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REVISTA CHILENA

| | 1 ) ¡ | N 1 | | ; e - PUBLICACION ILUSTRADA > AS ada al fomento y cultivo de las Ciencias Naturales en Chile doi PREMIADA POR EL INSTITUTO DE FRANCIA (Académis dos Sciences)

DIRECTOR Y REDACTOR (FUNDADOR; Prof. Dr. Carlos E. PORTER, C.M.Z.S.,F.E.S. | -

DIRECTOR DEL MUSEO Y LABORATORIO DE ZOOLOGÍA APLICADA

- Catedrático de Zoología general, Entomología y Microscopía del Instituto Agronómico de Chile, de Parasitología animal en la Escuela Nacional de Medicina Veterinaria y de Histología normal, Ana- tomía comparada y Zoografía de Invertebrados en la Escuela de Altos Estudios del Museo Nacional

- Catedrático Honorario de Zoología Agrícola de la Universidad de Manáos (Brasil)

: Director de Ja obra ''Fauna de Chile” y de los ''Anales de Zoologia Aplicada?” Laureado de la Academia de Ciencias (Paris) y de varias otras Corporaciones sabias de Europa Y con la Medalla de Honor de Instrucción Pública por el Gobierno de Venezuela

Oficial de Instrucción Pública de Francia; ''Chevalier'' del Mérito Agrícola ñ

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¿Director y Redactor (Fundador):

Profesor Dr. CARLOS E. PORTER

ta Chilena de Historia Natural

Publicación bimestral ¡ilustrada (fundada en 1897), destinada al fomento y cultivo de las

Ciencias Naturales en Chile. Se publica con la colaboración de ciento doce distinguidos especia- listas nacionales y extranjeros. En sus 26 PRIMEROS TOMOS ha insertado más de 780 traba- jos originales sobre la FAUNA Y FLORA de Chile; además pasan de 800 los extractos tomados

de otras revistas de Ciencias y ha anunciado en su Sección Bibliográfica mas de 4,600 obras

científicas. Publicavión premiada con medalla de oro en la Exposición Agrícola de Talca (1907), -

Exposición de Marsella (1906), Academia Internacional de Geografía Botánica de Le Mans 1906, Asociación de Naturalistas de Levallois (1909), lastituto de Francia (1910), Supremo Gobierno de Venezuela (1918) y Sociedad Agronómica de Chile (1923). Se publica bajo los auspicios del Sn- premo Gobierno de Chile. indispensable a todos los que se interesan por el estudio de la fauna, fiora, gea y antropología chilenas.—Suscriclón al tomo XXV!1, pago anticipado tds: $ 25.

Nuevo Microscopio Universal

CON PIÉ EN FORMA DE MANILLA. “BREVETE” S, G. D. G. Este maravilloso pequeño microscopio merece su nombre por la pluralidad de usos a los cuales lo hace adaptable su disposición nueva. :

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DIRECCION: Rivadavia, 344, La Rioja (Rep. Argentina). Menciónese esta Revista al hacer los pedidos -=%

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"Distinguido. señor y colega:

: Ñ de Tengo el gusto de remitirle esa reciente publicación máa que le ruego aceptar, esperando sea de su agrado y _que tenga la bondad de acusarme recibo a mi dirección postal: Casilla 2974, Santiago (Chile).

Salúdalo atentamente S. S. S.

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REVISTA CHILENA

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1.2 Los estudios se publicarán invariablemente en orden es- tricto de su arribo. Mientras dure la escasez de buen papel nos permitimos recomendar a nuestros colaboradores condensar en el menor número posible de páginas sus valiosos trabajos.

Como la intención del director es dar el mayor número de trabajos y sobre los más variados temas en cada número, y no disponiéndose, por el subido precio de las impresiones de muchas páginas, el ideal sería que, hasta nuevo aviso, los señores colabo- radores dedicaran a ella sus artículos que no pasen de 4 a 8 pá- ginas con las figuras más indispensables.

Todos deberán traer al pie la fecha de su envío. La Redacción archiva los originales después de publicar los estudios respectivos.

Los que, por cualquier motivo, no puedan ser publicados en la “Revista”, serán devueltos certificados a sus autores.

2.2 La Dirección de la “Revista* no autoriza la reproducción de los estudios originales publicados en la Revista y sólo admite trabajos inéditos.

3.2 La Redacción no anunciará absolutamente (aunque las reciba) ninguna Revista que no anuncie la nuestra ni las obras de su Director que se le hayan remitido por conducto seguro.

4.2 La Dirección deja a los autores la sola responsabilidad de las ideas emitidas y de la nomenclatura usada por ellos.

5,2 La “Revista” no acepta ningún artículo en que se haga alusión injuriosa a otros naturalistas y mucho menos a sus pro- pios colabores: ella es obra de paz, concordia y unión entre los cultivadores de las ciencias naturales, cualquiera que sea su na- cionalidad y su credo político o religioso.

6.2 Todos los canjes, las obras enviadas para anuncios o para ser analizadas, los pedidos y las colaboraciones deben ser dirigi- dos, certificados, al:

Prof. Dr. Carlos E. PORTER

Director de la Revista CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Casilla 2974

SANTIAGO (Chile)

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Prof, Dr. CARLOS E. PORTER, C.M.Z.

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STE TEOS:

8 1, Revista Chilena de Historia Natural.—Publicación bimestral ilustra- da, dedicada al fomento y cultivo de las Ciencias Naturales en Chile.—Di-

rector y Redactor (fundador, en 1897): Prof. Dr. Carlos E. Porter. Con la co- -—laboración de 118 especialistas. Se anuncian las obras recibidas.—Suscripción A A A E - 2, Atlas elemental de Anatomía y Fisiología del Hombre.—Agotada la —primera edición, saldrá en breve a luz la segunda edición que comprenderá 75 láminas a varias tintas y varios cuadros sinópticos originales del autor. Mi recio:en rústica Será Sólo 00.7. mooóocooo5oiponocarecaccononianocrntcenás $ 7.00 -3. Introducción al estudio de los Miriópodos.—Un folleto de 68 páginas 8.2, ilustrado con 21 figuras y 2 láminas en colores (2.* edición, 1912). $ 3,00 a Indice alfabético y sinonímico de la Anatomía humana de Sappey.— ín volumen en 8.*, de 270 páginas, con más de Y mil referencias. Gillet nos., Valparaíso, 1900. Obra muy bien recibida por gran número de pro- fesores y revistas médicas. Quedan escasos ejemplares.—Precio... $ 10,00 O 5. Memorandum de Zoología.— Un vol, gr. en 8. con numerosas láminas y figuras negras y en colores. Exito colosal en todos los países cultos. Más

de 800 juicios se han emitido sobre esta obra destinada especialmente a la

6. Lecciones elementales de Morfología y Fisiología humanas.—Obra que ha sido recibida con universal aceptación por eminentes fisiólogos, pro- —fesores y revistas. Cuenta, como el MEMORANDUM DE ZOOLOGÍA, con 9 aprobaciones universitarias en América. La 2.* edición, próxima a salir a luz, lleva un Prólogo del catedrático del Museo de Madrid, Dr. EmILIO RIBERA Gómez.—Precio; pasta, tela, será de sólo klO.....oooomomoocioion... $ 10.00 7. Instrucciones para la recolección y conservación de ejemplares de Historia Natural.—Esta obra indispensable a los estudiantes que hacen - excursiones y a los aficionados a formar colecciones de Historia Natural, ha sido aplaudida por más de 200 profesores y revistas de ciencias, y honrada con suscripciones oficiales en Chile, Perú, Bolivia, El Salvador, Costa Rica, Paraguay, Urnguay y Guatemala.. Agotada la 3.* edición, saldrá próximamen- tea luz una 4.? edición aumentada e ilustrada con 12 láminas y 70 figuras. Con un prólogo del Prof. Dr. G. Renandef. Director de la Estación Biológica de Vibraye (Francia).—Precio a la rústica...... o. comooocoocomorrsro $ 3400 —.S. Materiales para la Fauna carcinológica de Chile.—Se ha estado pu- - blicando por partes desde 1903 en la «Revista Chilena de Historia Natural». 9. Galería de Naturalistas de Chile (Retratos, biografías breves, listas de sus trabajos).—-Se han publicado en la «Revista Chilena de Historia Na- -—tural» hasta el presente 26 bibliografías.

3 10. Programa de Morfología y Fisiología del Hombre.—1 Folleto en 8.2 de 16 páginas. —Imprenta Gillet, Valparaíso. 1902.

Ss 11. Bibliografía chilena de Antropología y Etnología.—1 folleto de 24 páginas en 8.” (Reimpresión de los «Anales del Museo Nacional de Buenos Aires». Buenos Aires, 1910.

12, Bosquejo histórico, desarrollo y estado actual de los estudios sobre ntropología, Fauna y Flora chilenas.—1 folleto en 8. de 45 páginas. Con retratos y figuras. Es una conferencia dada en la Sociedad Científica Argen- tina, el 1." de Agosto de 1910. Imprenta Coni Hnos., Buenos Aires, 1910. 18, —Sur quelques poissons comestibles du Chili et description d"une espéce nouvelle.—1 folleto en 8.*”, de 28 págs. con 2 láminas en colores.— ontiene al comienzo la historia de la Ictiología chilena y la bibliografía. rabajo leído en el Congreso Científico Internacional Americano de Buenos es en Julio de 1910, fué publicado por la Soc. Cien. Argentina en sus nales» del año 1914.

14, Anales de Zoología Aplicada (Agrícola. Médica, Veterinaria). Fun- “PRados en 1914.—Colaboradores inscritos: 130 especialistas. Se anuncian los tratados, revistas y tesis recibidos. Suscripción al año, pago anticipado, para los suscriptores a la Revista Chilena de Historia Natural...... $ 10.00 15. Los Tisanópteros.—Un folleto en 8.” de 20 páginas. Con una lám. y figs. intercaladas.—Santiago, 1920. (Fué este trabajo entomológico traducido francés por el Dr. J. Fleytaud, Director de la Estación Entomológica de Burdeos y publicado en el «Journal de Zool. Appliquée» de 1921).

Catedrático en el Museo Nacional, Instituto Agronómico y Escuela Nacional de Medicina Veterinaria :

e A a SO - En preparación y en prensa

0 Se encuentran las siguientes obras del Director de esta Revista: - É

5 1. Museos y Naturalistas americanos (3 tomos). . 2 Sinopsis y Atlas de Zoología Económica de Chile (1 tomo).

3. La organización y arreglo de Museos y Gabinetes de Historia Natural. —Formará un tomo grande en 8. de más de 300 páginas, con planos y figuras.

4, Recolección, preparación y conservación de los Invertebra- dos.—Con la colaboración de varios especialistas. Formará un tomo en 8.2 de más de 200 páginas, profusamente ilustrado.

5. Vulgarización Zoológica.—Se publicará por series. Cada cua- derno o serie fcon ilustraciones) $ 2.00 para los suscriptores de la «Rev. Ch. de Hist. Nat.»—Para los demás 3.00,

6. Mi viaje de estudio en Europa (1910-1911). 1 tomo gr. en 8.0

7. Catálogo y bibliografía de los Cóccidos de Chile.—Con lámi- nas y figuras intercaladas, la mayor parte originales.

8. Catálogo razonado de los Crustáceos podoftalmos de Chile.— A

Con láminas numerosas, orinales del autor. A 9. Nociones de Zoología descriptiva, conforme a los últimos ade- lantos de la ciencia y con aplicación especial a los estudios agronómicos. ] vol. gr. en 8.*, en excelente papel, de más de 300 páginas, ilustrado con más de 120 láminas y figuras intercaladas. Cuatro de las láminas : en colores: Representa la obra un resumen de las lecciones dadaspor el autor en el Instituto Agronómico de Chile. El importe será de $ 10 para los 200 primeros suscriptores. Después y en Librerías $ 18,

10. Los Pentatómidos de Chile. Con figuras, todas originales,

11. Memorandum de Microscopía general y de Técnica histoló- gica aplicada al estudio de los tejidos animales. 1 tomo en 8.? de cerca de 120 páginas. Guía de trabajos prácticos, con figuras. Este libro representa un resumen de las lecciones explicadas por el autor a los alumnos del Instituto Agronómico de Chile.

12. Catálogo sinonímico y distribución geográfica de los Longi- cornios de Chile.—Con numerosas figuras intercaladas, una bibliogra- fía completa y notas biológicas s/. esta interesante familia de insectos.

13. Nociones de Anatomía comparada de los Invertebrados. Con la descripción del instrumental y métodos técnicos empleados en los grandes laboratorios de Europa. Con numerosas figuras.

14. Compendio de Zoología médica para usos de los estudiantes de la América latina. Estado actual de la ciencia. Obra ilustrada con numerosas láminas y figuras intercaladas, muchas originales.

15. Fauna de Chile. Inventario razonado y profusamente ilustrado de todos los animales que habitan la República. Con la colaboración de más de 150 especialistas. Comprenderá 14 vols. en 8.0

16. Catálogo sinonímico, distribución geográfica, bibliografía y Atlas de los Invertebrados chilenos, con la colaboración de más de 100 especialistas. Se publicará por entregas. CadaY una tendrá precio diferente según su extensión e ilustraciones.

17. Los Protozoos.—Resumen de las lecciones dadas en la Escuela de Altos Estudios del Museo Nacional. Con muchas figuras.

18. Vocabulario de Histología normal y de Técnica histológica. Formará un vol. gr. en 8.9, con muchas figuras intercaladas y láminas.

19. Sinopsis de los Sírfidos de Chile.—Con láminas y figuras, todas originales del autor.

20- Bibliografía chilena razonada de Historia Natural.—Publi- cados algunos capítulos sueltos de la «Rev. Ch. Eist. Nat.» a partir de 1900, se editará próximamente acompañada de retratos y biogra- fías de los principales autores. La obra dará 13 tomos de diversa extensión y comprenderá más de 14000 referencias.

21. Los Coreidos de Chile.—Con figuras originales.

22, Entomología Agrícola.—Resumen de las lecciones dadas por el autor a los alumnos del Instituto Agronómico de Chile (Cursos de 1914-1916). Con figs. y una bibliografía completa de Entomología eco- nómica de Chile.

23. El dimorfismo sexal en los Artrópodos chilenos.—Observa- ciones hechas en 1899-1905. Con figs. |

Por más datos, suseripeiones, ete., dirigirse al:

Prof. Dr. C. E. PORTER. Casilla 2974, SANTIAGO (Chile)

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PREMIADA POR EL INSTITUTO DE FRANCIA (Académie des Sciences)

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N DIRECTORY REDACTOR (FUNDADOR;: | Prof. Dr. Carlos E. PORTER, C.M, Z. S., F. E. S.

DIRECTOR DEL MUSEO Y LABORATORIO DE ZOOLOGÍA APLICADA

edrático de Zoología general, Entomología y Microscopía del Instituto Agronómico de Chile, sitología animal en la Escuela Nacional de Medicina Veterinaria y de Histología normal, Ana- 2 Comparada y Zoografía de Invertebrados en la Escuela de Altos Estudios del Museo Nacional b Catedrático Honorario de Zoología Agrícola de la Universidad de Manáos (Brasil) irector de la obra ''Fauna de Chile” 'y de los ''Anales de Zoologia Aplicada?” ureado de la Academia de Ciencias (Paris) y de varias otras Corporaciones sabias de Europa y con la Medalla de Honor de Instrucción Pública por el Gobierno de Venezuela

Oficial de Instrucción Pública de Francia; ''Chevalier'' del Mérito Agrícola

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Santiago de Chile. IMP. y LIT. LA ILUSTRACION Santo Domingo 863

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Esta REVISTA es propiedad del Di- rector y Redactor (su fundador en 1897). quien se reserva todos los derechos lite- rarios y artísticos.

Queda hecho el depósito que manda 4 la ley. / - IAS

Revista Chilena de Historia Natural

Publicación Bimestral ilustrada (Fundada el año 1897) e Dedicada al fomento y cultivo de las Ciencias Naturales en Chile Premiada por el Instituto de Francia (Académie des Sciences)

a Director y Redactor (Fundador): ss Prof. Dr. CARLOS E. PORTER, C.M.Z.S., F.E.S.

AÑO XXVII (1923)

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LOUIS PASTEUR qg224895)

Einente sabio y gran benefactor de la humanidad, cuya estatua se inaugurará en Mayo del presente año frente al edificio de la Universidad de Estrasburgo

A nuestros lectores

Luchando con grandes dificultades, iniciamos hoy el tomo XXVII de nuestra Revista, cuyo volumen de gala, destinado a celebrar sus “bodas de plata” fué tan generosa- mente recibido, según se verá en sección Crónica del pte. tomo.

Confiando en el patriotismo y amor a la ciencia que siempre manifestaron los representantes del pueblo en el Gobierno y Cámaras legislativas, hemos elevado una solici- tud pidiendo un aumento a la subvención de que goza esta RevIsTA en el presupuesto nacional.

Si obtenemos esa mayor ayuda del Estado, podremos dar cabida a estudios más extensos que no dejamos de tener

en originales nuestros colaboradores y nosotros. Entre esos

trabajos hay partes que ocupan muchas págs. del Inventario de los invertebrados chilenos que, con paginación separada y con la colaboración de más de cien especialistas distinguidos hemos comenzado a publicar como anexo a nuestra REVISTA.

No dudamos que los amantes de la Historia Natural de nuestro país sabrán apreciar la importancia de la publicación de estos catálogos al día, mientras obtenemos los medios de publicar nuestra “Fauna de Chile”? o sea una nueva edición de la parte zo00lógica de la Historia Física y Política “de Chile del ilustre Gay, labor en que nos ayudan los mismos especia-

listas que redactan las diversas partes del Catálogo o Inven-

tario. _ Ojalá los señores profesores de Ciencias Naturales del país, que tengan algunos trabajos u observaciones inéditas,

nos favorezcan con su colaboración y suscribiéndose a nues- tra REvISsTA cuyo interés procuraremos mantener.

La REDACCION,

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conRRUTO KR LA FLORE BRYOLOGIQUE DU CHILI

PAR

.THÉRIOT

(5.e Article)

Pseudocrossidium pachyneuron (Dus). Thér. J'ai démontré dans une étude qui a paru en 1921 ns le Bull. de la Soc. bot. de Grenéve que cette espéce st pas autre chose que Barbula leucocalyx Montagne.

Elle doit par suite porter le nom suivant: P: seudocrossidium leucocalyx (Mont). Ther. comb. nov. - Cette mousse ne semble pas rare au Chili: le type a óté récolté par Bertero en 1829 aux environs de (Quillota. —J'en ai requ de beaux specimens bien fructifiés de Los erales et de San Cristobal. P. Dusen l'a trouvéc a Viña _del Mar, pres Valparaíso.

Pseudocrossidium apiculatum R. S. Will., Bull. of the 'orrey Bot. Club. 42, p. 397, Pl. 23. Cerro San Cristobal, c. fr., leg. M. Bertho, oct. 1919. Espéce du Pérou nouvelle pour le Chili. R. S. Wi- paar a nommé cette espece sur des échantillons stériles. Le P. M. Bertho en a découvert le fruit le premier. La fructification (péricheze, capsule, opercule, péris- tome, anneau), offre les caracteres du genre, le pédicelle mesure 1 cm., les spores 9 y.

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-Tortula (Eutotortula) Jaffueli THÉr., nov. sp. J

Los Perales de Marga-Marga, sur la terre, leg. P. No Jafiuel, oct. 1919. Ñ Dioicus? fl. PROUD non observavi. Gracilis, caulis 7 erectus, simplex, brevis, 2-3 mm. longus. Folia sicca erec- - to-appressa, haud crispata, humida erecto- patula, inferiora - oyato-oblonga, superiora sensim majora, oblongo-ligulata, pe - omnia late rotundata, concava, cucullata, marginibas 1n- A _ferne planis, superne revolutis, costa valida, subapice : j e - abrupte dissoluta, e basi 80 yu, Pete superiore obscure, in- E | ferne hyalino, cellulis hexagonis, chlorophyllosis, papillo-

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10 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

sis, parietibus tenuibus, diam. 8-9 yu, basilaris hyalinis, rectangulis. Folia pericheetialia similia, sed multo majora, valde revoluta, longe vaginantia: pedicellus inferme ru-

bellus, superne pallidus, 12-20 mm. longus, capsula oblon- -

ga, symmetrica, brunnea, operculum conicum breviter rostellatum, annulus simpiex, adheerens, peristomium 0,6

mm. altum, membrana brevi, dentibus semel contortis,

spore leves, 12 y crase.

Evidemment proche de 7. obtusifolia Schleich: mais celle-c1 a les feuilles caulinaires généralement apiculées et les périchétiales algués, a peine plus grandes que les autres, tandis que T. Jaffueli a les feuilles légerement arrondies, obtuses et les périchétiales pres de deux fois plus grandes et obtuses.

Tortula amblyophylla (Mont). Thér. comb. nov.

Il faut rapporter a cette espece ce que j'ai appelé par erreur Barbula subgraminicolor.

Tortula mniadelphus (C. M.) Broth.

Peñalolen: leg. Bertho et Jaffuel, aoút 1913.

Espece nouvelle pour le Chili. La plante chilienne differe légerement de celle de Bolivie par ses feuilles qui sont le plus souvent apiculées et non exactement arron- dies au sommet. Les quelques individus que j'al décou- verts parmi les touffes de Barbula Peppigiana et de B. depressa sont malheureusement stériles.

Tortula subglacialis Thér.

Espece á supprimer: ce n'est qu' une des nombreuses formes de Barbula depressa Sull.

Tortula breviseta (Mont). Mont.

Assez nombreuses localités: Peñalolen, Cajón del Arrayán, La Ermita, Manquehue (leg. Bertho et Jaffuel).

Cette espéce, créée par Montagne en 1845, n'avait pas été retrouvée depuis, ou du moins elle était méconnue des bryologues, car elle est plutót répandue dans la ré- gion de Santiago. Elle eroit sur les écorces des arbres.

Tortula scabrella Dus.

Santiago, sur la terre des murailles: leg. Bertho, oct. 1919. |

Encalypta Berthoana THER., sp. nov.

Cajón del Cepo, Cordillera de las Condes (leg. Ber- tho, oct. 1919).

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_Thériot.—FLORE BRYOLOGIQUE DU CHILI 11

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Trés proche de E. armata Broth. de 1'Argentine. En differe par ses feuilles panduriformes, plus larges et pius courtes, par le tissu basilaire de la feuille formé de cellu-

les carrées ou brievement rectangulaires (etnon linéaires), par la nervure chargée d'épines 2-3 fois plus longues, par

le pédicelle 2 fois plus court et par la coiffe blanchátre. Brachysteleum chimborazense (Spr.) var. nov. obtusifo- hum Thér.

: Folia obtusifolia, cucullata.

La Ermita, las Condes, alt. 1,200 m. (leg. Bertho et Jaffuel, oct. 1919); Cajón del Arrayán, alt. 1.400 m. (leg. A. Breuil, nov. 1919).

Grimmia (Schistidium) perplexa THÉR, Sp. nov.

Caulis erectus, 1 em. altus. Folia sicca erecta, imbricata, e medio dilatata 60 y, cellulis mediis et superioribus obs- euris, bistratosis, leevibus, rotundatis, diam. 5-6 u, infe- rioribus majoribus, margines versus quadratis, numerosis, juxta costam rectangulis. Folia pericheetialia duplo longio- ra, e basi decolorata; capsula erecta, symmetrica, immer- sa, ovata vel subglobosa, peristomiil dentes purpurascen- tes, minute papillosis, spore minutee, 7-9 mmm. crassee. La Ermita, las Condes, alt. 1,200 m. (leg. Bertho et Jaffuel, oct. 1919); Cajón del Arrayán, alt. 1,200 m. (leg. Bertho, nov. 1919).

C'est avec hésitation que je crée une espece nouvelle dans ce groupe du Grimmia apocarpa quí comprend déja tant d'especes.

Mais comme je ne puis identifier ma plante du Chili avec aucune d'elles, et que je n'al aucune raison d'en préférer une, je me résigne a donnep un nom a la forme chilienne. La plupart de ces especes ne semblent, en effet, différer les unes des autres que par des caracteres peu nombreux et peu constants; aussl est-11 á présumer que lorsqu'on pourra les étudier sur des matériaux abon- dants, il y aura lieu d'en réduire notablemente le nom- bre.

Grimmia serripila Dus.

San Cristobal, rochers (leg. Bertho, oct. 1919).

Orthotrichum subrupestre THER., sp. nov. Los Perales (leg. N. Costes); San Cristobal (leg. M. Bertho); La Ermita (leg. Bertho et Jaffuel); rochers.

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C'est la plante que j'ai appelée O. rupestre Schleidh. dans mon 4éme article sur les mousses du Chili. Les nouvelles récoltes que j'al recues des PP. Bertho et Jaffuel ont modifié mon opinion; ces divers échantillons récsltés assez loin les uns des autres offrent avec O. rupestre des différences qui se montrent constantes: la forme dela capsule est globuleuse ou subglobuleuse, nettement arrondie a la base, le pédicelle tres court, le péristome dépourvu de cils, a dents páles souvent érodées sur les bords, chargées de gros tubercules, la coiffe a poils rares. D'autre part, le tissu foliaire est formé partout d'une seule cuuche de cellules a papillos grosses et bien saillantes, ce qui ne permet pas de rapporter notre plante a. O. Sturmi H. et H.

En résumé notre O. subrupestre est intermédiaire entre O. rupestre et O. Sturmii: il a a peu pres la feuille de la premiére espéce et la capsule de la seconde. On pourrait le considérer comme une race locale de O. ru- pestre; mais des l'instant qu'on accepte l'espece O. Stur- mii, j estime qu'il serait absurde de maintenir le nom de O. rupestre a une plante quia une capsule de O. Sturm.

Stableria tenella (Mitt.) Broth. forma (fide R, $. Williams). |

Los Perales de Marga-Marga, au pied d'un palmier (P. F. Jaffuel, sep. 1919).

La découverte d'une Stableria au Chili est des plus intéressantes, puisque le genre ne compte que 4 especes, dont une en Europe (avec une variété en Californie), une en Abyssinie, une dans 1'Equateur (S. tenella) et la 4eme dans la Colombie (S. osculatiana).

Pour détermir les échantillons du P. F. Jaffuel, je les ai comparés á la seule espéce que je posséde: S. gracilis (Wils.).

A dire vrai, je wai observé avec celle-ci que des différences peu importantes: tiges plus courtes, péristome uu peu plus élevé, spores plus petites, tissu du péricarpe plus láche. J'ajoute aussi: laliéres et dents du péristome subégales. Mais je n'attache á ce dernier caractére qu'une importance relative; car si Brotherus, d'accord en cela avec la Bryologia europaea, affirme que chez S. yracilis

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POUR L'EXPLICATION, VOIR PAGES 14 ET 15 : P

14 REVISTA CHILENA HISTORIA NATURAL

les laniéres sont plus courtes que les dents, Boulay et Husnot disent au contraire que les laniéres sont égales aux dents, et mes propres observations confirment l'opi- nion de ces derniers.

Faut il voir dans ces afflrmations divergentes la con- séquence d'une certaine variabilité de l'espece? Ou ne sont elles pas dues, tout simplement, a la délicatesse et á la fragilité du peristome qui rendent difficile la preparation intacte de cet organe chez les espéces du g. Stableria? Cette seconde hypothese est assez vraisemblable.

La comparaison avec S. gracilis ne m'ayant pas don- de résultat satisfaisant et décisif, /al envoyé la plante chilienne au «New York Botanic. Garden» qui posséde l'herbier Mitten. M. R. S. Williams lla comparée a £. te- mella (Mitt.) est il va relevé avec celle ci que des difiéren- ces légeres.

Jen conclus quelle está la fois trés voisine de £. gracilis (Wils.) et de S. tenella (Mitt.) et quwon pourrait sans commettre une grosse erreur lui donner l'un ou Vautre de ces noms; mais il me semble plus logique de la rapporter a lespéce de Mitten qui habite le méne conti- nent. Reste á savoir si S. temella (Mitt.) est spécifique- ment distincte de S. gracilis (Wils.)?

Explication des figures de la planche 1 1.—Tortula Jaffueli Thér.

a) feuilles <17.

b) coupe transversale d'une feuille < 30. c) tissu basilaire < 130.

d) cellules moyennes < 200.

e) feuille périchetiale < 17.

Jf) capsule < 12.

y) péristome < 30.

2.—Grimmia perplexa Thér. a) feuiles < 17.

b) coupes transversales d'une feuille < 30. c) fragment d'une coupe transversale < 200.

1lair ules moyennes $5 200. ) capsule eS 12.

e fcuillo Xx 10: ——b) tissu basilaire < 90. .c) cellules moyeunes < 200.

hotrichum subrupestre Thér.

a) feuille < 117. b) coupe transversale < 30. c) fragment de cette coupe < 200. -d) tissu basilaire < 200. -e) celiules supérieures < 200, -—f) capsule séche < 12. 9) capsule humide < 12. -h) tissu de la paroi capsulaire * 90. 1) stomate < 90. : -k) dent du péristome < 90.

NA III

16 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL <A

SOBRE EL SIGNIFICADO MIMÉTICO

de las manchas ocelares y en general 0e la superficie inferior de las alas en el género Caligo (Fam. Brassolidz)

POR EL

Dr. Eugenio GIACOMELLI

(La Rioja, Rep. Argentina)

Los grandes y hermosísimos lepidópteros del género Caligo, han llamado siempre la atención de los naturalis- tas y estudiosos por sus originalísimos dibujos y especial coloración. En efecto, la página superior de las alas esta provista en general de colores sombríos que los hacen apa- recer semejantes a mariposas nocturnas, pero en algunas especies, resplandecen en el fondo sombrío como un mirá- raje luminoso los más hermosos colores del arco iris. Tal cosa pasa, por ejemplo, en el Caligo prometheus Koll, una de las más hermosas especies de Colombia. Pero la página inferior es aun más sorprendente: sobre un complejo dibu-

js de finísimas estrías que recuerdan la corteza agrietada

de los troncos seculares cubiertos de líquenes de las vie-

jas florestas, se destacan dos enormes, sorprendentes ocelos

pupilados que imprimen a todo el animal el aspecto de un buho o lechuza que tuviere los ojos desmesuradamente abiertos como mirando una presa. El aspecto de esos oce- los varía en una gama riquísima en las distintas especies; ora son relativamente pequeños como en C. Martia Godt, ora extremadamente grandes como en el fantástico Caligo Eurylochus Cram, que parece en su cara inferior un enor- me buho. Algunos autores los han comparado al dibujo de las plumas de la cola del pavo real y así Latreille le lla- al actual género Caligo con el característico nombre de Pavonia, que fué cambiado por cuestiones estrictamen- te científicas de prioridad. (Véase el género Caligo por H.

EDAD '

17

Frubstorfer en la obra: Los Macrolepidópteros del globo. Traducción francesa 314). El significado exacto de esas grandes manchas ocelares, no es, parece hasta ahora bien conocido. Su gran parecido con los ojos un buho o de una lechuza (que parece imposible pero algunos autores de va- lor niegan) han hecho formular la hipótesis que sirva para asustar a otros animales de la floresta virgen, aterrorizan- do así a las aves insectívoras que se nutren especialmente de mariposas. Pero no hay todavía, que sepamos una cz1- tidad de observaciones a! respecto que sean suficientes para dar valor a esa hipótesis. Para demostrar que ese aspecto de buho, le es útil en la lucha por la vida, como un carácter defensivo, hay que demostrar primero que a la hora en que empiezan a salir las Caligo, que son de costumbres crepusculares o semi-nocturnas empiezan a sa- lir también rapaces nocturnas de análogo aspecto y colo- ración, lo cual es posible, pero no está probado, al contra- rio, negado en absoluto por muchos observadores, que

añaden además que las lechuzas y buhos no inspiran te-

mor a los pájaros, sino que por el contrario, los atraen. Verdad es que aún durante el día y en estado de reposo sobre los troncos de una obscura floresta los Caligo po- drían ser tomados por las avecillas insectívoras como lechu- zas y buhos, pero habría que probar también que tales buhos existen en cantidad en esos parajes, que están asen- tados en lo más intricado del bosque a la misma hora, etc., y sobre todo que se nutren de mariposas, lo cual es dudoso o falso. Como el finísimo reticulado de la superfi- cle inferior de las segundas alas remeda a la perfección un tronco o una corteza cubierta de parásitos averiada por el tiempo y por los agentes exteriores, preferimos incli- narnos a creer que los grandes ojos en forma de lechuza de los Caligo sean más vale una buena imitación de los

-0Jos de la madera, es decir, de troncos amarillentos y ne-

gros cortados o rotos en forma de ojo, que abundan en varias partes de los bosques y que completarán la adapta- ción mimética del dibujo general en forma de reticulado que imita también madera descompuesta o agrietada. Eso estaría de acuerdo con lo expuesto en la obra citada que al describir los Caligo, dice: «Los ¿mago de esta especie viven exclusivamente en el bosque espeso donde se que-

REV. CH. HIST. NAT. (1923) (2)

18 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

a e

dan cerca del suelo y a los pies de los grandes árboles. Si por casualidad se los espanta, sabe muy bien ocultarse arri- mándose con las alas plegadas cantra los troncosde los árbo- les de las matas. Allí los pájaros es difícil que los puedan ver por su coloración adaptativa y recomendamos a pro- pósito de la misma página citada la observación del Dr. Hahnel un pájaro perseguía al borde del Amazonas un Ca- ligo Eurylochus, pero la mariposa evitaba con una habili- dad increíble todos los picotones, salvándose de un bos- quecillo a otro, tan bien que al fin, el animal perseguido, encontrándose escondido entre ramas impenetrablemente entrelazadas, el avecilla tuvo que renunciar a perseguirlo. Todas estas observaciones nos inducen a creer que el aspecto mimético del ala inferior de los Caligo, es pura- mente adaptativo al aspecto y coloración vegetal y que los ojos pavonados tan característicos no tienen probable- mente también otro significado, aunque este mismo hu sido rotun lamente negado por varias autoridades científi- cas. Sin embargo, nada de imposible tendría que la natu- raleza hubiera reunido a la adaptación defensiva de la imitación vegetal el carácter aparentemente ofensivo del aspecto de rapaz nocturno, reuniendo así en un mismo animal un doble mimetismo (1) lo cual sería el non plus ultra de este fenómeno y caso muy raro en la serie de los lepidópteros, en los cuales generalmente no se encuentra sino una u otra cosa: la imitación del ambiente vegetal, que puede denominarse adaptación mimética, puramente defensiva, y la imitación animal, esto es la adaptación ofen- siva (copia de los himenópteros por mariposas, etc., etc., caso citado de imitación de aves nocturnas, etc.) Nada cree- mos que pueda decidir la ciencia por ahora al respecto; la observación ¿n loco, en el seno mismo de la selva virgen es difícil, incómoda, penosa, reservada solo a los grandes viajeros, y entre éstos las opiniones están a menudo divi-

(1) Los naturalistas modernos que se han ocupado del mimetis- mo lo niegan absolutamente y sobre todo respecto a su pretendida utilidad y “solo lo consideran como un resuitado de la ley de heren- cia, que hace asemejar a animales, por ejemplo, del orden de los lepidópteros o avispas u otros himenópteros, conservando los prime- ros, como un resto o recuerdo ancestral del aspecto de sus inmedia- tos parientes.

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-Porfer.—INVERTEBRADOS DE RIO 1NIO 19

didas y son discordantes. Pero sólo ellos pueden estudiar y aportarnos datos para resolver este problema, que una vez más confirma, para nuestro pobre y limitado saber la verdad del aforismo socrático: «Sólo una cosa, que no

nada: Unum secio quod nihil scio.

ALGUNOS INVERTEBRADOS DZ RIO INIO

POR EL

Prof. Dr. Carlos E. PORTER

Catedrático en el Museo Nacional y en el Instituto Agronómico de Chile

Aprovecho un pequeño espacio en esta «Revista» para

insertar, a modo de contribución a la geografía zoológica

de la provincia de Chiloé, una lista de las especies que por encargo del antor de esta nota, aprovechó de colectar para el Museo Nacional el preparador de este establecimiento don Luis Moreira, durante los meses de Enero y Febrero del presente año, en que acompañó en sus exploraciones,

en el sur de Chile, al Dr. W. H. Osgood, del Field Colum-

bian Museum, de Chicago.

Las especies son las siguientes:

Espongiarios.—1. Zedania sp. Varios ejemplares.

Moluscos, todos conocidos, salvo una especie.

Aprovecho de dar los nombres que hoy llevan esos moluscos que difieren (algunos) de los que se adoptan en la obra de Gay:

2. O:xtrea chilensis Pu.—1 ejemplar.

3. Mytilus magellanicus. LAMK.--2 ejemplares.

4, Modiolns purpuratus, LAMK.—1 ejemplar.

3. Tagelus Dombeyi(liamk.).--Es el volen Dombeyi de la obra de Gay.

6. Siphonaría Lessoní (Blainv.) Un ejemplar.

7. Concholepas concholepas (BkRUGIERE).—1 ejemplar.

8. Fisurella nigra LEssoN.—2 ejemplares.

9. Chiton granosns FrReMBLY.—1 ejemplar de 21 mm.

10. Littorma araucana ORBIGNY.—1 ejemplar.

11. Senrría senrra Lesson. —2 ejemplares.

12, Tegula atra (Lesson).—5 ejemplares.

13. Vienen, además, dos Pelecípodos y un Teredínido (vulg. «broma»)

que no hemos podido determinar. No sería raro que, para este último.

se trate de una especie nueva. Enviaremos las tres a especialistas para su estudio.

Crustáceos.— Vienen sólo dos especies muy conocidas:

14. Halicarcinus planatus (Fañr.).--2 ejemplares.

15. Eurypodins Latreillei GUER.-—1 ejemplar en mal estado.

SANTIAGO DE CHILE, 18 Marzo de 1923.

20 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

INSECTO NUEVO DE LA FAM. BERYTIDA *

POR EL

Prof. Dr. Carlos E. PORTER

Catedrático de Zoología general y Entomología Aplicada del Instituto Agronómico de Chila

Entre los órdenes de insectos que en las colecciones del Museo Nacional no están determinados, figuran los Dípteros, los Ortópteros, los Hemípteros, Neurópteros, la mayoría de los Himenópteros, etc.

Solamente las especies de buen número de las fami- lias de Coleópteros están con sus nombres dados por el señor ', Germain, los Lepidópteros ropalóceros por don O. Silva F.; los Odonatos los ha determinado reciente- mente el señor René Martin y los Apidos el señor Paul Herbst.

El Jefe de la Sección Entomológica del Museo, mi amigo señor Carlos Silva F., me ha permitido examinar la colección de Hemípteros, para ver si hay novedades.

Desde luego me llamó la atención un insecto que en número de tres ejemplares había en un tubito con una etl- queta que decía solamente: «Provincia de Tacna».

Este hallazgo es tanto más importante cuanto que, tal como se encuentra hoy delimitada la familia de los Beri- tidos, hasta este momento figuraba como habitando el territorio chileno sólo una especie: el Hoplinus spinosiss!- mus (SIGN.) descripto originalmente (en el antiguo género Neides) en «Ann. Soc. Ent. Fr.», 1863, p. 555.

La especie que voy a describir enseguida es la prime a de este país perteneciente al género Jalysus, creado en 1862 por STAL, y que comprende sólo unas pocas especies de Norte, Centro y Sud-América.

21

-

Jalysus Moorei PORTER, n. sp.

Testáceo, las antenas y las patas con anillos pardos casi indistin- tos; los ojos obscuros; el cuarto artejo de las antenas pardas con su

extremidad testácea. Long. cerca de 5 mm.

La cabeza es casi lisa con una puntuación poco menos que imper- ceptible; una manchita blanca en la raiz de las antenas y otra mayor- detrás y arriba de cada ojo. Los ojos bastante salientes. Las antenas largas y finas como las patas, el primer artejo tan largo como los siguien- tes juntos, y un poco engrosado en la extremidad; el segundo un poco más largo que el tercero; el cuarto más corto que la mitad del tercero, for. mando una pequeña maza, pardo, su extremidad testácea. Un surco transverso en la cabeza delante de los ocelos. Protorax más largo que ancho, con una ligera impresión transversal en el tercio anterior, la que

Fig. 1.--Extremidad de la antena de Jalysus Moorei PORTER, N. Sp., muy aumentada

va precedida de tres espacios pequeños lisos; una cresta longitudinal en

el medio del resto del pronoto; todo el pronoto con gruesos puntos apre- tados, redondos y hundidos. Escudete transverso, muy corto, puntuado como el protorax; en el medio tiene una espina erguida, perpendicu- lar, cuya extremidad está un poco encorvada hácia atrás. Detrás de esa espina, los hemélitros no se tocan, pareciendo haber una impresión longitudinal detrás de la espina. Delante de las coxas posteriores y de cada lado existe otra espina erguida hácia arriba y algo curva, mayor que la del escudete. luos hemélitros largos, pasando un poco el abdo- men, angostos, su cúneo alcanzando al último tercio de la membrana. hialinos, su superficie con arrugas finas onduladas.

Me he dado el placer de dedicar esta nueva especie al doctor don

- Eduardo Moore, fundador y director de la Escuela de Altos Estudios

del Museo Nacional.

Un ejemplar queda depositado en el Museo Nacional y dos en mi colección particular.

(*) KirkaLbY y VAN DUZEE adoptan para esta familia el nombre

de Veidido.

A NE

FONTE E A A Poe PR a ai cádd A Ad E

292 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

MAPA ETNNOGRAFICO DE LA PORVINCIA DE ENTRE - RIOS

POR EL

Prof. Antonio SERRANO

(Paraná-Argentina)

El ensayo de mapa etnográfico de la provincia de Entre-Ríos, que hoy ofrezco a la consideración de mis co- legas, lo he confeccionado de acuerdo con los datos que sobre esta parte de nuestra República, arrojan los docu- mentos de los siglos XVI, XV11 y XVIII.

Intencionalmente he suprimido del complejo etnográ.- fico que a la llegada de los españoles ocupara el territorio enterriano a los charrúas, porque si bien es cierto que constituían un elemento predominante, sólo lo fué en su carácter de pueblo intruso.

Lo mismo podría decirse, sin duda, de los chand, yaros, bohanes, gúenoas, martidanes y minuanes (en minuanes incluyo a los manchados del sur), a quienes considero parientes directos de los charrías: pero ellos, aunque ve- nidos también del oriente, ocuparon nuestra provincia en forma que para el conquistador español resultaron elemen- tos proto-etnográficos.

Considero que nuestra provincia sufrió en época remotísima una invasión guaranítica venida del norte, no sólo por agua sino también por tierra, llegando hasta las islas más meridionales del delta paranaense.

Con posterioridad a esta invasión, pero todavía en época muy anterior a la llegada de los españoles al Río de la Plata, grupos étnicos de extirpe charríúa, provenientes de la República Oriental, se establecieron en el territorio de la actual provincia de Entre Ríos. Ellos fueron los chaná, yaros, bohanes, martidanes, gúienoas y minuanes.

Sobre los mocoretá nada sabemos, aunque su colocación entre los grupos de extirpe charrúa, me parece difícil.

Los guaranies habitaban las costas del bajo Paraná en el Delta, sobre los brazos de los ríos Paraná, Gruazú, Pa- raná de las Palmas y Paraná Miní (hasta las costas del Uruguay),

ROTO NOGR) ÁPIO>

AE PA ¡E o ds, PES PROVINCIA DE ENTRE RIOS E AÁKÁ

A SR AN A A A SA E

24 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Los yaros, entre los ríos Gualeguaychú y Uruguay, extendiéndose sobre la Banda Oriental al sur del río Negro.

En un mapa construído por los jesuítas en la tercera década del siglo XVIII y aún con posterioridad, los yaros ocupan la región norte de Entre Ríos.

Los minuanes, que pueden considerarse como el ele- mento étnico característico de nuestra provincia, habitaban a principios del siglo XVI, las tierras comprendidas entre una línea recta imaginaria que uniese las actuales pobla- ciones de Paraná y Gualeguaychú y la extensa porción insular del S. y SO.

Los manchados, que en los documentos del siglo XVIII aparecen regularmente ocupando porciones en el Sur del territorio entrerriano, son para Benigno T. Mar- tínez (1) tribus de minuanes, tésis con la cual estoy de acuerdo y que trataré de ilustrar en un trabajo de con- junto que sobre los indígenas de Entre Ríos preparo.

Los bohanes, a principios del siglo XVIII ocupaban la porción comprendida entre los ríos Uruguay, Guale- guay y el norte del río Negro en la Banda Oriental, aproxi- madamente sobre el paralelo 32230” en ambas repúblicas.

Los gúenoas, vivían a principios del siglo XVII sobre la costa del Uruguay, posiblemente ocupando parte de los actuales departamentos de Concordia, Federación y Colón.

Los chaná, tuvieron como punto céntrico en la época de la Conquista, el río Negro y las islas del Uruguay, al norte de aquel

Los chaná-ambeguá, ocupaban la porción del norte del Paraná-Guazú que con los chaná-timbú en la provincia de Santa Fé, son para Lafone Quevedo, ramas del mismo tronco chaná (2).

Los martidanes, ocupaban el centro de la provincia, muy probablemente sobre los campos del actual departa- mento de Villaguay.

Los mocoretá, que a principios del siglo XVI ocupa- ban la parte más septentrional del territorio entrerriano,

(1) BENIGNO T. MarTÍíNEZ.— Historia de la provincia de Entre Híos, Buenos Aires, 1900-1901, Tomo I, pág. 23.

(2) SamueL LAFONE QuEvEDO.—Kfnología argentina en la <«Uni- versidad de la Plata», en el IV Congreso Científico (I Panamericano). Buenos Aires 1909, página 179.

Porter.—¿UNA FILOXERA NUEVA? 25

sobre el actual arroyo de ese nombre; y por último, los charrúas, que consideramos elemento inestable dentro de la provincia.

Estos invadíanla constantemente, recorriéndola de sur a norte, más allá de sus límites.

¿UNA FILOXERA NUEVA?

POR EL Prof. Dr. Cartos E.. PORTER, C. M. Z..S., F: E. 3.

Catedrático en el Museo Nacional y en el Instituto Agronómico de Chile

Creo del mayor interés para la arboricultura chilena el denunciar la presencia en Chile de un Afídido que encon- tramos (algunos de los estados solamente) en el raulí, (No- thofagus procera) en nuestro rápido viaje a la provincia de Cautín a principios del presente año.

Después lo he encontrado en todos sus estados (en- tre ellos, 2 individuos alados) infestando las ramas de las encinas (Quercus) en Los Guindos (provincia de Santiago) en el pasado mes (A bril).

He agotado la consulta de la riquísima literatura sobre .

Afídidos que poseo, y los ejemplares con los que he he- cho preparaciones no corresponden a ninguna especie co- nocida. Como pudiera aun faltarme literatura sobre esta familia de Rincotos, en que no me he especializado, cual lo he hecho con la de los Cóccidos y con las principales familias del sub.orden Heteroptera, me propongo enviar material de la filoxera en referencia al Departamento de Entomología de Wáshington, y el resultado lo publicaré en los «Anales de Zoología Aplicada».

Entre tanto dejo constancia, en esta breve nota, de que tenemos en Chile en el raul (provincias australes) y (Quer- cus (provincia de Santiago) un afídido del género Paulo. Le- ra que ya he mostrado a mis alumnos. He comunicado esta novedad a la Dirección General de los Servicios e hice también la comunicación, presentando el material y mis preparaciones, en la sesión de conferencias de la Sociedad Agronómica de Chile, el 9 del pte. mes.

Laboratorio de Zoología Aplicada, Santiago, Mayo 12 de 1923

DAN A A A rd

ANOMALIA EN LAS RAMAS DE OXALIS GIGANTEA

POR

Enrique Ernesto GIGOUX

Esta planta, la más grande de la familia, es frágil como todas las Oxalidáceas. Sus ramas se quebran fácil- mente, y esta condición contribuye a la propagación de la especie, que se reproduce por tantos acodos como tro- zos de ramas se desprenden de la planta, que florece y semilla multiplicándose sexualmente,

En esta zona crece y se desarrolla muy bien en los terrenos accidentados, como faldas de cerros, quebradas pedregosas. No en los llanos.

Esta planta es tal vez un sub.arbusto, ramificado desde la raiz, por una, dos y hasta dieciocho o veinticua- tro ramas cilíndricas y cubiertas de excrecencias ásperas que parecen yemas abortadas y secas, de medio milímetro a dos y dos y medio centímetros de longitud; quebradi- zas como las ramas y de superficie escamosa.

Por esta circunstancia, tal vez, la gente dei campo llama churque a esta planta, como han llamado antes y llaman todavía churque al espino, Acacia cavenia, por sus espinas. : Herborizando en esta región, nos ha llamado la aten- ción haber visto algunas veces que plantas de Oxalis gigantea, tengan ramas aplanadas o expansiones laterales bien desarrolladas, que toman formas caprichosas, como astas de venado.

Esta anomalía ocurre en una o dos de las dieciocho o veinticuatro ramas de la planta, que no está sujeta a la acción de ningún factor mecánico que intervenga en el fenómeno.

Los ejemplares de la lámina corresponden: el [a una planta normal obtenida por acodo, que mide 1.47 metros de altura y tiene cinco años.

Sirve para comparar con el ejemplar 1, planta anor-

GigoUuX.— ANOMALÍAS DEL OXALIS GIGANTEA 27

_—

mal obtenida por acodo también, que mide 0.91 metros de altura, con cuatro años. Para tomar estas fotografías hemos esperado la época

en que estas plantas empiezan a brotar (Mayo), para que las hojas puedan verse, aunque pequeñas, y no cuando

A ENEE

28 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

ya desarrolladas que impedirían ver las ramas, pues son tan numerosas que forman un follaje tupido.

Durante la larga observación, hemos notado que la planta anormal emite cada año ramas nuevas o continúa el crecimiento de las anteriores; pero siempre aplanadas y sólo por excepción sale un brote cilíndrico.

Esta anomalía se ve muy pocas veces en esta planta.

Nosotros, que hemos recorrido estos campos y obser- vado todos los ejemplares a nuestro alcance, hemos encon- trado sólo tres veces estas oxalidaceas, que tienen algunas de sus ramas como astas de venado, y las otras ramas y todas las otras plantas, nó.

De la misma planta que tomamos el acodo aplanado, tomamos aquella vez uno cilíndrico, y pudimos ver que el desarrollo continuó cada año conservando ambos sus for- mas Originales.

La expansión aplanada, no siempre es simétrica a ambos lados del eje, pues en algunas ramas está sólo de un lado, quedando cilíndrico el borde opuesto.

Las escrecencias escamosas cubren lo mismo una que otra superficie.

CALDERA, 9 de Mayo de 1923.

Brethes.— DESCRIPTION D'UN NOUVEAU CIOID.E DU CHILI 29

A AA AAA AA A A A A A A AI

Description 0'un nouveau Cioidae du Chili

PAR LE

Dr. Jean BRÉTHES

Mr. J. A. Campo, par l'intermédiaire de Mr. le Dr. Porter, m'a envoyé un petit Coléoptére qu'il avait recueilli en nombre sur une feuille d'arbuste, aux environs de Vie- toria (Mariluán).

Dernierement, in er. Chal. Hist. Nat., XXV, p. 460, j' eus occasion de donner la description d' un autre insec- te de la méme famille auquel je donnai le nom de Cis Es- pinosai, en l'honneur du Prof. Marcial Espinosa B. qui avait découvert cet animal au Río Puelo Uhico.

L' animal découvert par Mr. J. A. Campo est de la méme famille et genre que celui-la, mais cependant bien distinct. Je l'apelleral.

Cis Campoi BRETHES, n. Sp.

Testacea, antennis, palpis et pedibus tantum dilutio- ribus. Long.: 1,50 mm. Lat.: 0,60 nm.

Testacé, subcylindrique, le pronotum avec écailles pe- tites plus ou moins denses, les élytres avec de semblables écallles, mais subsériées. La tóte est lisse, le bord du cly- póus trós légerement relevé, les antennes avec les articles 3 et4 légerement eylindriques, le 4 un peu plus court, les 5-7 moniliformes, la massue formée des articles 8-10, ces articles progressivement plus gros vers l'extrémité, cha- cun avec un pore circulaire de chaque cóté. Le pronotum est parallele, légerement convergent a l'avant, ses bords algus jusqu'a l'angle postérieur; la surface avec un chagri- tres serré et des points squamiféres irréguliers. L'écus-

O A A o o a SR AO do do

30 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

son petit, en semicercle. Les élytres de la largeur du pro- thorax et une fois et demie plus longues, la ponctuation dense, mais 4 peine profonde et indéfinie. Les cavités co- tyloides antérieures ouvertes en arriére, le processus pros- ternal en lame étroite qui atteint le bord postérieur des coxas. Ponctuation éparse, ainsi que sur les mésoet métas- ternum.

Obs.—Sur les sept exemplaires étudiés, je 1'al point remarqué de différences sexuelles.

Jusqu'a ces derniers temps, la famille Cividae v'était que peu représentée au Chili: ces nouvelles découvertes nous font entrevoir que le zéle des naturalistes chiliens nous mettra en possession d'une famille tout aussi bien proportionnée ici que dans le reste du monde.

Herrera.—CACTÁCEAS DEL CUZCO 31

Las Cactáceas 0e los alrededores Ve la ciudad del Cuzco POR EL

Dr. Forlunato L. HERRERA

Catedrático de Botánica en la Fac, de Ciencias de la Universidad del Cuzco

El Cuzco, la ciudad sagrada y antigua metrópoli del imperio de los Incas y hoy. capital del departamento del mismo nombre (Perú), se halla situada a los 13% 31' 11” 3 de latitud Sur y a los 3475 m. sobre el nivel del mar; en las cabeceras de la quebrada bañada por el riachuelo del Huatanau que echa sus aguas en el Huilcamayo. Su clima es benigno, en razón de hallarse protegida por la doble cadena de cerros que se desprenden del nudo del Séneca y tanto las llanuras cuanto las colinas que la cir- cundan es asiento de una riquísima flora por demás inte- resante. Entre las familias indígenas de la región es poco o nada conocida la de las Cactáceas, que comprende las si- guientes especies:

N-? 1.—Opuntia soehrensii BkrirToN Er Rosk.

Sin. vulg: Airampu. (1)

Pequeña planta de raíces delgadas y dispersas. Tallo articulado, densamente ramoso y rastrero, con articulacio- nes ovaloblongas, que alcanzan hasta 6,5 cm. de longitud por 5,5 cm. de ancho y 1,5 de grosor, las inferiores en- sanchadas en su base. Areolas que distan ente un cen- tímetro, con 7 a 9 espinas aleznadas y amarillentas, cot- tas en las inferiores y largas, de porte muy diverso, en las superiores, de las que la mayor suele tener hasta 3 cm. de largo. Flores con perigonio de color amarillo. 11 fruto es una baya umbilicada, con numerosas semillas pc- queñas de color rojo obscuro. Urece sobre las rocas. Florece en Noviembre a Febrero.

(1) Con este mismo nombre vulgar se conocen el O. microdisca Web. (Bolivia) y el O. dactylifera, Vaupel (Puno), Azángaro.

A A e a La o A E a de A , add ; id O A yn

32 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Reg: Prov. del Cuzco, Quispicanchi, Canchis y Uru- bamba, de 2800 a 3500 m. s. el n. del m. Colectado por Mr. J. N. Rose en Septiembre de 1914.

Ap: Sus semillas son colorantes, dan un hermoso co- lor rojo, desgraciadamente muy fugaz y se emplean en la confección de alimentos refrescantes. Cultivado en los cer- cos por sus semillas que constituyen un artículo de co- mercio bastante importante en los departamentos del Sur de la República y también por sus matas espinosas que sirven de protección de las chacras y viviendas de los 1n- dígenas.

N.2 2. —Opuntia exaltata BErGER.

Sin. vulg: Ppata-quisca, Chchanqui(Paucartambo), Kac- lla (Anta) y Ppatacu (Canchis). (Lám. IV, a, 0.).

Especie arborescente, que a veces tiene 5 a 6 m. de altura, de tallo cilíndrico, articulado y muy ramoso; hojas cilíndricas, caducas, situadas en el ápice de las ramas jó- venes, que son de un color verde claro. Areolas de 4a 5 espinas, desiguales, agudísimas, dispuestas en haces di- vergentes, de las que la mayor tiene de 6 a 7 cm. de lon- gitud. Flores rojas, solitarias, econ perigonio de muchos pé- talos; estambres numerosos y anteras de color amarillo, ovario ínfero y multiovulado, con estilo sencillo, dilatado en su base y de mayor longitud que los estambres, termi- nado por 6-7 estigmas radiados. Fruto una baya umbili- cada con areolas tormentosas provistas de espinas. Florece todo el año, particularmente durante los ¡meses de Sep- tiembre a Febrero.

Reg: Crece silvestre y en abundancia en todo el De- partamento. Prov. del Cuzco y Quispicanchi, 3200 a 3100 m. s. el n. del m.

Ap: Se cultiva en el perímetro de las chacras en ca- lidad de cerco vivo y los indios dan a su tronco leñoso, denominado tocro, diversas aplicaciones. En la época de los Incas se usaban sus espinas para la fabricación de pei- nes (Naccha). Uría un insecto, el Dactylopius confusus, Ckll., muy semejante a la cochinilla del nopal, que los in- dígenas emplean con igual objeto.

N.2 3.—Opuntia floccosa, SaLm DYck. Sin. vulg. Rocka, Inca-rocka, Huaracko, Huarapu.

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34 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

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Planta articulada, de tallo cilíndrico, dilatado en for- ma de huso, simple o poco ramificado, de 15 a 20 cm. de longitud y 5 cm. de diámetro en su parte media; hojas ci- líndricas, caducas y muy pequeñas en su ápice. Sns areo- las dispuestas en forma espiral, están provistas de un me- chón de pelos largos y blancos, ásperas al tacto, que lo re- cubren por completo y le sirven de protección en el medio excesivamente frío en que habitan y de un número varia- ble de espinas desiguales que no exceden de seis, con fre- cuencia 4 o 5 agudísimas y punzantes de las que la ma- yor tiene de 28 a 30 mm. de largo. Flores solitarias, con perigonio compuesto de numerosos pétalos de color ama- rillo-canario; estambres numerosísimos, estilo corto con ocho estigmas radiados. El fruto es una haya de forma ovoidea de 3 a 4 cm. de diámetro, umbilicado, desprovisto de espinas y cubierto en su mitad superior de pequeños pelos que nacen de sus areolas; en la madurez toma un color amarillo verdoso. Semillas numerosas de 4a 5 mm. de diámetro. Florece en Septiembre a Diciembre.

Area geográfica: Depart. de Puno y Cuzco.

Ap: Se cultiva en los cercos para la protección de las chacras. Sus frutos de sabor azucarado son comestibles; cocidos y espolvoreados con azufre se emplean en medi- cina casera indígena, en forma de cataplasmas, para la cu- ración de las afecciones pulmonares.

N.? 4. —Erdicia squarrosa (VAUPEL), BRITTON ET Rosk.

Cereus squarrosus, Vaupel.—Cactaceae Ándinae.— 1913, p. 21.

Sin. vulg: Uynmqui, Acca-acca, Fumpusccoy (Cuzco); Sonccon-ppuiñi, Culuuinquillo (Quispicanchi); Juisqui, Hui- bisco (Urubampa); Añánhuay, China.jahuackollay (Pau- cartambo). (

Ramoso, caído o suberecto. -Las pequeñas ramas en parte semiverticiladas, pequeñas y ápice redondeado. Cos- tillas 7 a 8 comprimidas, planas en sus costados y en el dorso brevemente acanalado. Seno agudo. Areolas orbicu- lares un tanto tomentosas o lanudas. Espinas rígidas y punzantes marginales en número de 10 que aparecen irre- cularmente desiguales y las superiores más fuertes; una

Lobivia corbula (Herrera) Britton et Rose

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36 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

central robusta, erecta y visible. Flores numerosas que brotan de las areolas más jóvenes, infundibuliformes, pocas. El ovario y los tubos llenos de poca lana y los que las cir- cundan a alguna distancia protegidos de escamas lanceola- das por ar riba que crecen poco a poco. Peri igonio lanceolado por hojas externas y por el interior más largos, estam- bres inclusos, los pétalos pequeños, dobles o triples; la pa- red del tubo ocupa un pequeñísimo espacio; los filamen- tos compresos finísimos; anteras pequeñas, estilo pequeño, cuyos 10 estigmas sobresalen un poco a los estambres. Fruto ovoideo, coronado de un perigonio marcescente. Se- milla negra subcompresa, adelgazada en la base.

Area geográfica: Depart. de Junín, Tarma y Cuzco.

Reg: Crece en los lugares de clima templado, en te- rrenos abonados, en la falda de los cerros y a la vera de los caminos. Expontáneo en todas las quebradas del Departa- mento, Prov. del Cuzco, Quispicanchi, Urubamba y Paruro. De 2900 a 3200 m. s. el n. del m.

Ap: Sus frutos de sabor agridulce muy agradable son comestibles. Sus tallos se usan para clarificar el agua. Por su porte esbelto y flores de un color y factura hermo- sísimos, es cultivable como planta de adorno, particular- mente en macetas.

El género Erdisia ha sido recientemente creado por los e N. L. Britton y J. N. Rose, en Honor de Mr. Edwood C. Erdis, Ingeniero en Jefe de la expedición al Perú de la Universidad de Yale de 1915.

N.2 5.—Trichocereus cuzcoensis, BrITTON ET Rosk.

Sin. vulgar: Jahuackollay, Gigantón.

Planta alta, de5a6m. de tall, con muchas ramifica- ciones, algunas ramas muy extendidas, cuando tiernas son de un color verde claro; 7 u 8 costillas, bajas y redondea- das; areolas próximas y juntas, de 1 a 1,5 cm. de distancia; numerosas espinas, a veces 12 muy gruesas, rígidas, estas son blandas en la base; flores de 12 a 14 cm. de largo, sin duda alguna nocturnas, aun cuando algunas veces perma- necen abiertas durante la mañana, fragantes; el tubo verde de la flor de 5a 6 cm. de largo, los segmentos interiores del periantio oblongos, blancos de 4 a 5 em. de largo; fi- lamentos débiles, declinando en la parte baja de la gar-

Herrera.—CACTÁCEAS DEL CUZCO 37

ganta: las escamas en el ovario y en el tubo de la flor pe- queños que llevan unos cuantos pelos largos en sus axilas; fruto una baya aovada de 4 cm. de largo y 3 em. de diá- metro, amarillo, aterciopelado, cubierto de polvo. Florece en Septiembre a Febrero.

Reg: Crece silvestre y en abundancia en las quebra- das de quispicanchi, Cercado y Paruro. Prov. del Cuzco, alrededores de la ciudad, de 3200 a 3500 m.s. el n. del m.

Ap: Produce una gran cantidad de la goma denomi- nada Nopal. Esta materia se emplea en el Cuzco, como succedáneo de la cola, mezclándolo con yeso para el blan- queo de las v2viendas. Se cultiva también en el perímetro de las chacras para la formación de cercos vivos, y, final- mente, sus frutos denominados Ppescce-manca (hervido de Quinina) o Ppata-huca, son comestibles.

N.%6.—Lobivia corbula (HERRERA) BRITTON ET Rosk.

Mamillaria corbula, Herrera.—Rev. Univ. Cuzco 8: 61; 1919:

Sin vulg: Añapancu, Ananppancu (Quispicanchi), Kuru (Cuzco) Sankkaillo (Puno).

Planta de raíces napiformes, de tallos subterráneos, articulados y cilíndricos: tubérculos simples o ramificados, que nacen de un tronco común en haces apretados, en número de treinta o más, articulados, que apenas sobre- salen del terreno unos pocos centímetros, Están provistos de 15 a 16 costillas, profundamente dentadas de forma es- piral con areolas provistas en su superficie libre de 6 a 8 espinas amarillentas de 3 a 5 cm. de largo y un tanto re- torcidas, Flores que se abren en la noche como de 3 cm. de largo, solitarias con el tubo verde con pequeñas esca- mas vellosas en las axilas, que carecen de espinas y está cubierto de una pelusa blanca; perigonio compuesto de numerosos pétalos en forma de tubo de un color rojo de sangre muy encendido; estambres y pistillo amarillo-ver- duzcos, cortos, incluso, pistillo de 2,5 cm. de largo; estilo con estigma de seis radios. Fruto una baya. Florece en Agosto a Enero.

Area geográfica: Depart. de Puno y Cuzco,

Reg: Crece en abundancia en las requebrajaduras de las rocas en la falda de los cerros. Prov. del Cuzco, Quis- picanchi, Urubamba y Paucartambo, de 2900 a 3500 m.

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REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Ap: Sus frutos denominados Sinkay-ruru, de un sa bor azucarado muy agradable son comestibles. Cultivable como planta de adorno. |

SOBRE EL GERRRIS CHILENSIS (Bers)

POR EL Prof. Dr. Carlos E. PORTER

Catedrático en el Museo Nacional y enel Instituto Agronómico de Chile

Gerris chilensis es el nombre científico que, en los más recientes estudios sobre Hemípteros chilenos, recibe la especie acuática tan común conocida con el nom- bre de mulita.

En la obra de don Claudio Gray no está descrita, apesar de su abundancia en las aguas de gran parte del país, debido indudablemente a que el o los ejemplares cogidos por el célebre autor de la «Historia Física y Po- lítica de Chile» se extraviaron o no llegaron Europa en condiciones apropiadas para su estudio.

Así, este hemíptero fué descrito sólo el año de 1881 por el Dr. don Carlos Berg, enlos «An. Soc. Cient. Ar- gent.», p. 263, y en el género Linmotrechus.

Pero el objeto de esta notita es no sólo vulgarizar en- tre los aficionados a la Entomología en este país el nom- bre genérico que le corresponde a nuestra especie según Lethierry « Severin, sino mencionar el hallazgo que he- mos hecho de unejemplar alado de Gerris chilensis (BERG) que, según los datos que poseo, es el segundo con alas que hayan visto o tenido en sus manos los entomólogos.

El primero de que hay noticia, es uno color chocolate por encima y del que por primera vez cuenta, en esta misma Revista, año V (1901), p. 69 el prof. Edwyn C. Reed y que ahí figura con el nombre de Hidrometra chilensis. El hecho de que un entomólogo tan sagaz como el men- cionado Sr. Reed, no haya visto en su vida sino un ejemplar alado y lo declare, muestra lo raro de este hecho. Yo que he examidado centenares de ejemplares de ese hemíptero, sólo he encontrado uno con alas y que conservo en mi colección. Lo capturé en (Juilpué en Marzo de 1920,

En la próxima sesión de la Sociedad Entomológica de Chile, daré cuenta de esto, con la presentación del ejemplar.

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SANTIAGO DE CHILE, Mayo 31 de 1923,

Brethes.—CoLKOPTERES CHILIENS 39

I.—DESCRIPTION DE.DEUX NOUVERUX COLÉOPTERES DU CHILI ll. —REHABILITATION D'UNE ESPECE LATREILLIENNE

x

PAR LE

Dr. Jean BRETHES

Entomologiste au Muséum National (B. Aires)

I

Aprés la publication de mon «Catalogue synonymi- que des Coccinellides du Chili» (Rev. Ch. Hist. Nat., XXV, 1921, pp. 453-456), jai recu du British Museum la pro- position d'étudier le matériel scientifique chilien qu'il pos- sede sur cette famille (1). L'honneur que me décerne cet établissement aura un heureux résultat en me permettant d'étudier une plus grande quantité d'éléments d'ou nous aurons une meilleure connaissance de la faune du Chili. Je n'ai done qu'a remercier bien cordialement la Direction du grand Muséum de Londres, et avec moi tous les amantes de la science.

D'un autre cóté, le Révérend Frere Flaminio Ruiz, Directeur du Musée du College San Pedro Nolasco (San- tiago), m'a envoyé par l'intermédiaire de Mr. le Dr. Carlos E. Porter une petite, mais bien intéressante collection de

(1) Nuestro corresponsal en Londres nos había ya puesto al co- rriente de la rara distinción que se le acaba de discernir a nuestro co- laborador, el Dr. Juan Bróthes. Esta es una de las pocas veces que un naturalista es invitado a estudiar el material que contiene aquel Museo de renombre mundial. Considerando los peligros de un largo viaje para objetos tan delicados como son los insectos, se viene así a con- sagrar en más alto grado el honroso concepto científico que siempre han merecido los trabajos del Dr. Brothes.—NoTta DE LA REDACCIÓN,

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40 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Coléoptéres je releve la présence d'un nouveau repré- sentant de la famille Coccinellidae qui nous occupe, alnsi que d'un Histéridae que je décris aussi ci-apres.

Curinus Ruizi BRÉTHES, n. Sp.

Niger, capite, thorace, antennis, pedibus et ano subtus Jerrugineis, elytris singulis puncto prope scutellum, linea discali longitudinals, macula utrinque et linea transversa subapicali albido-flavis. Long.: 3 mm.

- Facies d'Hyperaspis: suballon- gé, convexe, glabre; mais sans les fossettes sous le pli des ély- tres. Le labre est caché sous lépistome, les mandibules sim- ples a l'extrémité. Les antennes situées sous un léger rebord des cótés de la téte, plus courtes que la distance entre les yeux, termi- "hueso de Curinus ¡bulo Brelnes; MÉES en massue fusiforme. La téte augmentés á la méme échelle. ef le thorax avec points enfoncés non denses, chaque point avec

un poil court. Point de fossettes sous le repli latéral du prothorax. Ecusson en triangle á peine plus long que large. Elytres noires, chacune avec un point prés de l'écus- son, une ligne bien distincte sur le disque, une tache sur le bord latéral et une ligne transverse subapicale d'un blanc jaune. Sur la surface lisse des élytres on distingue des stries fines longitudinales et un pointillé non dense égal á celui du prothorax. Le repli des élytres est hori- zontal, étroit, et finit au niveau du milieu du métaster- num. Les plaques abdominales atteignent presque le bord postérieur du segment pour se diriger vers les épipleures, mais restant effacées dans leur seconde partie. E

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Paracritus BRETHES, n. gen.

Áb Acrito vicinus, sed antennis clava, oblonga, inarti- culata, dein 9-articulatis: corpus ovatum, convexiusculum,

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Brethes.—CoLÉOPTERES CHILIENS 41

capite retracto, fronte a clypeo per striam haud seperata, an- tennis in angulis antero-superioribus oculorum insertis, scapo longo, funiculo artículo 1.2 2.2 duplo longiore, ceteris brevi- bus, clava elliptica, inarticulata, thorace transverso, subtra- pezoidali, margine postico posticem versus minute arcuateque producto, quam. anteriorem vix duplo majore, marginibus lateralibus basi subparallelis, deim angulos anticos versus constrictis et humilioribus, scutello minuto, elytris subparal- lelis, prothorace aequelatis, anticem versus latere tantulum ampliatis, postice truncatis, punctatis, pygidio deorsum ver- sus reclinato, segmentis duobus anterioribus pone elytrorum visibilibus, :tibiis amticis apicem versus ampliatis, * tarsis posticis 4-articulatis, prosterno antice posticeque truncato, anticem versus ampliato, linea marginali postice et lateribus notata, metasterno amplo, grosse punctato.

L'hétéromérie des Histériens est peu commune,; seuls le genre Acritus et peu d'autres présentent ce caractére in- solite. Á ce caractere particulier, le nouveau genre Para- critus vient y ajouter la massue des antennes d'une seule piece, malgré les liquides dissolvants que j'ai employés pour recomnaítre, si possible, une division segmentaire peu apparente au premier abord. C'est encore un cas singulier

que nous présente la faune chilienne.

Paracritus australis BRETHES, N. Sp.

Obscure ferrugineus, capite tantum obscuriore. Long.: 1,60 mm. Lat.: 1 mm.—La téte est lisse, ponctuée, fine- ment chagrinée, et avec une légére élévation a l'insertion des antennes. Celles-ci á peu pres de la longueur de la téte; pronotum lisse, finement chagriné, et ponctué a peu pres comme la téte; seule la ligne marginale est apparente; cet- te ligne est nulle au bord postérieur, etau bord anté- rieur elle s'efface en s' approchant du milieu. Ecusson pe- tit, subsemicirculaire. Elytres étroitement appliquées con- tre le pronotum, un peu élargies h l'épaule, ensuite sub- paralleles ou tres légerement convergentes vers l'arriére elles sont tronquées. Leur surface est lisse, avec ponc- tuation grosse et assez distante vers l'écusson, mais bien- tót, et surtout vers l'arriére, les points sonten contact dans des lignes imprimées sinueuses et presque longitudinales,

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42 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

mais elles ne donnent aucunement l'impression de stries. Seule la ligne marginale latérale est bien imprimée. Le dessous du corps a une ponctuation grosse au métasternum et un peu moindre au premier segment de l'abdomen.

Cette espece a été aussi recueillie a Santiago par le R. Frere Flaminio Ruiz.

101

La Coccinella 16-pustulata que Latreille publia dans le Voyage de Humboldt et Bonpland dans 1'Amérique équi- noxiale, partie IL, p. 26, avec le dessin á la planche I, fig. 13, a été jusqu'aujourd'hui mise en synonymie de la Coc- cinella connexa que Germar publia en 1824, dans son /ns. spec. nov., p. 621.

C'est Mulsant, le premier, qui a établi la synonymie dontils'agit, dans son Spécies des Coléopteres Triméres Sécu- ripalpes, 1, 1851, p. S. La raison en est sans aucun doute que le livre des Observations de Humboldt et Bonpland porte la date de 1833, d'ouú naturellement l'espece de La- treille devrait donner le pas a celle de Germar.

Le catalogue de Gemminger « Harold, suivant avis de Mulsant, répete la synonymie de la Coccinella 16-pus- tulata Latr. et tous les travaux qui sont venus dans la suite ont répété, sans discrépance aucune, les données de Mulsant et de Gemminger « Harold.

J'ai recu dernierement l'ouvrage: Insectes de l' Améri- que équinoxiale, recueillis pendant le voyage de MM. de Humboldt et Bonpland, et décrits par M. Latreille, ow j'ai bien reconnu a la planche XXXT (premiére de la se- conde partie), fig. 13, notre si commune Hriopis conneza.

Mais, paraít-il, la deuxieme section du voyage de Humboldt «€ Bonpland porte la date de 1833; et malgré cela, j'avais l'impression que Latreille avait publié la par- tie qui le regardait dans cette publication avant que Ger- mar eút recu méme le matériel sud-américain qu'il décri- vit en 1824.

Une courte publication de C. Davies Sherborn dans les Annals de Magazine of Natural History (71) MI, p. 428, parus en 1899, est enfin venue éclairer l'énigme: la, Mr. C. D. Sherborn déclare que le Muséum de Londres pos-

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Bréthes. —COLÑOPTERES CHILIENS 43

Es, bdo les preuves que cette seconde partie du Voyage de Humboldt Bonpland est échelonnée entre les années 1813 et 1832, et que les pages 1 4 64 parurent en 1813. Il reste done bien ótabli que la Coccinella 16-pustu- > lata de Latreille, dont la description est donnée á la page 26, date de 1813.

E La dénomination de Latreille, ayant la priorité sur -—celle de Germar, doit ¿tre réhabilitée ainsi queje lP'établis Ñ actuellement:

- Eriopis 16-pustulata (LaTr.) BRETHES

3 =Coccinella 16-pustulata Latr., Ins. Amér. équinox., 11 (1813), nec p. 26, tab. XXXI (D, fe: 13. deS*> =Coccinella connexva Germ., Ins. spec. nov. (1824), Ap: 621. ; 8 =Eriopis connexa Mulsant, Spéc. Col. Trim. Sécur , - 1(1851), (neó 1833), p. 7. Etc, ete. Pour le moment, je ne ferai aucune observation sur les variétés que l'on a reconnues ú cette espece.

Buenos Arrks, 21. VI. 1923.

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44 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

ESTUDIOS HIDROBIOLOGICOS EN LA ARGENTINA Observaciones sobre la “autopurificación” 0e los ríos

Dr. Hans SECKT

a Catedrático de Botánica en la Universidad de Córdoba (R, A,)

La ecología del agua duice en la Argentina hasta ahora no ha sido objeto de muchos estudios. Por investi- gaciones hidrobiológicas, como varios autores durante los últimos años las han realizado, conocemos algunos de los microorganismos vegetales y animales que con mayor o menor frecuencia en vuestros ríos, lagunas, pantanos, etc., se encuentran; sabemos distinguir entre los habitantes de un agua muy contaminada por materias orgánicas en descomposición, y los que viven en una corriente más 0 menos limpia; pero los detalles de los importantes proce- sos físicos, químicos y biológicos que conducen a la des- trucción y desaparición de las grandes cantidades de ma- terias orgánicas podridas que entran en el agua, los pro- cesos de la “autopurificación” de ésta, nos son en general desconocidos, a lo menos en lo que a las agúas argentinas se refiere.

Que esta facultad de los ríos de depurarse a mis- mos, efectivamente debe ser muy considerable, nos han probado las observaciones que durante muchos años he- mos tenido ocasión de efectuar en el Delta del Paraná.

Si estudiamos una de las corrientes angostas, una de las numerosas zanjas o “arroyos”, que en todas partes pasan por el Delta, siempre podremos observar que la can- tidad de microorganismos saprófilos (1) que en ellas en- contramos, es mucho mayor que la que se nos presentan en uno de los “ríos” más anchos. Y se comprende esto, si se toma en consideración la falta absoluta de instala-

(1) saprós (gr.) = podrido; philos (gr.) = amigo.

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ciones cloacales sobre las islas. Los isleños no tienen otra posibilidad de librarse de sus desperdicios que la de ha- cerlos llegar o directamente a las zanjas,o echarlos en resu- mideros de construeción muy primitiva, los cuales natu- ralmente no son de ninguna manera aislados y dejan por eso fácilmente mezclar su contenido con el agua de las zanjas.

Es claro que ya en éstas tiene lugar cierta depura- ción mecánica del agua sedimentándose las materias en descomposición y formándose sobre el fondo una capa más o menos gruesa de fango; pero se comprende que esta de- puración debe ser del todo insuficiente. Ya el hecho de que el agua de las zanjas no muy profundas con su abun- dante limo debe ser relativamente pobre en oxígeno, im- pedirá una purificación de alguna importancia.

Entrando el agua de los arroyos o zanjas en uno de los ríos más anchos y más profundos, la cantidad de las materias podridas disminuirá relativamente por el mayor grado de su diluición, y tal vez también absolutamente, por la posibilidad de una oxidación mas intensa; y con ellas también se reducirá el número de los organismos sa- prófilos. Pero en toda la cuestión de la depuración del agua, de la “antopurificación” de los ríos, no se trata in-

-dudablemente sólo de procesos meramente físicos y quí-

micos; más bien participan en ellos en alto grado activa-

mente los organismos que viven en el agua, siendo por

consiguiente todo el problema, sin duda alguna, de prefe- rencia de carácter biológico.

Siendo así que estos organismos y ante todo en- tran en acción microorganismos no son de ninguna manera los mismos en todos los ríos, lagos, lagunas, etc. está claro que no podremos suponer que todas las aguas indistintamente poseerán la misma fuerza de autopurifi- cación, que ésta, más bien, deberá mostrar una intensi- dad muy variada, según el carácter de las biocenosis (1) que el agua respectiva encierra.

Compréndese desde ya que la acción autopurificadora de un río en primer lugar depende del grado de su con- taminación. Siendo exiguas las cantidades de substancias

a (1) bios = vida; Kóinós = común; biocenosis = comunidad de la vida,

46 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

orgánicas que entran en el río, el proceso de depuración que naturalmente siempre y perpetuamente se debe efec- tuar debido a la presencia de plantas y animales en el agua, se podrá realizar muy pronto. Sien cambio abun- dantes materias podridas ensucian el agua, especialmente por desagiies cloacales, podremos constatar en el agua una zona de putrefacción, en que abundan más o menos cier- tas clases de organismos cuya nutrición depende precisa- mente de las substancias orgánicas en descomposición, y podremos observar que en esta zona existe un “equilibrio biológico” que permanecerá constante, mientras no dismi- nuya la cantidad de los alimentos, y cuyo equilibrio se mantiene por la continua entrada de nuevas materias Ot- gánicas.

Cuanto mayor empero la distancia entre el lugar donde entran las materias podridas, y el sitio donde sa- camos el material de nuestros estudios, tanto mayor dis- minución podemos constatar en el número de los organis- mos que caracterizan la zona de putrefacción, disminu- ción tanto de individuos, como de especies. Kn su lugar se nos presentan otras formas que no pueden vivir en un agua muy sucia, y al fin podemos hacer constancia de un nuevo “equilibrio biológico” que se caracteriza por un predominio absoluto de los organismos saprófobos. (1)

De un modo muy evidente hemos podido observar las diferencias entre una flora y fauna pronunciadamente sa- prófilas y otra de organismos típicamente saprófobos, en el Delta del Paraná, por ejemplo, en la región de la desem- bocadura del arroyo Carapachay en el río ancho de Pa- raná de las Palmas. El Carapachay recibe el agua de nu- merosos arroyuelos y zanjas, los cuales de su parte, como la mayoría de las pequeñas corrientes del Delta, llevan un agua más o menos contaminada. Si bien el agua del Carapachay ya no presenta el grado de contaminación de sus afluentes, la cantidad de fango que en su fondo con- tiene depositada, y conforme a estosu riqueza en mil crobios saprófilos son mucho más considerables todavía que las del río Las Palmas, del cual, naturalmente, no po- dremos esperar que sea “limpia” su agua, dado que el

(1) phobos (gr.) = temor, miedo.

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Seckt.—ESTUDIOS HIDROBIOLÓGICOS EN ARGENTINA 47

Carapachay no es el único arroyo que le manda sus aguas, y encontrándose además viviendas en todas las islas que en su marcha toca. Pero aunque su agua en las orillas esté bastante sucia, más limpia se presenta, cuanto más nos apartamos de sus bordes; ya en éstos el número de sapro- bios es escaso en comparación conla flora y fauna saprófila del Carapachay, pero en el medio del río, cuyo ancho puede calcularse talvez en 1,000 a 1,500 m. en nuestras investigaciones planctológicas no dimos con ninguna de las formas típicamente saprófilas.

Conforme a nuestras observaciones, en la región mencionada podremos distinguir tres zonas de pureza del agua: una de la mayor contaminación, una de la depura- ción perfecta, y entre ambas una de transición, y nos pa- rece que tal clasificación se puede generalizar estable- ciendo su validez para toda clase de aguas, ríos, lagos, etc., que reciben afluencias de materias orgánicas en des- composición. Todo el proceso de la autopurificación del agua químicamente puede ser definido como un proceso de mineralización, en que, máxime bajo la acción de mi- croorganismos, las substancias de compleja constitución “molecular, especialmente las albuminóideas, se desdoblan y descomponen en 0O,, H,0, NH, y sus componentes mi nerales, desplegándose este proceso en tres fases: una en que por falta de oxígeno predomina la reducción, la se- gunda en que la oxidación empieza a ponerse más intensa, y la tercera en que ésta llega a su perfección. Estas dife- rentes fases químicas corresponden en lo esencial con las tres zonas aludidas, de modo que podremos designar éstas como: la zona de la reducción, de la oxidación iniciada y

de la oxidación terminada respectivamente. Cada una de ellas se caracteriza por una microflora y -fauna propia que biológica y fisiológicamente son bastante distintas una de

otra, lo que nos permite distinguir diferentes grados de saprofilía o saprofobía respectivamente entre dichos mi- croorganismos, a los cuales vamos a denominar, conforme a la terminología propuesta por Kolkwitz y Marsson (1):

-poli-, meso- y oligosaprobios, como habitantes de un agua

(1) R. KoLkwITz und M. Marsson: Grundsitze fir die biologisch Beurteilung des Wassers nach seiner Flora und Fauna —Mitt. a. de Priifungsanstalt f. Wasserversorgung, H. 1902, 1, p. 33.

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sucia, según el grado de su contaminación, y catarobios (1) a los que sólo en un agua limpia encuentran sus exis- tencias de vida. Naturalmente no son muy estrictos los mites entre las diferentes formas: muchos polisaprobios en ciertas condiciones pueden comportarse como mesosa- robios, y especialmente entre los oligosaprobios y los ca- tarobios será a menudo bastante difícil de distinguir. Cuales son las principales formas que suelen encontrarse en abundancia y de preferencia en cada una de las tres zonas, lo vamos a exponer a continuación, basándonos en nuestras propias observaciones hechas en las localidades arriba indicadas y limitándonos a algunos pocos de los re- presentantes más prominentes de la microflora y micro launa.

Il. La ZONA DE LA REDUCCIÓN.

Es esta la zona en que el efecto contaminador de los desagiies se hace notar más en el agua, y en que se veri- fican de preferencia y con más violencia los procesos de putrefacción. Predominan los polisaprobios y entre ellos las formas bacterianas. El fondo del agua se muestra cu- bierto de una copiosa capa de fango obscuro, negro por sulfuro de hierro, y con abundantes bacterios de azufre (tiobacterios). Enorme es la cantidad de espirilos, coccos, bacilos, etc., dispersados por toda el agua, pudiendo llegar su número hasta 1 y hasta varios millones de individuos por cm?. La superficie del agua se encuentra a menudo cubierta por una “zooglea” (2) en que abundan, a más de los bacterios que la producen, Flagelados, Ciliados, Ro- tíferos, etc.

De los Bacterios sean citadas las especies de Micro- coccus, Streptococcus, Sarcina paludosa, Bacterium vulga- re, Bacillus subtilis, Spirillum (serpens, undula, tenue), Spirochaete plicatilis, Zoogloea ramigera, etc. ete., todas formas que son muy activas en la destrucción de materias orgánicas podridas. Hasta qué grado participan en estos procesos los bacterios anaerobios, queda por estudiar to- davía; nos parece muy probable que tendrán una inter-

(1) Katharós (gr.)=puro, límpio. (2) Zoon (gr.)=ser viviente; gloiá (gr.)=cola, mucilago.

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- Seckt.—ESTUDIOS HIDROBIOLÓGICOS EN ARGENTINA 49

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vención muy enérgica, dadas las condiciones tan favora- bles para su desarrollo en un ambiente sin oxígeno, como lo representa la capa sedimentada en el fondo del agua. Con regularidad encontramos además Clamidobacteriá- ceas y Tiobacteriáceas, formas como Clonothrix fusca, Sphaerotilus natans (éste siempre en gran cantidad en la superficie del agua o cubriendo las plantas y el fondo), como bBeggiatoa (alba y leptomitiformis) o los bacterios de púrpura Lumprocystis roseo-persicina o Chromatium Oke- ni, etc.; todas estas formas y muchas otras más pudimos observar siempre en las zanjas del Delta, y con bastante frecuencia. No dejaremos de mencionar el Ficomicete Leptomitus lacteus (Saprolegniácea), el cual a menudo se encuentra en las orillas, fijándose como una piel sobre las plantas acuáticas o sobre ramas caídas u hojas en macera- ción que yacen en el agua.

A más de los Esquizomicetes, gran cantidad de Cia- nofíceas se averigua sobre el fango y dentro de él, repre- sentadas por numerosas especies, de las cuales nos limi- taremos a citar como especialmente frecuentes: Spirulina, Phormidium ambiguum, Oscillatoría (gracillima, tenerrima, limosa, princeps, ete.), Lyngbya bonariensis y otras espe- cies, Symploca muscorum, etc. etc.

Es claro que no faltarán una microflora y microfauna muy abundantes de Flagelados y Ciliados de toda clase,

representadas por formas cumo Euglena viridis, E. inter-

media, Phacus orbicularis, Ph. brevicaudata, Astasia infla- ta, A. curvata, Peranema trichophorum, Vorticella micros- toma, Carchesium Lachmanni, Colpidium colpoda, Amoeba limazx, y otras. La acción de todos estos saprobios natu- ralmente debe verse menos en sus efectos destructores de las materias orgánicas, que más bien en que las hacen disminuir, devorárdolas. Pero al mismo tiempo, comiendo también muchos bacterios, preparan la iniciación de la segunda zona, en que los procesos de la putrefacción ya se “realizan con una intensidad mucho menos enérgica,

debido a la cantidad ya tan reducida de las substancias

en descomposición. La depuración del agua de los bacte- rios probablemente deberá ser atribuída menos a la muerte atural de esos organismos, que más bien a su destrucción por otros organismos, especialmente por Protozoos.

REV. CH. HIST. NAT. (1923) 4)

50 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

TI. LA ZONA DE LA OXIDACIÓN INICIADA.

En esta zona, la zona de transición, se inician pro- cesos de una oxidación más enérgica, con preferencia de naturaleza biológica, originados por un desarrollo más abundante de organismos verdes, pero también procesos químicos, como por ejemplo la transformación del sulfuro negro de hierro en hidróxido férrico amarillento-pardusco. Son ante todo los mesosaprobios que realizan el proceso de la autopurificación del agua, proceso que puede llamar- se de “bio-oxidación“, en contraposición a los procesos de “bio-reducción*, como en las putrefacciones de la primera zona se verifican. La bio-oxidación efectúa una destruc- ción más o menos enérgica y más o menos rápida en todas las materias orgánicas (de un modo parecido a la destruc- ción de tales substancias en el suelo de los campos), des- trucción sin producción de olores fétidos, o sea una mine- ralización con exclusión de la putrefacción.

De principal importancia es aquí la aparición de nu- merosos organismos verdes: de Cianofíceas (tanto formas del “bentos” (1), como del planctón), Diatomeas, Conjuga- das y Clorofíceas, como también de ciertas Fanerógamas. El oxígeno que producen estos organismos por su asimilación clorofílica, hace posible un aumento considerable de vida animal, tanto de formas inferiores, eomo Protozoos, Ver- mes, Crustáceos, Moluscos (caracoles), etc., como también de peces, que todos en esta zona encuentran sus alimentos, representando por eso, como es tatural, un factor muy importante en la depuración del agua.

En la región contigua a la primera zona, el número de bacterios naturalmente es todavía bastante considera- ble (tal vez hasta unos 100.000 individuos por c.c.); su tarea es ante todo el desdoblamiento de las combinaciones de peso molecular elevado, causando la formación de cuer- pos de peso más reducido, como asparagina, leucina, gli- cocol y otros. Los gusanos y caracoles, como también los insectos (larvas de Dípteros, etc.), revuelven el fango, contribuyendo así indudablemente a su mejor aireación.

Jitaremos como representantes de la microflora y

(1) bénthos (gr.) = fondo, profundidad.

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-——Seckft.—EsTUDIOS HIDROBIOLÓGICOS EN ARGENTINA 51

microfauna mesosaprófila las siguientes especies que con frecuencia hemos observado: CUhroococcus turgidus (fai- go), Dactylococcopsis acicularis, fascicularis y rhaphidioides (fango y planctón), Chamaesiphon gracilis (sobre algas, como Vaucheria), Oscillatoria (muchas especies), Lyng- bya, Isocystis, Anabaena, Cylindrospermum, y muchas otras Cianofíceas; muchas Flageladas (Chr: ysamoeba ra- dians, Symura uvella, Syncrypta volvox, Dinobrgon sertu- laria, Cryptomonas erosa, muchas especies de LEuglena,

.etc.); Diatomeas (Melosira varians, Synedra ulna, Hantz-

schia (Niteschia) amphioseys, muchas especies de Navicula, y otras); Conjugadas (varias especies de Cosmarium, Clos- terium, Staurastrum, Spyrogyra, Zygnema, Mougeotia, ete.); Clorofíceas (Chlamydomonas, Chlorella, Scenedesmus, Con- - ferva bombycina, Cladophora, Vaucheria, ete.), muchas planctónicas, otras fijas o flotando en masas más o menos voluminosas sobre el agua. De formas animales nos limi- taremos a citar los Urustiroos Brachionus, Gammarus, Daphnia, Cyclops, Cypris, Artemia, etc.; muchos Rotíferos y Turbelarios; Arcella, Vorticella, Paramaeciúum y nume- rosos otros Protozoarios, especialmente Ciliados.

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92 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

D05 LONGICORNIOS RAROS 0 POCO CONOCIDOS

POR EL

Prof. Dr. Carlos E. PORTER, C.M.Z.S., F. E. 5.

Catedrático en el Museo y en el Instituto Agronómico de Chile

Los dos coleópteros de la familia Cerambycidee que me han traído para su determinación y que han tenido además la bondad de obsequiarme para mi colección particular, los amigos que más adelante se mencionan, merecen que se deje sobre ellos una breve nota en la presente «Re- vista».

El primero es el: Achryson Philippii Germ.

Este escasísimo insecto fué descrito por Germain en los An. Univ. (Chile), tomo C (1898), p. 560, en vista de un ¿3 y una 2 traídas al Museo Nacional por don Fed. Phi- lippi de su viaje a la provincia de Atacama en 1885.

Mi colección tenía ya un macho tomado por en El Molle (provincia de Atacama), en mi excursión de 1899.

El que me ha enviado a fines del año pasado, desde Ovalle, el señor J. N. Thomas, concuerda en todos sus ca- racteres con la descripción del señor Germain y con el co- leóptero que lleva ese nombre en mi colección de Longicor- nios chilenos.

+ + *

El segundo insecto a que tengo que referirme es tam

bién rarísimo. Se trata del:

, Pa Callisphiris molorchoides (Guér.) F. G

$ No existe en la colección del Museo Nacional y tampo- ) la poseía en la mia particular.

DE Como lo saben los que de Longicornios se ocupan, la specie fué originariamente descrita en otro género pe A pes en. 1838. + o. El ejemplar que debo desde ayer a mi apreciado amigo E | ha R. P. Felix Jaffuel, fué capturado por él en Los Pera- ; les (Prov. de Valparaíso) en el mes de Febrero del presen- pote. año. Dicho ejemplar mide 19 mm.

3 - Debe ser tan raro este Longicornio que, habiendo el tor de esta nota vivido y colectado durante varios años enla provincia de Valparaíso, nunca lo había tomado ni visto en ninguna colección.

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pS SANTIAGO DE CHILE, 26 de Julio de 1923.

54

QUINTA CONTRIBUCIÓN A LA MICOLOGIA CHILENA

POR EL

Dr. Carlos SPEGAZZINI

La Plata (República Argentina)

En el año 1910, el conocido botánico, profesor don Luciano Haumann, efectuó un viaje botánico por los terri- torios del Río Negro y Neuquén, visitando también el de Chile, de donde trajo valiosas e interesantes colecciones; habiendo, entre dicho material científico varios micromice- tas, tuvo la amabilidad de cedérmelos para su estudio, y actualmente me es grato publicarlos y exteriorizarle mi agradecimiento:

63. Puccinia perforans Mntgn.—GaAyY, Fl. Chil. vol. _VIIL pág. 45.—Sace., Syll. fog. vl. VIL pág. 728.

Hab. Sobre las hojas vivas de Luzuriaga radicans en los alrededores del lago de Todos Los Santos, Feb. 1910 (L. Hauman).

Obs. Mis ejemplares se apartan algo de la descripción de Montagne, pues las hojas no resultan perforadas y los pulvínulos del parásito son irregularmente esparcidos y. nunca seriados.

Las hojas enfermas ofrecen en la cara superior, man- chitas discoidales (1-2 mm diámetro), pálidas, limitadas por una línea delgada parduzca poco aparente; los acérvu- los se desarrollan al hipofillo, en contraposición de las manchitas del epifillo, irregularmente esparcidos y gene- ralmente alejados uno de otro, casi discoideos (1-1,5 mm. diámetro), muy poco salientes, más bien chatos, compac- tos, llevando al márgen algunos restos epidérmicos y hallándose circundados por una débil aureola difusa ama- rillenta; las teleutosporas, que únicamente he hallado, son muy tupidas, separándose entre sí, con alguna dificul- tad, casi áridas, típicamente, de forma trasovado-elípticas (40-50 mmm por 18-20 mmm), obtusas al vértice sin rastro

Spegazzini.—MICOLOGÍA CHILENA 55

de pezón, redondeado-subcuneadas a la base, con tabique

central transversal sin estrangulación, con episporio del.

gado en todas sus partes y liso, de color ocráceo pálido;

el pedicelo algo variable de longitud (20-30 mmm X< 5 mmm) es derecho simple y más pálido casi incoloro.

64.—Aecidium magellanicam Brk. frm. ramicola.

Hab. Sobre viejas ramas de Berberis microphylla en los alrededores de Nahuel-huapi, Feb. 1910 (L. Hau- mann). |

Obs. Las ramas afectadas son de bastante edad pues ofrecen de 5 a 10 capas de tejido lenoso, a veces en bas- tante buen estado de conservación, manteniendo mas o menos su forma cilíndrica, otras veces muy alteradas, en

parte muertas con largas superficies necrosadas y carco-

midas, a menudo en parte salpicadas de núdulos neoplás- micos cicatriciales; generalmente dichas partes infectadas son mas o menos tunefactas, hasta ostentar un diámetro- doble del de la parte consecutiva sana; además esos tro- zos enfermos se hallan recorridos por profundas hendedu- ras longitudinales irregulares y el ritidoma se halla en parte desprendido y abollado. La capa ecidífera afecta el liber y parte del cambium mismo, los cuales en las partes libres o revestidas de tejidos delgados y blandos (fondo de las hendiduras, superficie de los tubérculos neoplás-

- micos) quedan cubiertas de una tupida capa de peridios

tubulosos mas o menos largos y regulares naranjados como

-los que suelen recubrir las hojas; en las demás partes su-

jetas a la fuerte presión del ritidoma se transforman en una capa de hasta un milímetro de espesor pulverulenta ama- rilla, constituída por las ecidiósporas y placas de células peridiales.

Las ecidiósporas son globoso o elíptico-poligonales (20-25 mmm < 20 mmm) con membrana lisa delgada (2 mmm esp.) y endoplasma muy granuloso; las células pe- ridiales son irregularmente 3-6 mmm gonas (20-30 mmm X< 20-25 mmm) con túnica bastante espesa (4 mmm esp.) muy verrugosa.

65.—Corynelia oreophila (Speg.) Mrt-Fitzp.—Mor- ton Fitzpatrick, Monograp. of the Coryneliaceae, pag. 254.

56 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Hab. Sobre las hojas vivas de Podocarpus chilina en los alrededores de la bahía de Corral, En. 1910 (L. Hau- man).

Obs. Este parásito afecta-no tan solo las hojas sinó que se halla difundido también sobre las ramitas; en las primeras forma, en ambas caras, colonias lineares (3-mmm Ing. < 9,5-1,5 mmin lt.); en las segundas dichas colonias son mucho mucho más irregulares y mas o menos glome- ruliformes; los ascos elipsoideos (p. sp. 50 mmm >< 20 mmm) agudos en ambos extremos, prolongándose inferior- mente en un delgado pedicelo (30-50 mmm >< 5-7 mmm), octosporos y aparafisados; las esporas, lo más a menudo en dos hileras, son globosas (9-12 mmm) lisas pardinegras opacas.

66.—Xylaria grammica Ea =—Theiszen, Xyl. austro-bras., n. 22. ]

Hab. Sobre viejos troncos muertos cerca de Santiago, Mrz. 1917 (Rev. N. Costes).

Obs. Los ejemplares chilenos, por sus caracteres ma- eroscópicos, concuerdan exactamente con las figuras publi- cadas por Theiszen (tb. IV, fig. 1). Los ascos aparafisados son' lineares (180-200 mmm Ing. tot. 89 mmm < 6-8 mmm prt. sp.), conteniendo cada uno ocho esporas distribuidas en una sola hilera longitudinal; las esporas son cilindráceo- elipsoideas (12-14 mmm < 4 mmm) inequilaterales abar- quichueladas, con extremos redondeados, lisas, pardi-ne gras, Opacas.

67.—Melanomma acanthophilum SPEG. (n. sp.)

Diag. Maculae mullae sed matrix tota obscure sordi- deque infuscata; perithecia hinc inde laxe gregaria subglo- bosa basi vix insculpta, superne in ostiolo crasso longius- culoque producta (fere conoidea visa), glabra, subcarbona- cea, atra non nitida, contextu indistineto; asci subfusoidel sursum attenuato-rotundati, octospori, paraphysibus den- siusculis parum longioribus obvallati; sporae recte v. obli- que distichae, subfusoideae, utrinque acutiuscule rotun- datae, rectae v leniter inaequilaterales, saepius transverse >-septatae, ad septa modice constrictulae, loculis omnibus

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Spegazzini.—MICOLOGÍA CHILENA 5

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subaequilongis grosse l-guttulatis, laeves, olivaceo-fuligi- neae.

Hab. Sobre las epinas de un tronco muerto de Cereus quisco en los alrededores de Santiago, Sept. 1917 (Rv. N. Costes).

Obs. Las espinas afectadas ofrecen un color pardo sucio que opino no depender de la acción de este micró- fito; los peritecios a veces nacen aislados « veces en gru- pos de 3 a 5, pero siempre algo distanciados uno de otro, lo más a menudo en la parte basal de las espinas; su for- ma es casi la de un pequeño cono, porque la parte inferior globosa (160-250 mmn: diám.) se prolonga casi sin constric- ción en un ostíolo cilíndrico o ligeramente cónico (200- 250 mmm diám.) de su misma longitud, grueso y obtuso; tales peritecios son casi carbonaceos, de color negro, no lustrosos, lisos y lampiños; los ascos son casi fusiformes igual y suavemente enangostados hácia ambos extremos (75-85 mam < 15-18 mmm), terminando arriba en ápice redondeado y abajo en corto pedicelo, hallándose circun- dados por numerosos parafises filiformes, algo más largos y conteniendo cada uno ocho esporas, ordenadas longitu- dinal y oblicuamente en dos hileras; las esporas son fusol- deas (22-30 mmm >< 8-10 mmm) rectas o levemente ar- queadas, mas o menos agudas en ambos estremos, general- mente con 5 tabiques transversales de ligera estrangula- ción, que las dividen en 6artículos de igual largo, cada uno con un greso vacuolo interno, todos de color pardo aceitunado, lisos.

68.—Pleospora cereicola SPEG. var. majuscula SpEG. (n. var.)

Hab. Sobre espinas de troncos muertos y podridos de Cereus quisco, en los alrededores de Santiago, Sept. 1917 (Rv. N. Costes).

Obs. Esta variedad se aparta del tipo por un mayor tamaño de casi todas sus partes; los peritecios miden hasta 250 mmm de diá.; los ascos tienen la parte esporíféra más grande pero el pedicelo más corto (S0-90 mmm < 14-15 mmm; las esporas alcanzan 20-24 mmm > 8-10 mmm; por los demás caracteres tanto macro como microscópicos coincide con el tipo.

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58 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

69.—Microphyma myocopron SPEG. (n. sp.) :

Diag. Maculae nullae; peridia hypophylla, sparsa, dimidiato lenticularia, arcte matrici adnata, minuta, gla- bra, atra, subiculo omnino destituta, excrementum mus- cae eximie simulantia; cortex tenuis submembranaceus glebula adnato, contextu sinuoso-parenchymatico pellucido ex atro subcoerulescente; gleba albida compactiuscula ascis fibrillisque brevibus sinuoso-ramulosis dense inter- textis efformata; asci obovati non v. vix umbonato-sub- pedicellati, octospori; sporae conglobatae ellipticae utrin- que attenuato-rotundatae, diblastes laeves hyalinae.

Hab. Sobre las hojas vivas de Crinodendron patugua en los alrededores de la bahía de Corral, En. 1910 (L. Hauman). ;

Obs. Las hojas infectadas no ofrecen manchas espe- cíficas; los pequeños peridios, muy semejantes a sucieda- des de mosca, se hallan diseminados sobre la cara inferior de las hojas y a ella fuertemente adheridos, dimidiado-se- milenticulares (100-150 mm. diám.) negros opacos lisos lampiños, sin rastro de subículo; su cáscara es delgada membranosa, fuertemente adherida a la pulpa interna, constituída por células totuosas a veces casi triradiadas, translúcidas, de color negro con matiz azulado; la carne interna está formada por muy escasa pulpa incolora de' celdillas denticuladas y tortuosas que envuelven y casi entresoldan los ascos trasovados (20:mmm >< 15-18 mmm) casi sésiles octósporos; las esporas son elipsoideas (10 mmm <X4 mmm) suavemente adelgazadas hácia ambos extremos donde terminan en punta obtusa, con el endoplasma divi- dido al medio en dos fracciones por un falso tabique sin estrangulación, lisas e incoloras.

70.—Phyllosticta crinodendri Speg. (n. frm.)

Diag. Maculae amphigenae ocrholeucae, ex orbiculari angulato-difformes, linea callosa crassa fuscescente limita- tae, per aetatem saepius varie perforatae; perithecia. epi- phylla epidermide velata, laxe gregaria, lenticularia, mi- nima, atra ostiolo obsoleto, contextu subopaco indistincto; sporulae perpusillae ellipticae eguttulatae, laeves, hyali- nae.

Hab. Sobre las hojas de Crinodendron patayua en

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Spegazini.—MICOLOGIA CHILENA 59

los alrededores de la bahía de Corral, En. 1960 (L. Hau- man). Obs. Las manchas algo irregulares y a veces angulo-

sas (2-5 mmm diám.)son bien aparentes en ambas caras de

color acanelado muy pálido, Jimitadas por una angosta

- pero espesa línea callosa parda, hendiéndose y aguje-

reándose mas o menos con la edad; los peritecios muy pequeños (50-75 mmm diám.) lenticulares negros anidan bajo la epidermis del epifillo, irregularmente esparcidos, casi ástomos, de textura opaca negra invisible; las espó- rulas son sumamente chicas (1,5-3 mmm < 1-1,25 mmm) lisas e incoloras.

711.—Gloeosporium guevinae Speg. (n. fem.)

Diag. Maculae orbicular es determinatae amphigenae, ad hypophyllum saepius parum manifestae ochraveae, ad ad epiphyllum eximie evolutae obscure ochraceas, linea pallidiore tumidula callosa limitatae, centro albidae; acer- vuli epiphylli submarginales sparsi primo epider mide tecti dein erumpentes, nudi; sterigmata brevia crassa dense constipata hyalina, strato poligero parenchymatico fusco suffulta; conidia ellipsoidea v. subobovata, continua v saepe diblasta, mediocria, laevia, hyalina.

Hab. Sobre las hojas viejas pero vivas de Guevina avellana en los matorrales de la bahía de Corral, En. 1910 (L. Hauman).

Obs. Las hojas ofrecen manchas o menos discoidales bastante numerosas y grandes (5-10 mmm diám.) determi” nadas, en la cara inferior menos aparentes acaneladas, en la superior bien visibles de color canela obscuro, limitadas por una angosta línea callosa ochracea, tomando color blanquecino “al centro con la edad; los acérvulos se hallan irregularmente esparcidos en la zona marginal de la man- cha al epifillo, antes tapados por la epider mis, más tarde anchamente desnudos (150-250 mmm diám.) planos, negros, sin lustre; los esterigmas muy cortos cilíndricos o conol- deos asientan directamente sobre la capa prolígera paren- quimática de color pardo subido; los conidios son elípsol- deos, a veces levemente trasovados, mas o menos redon- deados y obtusos en los extremos (16-18 mmm X 5-8

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60 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

mmm), al interior continuos o diblastos, con episporio en todos los puntos igualmente delgado, lisos e incoloros.

72.—Antennaria pannosa Brk?—Fumago pannosa Speg.. Fng. fueg. n. 453.

Hab. Sobre las hojas y ramillas vivas de Nothofagus Dombeyi en los alrededores del Lago Todos los Santos, Feb. 1910 (L. Hauman).

Obs. Pongo como muy dudosa esta determinación por- que hasta ahora no he podido hallar caracteres específicos que permitan distinguirla con seguridad de la 4. scoriadea Brk. (Sace., Syll. fng. I, pg. 82) o hasta de la 4. hetera- cantha Speg. (Fng. Puig., n. 480), problema que quedará insoluble hasta que algún micólogo llegue a descubrir el estado ascóforo de todas ellas. Los ejemplares actuales re- sultaron también estériles y sus costras o fieltros se hallan constituídos por tres elementos mas o menos heterogéneos:

a) Agrupaciones mas o menos abundantes de Myrio- physella chilensis Speg., asentadas directamente sobre la epidermis de las hojas y que a veces sirven de substrato a la Antennaria.

b) Filamentos de Antennaria, que son los más abun dantes densamente ramificados y entrelazados, en parte rastreros, en parte enderezados y estos últimos especial- mente muy torulosos, suavemente adelgazados hacia arriba y libres, formados por artículos globosos (18-20 mmm diám.) con un grueso vacúolo interior, lisos, de color aceitunado- negro subido, transparentes.

c) Filamentos agrupados en mechones espiniformes (rhabdos?) simples o ramificados enderezados y que sobre- salen muy claramente del conjunto también a simple vista; están formados por artículos cilíndricos o levemente do- lioliformes (15-25 mmm >< 9-10 mmm) del mismo color de los anteriores pero algo más pálido, sin vacúolos internos, también lisos y con tendencia a la conglutinación.

No puedo afirmar que estos dos últimos elementos pertenezcan a un solo y mismo organismo o a dos diferen- tes simbióticos.

Con frecuencia se hallan en la preparación fragmen- tos heterogéneos que simulan conidios, pero que no tie- nen caracteres específicos definidos.

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Explicación de esta lámina, en pág. 62

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62 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL E

Explicación de la Lámina VI.

Puccinia perforans Mnten.

1.) Hojas de Luzuriaga radicans infectadas 1/1.

2.) Tres teleutosporas 500/1.

Microphyma myiocopron Speg. (n. sp.)

3.) Hoja de Crinodendron vista por la cara inferior llevando buen número de parásitos 1/1.

4.) Un peridio separado visto de arriba 125/1.

5.) Fragmento de corteza del peridio con algunas cortas hifas rudimentarias 500/1.

6.) Asco circundado por la pulpa glebal 750/1.

7.) Dos ascósporas maduras 1000/1.

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C. Porter.—GALERIA DE NATURALISTAS DE CHILE 63

GALERIA DE NATURALISTAS DE CHILE

POR EL

Prof. Dr. Carlos E. PORTER, C. M. Z. S. F. E. S.

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XXVII.—DON ROMAN BONN

Este profesor europeo al servicio de Chile, nació en Colo- nia el 31 de Mayo de 1858.

Recibió en Berlín el título de facultate docendi.

Desempeñó durante muchos años clases de Ciencias físicas y naturales en la Escuela Militar, en el Instituto Nacional y en el Liceo Miguel Luis Amunátegui.

Era miembro de la Sociedad Científica Alemana (San- tiago de Chile).

En Europa ha pu- blicado:

Die Structurfor- meln, Frankfort (s. - Oder). Der Bernstein. Berlín, Friedlinder K Sohn.

En Chile publicó, en colaboración con el señor ALBERTO MEYER, textos de Zoología y Botánica

- para los años 1, II

y III de Humani-

dades, de los que

hay varias edicio- 3 nes.

Falleció en Santiago de Chile, el 18 de Julio de 1916.

641 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Algunas observaciones sobre la Histología 0el Litre

POR Hugo GUNCKEL L.,

Ayudante de Botánica y Biología de la Universidad de Concepción (Chile)

El estudio histológico de las plantas chilenas, tan hábilmente emprendido por el distinguido botánico argen- tino Prof. Augusto C. Scala, e iniciado en la «Rey. Ch. de Historia Natural», no llegará en mucho tiempo a ser com pleto, dada la magnitud de los esfuerzos que representa.

Esto nos ha inducido a practicar y describir, algunas observaciones que hemos practicado en el Laborato- rio de Botánica, en la Universidad de Concepción, siguien- do la misma técnica y método que el Prof. Scala; modes-- tas observaciones que damos a la publicidad, como peque- ña contribución a la ciencia botánica nacional, acojiéndo- nos a la generosa hospitalidad que en su conocida « Revis- ta» nos brindara el Prof. Dr. Carlos E. Porter.

NOMBRES VULGARES: litre; litri (Philippi); liti (Olivares); lithi (Molina), Feuillée, etc.); lithe (Vidaurre).

SINONIMIAS CIENTÍFICAS: Litrea venenosa Miers

1846.—J. Miers. Travels in Chili and La Plata; IT pag. 529;

1714.—Luis Feuillée. Journal des observ. phys., math. et botaniques, etc. (París); paj. 33; tab 23;

1846.—Claudio Gay. Historia Física y Política de Chile. Botánica Il. pag. 44.

Laurus caustica Mol.

1782.—Ignacio Molina. Saggio sulla storia naturale del Chile (Bolonia) pág.

des ES : LO > SUN RL 5 eS

Gunckel.—HISTOLOGÍA DEL LITRE 65

Mauria simplicifolia H. B. Kth.

Humboldt, Bonpland y Kundt. Nova genera et spec. plantarum, VIL 11; tab. 605;

- 1825.—De Candolle. Prodromus Systematis naturalis

regni vegetábilis; tomo Il, pág. 73.

-Rhluus caustica Hook

D. Hoocker y S. A. W. Arnot. Botany of the Be- echey's Voyage; V. páj. 15; filg. 7.

Lithrea venenate

1841.—Stephan Endlicher. Enchiridion Botanicum exhi- bens classes et ordines Plantarum (pág. 601).

Litrea llithi Feuill y Litrea malosma Nutt

1841.—(St. Endlicher, l. c. pág. 599).

La planta que nos ocupa, fué descrita primera- mente con el nombre científico de Litrea caustica por J. Miers en Botanical Miscellany (1; pág.

175) de W. Hooker; y es citada con este nombre por A. Engler en Suites au Prodromus, 1V, pág. 348 (1883).

El litre es un vegetal endémico de Chile y su área de dispersión abarca la zona que se estiende desde Coquim- bo hasta Malleco.

Es un arbusto siempre verde que alcanza a 4—6 me- tros; crece en lugares expuestos al sol, y forma parte de - los matorrales de las provincias centrales, dando a éstos - una constitución típica al lado del boldo (Boldoa fragañs), del espino (Acacia cavenia) y otras especies.

: CARLOS REICHE describe en sus «Estudios Críticos de la Flora Chilena» (1), de este modo al género:

«Lithrea.—Miers.—Flores poligamas - diocas. Cáliz

con cinco divisiones cortas. Pétalos 5, entre imbricados y

valvados. Estambres 10. Ovario unilocular con óvulo as-

cendente de la base. Fruto como el género anterior (¿la

REV. CH. HIST, NAT. (1923) (5)

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66 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

fruta del litre es una drupa amarillenta, redonda y lisa). Arbusto con las hojas enteras o pinadas, los nervios late-. rales prominentes en el lado inferior (Fig. 1). Flores pe- queñas en panículas axilares.

3 especies sudamericanas, 1 en Chile.

L. cáustica Miers.—Arbol o arbusto con las ramas pe-+ ladas o cortamente peludas. Hojas coriáceas, tiesas, pela- das en ambas caras, ó peludas en la cara inferior, con las márgenes enteras y car- tilaginosas. Pecíolo de 4—6 mm.; lámina ovalada u ovalado-oblonga o trasa-ova- lada, de 2, 5-5 em. de largo sobre 2-3 em. de ancho. Panículas terminales o auxi- | liares, más largas que las hojas. Pétalos de 2-5 mm. de largo. Exocarpio blanco.

Sub especie a) glabra Hook.—Las ho- ajs y ramitas son peladas. Desde Co- quimbo a Concepción.

Sub-especie b) pilosa Engler.—Las hojas y ramitas nuevas están peludas en un principio. Provincias centrales.

El litre posee la misma maligna pro- piedad que la Rhus toxicodrendon, y otras especies de Anacardiáceas de pro-

Fig. 5. Hoja ducir sobre la piel de alguuas personas

(Tamaño natural) Una especie de excema pustulosa, que depende de la idiosineracia del individuo, y es, según el Dr. Murillo (2), superior, en su poder tóxico al Rhus toxicodendron. ¡ La erupción cutánea produce una comezón más O menos aguda y afecta principalmente las manos y la cara y puede hasta cubrir todo el cuerpo. Viene a veces acom- pañada, especialmente en las personas de cútis delicada, en los niños y mujeres, con síntomas febriles, efecto que se debe a una substancia etérea, poco estudiada, y que es, según Herrera (3) el cardol, pero parece ser el mismo prin- cipio que poseen las diversas especies de Rhus, el toxico- dendrol (4-5), substancia muy volátil, y muy semejante en su constitución química al citado cardol.

A dci arde

Gunckel. —HISTOLOGÍA DNL LITRE 67

Hasta ahora solo ha sido posible encontrar en el litre, principalmente en las hojas, una resina y un aceite volátil no tóxico; como tenemos en preparación un trabajo de in- vestigación química de plantas chilenas, en el Laboratorio de Botánica, daremos pronto a conocer el resultado analí- tico del arbusto que nos ocupa en este pequeño trabajo, resultados que son de mucha importancia en toxicología y fitoquímica, como también en Farmacia, donde talvez se pueda usar.

Usos:

El Dr. Juan Miquel recomienda la solución alcohólica de las hojas frescas del litre como revulsivo. Un extracto de esta planta puede servir para la preparación de espa- radrapos que pueden reemplazar a los de Thapsia, siendo mayor en la planta chilena el poder farmacológico (6).

Las hojas secas pierden su poder cáustico, lo mismo que las soluciones hechas con material viejo.

La fruta de este arbusto es: empleada en la fabrica- ción de una bebida. «Con ser tan maligno este árbol, dice el abate Rosales (7), da una frutilla que la cogen las in- dias con grande tiento y della hazen chicha muy sabrosa y que no tiene calidades ninguna nocivas». También se prepara con las frutas una especie de dulce, que no sólo es preparado por los araucanos, sino también por el res- to de los habitantes.

La madera de esta planta da un carbón excelente y su madera elaborada y secada, muy dura y resistente, proporciona un material muy buscado para construcción de ejes de ruedas, y también se usa como un buen com- bustible.

HisTOLOGÍA DE LA LITHR4A CAUSTICA MIERS

Hemos dividido este capitulo en las siguientes partes: I) Histología de la epidermis superior de la hoja; II) Histología de la cara inferior de la hoja; TIT) Estudio de los tricomas del litre; IV) Corte esquemático de la hoja, y V) Corte transversal de la hoja.

68 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

D).—Epidermis superior de la hoja (fig. 6)

La superficie de la epidermis superior de la hoja del litre—vista de arriba—está formada por células poligona- les, generalmente de 5 a 6 lados, que se cortan en ángulos agudos.

Fig. 6. Hoja. Epidermis superior en superficie e

No dejan entre espacios intercelulares; ni presen- tan estomas, ni anexos de ninguna clase.

Las membranas que forman las células se ven de doble pared; son relativamente gruesas; el protoplasma aparece eranuloso; el núcleo se puede observar perfectamente en algunas células: es de forma redondeada en su mayor patr- te, siendo alargado en unos pocos casos.

ID).—Epidermis inferior de la hoja (fig. 7)

Presenta una formación histológica bien diversa a la cara superior.

Las células pavimentosas son por lo general chicas y de forma muy irregular; las hay de forma esférica y de forma poligonal que se cortan en ángulos agudos.

Aquí vemos los estomas que se encuentran, en partes, en grandes cantidades esparcidos sobre la superficie: son de forma esférica o casi esférica y rodeados de cuatro a seis células anexas: están en todas direcciones.

Sobre la epidermis inferior se encuentran inserciones

PERA o - Gunckel,—HISTOLOGÍA DEL LITRE 69

de tricomas estrellados, que vamos a estudiar en el párra- fo siguiente.

Las membranas celulares son aqui sumamente grue-

Fig. 7. Epidermis inferior en superficie E

sas; protoplasma granuloso y el núcleo, que sólo se puede distinguir, en contados casos, es redondo.

TlII.—.Los tricomas estrellados de la hoja del litre (fig. S)

Sobre la epidermis inferior de la hoja se encuentran insertados pelos estrellados: son pelos unicelulares que terminan en una cabezuela roma que descansa sobre una pequeña estrangulación bien marcada: son verdaderos pe- los glandulares; se agrupan en rosetas de 2 hasta 6 astas.

Fig. S. Pelos glandulosos de la epidermis inferior de la hoja

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70 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Nacen de una sola célula madre de una estoma, y la inserción tiene lugar por simple perforación del tejido co- rrespondiente. :

También se observan una gran cantidad de estos pe- los unicelulares esparcidos, aislados sobre la epidermis; son, según parece, restos de rosetas.

TV. .—Corte transversal esquemático de la hoja (ig. 9)

La epidermis superior (E) está formada por una o varias capas de células; el rlorenquimático (€) es doble; el parenquima la. egunoso (M) uniforme y la

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o e epidermis interior (BL

HGenckel y que contiene los estomas Fig. 9. Hoja. Corte transversal ab da IMBOrGIOn; a los pelos esquemático tiene, casi la misma cons-

titución que la superior. El haz libero-leñoso secundario (Ll) está rodeado de una vaina esclerótica discontínua (V).

V.—Corte transversal de la hoja (fig. 10)

La epidermis superior (E) está formada en parte por 92 hasta 4 capas de células, son células cuboidales con los ángulos redondeados, dándole el aspecto de sacos abulta- dos. La membrana está cutinizada, como lo está también algo la membrana externa inferior.

El parenquina clorenquimático (C) está formado por dos filas de células alargadas; son 4 a 5 veces mas largas que anchas; la primera fila es un poco mas larga.

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Fig. 10, Corte transversal de la hoja

-—Gunckel.—HISTOLOGÍA DEL LITRE 71

Los estremos de las células empalizadas son franca- mente redondeados y llegan a entrecruzarse; presentan un núcleo redondo, como lo poseen también las células epi- dermidaies; el protoplasma, un poco granuloso y lleno de granos de clorofila.

Viene enseguida (M) 5 a 6 capas de células cuboida- les de ángulos redondeados, que dejan entre sí, espacios intercelulares o meatos. >

La epidermis inferior (E 1) da salida a las lagunas y da inserción a los pelos ya estudiados; está ligeramente cutinizada. Está constituída de la misma manera que la epidermis superior, pero sus células constitutivas son aquí más Chicas.

El haz libero-leñoso (Ll) secundario se halla inmedia- tamente debajo del tejido clorenquimático en el mesofilo, y está rodeado por un paquete de células esclerosadas que encierran un poco alos vasos liberianos y leñosos.

BIBLIOGRAFÍA:

1).—Reiche, Dr. C..—Estubios CríTICOS DE LA FLORA DE CuILE; tomo Il; pág. 26 (Anales de la Universi- dad de Chile; tomo XCVIT (1897); pág. 62.

2) —Murillo, Dr. A.—PLANTES MÉDICINALES DU CHILI; París; 1889; pág. 47-49.

3).— Herrera R., J. Damel.—EXCEMAS CAUSADOS POR LA LirTREA VENENOSA (LITRE); publicado en Revista Médica de Chile (Septiembre 15 de 1877) Año VI, Núm. 3; pág. 109-111. (Santiago).

4).—Kobert, Dr. R.—LEBRBUCH DER INTOXIKATIONEN; tomo II, Stuttgart; 1906; pág. 511 y sig.

5).—Ceapech, .—BIOCHEMIE DER PFLANZEN; tomo 1; Jena; 1921; pág. 718.

6).—Merck, E.—BERICHT ÚBER DAS JAHR 1900; Darms- tadt; 1901; pág. 192.

7).—de Rosales, Diego.—HISTORIA GENERAL DE EL REY- NO DE CHiLk; Valparaíso 1877; pág. 227.

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712 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

ESTUDIO MICROSCÓPICO DE LOS ROTÍFEROS

POR EL Prof. Dr. Carlos E. PORTER, .C. M. Z. 5., F, E. 9.

Catedrático de Zoología general, Entomología y Microscopía del Instituto Agronómico de Chile

Los fiotíferos, considerados antes como Infusorios y, en las clasificaciones más recientes, como una clase de Lo- fóstomos (Vermidios, en la «Zoologie Coneréte» de IL. De- lage), han sido en todo tiempo objetos muy curiosos e 1n- teresantes para los aficionados al microscopio.

Y claro, no sólo porque hay que tratarlos aunque sea por modo elemental sino porque agrada slempre su ins- pección a los alumnos, no he dejado de dedicar una lec- ción en cada uno de mis cursos de Zoología a explicar lo más importante que nos presenta la morfología, fisiología, desarrollo, clasificación general y curiosas costumbres de dichos sencillísimos Artiozoos.

Con el fin de mostrar a los alumnos bien destacado el aparato masticador de la faringe, se me ocurrió ensayar, primeramente en mi Laboratorio, la coloración en en vwo, de los trophi por medio de la eosina.

Obtuve éxito, pues el aparato masticador (quitinoso) que alberga el mastax de estos pequeños seres se tiñó, en menos de dos minutos, de color rosado y, como el animal no muere al adicionar ese reactivo, vi que puede observar- se mejor que sin coloración el funcionamiento de dichas piezas, viviendo 2 o más horas los Rotíferos asi tratados.

A la gotilla de agua en que hay Rotíferos para la ob- servación, agréguese como la cuarta parte del volumen de solución acuosa de eosina y podrá reproducirse lo que aca- bo de señalar: conseguir se destaque mejor (coloreado en rosa) el aparato masticador y continúe funcionando como cuando el animalito, está en su medio natural.

LABORATORIO DE ZOOLOGÍA APLICADA. Diciembre de 1922.

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NUEVAS AVISPAS ENTOFILAS CHILENAS Fpidae. Hymenopt.

POR Paul HERBST.— Valparaiso (Casilla 3528)

Chilicola Hahni, n. sp.

De hábito semejante a Ch. plebeia Spin., pero de me- nor estatura, antenas del macho más cortas y la dilatación de las tibias posteriores menos desarrollada.

2 Negro, pelaje del dorso escaso, blanquizco, en cambio el lado inferior de la cabeza y tórax revestido de abundantes pelos blancos. Cabeza y tórax finamente pune- tulados, algo lustrosos, frente granulada, en consecuencia mate. Olipeo más ancho que largo, punctulado, dividido en el medio por un surco, que se extiende hasta la frente, esquinas anteriores del clipeo no estiradas en forma de diente; antenas negras, cara inferior de los artejos del fla- gelo amarillenta, primer artejo del flagelo tan largo como el segundo; margen posterior del pronoto con un ribete de vello blanco; área del segmento mediano arrugada longi- tudinalmente; segmentos dorsales lustrosos, primer y se- gundo segmento a ambos lados con fajas de pelitos blan- cos; segmentos ventrales punctulados; patas negras, su pelaje de color gris; alas hialinas, venas y escamas alares negras.

Largo 6—63 mm., ancho 1i—2 mm.

3 Negro. Clipeo, porción interocular de la cara, mandíbulas exceptuando su apice amarillas, a ambos la- dos del clipeo un pequeño redondo punto negro; a veces el clipeo a ambos lados lavado de negro; antenas negras, mas cortas que las de Ch. plebeia Spin., alcanzando las alas posteriores, artejos del flagelo en su cara inferior amari- llentos; segmentos dorsales lustrosos, primer, segundo y tercer segmento a ambos lados con fajas de pelitos de co- lor gris; en el medio de cada uno de los segmentos ventra-

74 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

les una pequeña impresión longitudinal, primer segmento ventral armado de un fuerte en punta estirado tubérculo; trocantero posterior sin espina femur y tibia; de patas. posteriores muy hinchados, la porción apical de la tibia posterior dilatada, formando la dilatación una angosta pla- ca de color castaño; tarsos negros.

Largo 6—-7 mm., ancho 11 mm.

Varios ejemplares cogidos durante el mes de Octubre en los alrededores de Valparaíso sobre flores de Phacelia circinata.

Denomino esta interesante especie en honor del señor Dr. med. Hugo Hahn, Valparaíso.

Tipos en mi colección.

Con esta nueva especie el número de las válidas es- pecies chilenas de este género aumenta a siete; de otras regiones fueron conocidas una especie del sur del Perú, otra del norte de la Argentina y otra del norte del Brasil.

Lonchopria Fazii, n. sp.

La menor de las especies chilenas del género Loncho- pria Vach.

2. Verde azulado obseuro, finamente punctu- lado, algo lustrosos. Cabeza y tórax cubiertos de abundantes pelos de color plomizo, en el lado inferior del tórax más claros, blanquizcos. Cabeza tan larga como an- cha, del ancho del tórax; clipeo mas ancho que largo con las esquinas anteriores estiradas en forma de diente, con puntos aislados gruesos, cubiertos de pelitos plomizos: antenas negras, dos veces más largas que la cabeza, segun- do artejo del flagelo tan largo que el tercero y cuarto en conjunto; abdómen verde azulado, lustroso, pelaje plomi- zo, márgenes posteriores de los segmentos dorsales con finas pestañas negras, las cuales resaltan más sobre el cuarto segmento; quinto y sexto segmento cubiertos de largas cerdas blanquizcas; patas negras, pelaje castaño o negro; scopa en el lado inferior blanquizca, en el lado exterior castaño obscuro; calcaria no pectinados, alas hia- linas, venas y escamas alares negras.

2 tal como la hembra; márgenes posteriores de

Herbst.—NUEVAS AVISPAS ANTÓFILAS CHILENAS 75

los segmentos ventrales con pestañas de pelos cortos blancos.

Largo 7—S8 mm., ancho 2 mm.

Tengo a la vista numerosos ejemplares cogidos en la provincia de Valparaíso, Aconcagua y Santiago, donde la especie es uno de los mas tempraneros ápidos de prima- vera; habiendo buen tiempo vuelan los primeros machos ya a principios del mes de Agosto, haciéndose mas nume- -_rosos desde principios de Septiembre; las hembras apare- cen a mediados de Septiembre; el período de volación de la especie termina a mediados de Octubre. Ambos sexos visitan las flores de Azara celastrina (lilén), Adesmia ar- borea (espinillo), Schinus latifolius (molle).

Denomino esta especie en honor de mi amigo señor Alfredo Faz, Santiago, un entusiasta entomófilo.

Tipos en mi colección.

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Lonchopria Ruizii, n. sp.

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De hábito semejante a Policana Herbsti Fr., pero de menor estatura. Q: Negro; pelaje de la cabeza y del tórax - de ejemplares bien conservados leonado, de ejempla- res descoloridos blanquizco-amarillento, sobre el meso- noto mezclado de pelos negruzcos hasta plomizos; an- tenas del largo de la cabeza, negras, segundo artejo del -— —fagelo tan largo como el primero mas el tercero en con' junto; clipeo mas ancho que largo, con puntos gruesos, cubiertos de pelos de color gris; abodómen lustroso, densa y finamente punctulado, márgenes posteriores de los pri- meros cuatro segmentos ribeteados de finas leonadas resp- blanquizcas pestañas, resaltando las del cuarto segmento; quinto y sexto segmento cubiertos de cerdas de color cas- taño obscuro, casi negro: márgenes posteriores de los seg- mentos ventrales con largas cerdas amarillentas resp. blanquizcas; patas negras, pelaje leonado hasta blanquiz- co; scopa en su cara inferior gris, en la exterior castaña; calcaria no pectinados; alas hialinas, venas castaneas, €s- camas alares negras. 3 aún no conocido. A mediados del mes de Septiembre cogí en los alre-

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76 REVISTA CHILENA DEHISTORIA NATURAL

dedores de Valparaíso tres hembras, que estaban cargan- do su scopa con pólen de Baccharis concava.

Denomino esta especie en honor del señor R. P. Fla- mio Ruiz, Santiago, Colegio de San Pedro Nolasco.

Policana Herbsti, FrIESE.

Aprovecho la ocasión para aclarar la posición siste- mática de la especie descrita por Friese como

Colletes subgenus Policana Herbsti (Zool. Jahrb. IXXX. (1910)p. 642), la cual Ducke reunió, aunque pro- visoriamente, al género Lonchopria Vach. (Zool. Jahrb. XXXIV (1912p. 60).—

Anteriormente Edw. C. Reed como yo mismo había- mos considerado ésta especie, común durante Septiembre y Octubre sobre flores de Aristotelia maqui, por Coiletes albopilosus Spin., especie esta última que por descripción insuficiente queda problemática. Es posible que Spinola tenía a la vista ejemplares (machos) con pelaje bien des- colorido—pelos lanudos bien blancos en lugar de rojizos de Lonchopria similis Friese, ejemplares que son más co- munes que los de colorido intacto. Vachal y Ducke con- sideraron Colletes albopilosus Spin. como pertenecientes al género Lonchopria Vach.—

Tanto los órganos bucales de Policana Herbsti Frie- se, los cuales Ducke no pudo examinar satisfactoriamen- te, como la disposición y la confección de las celdas lar- varias prueban que no pertenece al género Lonchopria Vach., señalándola su lugar cerca de la especie Policana occidentalis Hal. (=Colletes chilensis Spin.) respectiva- mente Policana tetra Spin. 2 (= Colletes tetra Spin.) y Policuna nigroventris Spin. (=Colletes nigroventris Spin. ¿) que son meras variedades individuales (me- lanismo) de P. occidentalis Hal., pues secrian en los nidos de ésta especie.

Vachal (Revue Entom., 1909,p. 5—72) y más tarde Ducke (Zool. Jahrb. XXXIV /1912) p. 831) anularon el subgénero Policana Friese y reunieron Policana occiden- talis Hal. y sus variedades al género Diphaglossa Spin. especialmente por la venación de las alas, etc. Conforme a estos cambios introducidos por estos autores a la espe-

cle en referencia correspondería el nombre Diphaglossa Herbsti Friese.

Sin embargo, segúrñ mi opinión, las especies occi- dentalis Hal. y Herbsti Fr. se destacan bastante del tipo del género Diphaglossa Spin., y deben formar un genero separado. Propongo que, conservando el nombre de Poli- cana Fr., el subgénero Policana creado por Friese debe ser elevado a la categoría de género, quedando vigentes

los nombres Policana occidentalis Hal. y Policana Herbsti

Priese.

Vachal y Duckeformaron con los géneros Diphaglos- sa Spin., Caupolicana Spin., Lonchopria Vach., Pasiphaé Spin, Orphana Vach., ete., una subfamilia resp. grupo de géneros, denominándolo: Diphaglossinae, caracteriza- do por la estructura del segmento mediano y en las hem- bras por el pelaje del quinto y sexto segmento dorsal. Por este proceder el género vecino y cosmopolito Colletes Ltr. quedó aisiado. Sin embargo, tal grupo de géneros: Diphoglossine no constituye un grupo natural, lo que de- muestra su nidificación, debiendo ser disuelto y reempla zado por el

grupo natural de géneros: Colletin«e, y el

grupo nataral de géneros: Caupolicaninee.

Caracteres de Colletine son: lóbulos de la lengua bipartida cortos, anchos, redondeados, celdas larvarias construídas de finas membranas blancas, dispuestas en forma lineal en la galería de acceso misma, la cual prime- ro es tapizada con iguales membranas blancas; a este gru- po natural pertenecen los géneros Colletes Ltr. Loncho- pria Vach. y posiblemente Pasiphaé Spin. (nidos aún desconocidos). Caracteres de Caupolicaninae son: lóbulos de la lengua bipartida en m. o m. escala alargados, estirados en punta, celdas larvarias elipsoides cavadas en el sub

- suelo, dispuestos en forma de un perfecto racimo, revestida

cada celda con una tenue (Policana) hasta gruesa o: bien resistente (Caupolicana) membrana de color-café. Estas celdas membranaceas, construídas por la madre antes de abastecerlas con alimentos para la larva se asemejan bastante a capullos (cocons) de los apidos superiores, construidos por las larvas maduras antes de convertirse a

ninfa. Al grupo natural de géneros Caupolicaninae perte-

e MSN

78 " REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

necen los géneros Caupolicana Spin., Policana Friese, Diphaglossa Spin., talvez también los géneros chilenos Orphana Vach. y Herbstia Friése in lit. (2 células cubi- tales, clipeo y porción interocular en ambos sexos ama- rillos, seopa como la del género Caupolicana).

El género Lonchopria Vach. forma un pasaje de Colletes Ltr. (a Caupolicana Spin.; posee la lengua del primero y el segmento mediano del segundo género, siendo, conforme a su manera de anidar, una verdadera Colletina.

Para demostrar la disparidad importante en las cos- tumbres de disponer y preparar las celdas larvarias agrego un esquema * de nidos de los grupos naturales Co- lletinae, Caupolicaninae y Andreninae. Representantes genuinos del grupo último no son conocidos en Sudamé- rica.

Pasiphaé andina, n.sp. 2 4

La menor de las especies chilenas conocidas del gé- nero Pasiphaé Spin.—Según descripción es vecina de la especie argentina P. (Bicolletes) saltensis Friese, la cual yo no conozco de vista.

2.—Negro, pelaje leonado resp. blanquizco ama- rillento. Cabeza 'y torax lustrosos, con puntos hondos; cabeza más ancha que larga; apice de las mandíbulas colorado; clipeo cubierto de pelos blancos; antenas negras, en su cara inferior rojo amarillentos; segundo artejo del flagelo tan largo como ancho, tercer, cuarto y quinto artejos más cortos que el segundo; torax cubierto de pelos leona- do-amarillentos, pero faltando generalmente en su mayor parte por desgaste, apareciendo por lo tanto m. o m. gla- bro, lustroso; lado inferior de la cabeza y del torax cu- bierto de pelos blancos; primer segmento del abdómen glabro, lustroso; segundo, tercer y cuarto segmento fina- mente arrugados, mate; márgen posterior de los primeros cuatro segmentos membranáceo, transparente, amarillento, con cortos pestañas blancas; quinto y sexto segmento cubiertos de cerdas amarillentas; segmentos ventrales cas- taneos, glabros, densamente punctuladas, mitad apical del cuarto segmento deprimido, con largas pestañas blancas;

(*) Véase la lámina VII, de la página siguiente.

Lám. VII

Lo llitmas.

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80 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

patas oscuro-castaneas; apice de femures amarillento; scopa amarillento blanquizca; femur con flocculus; calcaria amarillentos; alas hialinas, venas castáneas, escamas alares amarillentas.

Largo: 7—8 mm., ancho 2 mm.

3 —Semejante a la hembra; clipeo cubierto de pelos blancos más largos; segmentos 1-y negros lustrosos con márgenes posteriores membranáceas transparentes amarillentas, las pestañas blancas bien aparentes; sexto y séptimo segmento cubiertos de largos pelos amarillentos; segmentos ventrales negros, márgenes posteriores mem- branáceos, amarillentos, ribeteados con finas pestañas blancas; porción apical de femures y porción basal de tibias, los metatarsos y tarsos amarillentos.

Largo: 6—7 mm., ancho 11 mm.

umerosos ejemplares cogidos durante Diciembre en las Cordilleras de los Andes, 1800—-2500 metros de altura s. m., de las provincias de Aconcagua y Santiago, sobre las flores de Gymnophytum polycephalum.

Tipos en mi colección.

1

VALPARAISO, el Y de Febrero de 1923.

Brethes.—UN NOUVEAU SPILOHALCIS DU CHILI 81

UN NOUVEAU SPILOCHALCIS DU CHILI

PAR LE Dr. Jean BRETHES

Entomologiste au Muséum (B. Aires)

Spilochalcis Porteri BRETHES, n. sp.

Antennis, thorace, coxisque omnibus migris; capite, femori- bus tibiisque posticis et abdomine rubris; palpis et pedi- bus 4 anticis flavis; alis hyalinis, venis piceis, macula stigmali obscure fusca. Long. vix 3 mm.

Le front est á peu pres lisse, avec une légére et large impression ou apparait un léger triangle dont la base se trouve a la racine méme des antennes; vers l'occiput la ponctuation apparait un peu plus forte. Les antennes sont insérées vers le niveau d'une ligne imaginuire tracée á peine au dessus du bord inférieur des yeux. Les ocelles en angle tres obtus, les latéraux aussi rapprochés des yeux que leur diametre propre. Une légére ligne noire longi- tudinale derriére locelle antérieure. Thorax avec pone- tuation ombiliquée, les lignes parapsidales bien marquées, l'écusson semicirculaire, un peu convexe. Le segment mé- dialre avec les points ombiliqués et denses mieux marqués au milieu que sur les cótés ou 1ls sont comme au mésono- tum. Pétiole de l'abdomen moitié long comme les coxas postérieures, cylindrique, avec ponctuation fine et serrée: une légére carinule latéro-supérieure. Abdomen piriforme, completement lisse, de la largeur du thorax, le premier seg- ment plus long que les autres, le 2.* et le 6.* subégaux en longueur, les 3-5 courts. Les propleures sont densément pointillées, les mésopleures avec stries longitudinales et les métapleures avec point ombiliqués bien” marqués. Ti- bias médians avec un éperon apical. Coxas postérieures

avec une légere épine supérieure subapicale. Fémurs pos-

térieurs normaux pour le genre, avec une vingtaine de dents subégales noires au bord inférieur.

Cette espéce a eté recueillie (Mars 1923), u Peña- flor, prés de Santiago, par le Dr. Carlos E. Porter a qui je me fais un plaisir de la dédier.

Rev. Ch. Hisr. Nar. (1993) - (6)

82 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Hojeando la Zoología Chilena de don Claudio Gay

POR

John A. WOLFFSORHN, C. M. Z. $.

En el prólogo de dicha obra de.paciencia, llevada a término en Enero de 1847, el sabio autor manifiesta «el deseo de que la juventud chilena se dirija en busca de nuevos descubrimientos para aumentar, modificar y, por último, completar esta obra eminentemente nacional» y podemos confesar que, en cuanto a los mamíferos, este buen deseo ha sido escasamente correspondido.

Umitiendo los animales marinos, los domésticos y los silvestres introducidos al país, tal como la liebre, el cuy etc., Gray enumera 25 géneros, de los cuales la mitad se ha escapado a las muchas modificaciones que ha tenido que introducir la clasificación moderna, y 46 especies, de las cuales más de la mitad son válidas hoy día, habiéndo- se clasificado, además, solamente 11 nuevas, sin tomar en consideración muchas especies dudosas establecidas por autores cuyo trabajo necesita revisión.

Casi todas las descripciones y anotaciones se han he- cho con minuciosidad suficiente para que, aún en los ca- sos en que el autor ha sufrido errores y confusiones, muy naturales en la época en que escribió, estas descripciones permitan identificar las especies de que trata.

Solamente encontramos, entre las especies terrestres, dos casos en que las establecidas tendrán que borrarse, por tratarse de sinónimos y otra, casualmente la primera enumerada en su lista, Stenoderma chilensis, que califica de «muy escaso en Chile», sin indicar positivamente la procedencia del ejemplar descrito que, con mucha proba- bilidad, no habita nuestro territorio.

Hay pocos autores que han llevado su modestia hasta este extremo, pues la gran mayoría de los sucesores de Claudio Gay han establecido, sin necesidad alguna, mu- chas especies que hubo que borrar más tarde.

Bustos N.—LA PREVISIÓN DEL TIEMPO EN CHILE 83

LA PREVISION DEL TIEMPO EN CHILE

POR

Julio BUSTOS NAVARRETE

Profesor de Meteorología en la Escuela de Altos Estudios del Museo Nacional Jefe del Servicio Meteorológico de «La Nación»

Sumar1o.—Las depresiones atmosféricas.—Sus trayectorias. —Circula ción general de la atmósfera en el Océano Pacífico del Sur. —Las depresiones de S W y su origen.—Ensayos sobre la aplicación del método Guilbert.

La previsión de los fenómenos atmosféricos es y se- guirá siendo uno de los problemas fundamentales que la Meteorología se propone resolver, y que tiene proyeccio- nes de gran transcendencia en la agricultura, el comercio, la industria, la navegación y la sociedad en general.

La envoltura gaseosa que nos rodea, en su composl- ción química es formada por múltiples elementos, entre los cuales figuran en lugar preponderante el Nitrógeno y el Oxígeno, siguiendo en menor escala el Argón, el Acido Carbónico, el Hidrógeno, el Neón, el Helio, y el Kripton y además, en cantidades variables, vapor acuoso y polvo at- mosférico.

Este vasto océano acuoso que encuentra sometido a las diferentes manifestaciones de la energía de la radiación solar, las cuales se producen de acuerdo con el medio y las circunstancias. Así partiendo de las radiaciones ultra- violetas, aquellas de menor longitud de onda, observare- mos que son las que originan la «ionización» del aire, es decir, rompen su equilibrio eléctrico separando las molé- culas en grupos mono o bi-atómicos cargados de electrici- dades opuestas y que se denomina «iones». Una parte de estos iones, los iones negativos, son luego eliminados bajo la influencia de esas mismas radiaciones, quedando el aire en consecuencia con superabundancia de iones positivos. En este proceso tenemos, en síntesis, el orígen de la elec- tricidad positiva de la atmósfera, producida por los rayos ultra-violetas.

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81 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

En otro orden de fenómenos, si pasamos a analizar las radiaciones de mayor longitud de onda: las infra-rojas o térmicas, nos encontraremos precisamente con la fuente generadora de todos los desequilibrios dinámicos que se producen en la atmósfera.

De esta manera, el Sol, fuente principal de energía radiante de nuestro sistema planetario, interviene de una manera directa sobre los fenómenos atmosféricos terrestres y por consiguiente «toda fluctuación, aumento o disminu- ción, debida a una mayor o menor actividad solar, tendrá su repercusión necesaria sobre los fenómenos meteoroló- gicos que se desarrollan en nuestro planeta». En esta ma- teria, tema de incesantes investigaciones en los últimos tiempos, se ha logrado determinar períodos perfectamente definidos, tales como los de Wild y otros. |

Ahora bien, toda la superficie de nuestro planeta se encuentra desigualmente influenciada por la energía solar. En general, la Zona Ecuatorial, es con mucho, la que re- cibe mayor insolación y por consiguiente es el punto de origen de los grandes movimientos de la atmósfera, tales como los vientos alisios y contra-alisios y sobre todo de la formación de aquellos fenómenos accidentales que se denominan depresiones atmosféricas.

Como su nombre lo indica, la depresión es una área donde la presión atmosférica es menor que en las zonas adyacentes. Esta área de depresión generalmente tiene un origen térmico, por una mayor dilatación del aire en un espacio reducido.

Aquel punto donde se observa la presión atmosférica mínima, es el centro de baja presión, el cual se encuentra a veces en uno de los focos de la elipse y otras en la zona central del ciclón.

Al rededor del centro de baja presión, el aire se desplaza circularmente, constituyendo un movimiento ro- tatorio centrípeto, que se ha dado en denominar genérica- mente «movimieñto cielónico» y que ha sido adoptado por la ciencia. El conjunto de este sistema energético se deno- mina «depresión ciclónica» o simplemente ciclón, el cual está dotado de movimientos propios de traslación y rota- ción. |

En el Hemisferio Norte la rotación ciclónica se efec-

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86 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

túa de derecha a izquierda, en sentido opuesto de los mo- vimientos de los punteros de un reloj, y en el Hemisferio Sur inversamente, o sea de izquierda a derecha.

En los movimientos de translación y rotación de este sistema habrá composición y descomposición de veloci- dades.

Habrá composición en aquel lado en que la velocidad de una partícula aérea se sume a la velocidad de transla- ción propia del sistema.

Habrá descomposición de velocidades en el lado opues- to al anterior en que la velocidad de translación de la par- tícula aérea se reste a la velocidad de translación del sis- tema.

Aquel lado donde las velocidades se suman, será de- nominado peligroso, y el otro en que las velocides se res- tan será denominado manejable.

La depresión atmosférica es uno de los fenómenos más interesantes en Meteorología, especialmente mirado desde el punto de vista de la Previsión del Tiempo, pues en general es el origen de todas las perturbaciones acel- dentales de la atmósfera. Después de largos años de inves- tigaciones y observaciones contínuas, se ha llegado a de- terminar trayectorias o líneas de propagación a lo largo de las cuales se desplazan generalmente estos fenómenos.

Para nuestro país, las principales trayectorias de de- presiones podríamos reducirlas a tres: +

1.—Las del Noroeste, que son las más frecuentes en Primavera, Verano y Utoño, pero de menor importancia.

2.—Las de Oeste, que a menudo en los meses de In- vierno suelen caracterizar los bruscos cambios «atmosfé- ricos:

3.—Y las del Suroeste, mucho más importantes que las anteriores y que ocasiona los grandes temporales.

Esta última trayectoria de depresiones, hasta hace poco desconocida, se ha puesto en evidencia con los últi- mos estudios comparativos que se han hecho con los Ob- servatorios de Aukland (Nueva Zelandia), Batavia (Isla de Java) y las Islas Fidji y Samoa.

Según los últimos trabajos de H. D. Hildebrandsson, A. Berget, Mauricio de Taste, y otros, la circulación at- mosférica en el Océano Pacífico del Sur, se efectúa al re-

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88 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

dedor de un gran centro Anti-ciclónico, que ocupa el cen- tro del océano y que experimenta ligeras oscilaciones de Norte a Sur, de acuerdo con las Estaciones. ls así como, efectuándose la rotación Anti-ciclónica, en sentido inverso a los punteros de un reloj, tenemos explicados en Chile

los vientos dominantes del Suroeste, y los del Noroeste

para las regiones de Oceanía.

Una valiosa confirmación de esta circulación general de la atmósfera se ha encontrado en las corrientes marl- nas del Pacífico del Sur.

Sabido es que estas corrientes siguen la marcha de los vientos constantes que soplan en la superficie del Océa- - no. Así tendríamos completado el circuito con la Corrien- te Este-Australiana, la corriente Antártica que viene del Oeste y se divide frente a nuestras costas, para venir a formar una de sus ramas la corriente de Humbold, que se continúa hácia el Norte por la corriente Sub-Ecuatorial. En los mapas explicaticos que se adjuntan se podrá obser- var más detalladamente estos importantes fenómenos.

La circulación que se observa en el Océano Pacífico del Sur no es un hecho aislado, sino que obedece a leyes generales que regulan la circulación atmosférica de nues- tro planeta. Así, en el Océano Pacífico del Norte se podrá observar el mismo circuito, aunque en sentido inverso y que a su vez es señalado por las corrientes marinas del Kuro-Shiwo, que llega hasta las costas de Alaska para doblar hacia el Sur y bañar las costas de California, com- pletando el circuito de retorno por la corriente Norte- Ecuatorial.

Si pasamos al Océano Atlántico, observaremos tam- bién que el Gulf-Stream, que sale del Golfo de Méjico, señala la trayectoria media de las depresiones, que for- mándose en las costas americanas, van a originar los tem- porales en Europa.

Siguiendo estos interesantes estudios, se ha llegado a comprobar para nuestro país, que las erandes depresiones del Suroeste, tienen su origen al otro lado del Océano Pa- cífico, entre las Islas Fidji y Samoa, aproximadamente, situadas a los 15% de Latitud Sur y a los 1750 de Longitud W de Greenwich. Las depresiones que por termino medio tienen una velocidad de translación de 30 a 40 kilómetros

REV. CH. HIST. NAT., Año XXVII (1923)

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el curso de las corrientes aéreas de superficie fera del Pacífico. El Gulf-Stream en el Atlántico

Las corrientes marinas siguen, con ligeras variaciones

entro de acción de la atmós nos puede dar otro ejemplo en esta materia.

y que giran alrededor del gran e

90 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

por hora, demoran alrededor de ocho días en llegar a nues- tras costas. Así los grandes temporales los vemos inicirse en nuestro país a la latitud de Chiloé, avanzando luego hacia el Norte, para venir a afectar en último término la Zona Central.

Fácilmente se podrá comprender la importancia que tiene para la Previsión Científica del Tiempo en nuestro país, el establecimiento de un servicio cablegráfico con di- chas islas y con los observatorios de las costas orientales de Australia.

Servicios análogos se encuentran establecidos en los principales paises del mundo, tales como Francia, Alema- nia, Inglaterra y Suecia, donde se predicen los temporales con más de una semana de anticipación, según los cablegra- mas que comunican de Estados Unidos la formación y par- tida de depresiones en el Golfo de Méjico.

Una vez determinadas estas líneas de propagación de las depresiones, la ciencia ha venido a tropezar con una nueva dificultad. En efecto, ¿cómo el meteorologista puede conocer el porvenir de una depresión, si ésta será destrul- da o acrecentada? Una depresión que nace de las islas Fidji y Samoa, puede ser destruida en el trayecto y no lle- gar a nuestras costas.

Era necesario, pues, llegar a fijar las leyes dinámicas que rigen el «porvenir» de las depresiones y determinar así con anticipación su destrucción o su acrecentamiento.

Cúpole esta gloria al célebre meteorologista Gabriel Guilbert, premiado en el Concurso Internacional de Pre- visión del Tiempo, celebrado últimamente en Lieja y de cuyo jurado Bruhnes y Teisserenc de Bort formaban parte.

El jefe del servicio meteorológico del diarioLe Matin formuló sus principios y sus leyes basado en la realidad científica, y en tal forma que ninguna crítica de los meteo- rologistas oficiales ha logrado destruir.

Con esto la Meteorología clásica sufrió un nuevo gol. pe, trasformándose profundamente. Las depresiones no eran fenómenos estables ni sistemas estacionarios. Se en- contraban sujetas a leyes dinámicas fijas, incontrovertl- bles, que era perfectamente posible determinar y esto fué lo que hizo Guilbert.

Determinó el «porvenir» de todas las variaciones de

5

Bustos N.—PREVISIÓN DEL TIEMPO EN CHILE 91

la Presión atmosférica formulando veintisiete leyes, que son la base y punto de partida del nuevo Método Científi- co de Previsión del Tiempo.

No trataré siquiera de hacer un resumen de todas es- tas leyes, pues nos alargaríamos enormemente y no estaría de acuerdo con la índole de esta publicación; bástenos so- lamente la enunciación de los principios que se refieren a los fenómenos que nos interesan directamente, o sea: las depresiones y los temporales.

El Método Guilbert clasifica los vientos en dos cate- gorías, en cuanto a su Dirección y en cuanto a su Velo- cidad.

En cuanto a su velocidad los distingue en Normales y Anormales.

Normal, es aquel viento cuya velocidad es proporcio- nal al grado barométrico.

Anormal, es aquel viento cuya velocidad es mayor o menor a ese gradiente.

El que es Superior será Anormal por Exceso.

El que es Inferior será Anormal por Defecto.

En cuanto a la diferencia de los vientos los clasifica en Convergentes y Divergentes.

Convergente o centrípeto será aquel viento que se di- rige hacia el interior de una depresión, ofreciéndole una Zona de Mayor Resistencia.

Divergente o centrífugo será aquel viento que se diri- ge hacia adelante de la depresión, ofreciéndole una zona de Menor Resistencia.

Las presiones siempre optarán por aquellas zonas de menor resistencia. Es así como partiendo las depresiones de las Islas Fidji y Samoa, seguirán el curso de la gran corriente aérea que circula “al rededor del gran Centro Anti-Cielónico, llegando a nuestro país por el Sur-oeste.

Fuera de estos principios generales, existen otras leyes prácticas.

I. Toda depresión que presente vientos «anormales por defecto» se acrecentará y seguirá su trayectoria.

11. Toda depresión que presenta «vientos normales» permanecerá estacionaria.

TIT. Toda depresión que presenta vientos «normales por exceso» será destruida.

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99 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Estas leyes sencillísimas y claras en si, al ser sinteti- zadas y enunciadas parecen una paradoja y sin embargo, son la base de las leyes dinámicas que regulan las condi- ciones de equilibrio de la atmósfera. Prediciendo el por- venir de la marcha de las depresiones, la Previsión del Tiempo fluye lógicamente.

El servicio cablegráfico establecido por el servicio Meteorológico de La Nación, permitirá en el próximo año anunciar los temporales con más de una semana de antici- pación, basado en leyes cientíticas comprobadas y que se- guramente se verán coronadas por el éxito.

Pero el problema puede presentarnos aún más vastas proyecciones, siendo posible la Previsión del Tiempo a largo plazo, mediante las observaciones de los Observato- rios de Sydney, Brisbane y Australia.

Toda fluctuación, aumento o disminución de los ca- racteres climatológicos de aquellas regiones, influirá direc- tamente sobre la formación de depresiones en la Zona de las Islas Fidji y Samoa y por consiguiente, en último tér- mino, tendrá su repercusión sobre las condiciones meteo- rológicas de nuestro país.

Es así, como basado en este hecho general anualmen- te se formularán pronósticos hasta con cuatro meses de an- ticipación sobre las condiciones del clima en nuestro país durante el Verano y el Invierno.

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Espinosa B.—ALGAS CHILENAS DE AGUA DULCE 93

Lista sistemática Oe algunas algas chilenas 02 agua dulce POR EL

Prof. Marcial R. ESPINOSA BUSTOS

Encargado de la Sección Criptogámica del Museo Nacional

En el «Boletín del Museo Nacional de Historia Natu- ral», tomo X (1917), fueron publicadas algunas algas de agua dulce coleccionadas por el autor en la Isla Grande de Chiloé y en el Boletín, tomo XI (1920), del mismo Mu- seo, se indicaron otras especies de Santiago y de Curicó.

Las que ahora entregamos a la «Revista Chilena de Historia Natural» han sido observadas, en su mayoría, en la provincia de Santiago en acequias y fuentes de la metrópoli, de Batuco, San Antonio y de El Volcán.

Además hemos recogido ejemplares en la Península de Taitao, en Hospital y en los alrededores de las ciuda- des de Talca y de Curepto; estas localidades se indican en la lista.

Conjugatae

Desmidiaceae.— Closterium acerosum (Schrank) Ebr.

Pleurotaenium maximum (Reinsch) Lund.

Cosmarium laeve Rab.

ZLygnemataceae. Spirogyra stictica (Engl. Bot.) Wille. |

S. decimina (Múll) Kitz.

S. varians (Hass.) Kiitz.

S. nitida (Dillw.) Link.

S. catenaeformis (Hass.) Kiitz.

Chlorophyceae Volvocaceac. Gronium pectorale Mill.

Pandorina morum Bory. Pleurococcaceae,—Pleurococcus vulgaris Menegh.

94 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Hydrodictyaceae. Pediastrum simplex Meyen var. compactum Chodat. Agrupaciones celulares observadas: (5711), (6411), (14-77-11).

Las células comunmente equinuladas.

Hospital.

P. simplex var. duodenarium (Bailey) Rabenhorst).

(47-12).

Hospital.

P. integrum Niigeli var. Braunianum (Grun.) Nordst.

P. tetras (Ehr.) Ralfs.

P. Boryanum (Turp.) Menegh.

var. granulatum (Kiitz.) A. Br.

P. duplex Meyen.

P. duplex var. asperam A. Br.

Scenedesmaceaz.—Scenedesmus obliquus (Turp.) Kitz.

S. obliquus var. dimorphus (Turp. Rab.) Hansgirg.

S. quadricauda (Turp.) Breb. for. typicus Kirch.

S. quadricauda for. abundans Kirch.

S. bijugatus (Turp.) Kitz.

S. bijugatus var. alternans (Reinsth) Hansgirg.

Coelastraceae.—Coelastrum reticulatum (Dang.) Senn.

Ankistrodesmus falcatus (Corda.) Ralfs.

A. falcatus var. acicularis ( A. Br.) G. S. West.

A. falcatus var. spirilliformis G. S. West.

A. falcatus var. spiralis (Turn.) G. S. West.

Ulvaceae.—Monostroma membranacea West et G. S. West.

El Volcan.

Chaetophoraceae.—Stigeoclonium amoenum Kiitzing.

S. aestivale (Hazen) Collins.

Trentepohliaceae. Trentepohlia polycarpa Nees et Mont.

Sobre hojas y ramas de Philesia magellanica en Punta Leopardo de la península de Taitao. Además el señor A. Horst obsequió ejemplares sobre hojas de Grise- llinia scandens de Constitución.

Coleochaetaceae.—Coleochaete escutata Bréb.

Oedogoniaceae.—Oedogonium undulatum (Bréb.) A. Br. for. A Hirn.

O. ciliatum (Hass.) Pringsh.

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Espinosa B.—ALGAS CHILENAS DE AGUA DULCE 95

Vaucheriaceae.—Vaucheria geminata (Vauch.) D. C. Talca, Curepto.

V. Dillwynii (Web. et Mobr.) Ag.

V. terrestris (Vauch.) D. C.

V. repens Hass.

Schizophyceae (Myxophyceae)

Oscillatoriaceae.—Phormidium autumnale (Ag.) Gom.

Spirulina major Kiitz.

Nostocaceae.—Nostoc commune Vauch.

Nostoc punctiforme (Kitz.) Hariot, en el tallo subte- rráneo de Gunnera chilensis, 1922.

Nostoc sphaericum Vauch., en Anthoceros sp., 1922, de Puerto Montt.

Anabaena azollae Strassburger, en Azolla filiculoides

- 1922.

Charophyta

Characeae.—-Chara foetida A. Br. for longibracteata (=Ch. longibracteata Kitz).

San Antonio. -

Chara coronata Ziz. Coelemu, II, 1920.

Chara fragilis Desv. Coelemu, IV 1920.

Chara fragilis Desv. for. microptila normalis Migula. Malvilla, 1918.

Nitella clavata (Bertero) A. Braun. Querelema, dep. de Vichuquén, XII, 1919, y en la Quinta Normal de San- tiago, 1922.

Nitella sp., Querelema, XII, 1919.

Nitella sp., Laguna de San Pedro, dep. de Lautaro, TIT, 1913.

Bacillariales

Melosiraceae.—Melosira varians Ag.

Diatomaceae.—Diatoma vulgare Bory.

Fragilariaceae.—Fragilaria virescens Ralfs.

Synedra acus (Kiitz). Grun. var. delicatissima (W. Sm.) Grun.

Eunotiaceae.—Ceratoneis arcus (Ehr.) Kitz.

Naviculaceae.—Navicula polyonca Bréb.

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N. nobilis var. gentilis H. y. a y:

N. viridis Kiitz.

-N. major Kiitz. is de Gomphonemaceae. aba Consta Cocconemaceae.—Oymbella tumida ce q v. E L C. cistula (Ehr.) Hempr. AA : €. lanceolata (Ehr.) Kirch. ad Epithemia gibba Kiitz.. A A Nitechiaceae.—Nitzchia acicularis. W. Sra

Surirellaceae. Surirella ovalis po: var. (Kit "HV: Ho

Eo DE CHILE, Marzo de 1923.

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- Porter.—PELOS TRAQUEALES DE LOS LONGICORNI[OS 97

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Nueva contribución a nuestro estudio sobre pelos traqueales

de los Longicornios*

POR EL Pro Des Ca rtosEPORTER;:E. MZ. 9;P. E. S.

Catedrático de Zoología general y Entomología en el Instituto Agronómico y de Histología normal y Zoografía de Invertebrados en la Escuela de Altos Estudios del Museo Nacional

Después de la publicación de nuestra primera nota demostrando la existencia de pelos quitinosos en las trá-

.queas de los Longicornios (**), hemos continuado buscando

estos apéndices en otras especies de la familia y los he- mos encontrado en las siguientes:

SuB-FAM. PRIONINI

Parandra expectata Lam. (Ejemplar de Tucumán, EA) Stenodontes (Malladon) spinibarbis (LiN.) Mendoza. Prionocalus Whymper: Bar., del Ecuador. Ancistrotus uncinatus KLUG. Ejemplar del Brasil.

SUB-FAM. CERANBICINI

Orion patagonus GUER. (Chaco argentino).

Colobura alboplagiata BL. (En un ejemplar ¿ de Val- divia.)

Cyllene spinifera (Newnm.) Ejemplar de Mendoza.

Aerenea quadriplagiatum (BoH.) Ejemplar de la Rio- A To AS

Callisphyris macropus Newm.—Chile. Los pelos son muy espaciados en esta especie.

Chenoderus bicolor Farry.—Chile. Pelos poco nume-

-TOSOS.

(+) Este artículo quedó sobrante del tomo del año pasado. Sis (**) Rev. Chilena de Historia Natural, año XX V (192D), pp. 499 —501. Rev. CH. HisT. Nar. (1923) (7)

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98 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Grammicosum favofasciatum BL.—Chile. Pelos en regular cantidad, extremidad encorvada.

Callideriphus laetus BLAaNcH. Chile. Pelos abundan- tes, largos, ligeramente encorvados.

Cheloderus childreni GraY.—Chile. Pelos de regular longitud y numerosos.

Oxipeltus quadrispinosus BLANCH. (Chile)

Sybilla cometeri THoms.—Chile. Pelos escasos, cor- tos, 1 geramente encorvados.

SUB-FAM. LAMIINI

Hammataderus Batesi Tuoms. Ejemplar del Ecua- dor oriental. Aquí los pelos son rectos, muy delgados, lar- | YS0S Y NUMErosos.

Hebestola humeralis BLAaNcH. En una 2 de Quilpué, Chile que examinamos, los pelos traqueales son cortos y en regular cantidad.

Macropus longimanus LiNN. Ejemplar del Ecuador.

Zyyocera picturata Y. SK G. En el ejemplar de Arauco, en que los examinamos, los apéndices en referencia eran pequeños y encorvados.

Continuaremos buscándolos y, con algún tiempo para estudios detenidos, veremos de describrir algunas particu- laridades en estos apéndices.

Bástenos, por ahora, al demostrar su existencia— que creemos común a todos los Longicornios—haber contrl- buido con un detalle histológico en el estudio de las trá- queas de los insectos.

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Quisimos después buscarlos en otros insectos de este país y los encontramos ya en los siguientes:

Plagiodera erytiroptera B1., de la familia de los Cri- somélidos. Sólo los vimos en algunos gruesos troncos to- rÁCICOS

Bellostoma bifoveolatum. ROS heteróptero, acuático.

En los gruesos troncos, los pelos se presentan escasos y espaciados y son sumamente largos.

SANTIAGO DE CHILE, Octubre de 1922.

99

LOS HIMENOPTEROS DEL CERRO SAN CRISTOBAL

POR

Flaminio RUIZ P.

. Profesor de Ciencias Naturales del Colegio de San Pedro Nolasco

Siempre preocupado del incremento de las coleccio- nes entomológicas del Museo del Colegio, e dedicado los poquísimos ratos que me dejan libres las tareas escolares, a juntar el material necesario de las referidas colecciones. El campo escogido y predilecto de mis excursiones ha sido el cerro San Cristóbal (cercano a la ciudad). Allí he podi- do juntar todo el material que abunda del interesante or- den de los Himenópteros, grupo de nuestra predilección.

Una vez determinadas las especies (*), pensé que se- ría de algún interés para los coleccionistas del país, dar una lista de las mismas que habitan en el lugar en refe- fencia, la época de vuelo y las plantas que frecuentan. Además, el querido y sabio director de la “Revista Chile- na de Historia Natural“, profesor Dr. Carlos E. Porter, constantemente me está animando, e ilustrando con sus luces, para que publique mis observaciones sobre insectos y para esto ha puesto a mi disposición las páginas de su acreditada Revista, favor que agradezco muy sinceramente.

En vista de todo lo expuesto, he resuelto dar la si- guiente enumeración de los Himenópteros que habitan

Familia CHRYSIDIDAE

Los Crísidos son insectos que parasitan los nidos de Sphegidae y Apidae. La mayoría de ellos se encuentra volando en los lugares donde están los nidos de las fami- lias mencionadas, para depositar en ellos sus huevos. La especie que he cazado en el cerro es la:

(*) que lo han sido por el distinguido especialista don Pablo Herbst.

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100 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

en el cerro San Cristóbal, aprovechando de consignar para varlas especies algunos breves datos. 1. Chrysis chilensis SPIN. Parasita el nido de Ody-

- nerus humeralis GUÉR., hecho que he comprobado al re-

colectar los nidos del mencionado insecto.

Fama MUTILLIDAE

Las hembras de esta familia son ápteras: se las ve

correr por lugares arenosos en busca de nidos de abejas

solitarias, en los cuales ponen sus huevos. Los machos vi- sitan Pes flores de Conium maculatum.

2. Mutilla chilensis SPIN., especie que no escasea en la parte sur del cerro; vuela en Noviembre.,

FimiLia THYNNIDAE

Como la familia anterior, también las hembras son ápteras y muy pequeñas en comparación con los machos; por lo común el colorido es insignificante, casi siempre predomina el color pardo, mientras que los machos son de colores más vistosos. Las hembras, al parecer, son más escasas; pero no es así, abundan en las mismas localidades, ocultas entre las malezas; se las caza ¿m copula. El macho al volar de una planta a otra, lleva a la hembra colgada debajo de la extremidad del abdómen.

Las especies más comunes en nuestro campo de ob- servación, son:

3. Elaphroptera herbsti ANDRÉ

4. Elaphroptera erythura SPIxN. Vuelan desde Sep- tiembre hasta mediados de Octubre, aprovechando las primeras flores primaverales.

FamiLIa POMPILIDAE

Las especies de esta familia alimentan su prole con larvas y arañas, excepción hecha del género Ceropales, que es 'parásito.

5. Salius hirticeps GUÉR. Especie muy común en el mes de Agosto. La primera vez que la encontré fué el año 1921, en los primeros días de ese mes. Esto me llamó

- Ruiz P.—HIMENÓPTEROS DEL CERRO SAN CRISTOBAL 101

mucho la atención, pues es una época en que faltan por completo las flores; llegué hasta pensar que era el resul- tado de un retardo en el desarrollo de las larvas. Al año siguiente, en el mismo lugar, y más o menos en la misma fecha, y me impuse de nuevo del hallazgo, con la diferen- cia que había más abundancia. En la época de las flores no es abundante, al contrario, escasea, y los poquísimos ejemplares que he conseguido tomar los" colecté sobre las flores de Foeniculum paniculatum, en el mes de Noviem- bre.

Salius dumosus (SPIN.)

Salius flavipes (SPIN.)

Salius dispertitus KOHL.

Aporus chilensis REED.

10. Pompilus sobrinus SPIN.

11. Pompilus fazúi, P. HreuBsT. Estas especies vue- lan durante los meses de Octubre, Noviembre y Diciem- bre. Frecuentan las flores de Ammi visnaga y Foenicu- lum vulgare.

12. Pepsis limbata SP1iN. Vuela en la misma época que las anteriores. Los machos y las hembras visitan las flores de Baccharis sp., en busca de néctar. La hem- bra que es una especie gigantesca de nuestra. fauna hi- menopterológica, sostiene encarnizadas luchas con la ara- ña peluda (Fryxotrichus chilensis) a la que generalmen- te domina después de rudo batallar y llevarla a su nido, donde sirve de alimento a su prole; es muy común.

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FamIiLIA SPHEGIDAE

Los representantes de esta familia, alimentan sus hi- jos con ortópteros, arañas, orugas, etc.

13. Sphex latreillei Sart Farc. Es muy curioso ver las hembras de este interesante himenóptero, como persiguen y dan caza a langostas, para llevarlas al nido que construyen en la tierra. Abunda en los meses de No- viembre a Enero.

14. Sphex cyaniventris SPIN. Especie escasa, visita las flores de Vaccharis sp. La hembra busca al Mantis gayi para alimento de sus hijos.

15. Sphex chilensis SPIN.

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102 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

16. Sphex ommisus, KoHL. | Frecuentan las flores de las Umbelíferas.

FamibIa PHILANTIDAE

Las siguientes especies son las que vuelan durante el mes de Noviembre y Diciembre sobre Baccharis sp., Ammi visnaga, Conium maculatum, etc.

17. Cerceris chilensis SPIN.

18. Cerceris gayi SPIN.

19. Trachypus denticollis SP1N.

20. Trachypus denticollis var. rufipes REED.

FamiLra BEMBECIDAE

Los representantes de esta familia se encuentran en los arenales, a la orilla del canal San Carlos que faldea el cerro de San Cristóbal, donde construyen sus nidos. Son las siguientes: :

21. Monedula chilensis SPIx.

22. Bembex brullei GUÉR. .

FamiLIi PALARIDAE

Aparecen en Noviembre y Diciembre sobre las plan- tas de Conium maculatum y Ámmi visnaga.

23. Astata dispar REED.

24. Tachytes dichrous P. HerBsr.

25. Tachysphex rufitarsis SPIN.

26. Tachysphex pisonoides SPIN.

FamiLIa NYSSONIDAE Esta familia está representada en dicha localidad por la especie: 27. Pison chilensis SPIN.

FamiLIa CRABRONIDAE

Las siguientes especies habitan en el San Cristóbal, y merodean las orillas del canal San Carlos sobre las Ho- res de Aristotelia maqui. Ellas son:

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Ruiz P.—HIMENÓPTEROS DEL CERRO SAN CRISTOBAL 103

28. Crabro longinodus P. HekrBst. 29. Crabro gayi SPIw.

FamiLia EUMENIDIDAE

Los individuos de esta familia fabrican sus nidos con barro, sobre las murallas, piedras, barrancos, arbustos y palos viejos. Una vez terminadas las celdas y colocados en ellas los huevos, salen en busca de orugas para alimento de sus hijos.

30. Odynerus humeralis GUER. Este interesante in- secto construye un nido de barro en forma más o menos esferoidal, suspendido en las ramas de Acacia falsa, espi- nos y otras plantas, en cuyo interior hay seis o más cel- das. El vulgo llama a este nido «tierra-volada» y le atri- buye virtudes medicinales; virtudes que no conozco.

31. Odynerus labiatus HAL. Aparece en el mes de Septiembre y frecuenta las flores de Salix viminalis.

. Odynerus vespiformis HAL. Como la anterior.

33. Odynerus tuberculiventris SPIN.

34. Odynerus scabriusculus SPIN.

35. Odynerus ambiguus SPIN.

36. Odynerus subpetiolatus SAUSS.

Las cuatro últimas especies las he cazado en las flores de Salix viminalis, Aristotelia maqui y Baccharis sp., a orillas del canal San Carlos.

O) 18)

FAMILIA APIDAE

Los insectos que constituyen esta familia se diferen- cian de los anteriores, por estar cubiertos de pelos plu- mosos y por la manera de alimentar sus larvas. Tienen órganos especiales para la recolección delpolen, Las hem- bras de los ápidos recogen polen de las flores, por medio de pelos apropiados para este fin, y lo depositan en las celdas, colocando en seguida sobre él, néctar flores, que primeramente ha sido peptonizado en su estómago, y al que en estas condiciones se da el nombre de miel.

SS e e ¿ 7 A, E Le Y EPR

104 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

I. Sub-familia SPHECODINAE

37. Sphecodes granulosus SicH. Este ápido visita las - flores de Ammi visnaga.

IT. Sub-familia ProsoPODINAE

Chilicola albida FrrEsE. Visita las flores de Bras- sica a 39. Chilicola plebeia SPIN. Se la encuentra sobre Ammi visnaga y Brassica campestris.

TI. Sub-familia COLLETINAE

40. Colletes ciliatus FRIESE.

41. Colletes semi-nitidum SPIN.

42. Colletes (Cadeguala) occidentalis Har.

43. Colletes (Cadeguala) occidentalis var. nigroven- tris, SPIN,

44. Colletes (Cadeguala) occidentalis, var. tetra SPIN.

Estos ápidos aparecen en el mes de Septiembre, visi- tan la flores de Loasa tricolor y de Salvia officinalis.

45. Colletes laticeps FRTESE.

46. Pasiphaé rufiventris SPIN. Esta especie es nota- ble por su diformismo sexual. La hembra tiene abdomen rojo y el macho lo tiene negro.

47. Lonchopria marginata (SPIN). Se la encuentra en los nidos que construye en el suelo.

48. Caupolicana hirsuta SPIN. Aparece en Septiem-

bre sobre las flores de Loasa tricolor.

IV. Subfamilia ANDRENIDAE

49. Halictus chloris SPIx.

50. Halictus corynogaster SPIN.

51. Halictus mutabilis SPIN. var. nigrocaerulea. Estas especies son muy comunes sobre las flores de Aristotelia maqui, Brassicca campestris y Pasithea caerulea. Su época de vuelo es de Septiembre adelante.

52. Halictus pissisi VACH.

.

53. Halictus scitulus V ACH.

54. Halictus spinolae FrIESE.

55. Halictus cristatus SM.

Especies muy comunes enlas flores de Brassica cam- pestris.

V. Sub-familia PANURGINAE

56. Camptopoeum hirsutulum SPIX. . 57. Camptopoeum sub-metallicum SPIN. 58. Camptopoeum maculatum SPIN.

VI Sub-familia MEGUILLINAE

59. Tetralonia valparadisae P. HursTB.

60. Tetralomia chilensis SPIN.

61. Tetralonia tristrigata SPIX. :

Estas tres especiesvisitan las flores de Loasa tricolor

vuelan desde mediados de Septiembre hasta Noviembre.

62. Tetralonia favipes SPIN. Esta especie aparece en Diciembre y visita una compuesta vulgarmente llamada «gredilla». Es muy común.

63. Podalirius incerta SPIN. Muy escasa. Visita una labiada.

64. Centris cineraria SM.

65. Centris nigerrima SPIN.

Estas lindas abejas visitan de preferencia las flores de Robinia pseudo-acacia. Son muy abundantes cuando esta planta está cubierta de flores. Todos los ejemplares los he cazado en las acacias que crecen aisladas en las orillas del canal San Carlos.

VIL Sub-familia MEGACHILINAE

66. Megachile euzona Pérez. Esta especie es muy es- casa y los dos ejemplares que poseo los cacé en la Robinia pseudo-acacia. Según referencias que tengo, en la Quinta Normal de Santiago son relativamente abundantes, y van a una planta forrajera vulgarmente llamada «pasto dulce».

67. Megachile saulceyi GUÉR. Especie muy común en el cerro.

68. Megachile pollinosa SPIN. Frecuenta las flores de Psoralea glandulosa. ES

69. Anthidium chilensis SPIN. Sobre Loasa tricolor, de Septiembre a Octubre.

710. Anthidium stelidoides SP1N. Sobre la Psoralea glandulosa.

VIII. Sub-familia BOMBINAE

Los representantes de esta sub-familia, pertenecen a los ápidos sociales anuales. Las heimbras nuevas y fecun- dadas en otoño, pasan el invierno escondidas; en la pri- mavera próxima construyen un nido y forman con su prole una nueva sociedad, la que sucumbe en el otoño siguiente.

11. Bombus dahlbomi G—UÉR. Este hermoso ápido presenta una gran variedad de tamaños. Las hembras de invierno son las más grandes.

IX. Sub-familia AÁPINAE

12. Apis mellifica, var. ligustica SPIX.

Todas las especies que he mencionado, están deposi tadas en el Museo del Colegio de San Pedro Nolasco, con todas sus anotaciones correspondientes.

Todas ellas las he colectado durante los meses de Septiembre a Diciembre. De las que vuelan en los meses de Enero y Febrero, no nada; pues esta es la época que aprovecho para mis excursiones al sur del país, en busca de material para las diversas secciones del Museo a mi cargo.

MUSEO DEL COLEGIO SAN PEDRO NOLASCO, Santiago de Chile, 20 de Agosto de 1923.

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Porter.—PHRYGILANTHUS Y CÓCCIDOS 107

PREYGILANTHUS Y COCCIDOS POR EL

Prof. Dr. Carlos E. PORTER

Catedrático de Zoologia general y Entomología Aplicada del Instituto Agronómico de Chile

Entre el abundante material entomológico que, por recomendación especial mía, colectara en los alrede- dores de Mulchén (prov. de Bio-Bio) mi jóven amigo don Héctor E. Pinochet C., durante el presente mes, viene una ramita de «quintral» (Phr ygilanthus tetrandus), densamente parasitada por el cóccido Saissetia oleae (BERN.) ÚKLL., especie ya muy difundida en el mundo y que ataca a un crecido número de plantas silvestres y cultivadas.

Recorrían las hojas de la planta numerosas larvas de la Saissetia, recién nacidas.

En la riquísima literatura coccidológica que poseo no se menciona la Lorantácea en referencia como atacada por cóccidos, porlo cual he creído no estaría de más dejar en esta Revista constancia del hecho, como una pequeña contribución al conocimiento de los huéspedes de dicho in- secto parásito.

La muestra queda depositada en la colección ento- mológica de mi Laboratorio en el Instituto Agronómico.

En un próximo artículo daré la determinación de los otros insectos (de las familias de mi competencia) colecta- dos por mi ya citado amigo Sr. Pinochet.

Los demás órdenes y familias los he distribuido ya,

para su estudio, entre otros especialistas colaboradores de la «Rev. Ch. de Hist. Nat».

Laboratorio de Zoología Aplicada, Santiago, Febrero 26 de 1923. EA

108 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Sur quelques Odonates dont la présense au Chili n'etais pas considerée comme absolument certaine

POR

René MARTIN

(De la Soc. Entom. de France)

Le savant Odonatologiste HAGEN a énuméré, parml les Libellules du Chili les 3 especes suivantes:

Orthemis ferruginea FABR. macrostigma RAMBUR, qui habite presque toute 1' Améri- que chaude et spécialment 1' Argentine;

Dythemis sterilis HAGEN.—D. velox Hagen, qu' on observe au Pérou, au Mexique, aux Guyanes, au Texas, au Brésil, en Colombie, et qu' il a rencontreé au Chili, á Quillota;

Eryhtrodiplax chloropleura BRAUER, du Brésil et de l' Argentine. Cette derniére espéce a été retrouveé 1cl, une ou deux fois, mais les deux premiéres epéces parais- sent n'avoir jamais été revues sur le territoire chilien.

Il semble étonant qu' on ait pris á Quillota Dythemis sterilis, une libellule de taille moyenne aux ailes plutot longues, hyalines on salies, avee un peu de safrané á leur base et le stigma brun roux, 1' abdomen tres mince, mais nous devons nous incliner devant 1' autorité d' Hagen, quí connaissait bien cette espéce, et qui précise la localité ou la capture a été faite.

Quant á Orthemis ferruginea, grande Libellule d' un brun violacé, á abdomen assez mince, á ailes hyalines avec un stigma rougeátre tres long, il ne serait pas extra- ordinaire qu ón le rencontrát au Chili, car cést un voilie de premier order.

Brechmorhoga inaquiunguis CALVERT.—B. vulgipes

DAA A AAA AA AA y > TA AA DS e TAS de 4

Martin.—ODONATES DU CHILI 109

uulrert, var. typographa, a été prise 2 on 3 fois. Cést une

petite Libellule a abdómen trés mince, noir, jaune au 7e.

segment, aux alles hyalines ou trés légerément safranés á la base, au stigma brun trés petit. Touts ces espéces devoint étre retrouvées au Chili.

Aschna variegata FABR. était considerée comme une espece douteuse parce que description de Fabricius est bré- ve et vague,que le type a été perdu; enfin parcequ'on ne revoyait. plus Vinsecte. Mais on l' á, dit on, retrouvé dans 1' Argentine, en Patagonie et á la Terre de Feu, le Dr. Ris en a méme donné une description, d' aprés laque- lle Y Aeschna variegata, bien que assez semblable a l' Aeschina diffinis en différerais de quelques maniéres. Nous avon placé, enfase de cette descriptión, une forte serie de diffinis 3 et nous pensons avoir constaté que toutes es differénces signalées ne sont pa constantes, sauf une: la largeur du front. L' espece serait valable et aurait un front large de 5 mm. tandis que chez les gros- ses diffinis, la largeur du front ne dépasserait pas 4 mm. a 4 mm. 4.

Erythrodiplax connata atroterminata SELYs, indiquée comme habitant Río Janiero, le Río Grande et 1' Argenti- ne vit-elle au Chili. Je suis porté a le croire, car un exem- plaire existe au Museé de Santiago ou figurent seule- nent des espéces chiliennes.

La présence au Chili de Pantala flavesceus FABR. gran- de espéce qu' on a observée dans touts les pays tropicaux et notamment dans une foule de localités de 1* Amérique Méridionale, et de Aeschna bonariensis RAMBUR, commu-

ne dans 1' Argentine, assez commune dans | Uruguay,

trés-voisine de Aeschna confusa, est maintenant prouvée, puisque nous avons capturé, en 1921, un mále de flaves- cens et une femelle de bonariensis dans la province de Valparaiso.

-=

110 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATUKAL

Crisópidos (Ins. Neur.) neotrópicos POR

Longinos NAVÁS, $. J.

Profesor del Colegio del Salvador (Zaragoza)

He tenido reciente ocasión de estudiar algunos Cri- sópidos neotrópicos de inferés para la ciencia, y, dada la benévola hospitalidad que ofrece el profesor Porter a mis escritos en su «Revista Chilena de Historia Natural», creo queen ninguna otra publicación hallarán sitio más adecua- do para que se den a conocer al mundo científico. Los más forman parte de una numerosa colección de Neurópteros y afines que he recibido del Museo de París para su es- tudio, otros me los han enviado directamente para mi co- lección sus inventores señores Martin, (de Chile), Bruch y De Carlo (de la Argentina).

1. Nodita Serrei, sp. nov. (fig. 11).

Flava. Caput flavo-viride; facie duplici linea transversa rubra; vertice et occipite (fig. 11, a) rubro-sanguineo linea- tis; oculis in sicio aenels; antennis primo articulo crasso, subbulboso, flavo, superne rubro suffuso (ceteri desunt).

Fig. 11. Vodita Serrei: a) cabeza; b) región estigmática del ala inferior

“Prothorax transversus, antrorsum angustatus, vl- ridi-flavus, sulco transverso absoleto, medio longitudinali indicato. Meso-et metanotum rubro-fusco suffusa.

Abdomen flavum, superne ad basim et prope apicem macula grandi sanguineo-violacea notatum.

—Navás.—NEURÓPTEROE NEOTRÓPICOS 141

Pedes viridi-fiavi, ao concoloribus; tibia posteriore tereti, vix compressa, linea laterali longitudinali i 1mpressa; tarsis flavescentibus.

Alae hyalinae, irideae, acutae; reticulatione ple- -rumque viridi; stigmate (fig. F b) elongato, in medio in- terno et amplius ferrugineo- fisco, VEralid idem Nigris, externe flayescente; fimbriis densis, flavis, brevibus.

Ala anterior venulis costalibus, radialibus, gradatis 7/9, prima intermedia, ad quartum apicale cellulae divi- soriae inserta, et ultima procubitali totis, axillis furcula- rum marginalium et aliis venulis partim, fuscis.

Ala posterior venulis gradatis 6/7 leviter infuscatis.

AS PA lec AAA 10 mm o: is ARO ¡ei A A A e RENA E

Patria. “Costa-Rica, Paul Serre, 1920” (Mus. de Pa- rís.)

2. Chrysopa lindana, sp. nov. (fig. 12). Similis lanatae Banks. |

Caput facie rufescente; vertice ef occipite (fig. 12, a) macula grandi ferrugineo-fusca; antennis ala anteriore brevioribus, primo articulo rufercente.

Prothorax (fig. 12, a) latior quam longior, marginibus parallelis, angulis anticis oblique truncatis, disco duplici stria longitudinali fusca, ad me- dinm interrupta. Meso et metano- tum ad latera fuscescentia.

Abdomen ad latera fuscescens? (mal conservado).

Pedes flavidi, pilis flavidis ves- titi; unguibus basi fortiter dila- ] ; tatis. Fig. 12. Chrysopa a

: ee . ajcabeza y protorax: bi Cel-

Alae hyalinae, irideae, apice dilla divisoria (col. m.) acutae, reticulatione et stigmate flavo-fulvis.

Ala anterior venulis gradatis, duabus primis inter- mediis et procubitalibus et prima cubitali totis, costalibus ad subcostam, radialibus ad radium, aliis pluribus initis

b

:

112 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

et fine fuscis, prima venula intermedia paulo ultra cellu- lam divisoriam procubito inserta (fig. 12, b); venulis gra- datis seriei internae 7.

Ala posterior pallidior, venulis gradatis fere 6/9.

ONZA at iroa Eee heslo E E 10 mm ; dE a ds IS e MO AOS ADA

Patria.—Perú, en la frontera de Chile, leg. R. Mar- tín (col. m.)

3. Chrysopa Bouvieri, sp. nov. (fig. 13).

Viridis, flavo varia. Robusta.

Caput viride, vertice flavo, deplanato, puncto san- guineo juxta oculos notato (fig. 13); oculis in sicco viridi- aeneis; antennis flavescentibus, pilis fuscis, articulo primo viridi-flavo, cylindrico.

Prothorax (fig. 13) paulo latior quam lon- gior, angulis anticis oblique truncatis, viri- dis; disco duplici stria sanguinea longitudi- nali, ad sulcum transversum interrupta. Me- so-et metanotum fascia longitudinali flava notata.

Abdomen viride, inferne pallidius, flaves- cens, pilis concoloribus. a

Pedes virides, viridi pilosi; tarssis flaves- beza y protorax centibus; unguibus basi fortiter dilatatis.

Alae hyalinae, irideae, acutae; stigmate elongato, viridi; reticulatione pleramque pilisque viridibus. 984

Ala anterior venulis costalibus, radialibus, gradatis 4/9 in duas series antrorsum divergentes dispositis, prima intermedia prope apicem cellulae divisoriae inserta, pri- ma et ultima procubitali totis, alus partim et furculis marginalibus saltem ad axillae, nigris.

Ala posterior venulis gradatis 4/8, in duas series pa- rallelas dispositis, duabus ultimis (anterioribus) seriei 1n- ternae et omnibus seriei externae, item última procubi- tali, nigris.

A MAN

113

TI A A 15

Patria.— “Costa Rica, Paul Serre, 1920.—Mus. de París). La he apellidado Bouvieri en obsequio del Profe- sor Bouvier, Director del Laboratorio Entomológico del Museo de París.

4. Chrysopa decarlina, sp.nov.

Viridis. Caput viridi-flavum; oculis in sicio nigris; palpis viridi-favis; antennis fiavo-fulvis, primo articulo viridescente.

Prothorax latior quam longior, angulis anticis obli- que truncatis; superne medio flavescente, linea longitudi- nali rubescente prope marginem lateralem. Meso-et meta- thorax virides, inmaculati.

Abdomen viride.

Pedes virides, fuseo pilosi; tibiis posterioribus com- pressis, linea longitudinali laterali impressa; tarsis flaves- centibus.

Alae hyalineae, irideae, apice subacutae; stigmate elongato, viridi; reticulatione viridi; venulis costalibus fuscis.

Ala anterior venulis radialibus, primis intermediis, eradatis 6/6, ultima procubitali et aliquot juxta basim fuscis; celluba divisoria elliptica, acuta; venula prima in- termedia ad ejus tertium apicale inserta.

Ala posterior venulis gradatis 4/6, vix fuscatis.

OE a, etica 18 mm E O AAA A A A L 1 5

Patria.—República A Delta del Río Chana, 19 de Enero, 1923.—Un ejemplar en mi colección envia- do por el Dr. De Carlo, en cuyo obsequio apellido la es- pecie decarlina.

REV. CH. HIST. NAT. (1923). 8)

114 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

5. Chrysopa metanotalis, sp. nov. (fig. 14.)

Flava. Caput stria longitudinali nigra ad genas ante oculos; occispite puncto laterali fusco notato (fig. 14, a); nigris, ad articulationes pallidis; antennis fulvis vel fusces- palpis centibus, articulo basali fulvo.

Prothorax latior quam lon- glor; superne stria longitudinali laterali pone sulcum fusca, pa- rum distincta. Metanotum (fig. 14, b) puncto fusco ad lobum

a FP scapulare notatum. Fig. 14. Chrysopa metanoltalis Abdomen flavum, superne a) cabeza; b) metanoto fusco parum distincte puncta: tum vel striolatum.

Pedes flavi, fusco, pilosi; tibiis posterioribus tereti- bus, haud compressis neve lateraliter impressis; ungul- bus basi fortiter dilatatis.

Alae hyalinae, irideae, apice subacutae; stigmate elongato, flavo, venis flavis; venulis plerumque flavis, ali- quot, praecipue costalibus, fuscescentibus; gradatis in series parallelas dispositis.

Ala anterior 4 venulis intermediis, prima seu inter- na ad tertium apicale cellulae divisoriae inserta; grada- tis 7/7.

Ala posterior venulis gradatis fere 6/7.

TONCES OSO S7 mm EN Bn e Ad qe AT a UA A NU Ud Sao 11 sa

Patria.—República Argentina: Hualfín (Catamarca), 20 de Diciembre de 1921 (col. Bruch).

6. Chrysopa Berlandi, sp. nov.

Flavo-viridis Caput flavo-viride, oculis in sino fus- coaenels; antennis nigris, duobus primis articulis flavo viridibus primo stria dorsali longitudinali lata externa fusco-rubra; vertice ad antennarum basim rubro notato.

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Navás.—NEURÓPTEROS NEOTRÓPICOS 115

Prothorax duplo latior quam longior, angulis anticis oblique truncatis, fascia longitudinali sanguinea ad mar- gines laterales.

Abdomen flavo- viride (mal conservado), pilis conco- loribus.

Pedes virides; tibiis posterioribus compressis, linea impressa longitudinali externa distincta, unguibus basi fortiter dilatatis.

Alae hyalinae, irideae, acutae; reticulatione plerun- que viridi-flava; stigmate elongato, concolore.

Ala anterior plerisque vemulis fuscis, et quae pone. radium jacent tenuissime fusco limbatis; gradatis 5/1; 1n- termediis 5, prima ad quartum apicale cellulae divisoriae veniente.

Ala posterior nullis venulis nisi costalibus fuscatis, gradatis 3/7, in series parallelas dispositis.

a TO RA UT mm O AO a a IET E e TADO e, UA A A O di CA

Patria.—“Costa Rica. Paul Serre, 1920” (Museo de París).

7. Chrysopa venulosa NAv.—Arxius de l'Institut de ¡¡encies, Barcelona, 1923, p. 191. De la República Argen- tina, Alta Gracia (Córdoba). Advierto que con este mis- mo nombre describí antes otra especie totalmente distin- ta (Physis, 1918, p. 87, f. 8). Para la ultimamente descri- ta en “Arxius” propongo el nombre de nervulosa.

8. Leucochrysa Bedoci, sp.nov.

Caput flavum; labro antice rubido; linea nigra ad clypel latera; vertice linea nigra leviter arcuata inter ocu- los; oculis in plumbeis; palpis flavis, ala anteriore multo

longioribus, primo articulo superne rubescente, antice l1-

nea transversa basali nigra.

Prothorax latior quam longior, antrorsum leviter an- gustatus, viridis, margine postico flavo. Meso-et metatho- rax virides, superne subtoti nigrl.

ANA DAA e a A A y pl hal 1 Par !

Abdomen viride, superne linea longitudinali flava; sexto tergito subtoto nigro.

Pedes virides, viridi pilosi; tarsis flavescentibus; ti- bia posteriore leviter compressa, linea externa Jong nali impressa.

Alae hyalinae, irideae, reticulatione viridi; e elongato, in medio interno fusco, externe viridi-favo.

“Ala anterior apice subrotundata, venulis primis ra- dialibus ad radium, paenultima prombitali ad prombitum, item sectore radii inttio; sex primis gradatis externis se- cunda et ultima procubitali et secunda cubitali totis fus- co-nigris; macula fusca ultimam venulam procubitalem cingente, usque ad ramum marginalem extenta. Venulae gradatae 10/8.

Ala posterior penitus immaculata (excepta macula stigmali), apice acuta. Venulae gradatae 7/8.

E A 10 mm 0d A ad RIAS UN ed POSO A Oo de RS Pai SES

Patria.—Cuba: Sierra Maestra, 1,000 m.

La he apellidado Bedoci en obsequio de su inventor el ingeniero J. M. Bédoc, quien la envió al abate Joannis y éste a mí.

ADICIÓN

A mi anterior trabajo pláceme añadir otras dos for- mas de Crisópidos que he recibido del Profesor Porter en un envío posterior:

Chrysopa lanata Banks var. climacia Nav. Mendo- za (República Argentina). Reed, coll.

Al hacer la descripción de la variedad (Rev. R. Acad. Ciencias de Madrid, 1918, p* 495) escribí: “También este tipo pereció en su regreso al Museo de la Plata”- Este ejemplar, aunque imperfecto, suplirá el tipo, sobre todo que es de la misma región.

Chrysopa nosina Nav. Talca (Chile), 1922, Hno. Flaminio Ruiz, coll. ZARAGOZA, 14 Abril, 1923.

Porter.—sSiRFIDOS DE LA PROY. DE BIO=BIO 11

|

LISTA DE LOS SÍRFIDOS colectados por don jéctor E. Pinochet €. en la prov. de Bío-Bío

POR EL Prof. Dr. Carlos E. PORTER

Puede tenga alguna utilidad para los especialistas del extranjero y para las pocas personas que en nuestro país se interesan por la Entomología, la brevísima nota sobre los Dípteros de la Fam. Syrphidae que entre muchos otros Insectos me ha traído mi joven amigo don Héctor E. Pinochet C. y que él colectara durante las vacaciones de Enero-Febrero del presente año en los alrededores de Mul- chén (provincia de Bío-Bío).

Eriophora aureo-rufa PH.—Un ejemplar ¿.

La especie fué descrita por el Dr. R. A. Philippi, en vista de 1 ¿3 y 1 2 encontrados en Valdivia, donde era rara. Es nuevo para mi colección.

Temnocera scutellota (Macoq.) ScHin.—La especie abarca una buena extensión del país (Véase nuestra nota en esta misma «Revista», año XXV (1921), pág. 447.

Salpingogaster macula ScHIN. 1 ¿ en mal estado.

Stilbosoma cyanea PH.—Un ejemplar 2. Parece ser común en las provincias australes.

Eristalis distinguendus W1kED. 1 4. Lo tengo ya de varias procedencias.

Syrphus Macquarti BLaN0cH. 2 ¿ y 1 2. La especie es una de las más comunes del país.

En otra notita doy la lista de los Longicornios, Brú- quidos, Bostriquidos, Silfidos y Hemípteros, de la misma procedencia.

Los insectos de otros órdenes y familias han sido ya

- enviados a especialistas de la República Argentina, Jista-

dos Unidos de Norte América y Europa, para su estudio. SANTIAGO DE CHILE, Marzo 10 de 1923.

1

118

SYNOPSIS 0 THE MEMBRACIDA OF CHILE

BY

Frederic W. GODING

Among the described Membracidae, eight have been recorded from Chile, another is doubtful, and two from Patagonia described many years ago may have been collected on the western side of the southerí Andes. Walker recorder one from «China», evidently a typo- graphical error for «Chile» as its congenors inhabit ad- joining countries, and several similar mistakes have appeared in connection with other of his species. It has been thought best to include all of the above in this list, as they together with several species now known from Argentina. are certain to be collected in Chile.

Butler described Methille cuneata» from the Straits of Magellan, which is identical with Melizoderes carinatus BLANCHARD; and Smilia unicolor SIGNORET, is Triquetra rubro-costata, BLANCHARD, both of which must be reduced to synonyms of Blanchard's speces.

This rs is to be used only for Chilean species. List of Species Subfamily SMILUNAE Genus Ciphonia, Lap.

C. elavigera. Far. Syst.Ryng.p., 17 (1803). Hab: Patagonia (Fairmaire).

* NOTE: I have examined Butler's type, and two examples of carj- natus, the last through the courtesy of Prof. Dr. Carlos E. Porter.

Goding.—MEMBRACIDE OF CHILE' 119

Genus Entylia, GERM.

E. gemmata, GErM. Mag.Ent. iv, p. 16 (1821). Hab: Patagonia.

Subfamily DARNINAE

Genus Pyranthe, STAL. P. chilensis, BLaNcH. Gay Hist. Fis. y Polit. Chil., Zool. vil, p. 270, pl.3, fig.6 (1852). Hab: Provinces of Cauquenes, Maule; Valparaiso « Aconcagua (Porter).

Subfamily MEMBBACINAE

Genus Membracis, FaBr. M. peruviana, Farrm. Rev. Memb. p.249, pl.4, fig. 26(1845). Hab: ? Chile (Fairmaire).

Genus Philya, WaLk. Ázinia, Walk.

Aechmophora, Stal. P. pallidipennis Wark. Ins.Saund.Hom.p.63 (1858). Hab: Chile.

Subfamily HoPLOPHORINAE

Genws Triquetra, Farrm. T. rubro-costata BLaNcH. Gay Hist.Fis. y Polit. Chil. Zool. vii, p. 272 (1852). Smilia unicolor, Sign. Hab: Central Provinces of Chile.

Subfamily CENTROTINAE

Genus Melizoderes, BLANCH. Methille, ButL. M. ghayi, BLaNcH. Gay Hist. Fis. y Polit. Chile.Zool. vil, p.3, fig.5 (1852)

TOA ir

12 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Hab: Valdivia, Santa Rosa, Coquimbo, etc.

M. carinatus BLANCH. 1d. p-269, pl. 3, fig.5 (1852). Methalle cuneata, Butl. Hab: -— Province of Coquimbo, Cordillera of Ovalle, Straits Magellan; Prov. of Valparaíso (Porter. ) M. dohrni Sién. Ann. Soc. Entom. Fr., Ser. 4, IL, p. 584, pl.11 fig.9 (1863)

Hab. Chile. Genus Aethalion, Larr.

A. latreilli Sién. id. p.672 (1851).

Hab: Chile. A. unicolor SIGN. 1d. p.672 (1851). Hab: Chile.

A. multicolor SIGN. id. 0,675, pl.14, fig.7 (1851). Hab:

Synopsis

Key TO SUBFAMILIES Scutellum entirely covered by pronotum, Posterior tarsi longest, or equal in length to tho other tarsi. Front, middle, and sometimes hind tibiae ditated, flattened...... Subfamily MEMBRACINAE. Tibiae not dilated or flattened. Terminal cell of tegmina elongate, base sessile OS AAA Subfamily DARMINAE. Terminal cell of tegmina petiolate.

Tegmina coriaceous, Opaque, velns difficult to observe, free margins extra broad (None recorded from Chile). Ao e Subfamily TRAGOPINAE

Tegmina membraneous with distinct veins, some- times with basal and other areas coriaceous and O PO A Subfamily SMILIINAE. Posterior tarsi much shorter than front and middle a eoe Subfamily HOPLOPHORINAE.

O al E dt de AE ? e S , 2-1

Goding.—MEMBRACIDA OF CHILE 191

—Seutellum more or less uncovered, apex acuminate or emarginate............... Subfamily CENTROTINAE.

Subfamily SMILIINAE

Key TO THE SPECIES

Tegmina uncoverd, base emitting two veins; posterior pronotal process narrowed from humeral angles O AAN Cyphonia clavigera, Fabr.

Tegmina mostly covered by pronotum, base emitting two parallel veins; dorsum of pronotum acute, elevated, compressed laterally, deeply notched or sinuate...... RR E OS ita ie Entylia ygemmata, Germ.

Subfamily DARNINAE

A somewhat triangular species with lateral horns; volor varlaDle. nico. co... Pyranthe chilensis, Blanch.

Subfamily MEMBRACINAE

Key TO THE SPECIES

Pronotum foliaceous, elevated, front rounded, destitute of lateral carinae or horns; black, spot at middle of dorsum, and before apex, yellow........................ A TAN RN .Membracis peruviana, Fairm.

Pronotum not foliaceous, furnished with a porrect front horn with apex dilated, carinate, minutely tuber- IN An EN Philya pallidipennis Walk.

Subfamily HOPLOPHORINAE

In a general manner this species somewhat resembles Pyranthe chilensis,butis easily distinguished from that species by the very short posterior tarsi,and red tip of lateral horns........... Triquetra rubro-costata, Blanch.

122 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

Subfamily CENTROTINAE KeEY TO GENERA

Pronotum furnished with a posterior process (Not recorded in Chile).

Pronotum destitute of a posterior process and of horns above lateral angles, more or less convex; scutellum acuminate at apex.

Ocelli nearer to eyes than to each other, placed on a line passing through center of eyes; dorsum of scute- llum with a mediam carina; tegmina with five apical cells, and two discoidal cells, venation regular; front of pronotum elevated in a crest usually............... A O A Y Genus Melizoderes, Blanch. Ocelli a little nearer to each other than to eyes, dis- tant from base of head; scutellum destitute of a me- dian carina unless at apex; tegmina with numerous irregular apical cells, venation unusual..... ......... E O E Genus Aethalion, Lat.

Genus Melizoderes, Blanch.

KEY TO SPECIES

Dorsum of pronotum convexly arched, front rounded not projecting above the head............... Gayi, Blanch. Dorsum of pronotum elevated in front in a crest projec- ting over the head. Summit of crest rounded; tegmina with an oblique

hyitne hand ie e ei Dohrna, Sign. Summit of crest obtusely angular; tegmine destitute of hyalime band. stes carinatus, Blanch.

Genus Aethalion, Latr. Key to Species

Pronotum and base of tegmina densely punctured, con-

-——colorous; eyes prominent- beyond” front angies of pronotum Scutellum densely punctuate; base of head almost straight, but lightly sinuate at middle: unicolor Sign. -—Scutellum very obsoletely punctuate; base of head si-

A latreiller Sign. —Pronotum and base of Si lightly punctuate, var- legated; eyes OrdiMaTY...o.ooooooco...oo.. multicolor Sign. ' 7 RNA E,

AS AN TS E

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E A IS A OR

124 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

SUR QUELQUES HYMENOPTERES DU CHILI

PAR LE Dr. Jean BRETHES Entomologiste au Muséum (B. Aires y j

Les catalogues entomologiques nous présentent trols insectes: Pompilus ferruginipennis Hal., Pepsis bonarien- sis Lep., et Pompilus dumosus Spin. sur lesquels je veux aujourd'hui appeler V'attention de mes collegueset tácher, possible, d'établir d'une fois les idées á leur sujet.

Pompilus ferruginipennis fut décrit par Haliday, en 1836 dans les Transactions of Linnean Society of Lon- don. Col. XVII, p. 326, avec la courte diagnose suivante: ““ Clypeus; antenmis alisque rufis. Fem. Long. corp. 10 lin. Alar. 18 lin. Fem. A P. Hero? differt antennis et tarsis gracilioribus, horum anticis haud ciliatis. Antennarum scapus niger. Clypeus griseo-tomentosus. Álae rufae, costá concolore, radice nigro cyaneae, apice fuscae. Ca- pe Gregory”.

A la page 327, il est dit que le cap Grégoire se trou- ve au détroit de Magellan.

Il n'a jamais plus été fait mention de ce Psammo- charide, si ce n'est dans le monumental catalogue de Dalla Torre.

En 1845, Lepeletier de Saint-Fargeau publiait le tome III de son Histoire des Insectes Hyménopteres et a la page 477, il donne la description du Pepsis bonarien- sis dont la prevenance, dit-il, est Buénos Aires.

En 1851, Spincla décrit le Pompilus dumosus dans le 60. tome de Zoologie de Historia Física y Política de Chile, p. 376; a son sujet l'auteur dit que “esta especie habita en el Brasil. Los ejemplares que M. Klug me “* dió provenían de aquella comarca; pero también debe ““ de ser bastante común en el norte de Chile, Coquimbo,

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- Brethes.—QUELQUES HYMENOPTERES DU CHILI 195

““ etc., pues M. Gay trajo de allí más de ochenta indivi- ““ duos, de los cuales las tres cuartas partes son machos”.

C'est peut-étre ce passage qui a fait dire a Burmeis- te, qui s'occupait de ce groupe d'animaux en 1872, dans la Stettiner Entomologische Zeitschrift, tome XXXIII, p. 236, que cette espece (Prionocnemus dumosus) est “sehr variabel in Grósse und Fárbung”.

Dans un travail anterieur (Himenópteros argentinos in An. Mus. Nac. Buenos Aúres, (3) XIII, 1911, p. 259 J'a1 identifié le Pepsis bonariensis Lep. avec le Pompilus du- mosus Spin. Aujour'hui que je suis a méme d'étudier l'es- péce sur des exemplaires du Chili et pour laquelle Spino- la a créé le nom spécifique de dumosus, je trouve que Vespece de la République Argentine, bien que voisine de la chilienne, en est cependant distincte. Les insectes du Brésil, classifiés comme dumosus, ne représenteront-ils pas aussi des espéces autonomes? En tout cas, j'ai de la peine a croire quíiune espéce de Psammocharide ait une aire de dispersion si vaste: c'est le méme cas de Brethesia limbata. Je erois que nous sommes en présence d'espéces différentes mais tres voisines entre elles, l'étu- de des máles étant dans le cas de toute nécessité.

J'ai eu occasion d'étudier des exemplaires de l'espéce qui nous oceupe du Chubut, au sud de la République Argentine et proche du Détroit de Magellan: ils sont en tout conformes avec les exemplaires de Buénos Aires.

On sait que la grandeur des Psammocharides est exces- sivement variable: les grands individus peuvent étre deux fois plus corpulents que les petits et méme davanta- ge. D'un autre cóté, les máles sont toujours moindres que les femelles.

La comparaison des exemplaires chiliens et argentins m'a donné matiére aux observations sulvantes.

Chez les deuz sexes de l'espéce chilienne, on peut di- re que la base des ailes n'offre pas de noir, étant ferru- gineux aussi le lobe anal des ailes postérieures, tandis que chez l'espéce argentine, la base des ailes est bien obs- cure, noirátre, y compris bien entendu le lobe anal des ailes postérieures.

La 2 de lespéce chilienne a le 6 segment ventral légérement mais distinctement caréné, ce qui n'a pas lieu

A AAA > Me

126 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

dans l'espece argentine, ou du moins la ligne médiane of- fre la méme pubescence que le reste du segment, ce qui rend pratiquement impossible de distinguer la caréne. Le ¿ de l'espece chilienne a le 6 segment ventral dis- tinctement concave offrant l'aspect d'un demi-cerele a bords légerement relevés et ayant la surface de la conca- vité avec des poils tres courts et roides; la valve anale pré- sente pres de l'extrémité inférieure une ligne élevée en V tres ouvert, á peu pres comme la présente le méme organe de Brethesia Reaumur:. Dans l'espece de la Répu- blique Argentine le 6 segment ventral n'a point la conca- vité dont j'ai parlé, et c'est á peine si sa surface est pla- ne et non délimitée; la valve anale a vers l'extrémité une ligne élevée en arc parallele avec le bord postérieur.

J'ai également étudié les organes masculins (voir les dessins ci contre) des deux especes, et malgré 1'uniformité désespérante que l'on sait dans ces organes chez les Psam- mocharidés, on ne laissera pas de volr au premier coup d'oeil la différente proportion des mémes piéces dans les deux espéces et méme des différences entre certaines pié- ces: J'ai réalisé ces dessins á la chambre claire avec le plus grand soin.

En présence de ces faits, il y a lieu de faire la sépa- ration spécifique de ces animaux de la maniére suivante:

Salius ferruginipennis (HAL.) BRETHES

Pompilus ferruginipennis Hal., 'Prans. Linn. Soc. Lon- don, XVII, 1836, p. 326.

Pepsis bonariensis Lep., Hist. Nat. Ins. Hymén., HI, 1845, p. 477, No. 110 D. T. Cat. Hym. VILI, 1897, p. 248 (nec R. Luc.).

Prionocnemus dumosus Burm. Stett. Ent. Zeits., XXXII, -1872, p: 236, No. 7-2 ¿.

Salius dumosus Kohl., Verh. Zool.-Bot Wien. XXXIV 1884, p. 45.

C'est l'espece de la République Argentine, y compris

la Patagonie.

a A

Ñ

% a A

Fig. 15.-Organes masculins. Salius Fig. 16.-Organes mascnlins Saliys ferruginipennis X30 dumosus X 50

Sallus dumosus (SPIx.) BRETHES

Pompilus dumosus Spin., in Gay: Hist. fis. pol. Chi- le, VI, 1851, p. 376, No. 1, Pompilus dumerosus E. C. Reed, An. Univ. Chile, 1894 (sep. p. 16). Salius dumosus Kohl, Verh. Zool. Bot. Wien., XXXIV, 1884, p. 45, C'est lespéce du Chili.

Chelonus Porteri BRETHES, N. Sp. Niger, antennis (¿), femoribus apicem versus, tibus et

tarsis basi ferrugineis: alis paulum fuscis, venis nigris. Long. 4, 5 mm.

A IA O RI RO NARA

$

128 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

La téte est densément ponctuée, rugueuse, le clypéus assez lisse et ponctué, l'excavation pour linsertion des antennes striée, les stries en arc de cercle, una carene longitudinale frontale, les ocelles postérieurs légérement plus rapprochés entre eux qu'avec les yeux; ceux-cl lége- rement velus; le méso notum ponctué-rugueux; une ligne lisse longitudinali au milieu antérieur. L'ecusson est tri- angulaire, rugueux, avec quelques fovéoles au bord anté- rieur, et des stries sur sa partie déclive latérale; le postécus- son avec une ligne latérale lisse; le segment médiaire est aréolé, son épine latéro-postérieure assez aigué, tronqué a sa partie postérieure; les pleures sont rugueuses avec une ligne verticale de fovéoles derriére les mésopleures. L'abdomen est ruguéux, les sutures indistinctes, et vers Vavant la rugosité se transforme en stries longitudinales dont les intervalles sont presque lisses.

Un exemplaire le Villa Italia: I. 1910 (C. E. Porter, leg).

Latcham.—MITOS ARAUCANOS 129

LA HISTORIA NATURAL EN LOS MITOS ARAUCANOS

POR

Ricardo E. LATCHAM

En su mayoría, los mitos araucanos actuales se ha- llan tan inextricablemente mezclados con elementos ex- traños, derivados de los cuentos, leyendas y supersticiones europeas, que no reflejan el verdadero estado de la men- talidad de estos indios. En muchos de ellos, los cuentos maravillosos de origen árabe, importados por los españo- les, desempeñan un papel preponderante; en otros figuran animales conocidos en el país solamente después de la conquista, y no faltan versiones fantásticas de leyendas supersticiosás de pura cepa europea.

Pero, queda un corto número, que, puede decirse, es de origen netamente indígena y es curioso notar que casi todos ellos son de animales fabulosos de formas y cualida- des desconocidas en otras partes.

A primera vista, nada tienen que ver con la fauna verdadera y existente; pero examinando más a fondo la cuestión, puede convencerse que todos, o casi todos ellos han tenido su fundamento en alguna especie conocida, desfigurada posteriormente por la imaginación supersti- ciosa de los naturales.

Puede ser que, en algunos casos, las formas fantásti- cas con que se presentan estos seres míticos se hayan de- rivado de los antiguos tótemes. Es ya sabido, que en tiempo de la Conquista, los araucanos tenían un sistema totémico y que derivaban sus apellidos del tótem del gru- po a que pertenecían. También se acostumbraban formar alianzas entre dos o más familias de distintos tótemes y en muchos casos los apellidos, resultantes de estas alian- zas matrimoniales, figuraban dos o más elementos de di- versa naturaleza. Así hallamos: Curamanque, cóndor de piedra; Huenuvilu, culebra del cielo; Panitaro, traro león; Cheuquechiñ (gue), avestruz chingue, etc.

REV. CH. HIST. NAT. (1923), (9)

y

RS A A A A E A A

130 - REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL

A mediados del siglo XVII, el totemismo araucano había desaparecido; pero quedaba la memoria de algunos de dichos apellidos híbridos y alrededor de algunos de ellos, se han formado leyendas, que poco a poco se han convertido en mitos, sin que los indios actuales sospechan - siquiera su verdadero origen.

Algunos de los mamíferos y aves de la fauna chilena se han extinguido o se han hecho muy escasos y son hoy poco conocidos del vulgo. Con el tiempo se han transfor- mado en seres fabulosos y algunos de ellos han tomado la forma de verdaderos mitos.

Es digno de mención el hecho de que estos seres mí- ticos, derivados del reino animal, son casi sin excepción, perjudiciales, fatídicos o siniestros, y altamente temidos por los indios.

Entre los mitos de esta naturaleza, encontramos el ngúruvilu, el piguchén, el trelque, el ñullñull, el quetru, el chonchón, el colocolo, el camahueto, etc.

Algunos de estos mitos son patrimonio no solamente de los araucanos, sino que también son conocidos en todas partes del país, bajo estos u otros nombres y su reparti- ción general es la mejor prueba de su antigiiedad.

A pesar de la forma fabulosa y grotesca que reviste la mayor parte de estos seres, es posible indicar con más o menos seguridad, la especie y en muchas ocasiones la variedad de animal, ave o reptil de que cada uno se ha derivado, y son estos los que proponemos presentar en este estudio.

El ngúruvilu—zorro culehra—es un mito araucano, conocido en todo el sur de Chile, y figura con diversos nombres entre la gente del pueblo de aquellas regiones, p. ej.: gurivilo, nir ivilo, negurivilu, guruvilu, etc., y Vicu- ña Mackenna dice que es conocido hasta Viña del Mar.

Entre los araucanos el agúruvilu es un animal acuá- tico, que vive en los ríos y lagunas. Su forma varía con la localidad. Generalmente los indios lo figuran con cuer- po de zorro y cola de culebra, en cuya punta hay una lar- ga y aguda uña. Otras veces es un gato montés con cola de zorra y hay quienes lo pintan con cuerpo de culebra y cabeza de zorro.

Gómez de Vidaurre dice que es un animal monstruo-

Latcham.—MITOS ARAUCANOS 131

so que vive en algunas lagunas del reino, y que los arau- canos dicen que «se traga los hombres, por lo que ellos se abstienen de bañarse en las lagunas. No concuerdan sobre su figura. Quien lo hace largo como una serpiente, con cabeza de zorra, quien cuasi circular, como un cuero de vaca extendido» Hist. I. p. 240.

Molina dice lo mismo en casi idénticas palabras, y agrega, hablando de esta última forma—la de cuero—«8Si esto fuese verdad vendría a ser una especie de manta de raza monstruosa; pero se puede dudar si la existencia de este viviente sea puramente imaginaria». Hist. Nat.,. I. p. 256. |

Al dar la forma de cuero o manta al »yúruvilu, estos autores lo confunden con otro mito, de que trataremos más adelante; pero sus citas dejan constancia de que hace siglo y medio los indios creían en este animal híbrido y le daban las mismas formas que en la actualidad.

El ngúruvilu comía a las personas y animales que co- gía en el agua, envolviéndolos con su larga cola y arras- trándolos debajo del agua. Tenía fuerzas increíbles y fre- cuentemente arrastraba a los jinetes, caballo y todo.

Como hemos dicho, es posible que este mito haya ori- eginado en la alianza de dos familias de apellidos nagra, zorro, y vilu, culebra, y los detalles fantásticos con que lo adornan, poco a poco han ido agrupándose en contorno de la tradición. Sin embargo, no debemos perder de vista la existencia en el país de un animalito, que entre los in- dios es conocido con el nombre de 2yúruvila.

Este pertenece al orden de los Marsupiales; es el Didelphys australis, Fed. Philippi, llamado vulgarmente «monito del monte», y por los araucanos huenuquique, ratón del cielo, o ngúruvilu. A veces se confunde con otra espe- cie de la misma familia, el Didelphys elegans o Marmosa elegans, que se halla en las provincias centrales, donde se llama vulgarmente comadreja; pero esta es denominada llaca por los araucanos y es muy escasa en su territorio.

Lehmann Nitsche opina que el ngúruvilu es la Lutra Felina, Mol., pero está equivocado, porque el mito forma- do alrededor de dicha nutria lleva otro nombre, como luego veremos. :

El piguchén es otro mito multiforme, cuya figura va-

132 REVISTA CHILENA DE HISTORIA NATURAL