la ropa nieshecha, las piezas cambiadas, sin capotes, y la dis- tribución de los objetos muy mal hecha. Ahora ha mandado al Istmo los buques de guerra, sin saberse si hay tropas allí. Los buques del Peni se los han dado á unos oficiales indignos, sin mi orden. Todos los dias tengo disgustos por las cosas que hace Castillo. Solamente debo agradecerle la energía y la acti- vidad con que ha obrado contra los desafectos en Guaya- quil, aunque yo no só si la causa fue tan probada que mereciese tal castigo. Yo creo que (bastillo tiene muy buenas intenciones ; pero también tiene dificultades que vencer, y^ ^^^ 1^^ medios, ya en las personas que le rodean. Todo sale tuerto de Guayaquil, y sin embar- go, es lo mejor que tenemos en el dia, en la Repiiblica, pues lo demás del territorio, sólo nos sirve de em- barazo. Digitized by Google 468 El Sur es lo mejor gobernado, según las noticias que tengo de todas partes ; sobre todo, con respecto ai estado militar. Si el Teniente Coronel Barrero le hace á Ud. mucha falta, no lo mande, aunque se lo pidan : á propósito, la proclama de Ud. es lo más hermoso que se ha dado á luz en estos dias. Recomiendo á Ud. al Marques de San Jorge, que me ha pedido le recomiende á Ud. : lo mismo con res- pecto a los amigos Salvador, Aguirre y Valdivieso; al Dr. Espantoso, que me perdone por no haber ret^pon dido á sus amables cartas, pues no tengo tiempo ni aun para escribir á Ud. por estar tratando de evitarle una visita de Canterac. Trate Ud. al pueblo de Quito muy bien; pero, al que caiga en alguna culpa capital, fusílelo Ud. La orden del dia es. Terror: por este medio he contenido la propagación del crimen en este país. Ya todo mar- cha regular ; el ejército se mejora material y moral- mente; los godos nos tienen miedo, y no se mueven aún. Las iglesias y los particulares están dando dinero con qué mantener el ejército por algunos meses. El del Perú se ha reorganizado á mi modo; y esperamos estar dentro de poco en estado de derrotar á ios godos en sus mismas posiciones. Si nos buscan ahora mismo son perdidos, y la guerra de América terminada. No por este cuadro lisongero, deje Ud. de mandar- me cuantos hombres estén á la mano: pues sin reem- plazos, no puede haber ejército. Dé Ud. las gracias á Flores, y á los demás buenos Jefes que están en Pasto, de mi parte, por su buen comportamiento en los dife- rentes combates, y porque han destruido á los pastusos. Digitized by Google 469 Ud., mi querido General, • consérvese bueno, y con- serve si es posible, ese departamento, íntegro, contento y patriota. Soy de üd. de todo corazón, BOLÍVAR. Señor General Antonio José de Sucre. ütuzoo, 14 de Abril de 1824. Mi querido General: Ayer llegué aquí, de Trujillo, con buenas noticias de los enemigos, recibidas por mar; por lo que, antes de tener comunicaciones de Ud. sobre el mismo par- ticular, se las doy yo á Ud. Una proclama del Virrey publica la insurrección de Olañeta en el Alto Perú, el cual, dicen, que ha recibido el despacho de Virrey del Perú: pero el hecho es, que Olañeta proclama al Rey absoluto, sin órdenes del Virrey, por lo que ha marchado Valdez contra este servil, y aseguran de Lima que el 22 de Mayo estaba Valdez en Oruco con su división. El Virrey dice en su proclama^ que Valdez se vio obligado á proclamar al Rey abso- luto en las provincias del otro lado del Desaguadero, por causa del procedimiento de Olañeta. El Virrey llama insubordinado y perturbador, con ^tros títulos más de oprobio, al General Olañeta. Digitized by Google 470 También ha consultado La Serna á los Peruanos sobre el negocio de la constitución y del servilismo ; no sé en que términos, porque no he visto la consulta; pei'o consta de la proclama que los ha consultado. Hay otros muchos puntos importantes que indican su libertad y su forzada sumisión á Fernando. Todo esto indica que hay división en el ejército español, y que pronto van á verse despedazados por los partidos y aun por los combates. El resultado final es : IV Que Olañeta está con su división más allá de Oruco. é iba retirándose hacia Jujuy. 2V Que Valdez está más allá de Oruco. »}? Que estos cuerpos no pueden batirse con noso- tros en el mes de Mayo. 49 Que el Rey se ha de poner de parte de Olañeta, y 59 Que La Serna, Valdez y Canterac deben vai-iar de sistema, para no ser perseguidos por el Grobierno de España. Todas estas consecuencias son ciertas é infalibles : no dude Ud. de ellas, porque he pensado mucho sobre estos pimtos. A consecuencia de todo esto, yo pienso que debemos movernos en todo el mes de Mayo contra Jauja, á buscar á Canterac que no nos puede resistir. Para ejecutar este gran movimiento necesitamos de mucha reflexión y de muy buen cálculo para acertar en la elección de las medidas y de los medios. La más grande dificultad consiste en el estado de los caminos, de los caballos, de los pastos, y también de los ganados y de los granos que son indispensables para los hom- bres y los caballos. Digitized by Google 471 Sobre todo esto piense Ud. mucho, para que me aconseje lo mejor. Lo que es capital, en todo, es la dirección que debemos tomar para preparar los de- pósitos y dar órdenes en consecuencia. No permita Ud. que los caballos se hierren con las herraduras que se han mandado, porque los clavos no valen nada, nada : que se vayan adobando entre tanto las herraduras, mientras se consiguen buenos clavos: que yo los mandare de hierro de Vizcaya, grandes y buenos. Los herradores y herreros que adoben perfecta- mente las herraduras, para que no se pierda e¡ tiempo. Los caballos buenos, útiles, que se vayan engordando con cebada, que deberá conseguirse á todo trance, aun- que sea comprándola á cuenta de cuentas, ó por dine- ro, si no hay otro partido. Venga Ud. á verme inmediamente á Moye-Pata, para donde parto pasado mañana : allí trataremos de todo, todo. Antes de salir Ud. de su cuartel general, deje Ud. todas las órdenes necesarias sobre las medidas prepa- ratorias para la marcha hacia adelante, ó hacia atrás, según las circunstancias. Por cualquier evento, el enemigo puede echarse sobre nosotros mientras estamos divididos, y por lo mismo debe preverse el caso. De resto, todo debe referirse á mis nuevas miras de marchar adelante. En todo este mes estará todo en la Sierra : ya queda poco en Trujillo: las tropas recien venidas han salido Digitized by (^oogle 472 el mismo dia que yo, con mucho parque, caballos y muías. Y supongo al General La Mar en Cajatambo con todo lo que babia en Cajamarca. En su marcha por Corongo verá üd. aquella posi- ción ; y en todo el territorio que recorra üd., puede ver y ordenar lo conveniente. Medite üd. en el cami- no mucho sobre lo que conviene más : 1? Si marchar á Cajatambo, por Trujillo, con el ejército: 2" Si marchar por Conchucos y Huamalies á Hua- nuco ; y 3? Si convenga marchar por ambas vias y reuuir- nos en un punto dado. Estos tres puntos y las me- didas preparatorias para nuestra marcha, á fln de pro- veer á nuestras necesidades futuras, son objetos de una grave y detenida meditación. El negocio de los ganados es muy grave, y por lo mismo debemos pensar en hacer retroceder el que ha venido, y en llevar mucho más aiin, de esta Provincia y de los de ese Departamento ; pero haciendo atención á los pastos y á los caminos. Pregunte Ud. mucho á todo el mundo sobre lo que nos interesa, para saber algo de cierto, y no enga- ñarnos con malas congeturas y con nociones falsas. Las bestias que han entrado á la Sierra, de los valles de la Costa, sufren mucho por el clima y por la piedra: pensemos en los medios de evitar esta horri- ble falta. Tenemos mil cuatrocientos hombres de caballería, por lo menos : cada hombre irá montado en una muía Digitized by (^oogle ^ 473 y llevará su caballo de diestro; pero esto no bastará. El parque y el bagaje nos ocuparán mil muías y deben llevar reemplazos. Diez mil reses de repuesto se- rán pocas. El pan y la menestra serán muy difíciles, aunque baya granos : se debe mandar labrar galletas, ade- lante. Debemos pensar en que llegue cada hombre con nn saco de maiz ó cebada cocida ó tostada : también mucha cebada para los caballos, que deberán llevar en >eñor General A. J. (fe Sucre. Mi querido General: 7 de Mayo de 1824. Ha venido Santa María y me ha dado buena cuen- ta del estado del ejército del Perú; me alegro mucho de esta buena noticia. De ningún modo permita Ud. que salgan los ca- ballos de este lugar sin estar herrados. Yo espero he- rraduras para Ud., y si no vienen, deben esperai'se las que lleguen, pues no estaraos apurados para nada. Llegó Ibarra á Bogotá y el resultado ha sido man- dar 4.000 veteranos más, que llegarán aquí el mes que viene. El Vicepresidente me dice que si no hay guerra con Francia, me remitirá 8.000 hombres y todo, todo. Este me aconseja no ser imprudente y esperar ma yor número de tropas para buscar á los enemigos. Ud. páselo como lo desea su mejor amigo y afectísimo que le ama de corazón, $ bolívar. Digitized by Google 490 Señor General Antonio José de Sucre, Hnamachuco, Mayo 8 de 1824. Mi querido General : La noticia sobre la pasada de Olafieta á nosotros por la parte del Sur, llevándose prisionero á Carra- talá, después de haberlo batido, es comunicada por un tal Calero, papelista, cuya mujer, á quien se dirige el godo, según el parte, está en relaciones con un tal Mayz, hermano del Marqués de la Real Confianza, vecino que fu<5 de Paseo; de modo que, el godo que escribe á la mujer de Calero, es el tal Mayz que existe entre los españoles. Por esta misma mujer ha sabido el Coronel Carrefio muchas otras noticias en tiempos anteriores, como me lo ha dicho hoy, preguntándole sobre el eré dito qile deba darse al parte. Por consiguiente, tene- mos un dato más para la seguridad de nuestros movi- mientos. Yo marcho de aquí el lunes. Repito á Ud. que acelere su marcha, pues no debe- mos perder tiempo habiendo tan buenas noticias. , Soy de Ud. de conizon, bolívar Digitized by Google 491 Señor General Antonio José de Sucre, Huamachucü, Mayo 9 de 1824. Mi querido General: Mañana me voy ; y me voy en la confianza de que á üd. no faltará nada para continuar su marcha con todas las tropas de su mando, pues no dudo de que üd. tomará sus medidas para suplir lo más indis- pensable. Por otra parte, Ud. debe obligar á esos Jueces del departamento de Cajamarca para que le manden todo, todo, todo cuanto hay en esa Provincia. En cuanto á bestias, no dudo que la caballe- Uería estará bien montada y que llevarán bagajes para todo el ejército del Perú, pues adelante no hay para dar nada, porque el ejército de Colombia tiene que sa- carlo todo de Trujillo, y llevarlo al campo de ba- talla. Me dicen que los 350 caballos que vienen de Lam- bayeque para la caballería del Perú, son excelentísimos, y el General Lara me dice que Ud. puede sacar de Cajabamba más de 400 muías buenas, todo ésto sin contar con lo que debe venir del departamento de Cajamarca. Aquí se le ha dado al Número 3 el completo de calzones y capotes y agujetas, cantimploras completas. Digitized by Google 492 y se le van á dar 300 fusiles franceses con sus bayone- tas, de los que trajei-bn los colombianos. Soy do Ud. amigo de corazón, bolívar. Seítor General Gamarra. Angasmarca, Mayo 10 de 1824. Mi querido General: En este momento acabo de recibir sus apreciables cartas del 9, á que no contesto detalladamente porque es ya tarde y no hay cosa que exija una pronta resolu- ción. Sólo diré á Ud. que me parece muy bien que Ud remita á Escudero, cuantas herraduras y buenos clavos se puedan, para herrar los 400 caballos que conducen de Lambayeque. Si las herraduras no alcanzan para herrarlos del todo, haga Ud. de modo que se hierren las manos; porque en el entretanto llegaran á Caja- bamba los 400 juegos que conduce Gralup, que ha sa- lido dias há de Trujillo. Yo escribo ahora mismo al General Lara diciéndole de los 400 juegos de herraduras que se han pedido para nuestros Húsares ; remito á Ud. todas las sobrantes para que á Ud. no le falten ; y también los 60 frenos que pide el Coronel Placencia. Digitized by Google 493 Junto con las cartas de Ud. recibo correspondencia de Guayaquil y Panamá: por ellas sé que á éste último habian llegado el Batallón de Zulia y el Escuadrón Dragones ;. independientes de los 4.000 hombres que he dicho á Ud. me remite el Poder Ejecutivo. Soy de Ud. amigo de corazón, bolívar. Cuartel General en Huaraz, á 21 de Mayo de 1824. Al Señor General Olafieta, Señor General: Ho tenido la satisfacción de saber oportunamente la generosa resolución que US. ha adoptado de des- prenderse de ese odioso partido que hasta hoy ha oprimido á esta desgraciada parte del mundo. Sin duda que cuando US. abrazó esta noble deter- minación no tuvo otro objeto á la mira (jue el único que es justo: los derechos de la humanidad doliente, y la conservación de las doctrinas sagradas del Legis- lador del Universo. En esta convicción, yo me aven- turo á dirigir á US. estas letras, para convidarle con palabras de paz y con ofertas de amistad. Si US. las Digitized by Google 494 acepta, la América habrá recibido el sello de su liber- tad y de su dicha de las manos de un guerrero afortunado, que siempre se ha hecho respetar de sus enemigos, y que no ha querido ser más tiempo el instrumento ciego de una facción desenfrenada, que á la vez es parricida y opresora. Sí, señor General, La Serna y sus asociados, están muy distantes de oprimir á la América en beneficio de la España: ellos pretenden al Perú, para entregarlo á la extinguida facción constitucional, que ni supo de- fender su patria, ni conciliar los intereses de la Europa y de la América. Si La Serna lograre (por un milagro del cielo) un éxito en el Perú, la España no sería beneficiada por el producto do este suelo. Una independencia abso- luta, pero constitucional, sería el fruto de esta ventaja. Y esta constitución tan viciosa por su naturaleza, sería de tal modo opuesta á los intereses de todos, que ni la América, ni la España, ni la libertad, ni la religión lograrían la menor mejora. US. sabe quo la constitución española es un mons- truo de una forma indefinible : semejante al Gobierno del Gran Turco, aunque con apariencias enteramente opuestas. Lo que en Constantinopla hace el Gran Señor, en Madrid lo ejecuta constitucionalmente una Asamblea de infinitas cabezas, tan absoluta en su voluntad, como el primer déspota del mundo. Así, se ha visto que ha hollado la religión, ha hollado el trono, y no ha sembrado la libertad, porque esta preciosa planta no nace ni en los páramos helados, ni en los ardientes arenales, sino en aquellos terrenos donde la natura- leza ha combinado sabiamente los principios del calor, y del frió. Digitized by Google 495 La constitución española, en fin, no es más que un Gobierno popular con un Rey, para que estos dos ex- tremos, en un choque pei'petuo, produzcan el conflicto más doloí'oso y más interminable. Por estas consideraciones, señor General, yo no pue- do menos que persuadirme de que US., bien aconseja- do por su propia rectitud y por la experiencia, ponga á cubierto de sus enemigos personales esa parte del país y las tropas que le obedecen, con el fin verdadera- mente laudable de asociarse á la buena causa de la América, que la providencia habia separado del antiguo mundo con el justo designio de darlo en propiedad á sus moradores. US. no dejará de convenir en que la Providencia está declarada en favor de la independen- cia de América, y que el oponerse al imperio de sus decretos es una rebelión execrable. Eche US. la vista sobre toda la América, y obser- ve cuantos prodigios el cielo ha operado en estos dias para consumarla obra de nuestros Gobiernos ; y obser- ve US. igualmente los ejemplares castigos que sufre la España por los crímenes cometidos contra la América, pues no hay la menor duda de que en Europa la Es- paña os inocente; sinembargo, sufre los azotes más crueles. Últimamente, señor General, la posición de US. es al mismo tiempo tan crítica como ventajosa. Siempre que US. conserve la actitud amenazadora que US. tiene actualmente, su suerte no puede ser infausta, y probablemente debe wser honrosa. Nosotros vamos á emprender la campaña, y debe- mos triunfar: entonces, US. habrá sido uno de nues- tros más grandes auxiliares, por haber llamado la aten- ción dn nuestros enemigos por esa parte: por consi- Digitized by Google 496 guiente, nuestra gratitud será igual al servicio que US. nos haya hecho. Tanto US. como los oficiales, tro- pas y pueblos de su mando, serán beneméritos del Perú y de la América, y gozarán de las mayores ven- tajas; y yo ofrezco á US. una generosidad sin lími- tes y la protección más cordial. Supongamos el caso más remoto que puede ocurrir jamás, que nosotros, quiero decir, que todos los hi- jos del Nuevo Mundo seamos batidos, y reconquis- tados por los españoles: en este supuesto, digo, US. nada tiene qué temer del Virrey de España, cuya causa ha servido hasta el dia con un celo y fervor, á la verdad excesivos. Pero, como esta catástrofe no puede ocurrir, por que está fuera del orden posible, US. nada tiene qué temer del Gobierno español. Quizás US. no querrá creerme, porque me consi- dera enemigo; mas lo que voy á decir, es evidente, notorio y, por decirlo así, resaltante á los ojos de todos : excepto una parte del Perú, el resto del Nuevo Mundo está por la Independencia. La Inglaterra y los Estados Unidos nos protejeu, y US. debe saber que estas dos naciones son las úni- cas marítimas en el dia, y que á los españoles nada les puede venir sino por mar. También supongo que US. no ignorará que toda la América está confederada con nosotros para nuestra común defensa, y que todos los ejércitos aliados se han puesto á mis órdenes, para la destrucción de nuestros enemigos en el Perú; y ademan, bien pronto sabrán US. y todo el mundo, que aquí tenemos un ejército de Digitized by Google 497 Colombia, capaz de libertar todas las regiones de la tierra que opriman sus enemigos. Si US. quiere verificar estos hechos y otros mu- chos que puedo probar, le convido encarecidamente para que mande un sugeto de toda su confianza a ver nuestro ejército, y á examinar los documentos que ca- lifican hasta la evidencia la nulidad del Gobierno es- pañol y la inmensidad de nuestro poder. Tengo el honor de ser de US., atento servidor, bolívar. Señor General Antonio José de Sucre. Caras, 5 de junio de 1824. Mi querido General y amigo : S. E. el Libertador me ha mandado escribir á Ud. esta carta. Han marchado nuestros Granaderos desde el dia 3 á reunirse con Ud. Los de los Andes deben mar- char el 10 á reunirse con el señor General Córdova, como lo tengo dicho anteriormente á Ud. ; pero tal vez esta orden no podrá cumplirse por falta de clavos para las herraduras : si vinieren á tiempo marcharán inmediata- mento á Chiquieni, y si no, se dirigirán rectamente á Chavin, para pasar por allí á la Cordillera. TOMO XXIX 32 Digitized by VjOOQ IC 498 Ya tengo dicho á Ud. que el General Córdova tiene orden de pasar el 20 la Cordillera con su división, y situarse en Lauricocha. El Libertador quiere que, si por el estado de las cosas no creyere Ud. conveniente este movimiento, lo avise á Córdova para que lo suspenda, y le diga el que deba ejecutar. S. E. encarga á Ud. con particular interés la for- mación de un campo de instrucción, donde todo el ejército pueda trabajar en línea; y el establecimiento de hospitales para todo él. Pasado mañana 7 marchamos á Huaraz. S. E. no se detendrá allí más que cuatro dias, pasados los cua- les continuará su marcha ; pasará la Cordillera por Oha- vin y se reunirá á Ud. Ayer llegó á este punto el batallón Vencedor, y ayer también salieron de aquí el medio batallón de Ri- fles y la Legión. El Libertador cuenta con que para el 20 deben em- pezar á pasar la Cordillera todos los cuerpos del ejército, á excepción del regimiento de la caballería del Perú. El General Lara avisa que las tres mil reses que debian seguir al ejército las ha mandado por (yonchu- cos alto. S. E. quiere que Ud. tome sus medidas para que este ganado descanse en lugares de pasto, y se cuide mucho ; pues calculando por el que ha venido aquí, juzga S. E. que llegará allí muy estropeado. Digitized by Google 499 Está hace dias en Cosma la expedición con la fuer- za de ochocientos hombres, porque los demás hasta mil y pico los han dejado enfermos en Paita y Huanchaco. Se repartirán en partes iguales entre la primei^i y segunda divisiones, y S. E. tendrá presente lo que Ud. lo ha dicho sobre mejorar las bases de Bogotá y Varitas. Adicio)f fiel ummo Lihrrtador. La expedición del Istmo se estaba esperando en Ouayaqnil del 15 al 20 de Mayo. Esta expedición será aumentada con ochocientos hombres más, entre ellos ciento cincuenta guias y doscientos pastusos prisione- ros. Esta expedición desembarcará en Supe á fines de este mes, porque no debia detenerse en la Punta sino cinco dias. Disponga Ud. todo lo necesario para su marcha por Cajatambo á Lauricocha ó á Jesús, según convenga. Esta expedición no bajará de dos mil hombres, y aun podrá pasar de tres, si vienen los batallones Griraldot y Paya, como se dice. De ellos daremos doscientos veteranos á Vargas y doscientos á Bogotá, para lo cual desbarataremos im batallón de veteranos. Tome Ud. el mayor interés <-n que Córdova paso 13or donde haya el menor riesgo posible y las menores dificultades. Yo creo que debo estar antes del fin del mes pre- sente por Jesús ó Lauricocha, según convenga, á fin de que los enemigos no puedan encontrarnos divididos en dos partes con la Cordillera por medio. Este es Digitized by (^oogle 500 uu punto capital que no se debe descuidar un mo- mento, y por lo mismo, es indispenssble que todo se haga simultáneamente. Solo el regimiento de caballería del Perú no estará á fines de este mes del otro lado- de la Cordillera; pero estará antes del 15 de Julio y no debe hacer falta para un combate. Los cuerpos que han pasado, no han dejado más que ciento y' pico de enfermos en este hospital, de los cuales la mitad es de los reclutas del Vencedor. Hemos tenido pocos desertores también ; de suerte que calculo que nuestra perdida en esta marcha será inferior á la que habiamos temido. Nunca dejaremos de llevar al campo de batalla ocho mil hombres, aun cuando perdamos dos mil, porque las bajas se llenan con las tropas expedicionarias; y aun deben ser mayores las altas que las bajas, í^i nos vienen los batallones Giraldot y Paya en este mes. De lo que estamos ciertos es de los ochocientos cincuenta hombres que están en Cosma, de los ocho- cientos reclutas pastusos y guias que deben haberse embarcado ya en Guayaquil, y de los novecientos sol- dados del Zulia y Dragones de Venezuela: estas tres partidas suman dos mil seiscientos hombres, los que llenan demasiado bien todas nuestras bajas posibles. Los batallones del Perú no están en tan mal es- tado. El batallón de la Guardia viene sólo y no ha tenido hasta Corongo más que cuatro bajas de cuatro desertores: de suerte, que el Vencedor ha tenido tanta pérdida como todos los cuerpos juntos. Rifles no ha tenido pérdida ninguna. Pardoyela y la Legión muy poca. Yo creo que los batallones del Perú presenta- Digitized by Google 501 rán en el campo de batalla dos mil infantes, y ?u ca- ballería quinientos ginetes. Dé Ud. órdenes muy eficaces para que el ganado que ha mandado Lara no se pierda ni se destruya en la marcha. Este es el punto capital para nosotros, por- que á la larga, lo que mas nos va á hacer falta, son los víveres. El campo que Ud. escoja para las maniobras gene- rales del ejército, no debe carecer de lo más preciso, como agua, leña y aquellos alojamientos necesarios é indispensables, si esto último fuere posible: todo para tres dias, por lo menos, y si fuera dable, para cinco ó seis. Por supuesto, que se lleven todas las papas que se puedan conseguir y el ganado indispensable, también galleta, si se puede elaborar, y en todo caso, siempre carne, y mucha leña. • Pero, lo que no he recomendado aun es el forra- je para los caballos, que todavia es más indispensable ■que nada. Será un milagro si se consigue este campo. Debe tener, por supuesto, estas circunstancias : 1? El campo de instrucción, sin obstáculos ; 2^ Cañadas con pasto, á dos ó tres leguas de este <'entro ; 3? Leña en los vivacs, sino hubiere alojamiento de casas. Todo andará muy angustiado, pero en esto se pare- <3erá más á un campo de batalla, que jamás son cam- pos de flores. Digitized by Google 502 Se dice que el navio Asia viene con el bergantín Aqiiiles ; por mas que se dice, no quiero creerlo ahovci. Mucho nos molestaría tal huésped. El General Freyre se ha vuelto con su expedición, con una pérdida de seiscientos hombres y una corbeta de guerra; pero esta pérdida no ha sido aprovechada del enemigo. Ofrecen buques de guerra para auxiliarnos contra el Callao; y yo espero también que nos manden al- gún refuerzo de tropas en cualquiera dirección. Freyre no podia negarse á esta justa demanda, se- gún lo que ha manifestado á O'Leary. A su llegada á Santiago habrá decidido el envío ó no de esta expedición. Puede ser que la vergüenza les haga hacer algo bueno : á lo menos lo espero así. Quinientos hombres de caballería tienen en Santia- go mandados por un tal Biel que desea venir: O'Leary los ha pedido con instancia. También dicen que Blan- co vendrá mandando la O^Hir/rjins^ que es el mejor buque que tienen; y yo creo que con la O^Hifjgins y la Prueba^ puede tomarse el navio porque no tiene más que sesenta cañones ; está mandado por esos infames españoles. Al General Córdova se le han mandado treinta mil cartuchos y seis mil piedras de chispa; y á Esfomba diez mil cartuchos, mil piedras de chispa y cien fusi- les. Al Prefecto de la Costa se le han mandado otros diez mil cartuchos con cien fusiles para Cosma. El General Lara debe llegai* hoy aquí, ó mañana á más tardar. Digitized by Google 503 El General La Mar, con la caballería del Perú, lle- gará del 15 al 20, por mucho que tarde. El parque seguirá cou Lara; y todo continuará su marcha sin dilación alguna. Las cosas de Pasto van muy bien : doscientos pas- tusos están combatiendo en nuestras filas ; y tanto Sa- lom como Flores, las dan por concluidas. Tanto es esto, como que debe venir el batallón Yaguachi. Soy de Ud. de corazón, bolívar. Señor General Sucre. Huaraz, 9 de Junio de 1824. Mi querido General: He recibido una porción de comunicaciones de Ud. desde 5 del corriente, con inclusión de todos los partes y ocurrencias del día: de todo quedo perfectamente instruido. Ahora mando al General Miller, que ha deseado ir á tomar el mando de las guerrillas de Pasco y de núes- troá> puestos avanzados por aquella parte. El escuadrón de Aldao, que se] acompañe á él para hacer estos ser- vicios. Digitized by Google 504 Encomiéndole á Ud. mucho que haga cuidar los tíaballos pava que no se destruyan para la presente campaña. El Coronel Aldao que le acompañe pai-a que le- vante croquis del pais y nos dé relaciones geográficas del territorio que hemos de atravesar. Lo que más de- ben investigar es el estado de las fuerzas enemigas y sus posiciones; los pasos del Rio de Jauja que sean va- deables ; las posiciones fuertes que puede tomar el ene- migo; y los rodeos que nosotros debemos seguir para evitar estas posiciones, á derecha é izquierda del Rio de Jauja. Déles Ud. instrucciones muy detalladas y lumino- sas, para que llenen nuestras miras y hagan bien su servicio. Haga üd. que esos señores tomen medidas de modo que parezca que yo voy á pasar la Cordillera por Cauta para recibirlos por aquella parte con ocho mil hombres, más que menos : este punto es capital. Todo debe pa- recer que se nos va á esperar por el lado de Huary. Haga Ud. correr que yo digo que voy á Huasinu- 00 para engañar á los enemigos. En efecto, yo parto de aquí el 15 ó 16 para Caja- tambo con ánimo de dar dirección á las tropas de Córdova, y á las que vienen de Colombia á Supe, las cuales llegarán á ñnes de este mes á aquel puerto. Escríbame Ud. allí. El General Lara quedará encargado de conducir la retaguardia del Ejército llevando consigo todo, todo. A fines de este mes estará todo del otro lado de la Cordillera, excepto el regimiento del Perú que habrá Digitized by Google 505 llegado para eutóiiees aquí, y seguirá luego su ruta para Huayllama, que es el camino más recto y mejor. El Número 3 ha marchado por Chavin : nuestros granaderos han marchado por Hua5^Uama. La mitad de la legión, con dos compañías de rifles, seguirá dentro de dos dias por Chavin; y diariamente seguirán columnas de cuatrocientos hombres de infan- tería de todos los cuerpos por la misma ruta. Nuestros Húsares y los Granaderos de los Andes, «stán en marcha y seguirán sin detención por el ca- mino de Huayllama; y Ud. los colocará donde le pa- rezca más conveniente para la subsistencia de los ca- ballos. El General Santa Cruz lleva de aquí dos mil pesos para esperar del otro lado de la Cordillera toda nues- tra infantería. Voy á mandar al Doctor Blea para que aguarde también al Ejército del otro lado de la Cordillera, con un botiquín y prepare allá un hospital. El General Ga- marra va encargado de esta operación. El hospital de aquí va muy bien; tiene muchas altas. El parque lo conduce el General Carreño con bue- nas bestias, y espero que Ud. le mande dar las que están al otro lado de la Cordillera, para relevar las muías cansadas ; y que pongan estas muías cansadas en lugares seguros y abundantes de pasto. Es increíble la necesidad que hay de bestias para el ejército : hágalas Ud. buscar, á precio de oro si es preciso. Digitized by Google 506 El señor Cesáreo Sánchez ofrece bagajes de Pasco á Jauja, y cincuenta caballos. Hágase Ud. cargo de este caballero y empéñese con ól para que cumpla su palabra: ofrézcale Ud. inmensas recompensas por parte del Gobierno, si nos hace este gran servicio ; y auto- rícelo Ud. con todas mis facultades para que pueda logar el efecto de sus buenos deseos. Ofrezca Ud. re- compensas á los espías para que consigan bestias, de suerte que se prodigue el dinero por obtener estos ani- males que tanto nos interesan. Lo mismo digo 4 Ud. sobre los víveres: y debe Ud. creer que con sagacidad y dinero no nos faltara nada. Verá Ud. por la comisión que he dado al General Correa, los objetos que me he propuesto con respecto á las guerrillas de Cauta. Yo quiero que mil hombre3 de guerrillas, por lo menos, nos precedan y rodeen y envuelvan al enemigo por todas partes. En consecuencia, tome sus medidas para que esta parte de mis miras se llene perfectamente y a satis- facción de todos. La columna que ha llegado a Cosma traerá aquí setecientos hombres buenos, y voy á la primera divi- sión de Colombia para completar sus batallones. A Supe llegarán en este mes mil ciento cincuenta y un veteranos del Istmo, y voy á (láxaselos á la segunda di- visión de Colombia para que aumente sus cuerpos y para que el señor Córdova no se queje. El Coronel Urdaneta tiene orden de ir á recibirlos á Supe y conducirlos por Cajatambo á mi cuartel ge- Digitized by Google 507 ueral. Entre ellos vioueu algunos soldados de caballe- ría de Venezuela, que destinaré á los Guías. En el mes de Julio llegará al propio Supe el es- cuadrón de Guías con seiscientos más para el ejército. También tendremos en el mes de Agosto, tres mil hom- bres más que vienen de Venezuela por el Istmo, se- gún dice Carreño, y también Castillo, que han mandado á buscarlos. De todos modos tendremos tropas suficientes con qué destruir á esos godos. Desde luego yo no creo nada de sus refuerzos, ni de sus movimientos; pero sea lo que fuere, yo estoy resuelto á todo. En nada me pararé un momento hasta que no dé con ellos; pues estoy animado del demonio de la gue- rra y en tren de acabar esta lucha de un modo ó de otro. Parece que el genio de la América y eJ de mi des- tino se me han metido en la cabeza. Por otra parte, estoy lleno do las esperanzas más lisongeras, porque hasta el dia todo se va realizando á medida de mis deseos. Tengo noticias positivas y frescas de Intermedios y de Jauja, por el Coronel Cerdeüo que hace 15 á 20 dias salió de Quilca, y asegura que Valdez está en- fermo: que sus tropas están en Otuzco, y Olañeta en el Potosí, casi resuelto á ser patriota. También asegura, que no hay tales refuerzos veni- dos á Jauja, en lo que está de acuerdo el Coronel Ber- Digitized by Google •>08 mudez quo ha venido de allí con muy bueüos infor- mes. Yo doy por cierto que vengan las tropas de Val- dez : entonces tendrán los enemigos ocho mil hombres ; y como nosotros llevaremos al campo de batalla otros tantos, la victoria es nuestra sin remedio alguno. Así, no hay mas que trabajar mucho y marchar pronto. Adiós, soy de üd. de corazón, BOLIVAE. Al señor General Gamona, Huanuoo, 14 de Junio de 1824. Mi querido General : Yo parto mañana para el otro lado de la Cordille- ra á prepararlo todo para recibir el ejército y darle dirección. Dejo aquí al General Sucre encargado de condu- cir la retaguardia, el parque y U'S elementos que que- den del ejército. Mucho he sentido el no haber visto á Ud. aún. Las tropas del Perú están pagadas del mes pasado y de este. Digitized by Google 509 Espero que Ud. hará lo mismo con la caballería. Mucho se ha retrasado ese regimiento en su marcha, y lo siento, porque puede causarnos perjuicio. El enemigo nos busca, y por lo mismo desearla que Ud. no perdiera tiempo en su marcha con la caballería; pero sin reventar los caballos, y haciendo todos los dias una pequeña jornada. Yo autorizo á Ud. para que compre, donde no haya, pasto, cebada ó maíz, sea en rama ó en grano, a fin de que su caballería venga bien alimentada y pueda llegar al campo de batalla. A efecto de lo^'rar esta ventaja debe Ud. nombrar dos Oficiales itinerarios, uno para que se anticipe dos dias antes, y el otro un dia después : con órdenes escritas de Ud., ofrecien- do pagar todo el grano y pasto que se tome, lo que deberá verificarse por el comisionado de Ud. ó por cual- quiera que Ud. encargue al efecto. Creo que es inútil decir á Ud. que haga reparar los clavos y herraduras que se rompan, aunque para ésto sea necesario hacer parada de dos ó tres dias. El General Lara tiene orden de entregar á Ud. los clavos y herraduras que necesite, no solamente para acabar de herrar las cuatro patas de los caballos, sino para llevar de repuesto muchas más, para durante la campaña, si es posible. Ud., pues, tendrá el cuidado de hacer exigir estas herraduras del General Lara, ó del Coronel Figueredo, que mandará aquí cuando marche el General Lara, que será dentro de dos dias. Pida Ud. aquí también el completo del armamento de esa caballería, y cualquiera otra bagatela que le falte para su equipo. Yo ruego á Ud. encarecidamente que no deje nada á la espalda de cuanto pertenezca al ejército del Perú, pues lo que va adelante es lo que vale. Digitized by Google 510 La ruta que seguirá Ud. con la caballería será la misma que ha llevado toda la caballería del ejército, la más corta y la mejor. Por Recudí á Punes, Chus- pe y Huallanca. Eu este último punto encontrará Ud. nuevas órdenes, 6 seguirá adelante según las noticias que haya del estado de las cosas. El itinerario dirá á Ud. las jornadas que tiene que hacer, y la ruta que debe seguir. Deseo que lo pase üd. bien, y que cuente con la amistad sincera de su mejor amigo, bolívar. AI Ciencral La Mar. liuariaca, 7 de Julio de 1824. Mi (juerido General : He recibido con hi mayor satisfacción la favore- cida carta de Ud. del 20 del pasado, que ha puesto en mis manos el Mayor (xonzalez. Espero (jue en este momento este Ud. á la cabeza Al señor General Rafael Urdaneta 218 Al señor Don Pedro Gual ' 21í^ Al señor General Mariano Montilla 221 Al mismo. . . : 222 Al mismo ^. . 224 Al señor General F. de ]^. Santander 227 Al señor General Agustin de Itúrbide 228 Al señor General Mariano Montilla 229* Al señor General Carlos Soublette 232 Al señor Capitán Anacleto de Clemente 233 Al señor Encargado del Ejecutivo de Co- lombia 334 Digitized by Google J IX PAGINAS- Carta al señor General Carlos Soublette 235 Al señor Guillermo Parker 237 AÑO DE 1822 Al señor Obispo de Popayán ' 239 Al señor General Antonio José de Sucre 241 Al señor Obispo de Popayán 242 Al señor Protector . del Perú, General San Martín 245 A los hermanos Toros 246 Al señor General Juan de Escalona 248 Al señor Mariscal José de La Mar 249 Al señor Protector del Perú, General San Martín 250 Al señor General F. de P. Santander 251 Al señor Coronel P. Briceño Méndez 254 A 1 mismo 255 Al señoi- Doctor Fernando Peñalver 257 Al señor Mariscal La Mar 259 Al. señor General Rafael Urdaneta 261 Al señor Protector del Perú, General San Martín 263 Digitized by Google PAGINAS AÑO DE 1823 Al señor General Bartolomé Salom 267 Al señor Q-eneral A. J. de Sucre , . 267 Al señor Q-eneral Bartolomé Salom : . . 270 Al señor General A. J. de Sucre 273 Al señor Anacleto de Clemente 283 Al señor Marqués del Toro 285 Al señor Doctor Fernando Peñalver 288 Al señor D'Esmenard ..- 290 Al señ^r Arzobispo De Pradt 291 Al señor Doctor Fernando Peñalver 293 Al señor Rafael Arboleda 294 Al señor General A. J. de Sucre 296 Al señor Pro. Dr. Fernando Caicedo 298 Al señor General Bartolomé Salom 299 Al señor Genei*al Andrés Santa Cruz 300 Al señor General jVlariano Portocarrero 302 Al señor Joaquín Campino 304 A Mr. Robertson ' 305 Al señor General Bart-olomé Salom 307 Al mismo .^... ^^^^í^^ Al mismo 311^ Al mismo *315 j Al señor Dr. . G. Francia, Dictador del Pai-a- guay 317 Al señor N. Campino 319 Al mismo 321 Digitized by Google XI PÁGINAS Al señor Manuel Salas y Convalán ^-^. 323 Al señor J. de la Riva- Agüero 325 Al señor Rafael Revenga 326 Al señor Coronel Tomás de Héres 330 Al mismo 332 Al mismo 333 Al mismo 337 Al señor General A. J. de Sucre 339 Al señor General Bartolomé Salom 341 Al señor Bernardo de Torro Tagle 345 Al señen* General A.* J. de Sucre 347 Al señor Coronel Tomás do Héres • 350 Al señor General A. J. de Suero : . . 353 AÑO DE 1824. Al señor General Mariano Montilla 357 Al señor Coronel Tomás de Héres : . 358 Al Excmo. señor Presidente del Pei'ú 361 Al señor Coronel Tomás de Héres 366 Al Excmo. señor Presidente Don J, de Torre Tagle 372 Al señor General Bartolomé Salom 373 Al señor General F. de P. Santander 375 Al mismo 379 Digitized by Google XII PÁGINAS AI Excmo. señor Presidente del Perú... 380 Al señor General Bartolomé Salom 382 Al señor Coronel Tomás de Héres 383 Al señor General A. J. de Sucre 386 Al señor Don Simón Rodríguez 392 Al señor Coronel D. F. O'Leary , 394 Al Excmo señor Presidente de Chile 397 Al señor General F de P. Santander 398 Al señor General Bartolomé Salom 403 Al señor Obispo de Popayán 406 Al seyor General A. J. de Sucre 409 Al señor Coronel Tomás de Héres 418 Al señor General A. J. de Sucre 418 Al mismo 423 Al mismo 427- Al mismo 429 Al señor General Bartolomé Salom 431 Al señor General A. J. de Sucre 434 Al mismo 443 Al mismo 444 Al señor General Bartolomé Salom 446 Al señor General A. J. de Sucre 448 Al señor General Bartolomé Salom 452 Al señor General A. J. de Sucre. ..'. 45& A Sir Robert Wilson 460 A la señora Manuela Garaicoa de Calderón . . . 462 Al señor General A. J. de Sucre 463 Al señor General Bartolomé Salom * 467 Digitized by Google XIII PÁGINAS . Al señor General A. J. de Sucre 469 Al señor Coronel Tomás de Hóres 475 Al señor General A. G. de La Fuente 479 Al señor Coronel Tomás de Héres.. .'. 481 Al señor Vice-Almirante de la Escuadra del Perú 484 Al señor General A. J. de Sucre 489 Al mismo 490 Al mismo 491 Al señor General Gamarra 492 Al señor General Olañeta 493 Al «eñor General A. J. de Sucre 497 Al mismo 503 Al señor General Gamarra 508 Al señor General La Mar 510 Al señor General A. J. de Sucre 512 Al mismo 513 Parte de la toma de Puerto Cabello (Documento) 517 Digitized by Google Digitized by VjOOQ IC Digitized by Google i Digitized by Google Digitized by Google THE NEW YORK PUBLIC UBRARY REPEHBNCE DEPARTMENT Thi* book U tük uiid«r no car cu matasen i l<^ b« en írom tbe Euilding SEP -9 16 DEC- ^i.M i tmjín «r^ TSt^:^ Digitized I .Google