BIBUOTBCA DK AUTORES URUGUAYOS
Ricardo Sánchez
Versos
Festivos y Epigramáticos
^
A. Mmrrmlro r Ramos» Btflto» MONTEVIDEO
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University of Toronto
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VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS
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RICARDO SÁNCHEZ
VERSOS FESTIVOS
Y EPIGRAMÁTICOS
MONTEVIDEO
A. BARREIRO Y RAMOS, Editor Librería Nacional
J9Í2
PRÓLOGO
Ofrezco al público un libro curioso, porque no refleja mi personalidad, ni traduce mi tempera- mento, de suyo dado á lo sentimental y román- tico. Es un tomo festivo y epigramático, el pri- mero de una serie de índole más apropiada á mi modo de ser, y donde iré insertando algunos de los millares de versos, buenos ó malos, que mi numen derrochó durante seis lustros consecu- tivos, pues la mitad de mi vida la pasé cantando como la cigarra, sin descuidar en la otra mitad la indispensable labor de la hormiga, á fin de no caer vencido por la miseria y ser arrastrado como un sujeto anónimo, á la mansión igualitaria del supremo descanso. Falto de otra riqueza, anhelo dejar algo á las letras de mi patria, como recuerdo de mi paso por la tierra, si Dios me concede salud bastante para concluir la obra soñada.
A fuer de hombre sincero, y con la honradez literaria que me distingue, — debo declarar que
6 PROLOGO
no se trata de un libro completamente original, en la acepción estricta de la palabra. Si la mayor parte de las ideas volcadas en estos versos, — me pertenecen, — otras no son de cosecha propia. Ruedan por el orbe en vil prosa, y la única novedad mía consiste en la tarea mecánica de haberles dado forma métrica. Es lo mismo que han hecho otros escritores sin expresarlo, y que yo tengo la franqueza de confesar. Se ha dicho de antiguo, — y con muchísima razón, que de Homero á nuestros días, nada existe de nuevo bajo la faz del sol, salvo el traje más ó menos bien cortado que embellece las ideas y le sirve de pasaporte en su viaje eterno. Este axioma es mi escudo, en el deseo de evitar la crítica de algún mordaz Aristarco, entre los muchos despechados que existen en la república de las letras, y que incapaces de hacer obra duradera, se dedican á pesquisantes, para dragonear de sesudos eruditos, y perder el tiempo en la tarea antipática de morder reputaciones.
RICARDO SÁNCHEZ.
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AL LECTOR
Si de joven fui jovial y espontáneo de buen grado, con exceso he cultivado el verso sentimental, usando de un pesimismo impropio en aquella edad que el disfraz de gravedad es negación de uno mismo, pues debe la juventud que es vigor, naciente día, ser emblema de alegría y reflejo de salud. Por lo que digo, se ve, que llegué á ser, sin razón, un mustio sauce llorón con injerto de cipré. Hoy cambio, lector, de senda, en vez de llorar, me río, y con traje que no es mío
RICARDO SÁNCHEZ
entro armado á la contienda, en busca de otro proscenio donde, libre de mi cruz, sin dolor nazca á la luz cualquier hijo de mi ingenio. Si eres viejo, igual retoza, la risa ahuyenta al demonio, y no es solo patrimonio de la feliz gente moza. Y nunca tomes á mal el consejo: — al fin y al cabo, desde la cabeza al rabo la vida es un carnaval.
EL AÑO NUEVO Y EL VIEJO
(DIALOGO JOCO-SERIO)
¡Tan, tan, tan! — ¿Quién se apresura á golpear hoy á mi puerta? — Quien la quiere bien abierta para colar su figura.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS
— ¡Atrevido es el mocoso! --jQué ridículo es el viejo! Escuche un sano consejo: busque el último reposo.
— ¿Acaso llegó la hora
de espichar? Así lo creo;
eso del tiempo es deseo
y hay que hacerlo sin demora.
— No me voy, ingrato chico, por estar muy disgustado: ¡ni un solo beso me has dado, y anhelas que clave el pico!
— No le doy uno ni dos. ¡ Ocurrencia peregrina
la de esta incómoda ruina que me aturde con su tos!
— ¡Insolente! — No hay que hacer; siga pronto el viaje largo,
y lleve, en el trance amargo, mi saludo á Lucifer.
— Dios te perdone tu audacia, muchachito sin pudor.
— Si está hidrófobo, señor, yo lamento su desgracia.
— ¡Cómo nacen hoy los chicos!
— Como siempre, padre eterno.
— Tú irás derecho al infierno.
— Allí van los malos ricos;
10 RICARDO SÁNCHEZ
no lo expresa esto mi labio: la dijo antes Jesucristo.
— Te estás pasando de listo.
— Y usted se pasa de sabio.
— Acabemos de una vez.
— No acabo: empiezo, vejete.
— ¡ Quien con muchachos se mete ! .
— Salga, ó lo empujo. ¡ Pardiez ! . . .
— ¿ Me moriré ? . . . ¡ No me atrevo ! Morir es un desatino.
— Muera pronto: es su destino; hoy sólo vive lo nuevo.
— ¿Quieres que te deje en paz?
— ¿Que si quiero?. . . Se lo exijo.
— Pues á quejarme iré, hijo, al Congreso de la paz.
— Quéjese, viejo, á su abuela. Para ver si la enternece. Pronto, pronto, que amanece
y tengo que ir á la escuela.
— Te dejo mi bendición.
— Sólo busco que se ausente. . . .
— ¡Adiós, chico impertinente!
— ¡Adiós, viejo rezongón!
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 11
AUTOR MUERTO DE ERUPCIÓN
Era don Simón Cortés
un gran librero de viejo,
muy pulcro y limpio; un espejo
de la cabeza á los pies.
Y á más de conocedor
de todo lo de su oficio,
alegre, de agudo juicio,
vivaracho y decidor.
Una vez que entretenido
como un rey sobre su solio,
estaba hojeando un infolio
sentado en sillón mullido,
se coló en su cuchitril
un caballero alto y grueso,
pero de liviano seso
y de criterio infantil.
— Necesito un libro bueno,
exclamó rápidamente ;
me precio de inteligente,
y con usted no me estreno.
Ande presto, no se afiebre,
y en el buscar hábil sea,
12 RICARDO SÁNCHEZ
que no es tan fácil tarea meterme gato por liebre. Don Simón, de arriba abajo lo miró, y anduvo pronto, al suponer que era un tonto sin muchísimo trabajo. Y en la firme convicción de que no se equivocaba, dejó el infolio que hojeaba, preguntando socarrón :
— ¿Qué prefiere? ¿La novela en estilo metafórico,
ó el sesudo libro histórico
que el hombre de estudio anhela?
¿El de versos, fuente viva
de sentimiento inspirado,
ó el simpático y buscado
de ciencia recreativa?. . .
Indique usted lo que guste,
que yo el libro encontraré,
y así lo convenceré
de que abomino el embuste. —
Sonrió el fatuo satisfecho
cual si hablase en serio el otro,
y para salir del potro,
dijo componiendo el pecho:
— No tengo predilección por libro determinado: ofrézcame el de su agrado,
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y acepto sin discusión.
— ¿Quiere Los últimos días de Pompeya, obra curiosa? Se la doy por poca cosa, siendo cara en librerías.
— ¿De Pompeya? — Sí, señor.
— Pues de memoria hago acopio y, aunque sufra mi amor propio, no sé quién es tal autor.
— Si usted no lo toma á mal, le diré que un erudito debe conocer lo escrito por ese genio inmortal.
— ¡Bien corregida la plana! ¿ Y es antiguo ? — j Cómo no !
— ¿Y en qué siglo floreció?
— Antes de la era cristiana.
— ¡Jesucristo! ¿Quién diría que fuese de tan atrás ! . . . Déme, amigo, un dato más: ¿De qué diablo moriría?. . .
— De una atroz dolencia orgánica, le contestó don Simón. Se murió de una erupción.
— ¿De una erupción? — Sí, volcánica.
14 RICARDO SÁNCHEZ
SOY LA ABUELA DE MARTÍNEZ
Vestida con rico traje,
una española legítima
entró á una agencia marítima
para comprar un pasaje.
El empleado, muy concreto,
la dijo presto : — Señora,
déme usted su gracia ahora,
así le extiendo el boleto.
— ¿Mi gracia? ¡Qué gracia tiene!
si sufro melancolía,
pues la perdí al otro día
de la muerte de mi nene!
¡Viera usted qué chiquitín
tan majo, con cualquier trapo!
En la pila, por lo guapo,
le pusimos Serafín.
De su cara de angelito
era ese nombre reflejo,
y sus ojos, como espejo,
retrataban lo infinito.
Tuvo que irse, por desgracia;
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á no haberse malogrado, las niñas lo habrían llamado el Caballero de Gracia. — Y con cara de aleluya agregó muy sonrosada:
— ¿Para seguir la jornada no le basta con la suya?
— No, señora, no me basta, porque es poca la que tengo; la que le sobre, me avengo
á comprársela en subasta. Además, no se impaciente: del brazo de su marido me puede dar lo que pido, sin que murmure la gente.
— El pobre descansa en paz y no tengo ya que darle más que llanto. De llorarle tengo marchita la faz.
— Bueno, deje á su difunto que ya duerme el sueño eterno lejos del mundano infierno,
y aclaremos nuestro punto.
Lo que pedía mi lengua
era su nombre. — ¿Mi nombre?
Eso es fácil, no se asombre,
que siendo viuda, no hay mengua
en darlo al primer buen mozo
que lo pretenda en su anhelo. . . .
16 RICARDO SÁNCHEZ
¿Quién mirando abierto el cielo no se introduce con gozo?
— Señora, yo soy casado y no puedo complacerla sino en parte, fina perla de un lago verde y salado.
— ¡Qué lástima! — Ni perder puedo el tiempo, y ande breve porque el trabajo me llueve
y tengo que ir á comer.
— ¡ Qué prosaico ! — j Ya lo creo ! ¿Usted sin duda no come?
Pero, en fin, que el nombre asome si no lo oculta por feo.
— ¡Eso nunca! — entre mohines contestó con cierto enfado; anote mi nombre honrado,
soy la abuela de Martínez.
— De nuevo usted se chancea, y de broma esto ya pasa;
á nadie importa en la casa que tan pronto abuela sea con un físico lozano y esa cara de alborada, — salvo que esté conservada como un fresco pompeyano.
— El que se burla es usted, con ese aspecto de tonto. . . .
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— Pues déme su nombre pronto apuntado en la pared.
— No uso tales pizarrones porque siempre fui prolija.
— Pues abra usted su valija y rebusque en sus rincones sin distingos ni latines alguna tarjeta escrita. . . .
— ¡Tómela! — ¡Por Santa Rita! " Zoila Buela de Martínez. "
UN MARIDO.... ESCOPETA
Una romántica joven que á Becquer solo leía y de memoria sabía la música de Bethoven, disputando con su esposo en la campestre morada donde la tiene encerrada por ridículo y celoso,
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le dijo: — "Quisiera ser
pájaro para volar
y poderme libertar
de tu incómodo poder. "
Violentamente, el Ótelo
que muy poco la respeta,
la contesta: — " Y yo escopeta
para detener tu vuelo.
PERICO LOSO
El andaluz Pedro Loso
( conocido por Perico )
es hombre de mucho pico,
vale decir, muy verboso.
Se muere por aventuras
que le den susto ó placer,
y pasa por la mujer
las verdes y las maduras.
También le gusta viajar,
y no lo hace á cualquier parte:
á Italia, cuna del arte,
impresiones va á buscar.
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En SUS giras de recreo,
con cierto amigo marchaban,
y una ocasión visitaban
las ruinas del Coliseo.
Era una noche de luna
azul, cálida y estética,
soberbiamente poética. . . .
Una dama, sólo una,
en el recinto se hallaba
suspensa ante el cuadro hermoso;
un silencio majestuoso
el anfiteatro llenaba,
cuando de pronto un reptil,
de los ruidos asustado,
arrastróse casi al lado
de la turista gentil.
( Me permito suponer
que era gentil la italiana,
como la Samaritana
que á Cristo dio de beber. )
Al ver la alimaña aquella,
soltando un grito espantoso :
— Ma questo é pericoloso!
exclamó huyendo la bella.
El andaluz, ni se asombra;
piensa que llegó su fama
á Roma, y dice : — Esta dama.
me teme, pero me nombra!
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CARITAS BONITAS
Un paisano que pasó
por la puerta de un convento
ese letrero notó
y al punto que lo leyó,
detuvo el paso un momento.
Como el hombre no entendía
de latinas inscripciones,
y, sin quererlo, sentía
endiabladas tentaciones
de ver lo que oculto había,
lleno de curiosidad
dio de golpes á la puerta,
y, en lugar de una beldad,
una horible vieja tuerta,
hermana de caridad,
abrió y le dijo: — " Entre, hermano,
si viene á depositar
el óbolo del cristiano,
¡bien haya la santa mano
que lo supo encaminar! "
Pero el hombre, más turbado
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 21
que un muchachote simplón, balbuceó: — "Hermana, perdón; siento haberme equivocado. ..." y se fué con la intención.
EL OSO ÑATO
L'ho sognato, una romanza
muy conocida en la casa,
cantaba siempre Esperanza,
la nieta de Doña Blasa.
una señora criolla
y en sus dichos muy campera,
que entiende que es pura embrolla
la odiosa lengua extranjera.
Una vez, que en su salón,
á la familia de Pómez
brindábale una reunión
( que era un martes de las Gómez ),
todos, en coro, pidieron
que la niña algo cantase,
y hasta rabiar aplaudieron
para que se entusiasmase.
22 RICARDO SÁNCHEZ
Indecisa junto al piano, Esperanza trepidaba, mientras, sentado el hermano, sus órdenes esperaba.
— ¿Qué cantaré? — dijo al fin contemplando al auditorio. . . . Cuando, con un retintín
que produjo gran jolgorio y la sala ensordeció con su estruendo, largo rato. Doña Blasa contestó:
— Hija, canta el Oso ñato.
LA TERQUEDAD DE UN BATURRO
Á la memoria de Julio Herrera v Reissig ' ' '
Por camino pedregoso y con rumbo hacia Aragón, un hijo de la región iba marchando afanoso.
( I ) Este cuento, hecho en amena prosa por el malogrado poeta amigo, fué escrito por mí la víspera de su muerte. Ahora lo publico, rindiendo homenaje á su preclara memoria, y ani- mado del mismo sentimiento de justa admiración, con que supe honrarlo en vida.
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Sin descanso mucho anduvo que era fuerte y diligente, cuando de pronto, sonriente, un anciano le detuvo. Al sentirse interrumpido yendo en tan rápido tren, dijo el hombre con desdén, el entrecejo fruncido: — - ¡Vaya una ocurrencia chusca! ¿Qué anhela? — Estoy apurado.... Apunte para otro lado si por limosna me busca.
— Tu dádiva está de más expresó el otro, cortés; tan solo tengo interés
en saber á donde vas. Entre jovial y gruñón y ya con mejor talante, el huraño caminante replicó: — voy á Aragón.
— Si Dios quiere, que es lo justo, llegarás á tu destino.
— No diga tal desatino que risa me dá. no susto ;
y quiera ó no ese. . . . Señor que se mete hoy en lo ajeno, llegaré: — me encuentro bueno y en mis piernas hay vigor. El viejo, noble figura,
24 RICARDO SÁNCHEZ
aunque de aspecto precario, era enviado extraordinario del monarca de la altura, y ante la torpe jactancia de aquel mísero mortal, poniéndose muy formal y acortando la distancia, de una oreja lo tomó y convirtiéndolo en sapo, como se tira un guiñapo en un charco lo arrojó. Un siglo pasó tal vez viviendo bastante mal como sapo entre un fangal el terco de aragonés, — cuando una tarde, en la gloria, el ministro del Eterno de corazón algo tierno aunque de frágil memoria, — se acordó del bruto aquel castigado con exceso; y para librar de un peso á su conciencia sin hiél, — envuelto en sencilla túnica y apoyado en firme báculo, descendió de su pináculo con la misión grata y única de imprimirle humana forma al testarudo del cuento. . . .
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Frente al charco, en un momento,
en persona lo transforma; —
y el aragonés, en tanto.
como en viaje de recreo,
siguió su largo paseo
sin dar las gracias al santo.
Entonces, con mucha punta
y afable tono, éste dijo :
— ¿A donde te marchas hijo?
— A mi pueblo . . . . ¡ Qué pregunta !
— Si Dios quiere, llegarás á tu destino, hijo mío; —
y el porfiado, con gran brío dando un respingo hacia atrás, en su frase ya más parco replicó sin dilación: —
— Quiera ó nó, voy á Aragón, ó vuelvo de nuevo al charco.
ENSALADA RUSA
Noches pasadas hablaba con un bardo modernista de melena enmarañada, donde el peine poco aró; que pontifica á menudo, creyéndose un gran artista, y con su voz de ultra-tumba de ésta manera me habló:
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Ha muerto el romanticismo, como morirá muy pronto
toda escuela literaria que adolezca de vejez.
y ante el lírico cadáver entusiasta me remonto
á las extrañas comarcas que señé más de una vez.
Ha muerto el romanticismo, porque tiene claridades que penetran hasta el alma de la muchedumbre vil; y tras el sol que se pone, asombrando á las edades surge un astro policromo, enigmático, sutil.
Y su luz maravillosa, entre macabros ensayos, llevará su esencia química, de rara composición, tan sólo á los elegidos, porque serán esos rayos fuegos fatuos del cerebro, sin llegar al corazón.
El patriarca Víctor Hugo, que fué el ídolo de un siglo, derrumbado con estrépito desde su alto pedestal al empuje del progreso, porrido como un vestiglo, cede el puesto á Baudelaire, autor de: Flores del mal.
Y el gallardo Lamartine, el de dulzuras de almíbar, que si al hombre empalagaba, se adueñó de la mujer, porque el varón la miel gusta si alterna con el acíbar, es opaco ante Verlaine, ese genio sin ayer.
Y por no abundar en citas que resultan disgustantes, concluyo hablando de paso de esc... Alfredo de Musset, que también fué predilecto de las mujeres galantes
y que es apenas un átomo comparado á Mallarmé.
A mi juicio, lo que puede perdurar en este mundo es tan sólo mi completa y exquisita trinidad; soy sibila del presente, y el modernismo profundo, es astro inmenso y magnífico, brillando en la soledad.
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Como azotan á las razas los terráqueos cataclismos que corrigen destruyendo lo que tienen que destruir, y continentes fabrican que surgen de los abismos, siendo axioma que al pasado sacrifique el porvenir,
Así mueren las escuelas que en su marcha transitoria por el Orbe, terminaron su odisea de dolor, porque el pasado es ceniza, el presente única gloria, y es una ley muy humana que la vida sea labor, • —
Con estos mariscaleos y algunas otras patrañas terminó su perorata en la mesa de un café, ante la copa de ajenio, que abrasaba sus entrañas, el vate de la melena; — y yo me puse de pie.
Salí absorto y meditando sobre la firme entereza y el aplomo con que siembran, como si fuera maíz, estos seres inconscientes, de trastornada cabeza, estrafalarias doctrinas, sin médula y sin matiz.
Acostado al poco rato, me dormí como un bendito, y soñé que iba marchando por una senda sin fin como si fuera el camino que conduce á lo infinito, guiado siempre, á la distancia, por un rubio serafín.
¡Á los lados de la senda, qué distintos panoramas! observando á la derecha, vi un paisaje tropical, y á la izquierda ávido, yermo, como destruido por llamas un campo seco, maldito, sin un átomo vital.
De un lado árboles gigantes, exuberancia de flores, arroyuelos que deslizan con simpático rumor; bajo un dosel de verdura, mil pájaros de colores alegrando los sentidos con sonatas de tenor.
28 RICARDO SÁNCHEZ
Del otro la tierra abierta, bajo la capa de fuego de un monstruoso, inexorable globo rojizo; — de un sol que calcinaba las piedras, para fundir todo luego con una temperatura de infierno, como un crisol.
Sin decir una palabra, escudriñándolo todo,
de aquel ángel silencioso, siempre dócil iba en pos;
la materia y el espíritu dialogaban á su modo
en lenguaje intraducibie, como el creyente habla á Dios.
De pronto cambió el aspecto de todo lo que veía y me hallé frente á un palacio, maravilla de esbeltez, con fantásticos jardines, donde la noche era día, y esculturas de mujeres, en soberbia desnudez.
He llegado al paraíso, dije hablando para adentro; iba á interrogar al ángel, pero al fin, no me atreví, que ser discreto es un mérito y yo soñaba un encuentro en solitario paraje, con alguna árabe hurí.
Aquí termina el relato. — En el instante preciso que una curiosa aventura me preparaba á seguir, desperté prosaicamente; — me caí del paraíso, y adiós sueños de conquista, adiós grato porvenir!
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¿Cuántos son los mandamientos?
En la clase de doctrina cristiana de un Seminario, le pregunta el padre Hilario al jovencito Molina con una tonante voz que se oye á los cuatro vientos: ¿Cuántos son los mandamientos de la santa ley de Dios?. . . Molina, sin trepidar, contesta con rapidez : —
— Para el hombre, encuentro diez ; mas si los quiero aplicar
al sexo débil, que mueve á mundana compasión, y es perpetua tentación, — me resultan solo nueve. Dilatando las narices dijo el cura: — mocozuelo, estás ofendiendo al cielo y no sabes lo que dices.
— No tal, padre, yo me baso en el sentido común. . . .
30 RICARDO SÁNCHEZ
— Pues te declaro un atún si no explicas pronto el caso.
— Respondí sin vacilar,
. distante de aturdimiento porque existe un mandamiento que reza: — no codiciar del prójimo la mujer; — y desde el tiempo de Adán, comida fué, pan con pan, de bobos, á mi entender. Le hizo al cura mucha gracia la peregrina ocurrencia, que sin ser una insolencia era una profana audacia, y ahogando la gravedad en su ministerio usada, moduló una carcajada de larga sonoridad. Después risueño le dijo en menos de un santiamén :
— si marchas en ese tren has de llegar lejos, hijo.
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MATUSALÉN DE 20 AÑOS
Un viejo muy agobiado
por el fardo de la edad,
en la Plaza Libertad
el fresco toma, sentado.
Á su vera, un mozalbete
chillón como una chicharra,
está con otros de farra
y se burla del vejete ;
y el aludido, que es listo,
contestando á un dicharacho,
se fuma en pito al muchacho
que al fin y al cabo es un cristo.
Batido, y en retirada,
pero siempre majadero,
le pregunta si es soltero
ya que le sobra parada.
Haciéndose el chancho rengo
contesta el viejo : sí, á fe,
y pronto me casaré
pues sólo veinte años tengo.
Suelta el muchacho una risa
prolongada, impertinente.
32
RICARDO SÁNCHEZ
y se aproxima la gente que no lleva mucha prisa. Y el viejo sigue la tunda: — no alborote por tan poco que lo tomará por loco la gente que nos circunda. Estoy lejos de chochera y lo que respondo sé : — hace veinte años rodé de una altísima escalera, y tuve la enorme suerte de llegar á su final sin una lesión formal, cuando pude hallar la muerte. El barrio entero reunido comentaba allí el suceso, y un hombre de mucho seso dijo que yo había nacido. Ante propios y ante extraños, aunque la gente se ría, repito desde ese día que sólo tengo veinte años.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 33
Á DON JOSÉ GUIDO SPANO
(Con motivo de su ascenso militar y nombramiento de edecán de la Presi- dencia de la República Argentina.)
Permítame que me trepe
de mi entusiasmo á la altura,
y desde aquí, sin mesura
le grite: "¡bravo don Pepe!"
¡ Qué elección más acertada de edecán del Presidente ! dirá con gusto la gente que vá á la Casa Rosada.
Esto, al menos, lo presiento sin alcanzar á tener de Onofroff el gran poder que adivina el pensamiento.
Y como no, si se trata de un cumplido caballero, que vale mucho dinero aunque tenga poca plata.
34 RICARDO SÁNCHEZ
Señor Sargento Mayor del Ejército Argentino; ante lo justo me inclino y lo tengo á mucho honor.
Y es un acto, donde van juntos, con doble justicia, el ascenso en la milicia
y su cargo de edecán.
¡ Cómo estarán satisfechos los aspirantes á empleados, que viven desesperados y hacen la jornada á trechos!
En vez de la cara adusta de un Coronel bigotudo, que al guapo más corajudo con su voz de trueno asusta. -
Encontrarán la figura,
la vera efigie, la clave
del hombre fino, aunque grave
que es modelo de cultura.
Y no es chico el compromiso. Olfato de perdiguero
debe tener el llavero del oficial paraíso.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 35
Se presenta, por ejemplo alguno de esos audaces que tiene instintos voraces, y quiere invadir el templo.
En lenguaje figurado se le dice y con maneras: — déjese usted de zonceras y apunte para otro lado.
Y lo planta de retén.
Rabiará acaso por dentro, más no sale de su centro porque lo han tratado bien.
Entra, en cambio, un infeliz de faz humilde y sencilla.... tropieza con una silla se turba y cae de nariz.
En vez de saltarle encima con aire brusco y marcial, le pregunta: ¿Se hizo mal? y el infeliz se reanima.
Aunque en suma, el pobre diablo
no tenga todas consigo,
al sentir su tono amigo
para sí dice: "Á este le hablo. "
36 RICARDO SÁNCHEZ
Sin más trámites le cuenta que hace un año no trabaja y no tiene un peso en caja, ni tampoco tiene renta.
Dos mil lástimas le llora con voz que de luto viste, y hasta lo hace poner triste ¡la pildora tan bien dora!
Usted se la traga ó nó, cuestión de vista y de olfato, pero no le da un mal rato al hombre que le lloró!
Al contrario, le promete con el Presidente influir para el cargo conseguir, con tal que el punto concrete.
Y los meses van pasando, lo prometido está lejos, mas él lo vé entre reflejos y pasa el tiempo soñando.
Pero aquí detengo el coche de mi loca fantasía, no se me vuelque en la vía por correr sin luz de noche.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 37
Aunque hay algo más decible me lo guardo ; no me increpe ; disculpe, amigo don Pepe, un charlatán es temible.
Y termino la presente con este dó sostenido. . . . ¡que viva don Pepe Guido edecán del Presidente!
1896.
INÚTIL
Fué tu amor por mí, un amor como tantos de hoy en día, con mucha novelería y poco fuego interior.
Según el viento reinante de tu espíritu veleta, eras mudable y coqueta ó felinamente amante.
38 RICARDO SÁNCHEZ
Con no sé que extraños planes dejabas, estando alerta, que rondaran á la puerta de tu casa, diez galanes
Dicen que el amor es ciego: tal vez una temporada; pero, la venda rasgada, recobra la vista luego.
Y adopté la precaución en un reflexivo día, de colocarte, alma mía, muy lejos del corazón.
Me cuentan que arrepentida de haberme engañado tanto, te anegas en mar de llanto pues hoy mi amor es tu vida.
¡ Contrastes de la existencia, " lo que vá de ayer á hoy " : en paz sin tu amor estoy y á ti te habla la conciencia.
Después de ser nebulosa resultas nube de lluvia que á tu rostro, linda rubia, dará frescura de rosa.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 39
Con tu hechizo mucho puedes mas, lo expreso sin alarde, me parece un poco tarde para volver á tus redes.
En mí no pienses ya más, es un sueño lo que anhelas. . . . somos líneas paralelas y éstas no se unen jamás.
DECADENTISMO
Decadentismo.... ¿Qué significa? ¿Quién su tendencia, su fin explica? ¿Es una escuela, que ha de barrer como un pampero, todo lo endémico, todo lo pobre, todo lo anémico de los estilos de hoy y de ayer?
¿Viene provisto de cosas buenas que aprovechadas, con ser ajenas, podrán servirnos para educar el gusto estético, casi extraviado, como un viajero desorientado en el desierto que va á explorar?
40 RICARDO SÁNCHEZ
¿Luce en la forma? ¿Brilla en la idea? ¿Entra magnífico á la pelea como un soberbio señor feudal, ó es el Bayardo de un nuevo credo, limpio de manchas, ajeno al miedo, en guerra santa por el ideal?. . .
— Es globo inflado la forma; el fondo es un enigma; — ara tan hondo el decadente, sin discurrir, — que sólo frases alambicadas hilvana siempre, muy bien doradas, que hacen al tonto la boca abrir.
El cráneo inútil por lo vacío es pobre lecho de seco río en un paraje lejano al mar; llenarlo puede la gran creciente como una ráfaga, más prontamente vuelven las ondas á su lugar.
Los que presumen de originales usando giros convencionales porque les falta sustancia gris, no lo consiguen con frases raras: paredes sólidas, no son mamparas, ni es el talento srano de anís.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 41
La mujer bella no se improvisa: brota la gracia de una sonrisa, es la elegancia don natural. Las composturas más hiperbólicas no darán sones de arpas eólicas á los murmurios de un manantial.
¿Qué es la poesía? — Mujer hermosa con las mejillas color de rosa y líneas curvas en proporción. Por lo que vale, llena la vista, no por las telas de su modista ni por las joyas en profusión.
Todo lo feo, lo extravagante pierde terreno, muere al instante aunque lo adornen con oropel. Los jeroglíficos ya no seducen y causan risa los que producen la confusiones de otra Babel.
Son populares los escritores
en prosa y verso, que hacen primores
con su difícil facilidad,
no los pedantes sin consistencia
en las fronteras de la demencia
y siempre lejos de la verdad.
42 RICARDO SÁNCHEZ
Si á un alienista se le indicara que á la familia clasificara, tal vez dijera sin dilación: casos morbosos muy conocidos elefantiasis de los sentidos por un exceso de pretensión.
Vuestra comarca, pobres enfermos, tienen sus campos áridos, yermos, por la fatiga de subvertir. Si nace un árbol, su fruto exótico será un espécimen, como narcótico en las boticas del porvenir.
LA ORACIÓN POR PASIVA
Un Congreso de líricos, un día en un país latino, se reunía, á protestar de la justicia humana que un bandido colgaba por semana.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 43
Todos los personajes del Congreso eran benefactores afamados y moralmente estaban aplastados de esa ley draconiana bajo el peso.
Se respiraba en el recinto augusto una atmósfera tibia de clemencia, y cada traje disfrazaba un justo en su luz meridiana de inocencia.
La selecta reunión, tan encomiable entre las gentes de sensibles almas, soñaba mejorar lo inmejorable cruzando frases y batiendo palmas.
La oratoria tendió el vuelo radioso para estar á la altura del motivo, y se cruzó, graneado, un fuego vivo en pro de los enfermos de Lombroso.
Y las tesis magníficas, finales á que arribaron seres tan humanos, fueron: — que perdonar es de cristianos aunque se trate de hombres criminales.
Pues sólo cuando quiso, á Dios le plugo dar la vida ó quitarla á cualquier bicho; y por absurda ley ó por capricho no puede la justicia ser verdugo.
44 RICARDO SÁNCHEZ
Se cansaron de hablar los más ladinos, y uno que en la sesión no abrió la boca " filántropos, — les dijo, á mí me toca: que empiecen los señores asesinos. "
LA INDIGNACIÓN DE SAN PEDRO
Estaba una vez San Pedro en la celeste mansión, leyendo con atención unas fábulas de Fedro, cuando sintió de repente resonar la campanilla y gritó desde su silla:
— ¿Quién es el impertinente?
— Perdonad, padre guardián, esta visita á deshora;
soy el alma pecadora de un modesto hijo de Adán. — Y San Pedro, con vehemencia dijo: — ¿Que trae en descargo el que emprende un viaje largo para hallarse en mi presencia?
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 45
— Me sepultaron ayer
y hoy, por eso, á veros vengo. . . .
— Desembucha, que no tengo casi tiempo que perder. Necesito descansar
y mejor que ir á una fiesta prefiero dormir la siesta en seguida de almorzar.
— Pues entonces, voy al grano : Yo era, en el humano suelo donde hay infierno y hay cielo, un humilde ciudadano, cuando en forma de una breva apetitosa y fragante,
se me puso por delante una bonita hija de Eva. Como á todo primerizo no le es dado meditar, usted debe calcular el desperfecto que me hizo. Con unos cuantos meneos de caderas y de talle cuando paseaba en la calle, avivaba mis deseos; concluyendo la agresión con una mirada tal, que era un florido puñal clavado en el corazón.
— Muchacho, que se propasa
46 RICARDO SÁNCHEZ
. tu lengua, aunque narre fiel; no olvides que en el dintel estás de bendita casa.
— Juro, padre, por mi honor que no es falta de respeto ; sin quererlo, fui indiscreto de mi entusiasmo al calor.
— Bueno. Trata de ser breve.
— Muy bien, celeste portero.
— No dialogues, majadero.
— Sigo. Pérfida y aleve,
( aunque resulte algo tosca la frase ) tuvo tal maña, que entre su tela de araña me envolvió como á una mosca. Incauto, y ajeno al daño del todo me trastorné, y con ella me casé en poco menos de un año. Allí empezó mi martirio porque la mujer querida fué, en el valle de mi vida una ortiga, en vez de un lirio. Pero en fin, eso pasó; tuve, en mi desdicha, suerte ; sin piedad, vino la muerte y á la tumba la arrastró.
— Sigue, te oigo con paciencia
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 47
y tal vez sin desagrado, porque en el mismo pecado hallaste la penitencia. Ya que la desgracia quiso cebarse en ti, y á mí vienes, esa credencial hoy tienes para entrar al paraíso.
— Gracias, padre; no concluí; debo algo más que agregar; viudo, me volví á casar
y nueva víctima £uí, pues la segunda mujer que aún existe, si trasmigra al morir, será una tigra con uñas de Lucifer.
San Pedro, entonces, rugiente,
enarboló su bastón
y con gran indignación
así increpó al reincidente:
— Un abismo entre los dos se interpone, mentecato ;
te expulso, por un mandato
imperativo de Dios!
Mi rechazo es tan rotundo
que aplico la ley marcial;
se puede ser animal
una vez sola en el mundo.
48 RICARDO SÁNCHEZ
No protestes; vete pronto ó una paliza te doy como San Pedro que soy.. Aquí no penetra un tonto!
BIEN Y MAL
(LETRILLA)
Que un político de garra
cuando tenga la sartén
por el mango, odie la farra, —
está bien. Pero que después abuse con criterio desigual y armas de dos filos use, —
está mal.
Que un muchacho inteligente á gran máquina, en su tren, avance rápidamente, está bien.
VERSOS FESTIVOS Y EPI .RAMÁTICOS 49
Pero que un pobre cretino pretenda, grave y formal, hacer el mismo camino, está mal.
Que oradores consagrados hablen con noble desdén de los crímenes pasados,
está bien. Pero que otros vividores exploten y hagan caudal de políticos errores,
está mal.
Que algunas lindas mujeres una vez, y diez y cien gocen de honestos placeres,
está bien. Pero que otras tantas feas hagan, en fiesta social, del cuero ajeno, correas, —
está mal.
Que una triste solterona por un novio arme un belén siendo una ingrata personn. está bien.
50 RICARDO SÁNCHEZ
Pero que una fresca niña de cara primaveral, por galán imbécil riña, está mal.
Que un hombre, perdido el seso, cuando no tenga un vintén, le pida á un amigo un peso,
está bien. Pero que. cuando le sobre, tramposo, ingrato y brutal lo insulte porque le cobre,
está mal.
Que en religión y en política ninguno esté de retén ni haya gente paralítica,
está bien. Pero usar en ambas cosas fanatismo, arma desleal, y estratagemas dolosas, está mal.
Que un ministro de experiencia á lo bueno diga: jAmén! y sepa tener paciencia, está bien.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 51
Pero que olvide su fuero
y su importancia oficial,
humilde como un portero,
está mal.
Que un obrero que el pan gana con el sudor de su sien, se preocupe del mañana,
está bien. Pero que odie, por sistema, al hombre de capital y le lance su anatema,
está mal.
Que un Gobierno, en triste día, corte de un tajo, á cercen la cabeza á la anarquía,
está bien. Mas que después de cortada siga siendo radical y no lo detenga nada,
está mal.
Que en el viaje de la vida todos busquen un sostén porque es dura la partida, está bien.
52 RICARDO SÁNCHEZ
Pero el que mucho ha logrado y en su marcha triunfal se olvida del fracasado, está mal.
Que ande más el que más boga de las olas al vaivén, use blusa ó vista toga,
está bien. Pero que, soberbio y necio pretenda un simple mortal que otros sufran su desprecio,
está mal.
Que á veces, por patriotismo alguien quede en el andén con perjuicio de sí mismo,
está bien. Mas que olvide, indiferente, contra una ley natural, que se arrastra la serpiente,
está mal.
Que un musulmán, por costumbre tenga en su casa un harén aunque en ella falte lumbre, está bien.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 53
Pero que en tierra cristiana acopie un hombre sensual cuantas se le dé la gana, está mal.
Que sea recurso el divorcio
y liberación también.
cuando es crimen el consorcio,
está bien. Pero que llegue al ultraje y cambie un ser inmoral de mujer como de traje,
está mal.
Que haga un previsor vecino de una zanja un terraplén beneficiando el camino,
está bien. Pero que un torpe lindero que negó el agua y la cal quiera, al pasar, ser primero,
está mal.
Que un espíritu romántico sueñe en su Jerusalén y entone al pasado un cántico, está bien.
54 RICARDO SÁNCHEZ
Pero, que al volver los ojos á este mundo terrenal, no recuerde que hay abrojos, está mal.
Que en años de gordas vacas se abarrote el almacén, previendo épocas de flacas,
está bien. Mas que al listo almacenero le dé ataque cerebral porque desborde el granero,
está mal.
Que entre las últimas modas de locomoción ó tren, el auto supere á todas,
está bien. Pero que varios troneras con un chauffeur criminal maten gente, como fieras,
está mal.
Que tenga el hombre su orgullo y su pundonor también, como la fronda murmullo, está bien.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 55
Pero que piense un momento que no existe otro mortal que lo iguale en valimiento, está mal.
Que una joven inexperta que entra á la vida recién al peligro no esté alerta,
está bien, Pero que una veterana con un niño colegial se escape por la ventana,
está mal.
Que pretenda hacerse gente el que monta un palafrén, si es medido y es prudente,
está bien. Pero que olvide la corte que lacayo el tipo tal fué de un príncipe consorte,
está mal.
Que una chula muy ladina de Cádiz ó de Jaén vierta sal de su salina, está bien.
56 RICARDO SÁNCHEZ
Pero que un zafio baturro tener quiera gracia y sal cuando no pasa de un burro, está mal.
Que al terminar mi letrilla reciba yo el parabién de la cátedra sencilla,
está bien. Pero que abuse yo luego del lector bueno y jovial y no me llame á sosiego,
está mal.
LA IMAGEN DEL PAVO REAL
¿Quién es aquel personaje insolente y arrogante, enamorado constante de su físico y su traje?. . . — Eterno desocupado, de mañana, tarde, ó noche, se dá el corte y el derroche de transitar arrastrado.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 57
No se prodiga : es muy cauto : anda solo, y bien se aburre; así á nadie se le ocurre que otro es el dueño del auto. Como todo fantasmón que miente, evita testigos, y saluda á.sus amigos con aire de protección. Se dice harto de placeres y no halla en el mundo halagos sino cuando causa estragos en millares de mujeres. Cuenta que gasta sin tasa, le falta sustancia gris y conversa de París como de su propia casa. Siempre en la boca el habano y en la palabra el veneno, por no encontrar nada bueno, desprecia al género humano. ¿Hay quien le tosa ó le ladre á un tonto que pisa fuerte porque ha tenido la suerte de nacer después que el padre? — En la fauna universal, según la gente selecta, este tipo es la perfecta imagen del pavo real.
58 RICARDO SÁNCHEZ
LAS ESTACIONES
Para que á niña hechicera le brillen, entre sonrojos los negros ó azules ojos, no hay como la primavera.
Para tener siempre á mano el recurso de exclamar que imposible es trabajar, no hay tiempo como el verano.
Para que nazca un retoño fruto del amor nupcial ó de otro. . . . más liberal, no hay tiempo como el otoño.
Para que vaya al infierno cualquier viejo impertinente, si es que el diablo lo consiente, no hay tiempo como el invierno.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 59
EL TELÉGRAFO SIN HILOS
Á sus jóvenes pupilos les pregunta el profesor:
— Digan: ¿quién fué el inventor del telégrafo sin hilos?
Nadie acierta la respuesta, hasta que al fin, un muchacho muy listo, muy vivaracho, dice con cara de fiesta: — •
— Debe ser don Casto Argüellos, el tendero de mi casa.
que doHde quiera que pasa populariza sus cuellos.
— ¡ Santo Dios ! ¡ Qué desatino ! le contesta el profesor; yo conozco á ese señor y me parece un cretino incapaz de concebir, no digo ya de inventar, cómo se debe hamacar á un niño para dormir.
— Yo pienso que se equivoca.
60 RICARDO SÁNCHEZ
profesor; — con gran respeto se lo digo. — Oiga un secreto que se escapa de mi boca. Ayer mismo, sin ir más, al ver que señas hacía á la vecina Sofía, dijo mi hermano Tomás: Allí se halla el fantasmón de un Casto, poco seráfico, que un mensaje telegráfico trasmite hacia aquel balcón. Y como pila no vi. ni alambre alguno encontré cuando la mirada alcé, dije entonces para mí: — Este don Casto, hoy terror de padres ayer tranquilos, es el feliz inventor del telégrafo sin hilos.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 61
EL ROBO DE UNA POLLA
En la iglesia del lugar
oye un muchacho muy rudo,
que en la escuela nunca pudo
aprender á silabear,
un patético sermón
que el cura á sus feligreses
repitió distintas veces
produciendo sensación.
La madre de ese patán
cuya cabeza es tan dura,
le pide que atienda al cura,
y lo atiende con afán.
Sólo alcanza á retener
del sermón, tras larga lucha,
cierto pasaje, que escucha
respecto de la mujer,
en que hablando de su honor,
dice el cura entusiasmado,
y casi congestionado
de la oratoria al calor:
" El honor es una joya
62 RICARDO SÁNCHEZ
que robar puede un bandido;
una vez que se ha perdido
se va al fondo, ya no boya. "
Al salir meditabundo
de la iglesia, el pobre diablo
que nació para un establo
y anda en dos pies por el mundo,
interpelado fué así
por un amigo travieso
que le ablanda más el seso
con su charla baladí :
— Pero, al fin de tanta embrolla, ¿qué dijo el predicador?...
— Dijo. . . . dijo. . . . que á Leonor le robaron una polla.
En el álbum de Rafael Palomeque
Aunque de indiscreto peque quiero historia antigua hacer, así podrán conocer al hijo de Palomeque.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 63
Sin que una hipérbole haga puedo decir del mocito que lo conocí chiquito como Clodomiro Arteaga.
Hace una docena de años ( ayer no más de mañana ) ¡quién pudiera la campaña empezar sin desengaños!. . .
Yo lucía mis donaires de emigrado, muy á gusto, ( por prudencia, no por susto ) en la heroica Buenos Aires.
Don Alberto, su papá residía en su mansión calle General Viamont y era más rico que acá.
Felices ratos pasé en aquel honrado hogar, y nunca podré olvidar que otra familia encontré.
Rafaelito era un botija muy circunspecto y muy serio, su inteligencia, un misterio, su indumentaria, prolija.
64 RICARDO SÁNCHEZ
El padre á veces decía con impaciente cariño: ¿Qué podrá ser este niño? — Yo, al oirlo, sonreía.
Sin opinar, por lo menos adelantado llevaba que el pebete descollaba entre los niños más buenos.
Cierta vez que el estribillo se repitió, yo le dije: el porvenir no me aflije: será todo, menos pillo.
Elvira, madre abnegada al ver mi clarovidencia, agradeció.... tanta ciencia con expresiva mirada.
No falló mi profecía; el pequeñuelo de ayer se ha dado ya á conocer como joven de valía.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 65
Estudiante de provecho su educación no descuida, y que habita nunca olvida bajo honradísimo techo.
Su corazón es de artista, toca muy bien el violín, y maneja un espadín como el mejor esgrimista.
Discípulo preferido Del ilustre San Malato, velozmente ensarta un gato en un á fondo atrevido.
Si lo apuran, toca el piano el mandolín, la guitarra y el oído no desgarra porque tiene buena mano.
Con una falange tierna de primas, representaba como galán, cuando usaba pantalón á media pierna.
Era actor, pero en secreto en las fiestas de familia, donde todo se concilla con un público discreto.
66 RICARDO SÁNCHEZ
Es también coleccionista de autógrafos y medallas, balas, cascos de metrallas. . . . y aquí detengo la lista.
Dandy de moderna hechura es buen mozo y es galante, — como su padre, elegante y de gallarda figura.
Con ese físico, es obvia la razón y de soporte ; el muchacho se dá el corte de tener bonita novia.
Así, lectores, no extrañen que los padres de este niño, en la luz de su cariño eternamente se bañen.
Y que digan: — muy dichosa será la gentil doncella á quien depare su estrella la suerte de ser su esposa.
Enero 15 de 1894.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 67
LA VACA DEL PRESUPUESTO
Dos criollos aparceros y además emparentados, comentan acalorados la huelga de los lecheros. Uno de ellos, más doctor, ( por eso se descalabra ) abusa de la palabra como ladino orador. El otro, más terrenal, más sobrio y algo más viejo, parece hombre de consejo de un Senado nacional, y sin la sangre en el ojo, aunque le sobre intención, no tiene mala expresión ni razonamiento cojo. Recuerda aquél cosas viejas de gentes nobles y bravas; hoy, en cambio, son esclavas con mansedumbre de ovejas. — Es, amigo, una vergüenza
68 RICARDO SÁNCHEZ
dice el doctor; nada hacemos;
después nos lamentaremos
de que la chusma nos venza.
De castaño oscuro pasa
el abuso de ese gremio;
á mí no me corre apremio
porque tengo vaca en casa.
Pero no soy egoísta
y por eso mismo ladro;
me impresiona el triste cuadro
que se presenta á la vista,
y se me revuelve toda
la bilis; — niños y ancianos
de estos actos inhumanos
son los pavos de la boda.
Nosotros, que somos guapos
y marchando á las cuchillas
allí hacemos maravillas
para defender dos trapos,
en la ciudad somos bobos
y nos dejamos estar
por si nos quieren matar
á macana, como á lobos.
Pues, sin la chuza en la diestra,
hagamos una pueblada,
así, no dejamos nada,
ni un lechero para muestra.
— No se pase; pare el coche,
algo nervioso discurre
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 69
y en el mismo mal incurre que es motivo de reproche ; lo que expresa es demasiado, siempre es crimen la violencia: además, ya la Intendencia algo lleva adelantado y á Francia mandó pedir como ensayo, ordeñadoras; lindas máquinas, que en horas al pueblo pueden surtir por lo menos de un millón de litros, si abundan vacas. . . .
— Esas serán alharacas de alguien de la situación.
— Después, con los monopolios que van en rápido tren, estaremos pronto bien
como reyes en sus solios. — - Perdone, amigo, que yo critique su candidez y le diga de una vez
— (El picazo ya montó ) que si me pica, me expulgo sin que pierda la chaveta
y con ruedas de carreta ni por chacota comulgo. ¿El Estado ordeñador? eso me produce gracia; ¡que viva la democracia
70 RICARDO SÁNCHEZ
y el progreso innovador! Los gobiernos ( yo con esto no quisiera criticar ) sólo saben ordeñar la vaca del presupuesto!
LOS GALLOS Y LOS LOBOS
(FÁBULA)
Dos gallos muy valientes, hijos de una comarca de prados florecientes y de tesoros arca, en vez de estar unidos y amar su territorio se pican, divididos, con encono irrisorio, en tanto que dos lobos vecinos muy cercanos, haciéndose los bobos azuzan los hermanos.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 71
No aludo, ni quisiera poner á nadie en jaque, el listo de mollera la moraleja saque.
LOS PONTÍFICES DE CÍRCULO
Yo no sé quien es Pablo de Grecia ni pretendo, lectores, saberlo, á los hombres que valen, los juzgo no á capricho, sino por sus hechos. Y yo noto que Pablo de Grecia es un joven de corte moderno, que si escribe, maneja la pluma con destreza, elegancia y criterio. ¡ Qué bien pinta los tipos ridículos cuando ofician de seres completos, y en cenáculos pobres de espacio se reparten los dones del genio ; y si juzgan autores notables que no son de su círculo y credo, los encuentran antiguos y cursis y los matan con su alto desprecio!. . .
72 RICARDO SÁNCHEZ
¿Desde cuándo los hombres de fuste
pueden ser diversión de muñecos?...
¿Desde cuándo, cualquier jovencito
que ha dejado recién el babero,
y usa ropa de corte simbólico,
y un extraño, curioso chambergo,
y una larga, poblada melena,
como sauce llorón de arroyueio,
y nos habla en idioma intrincado,
que es lo mismo esperanto que griego,
puede echarla de altivo Quijote
atacando molinos de viento?. . .
— No, por Dios, que no salga de quicio
lo que aspira á llamarse lo nuevo;
lo que vale no es bien exclusivo
de una escuela, en su límite estrecho.
Víctor Hugo, el sublime romántico
vivirá en el rodar de los tiempos
como Emilio Zolá, tan realista
que resultan dos polos opuestos;
como el celebre autor de: J'acusse
que hoy la Francia valora en su mérito
aunque rabien y ofendan su nombre
los sectarios, la envidia y los necios.
Adelante, mi anónimo amigo,
mi colega sagaz y discreto ;
lanza en ristre contra los minúsculos
que entre sí se prodigan zahumerios;
es pueril repudiar al artista,
que modela de un modo diverso.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 73
En el arte, en la ciencia, en la vida se valora el poder del cerebro y la fuerza del músculo noble aplicado al trabajo perfecto, — pero nunca se juzga á los hombres por lo más secundario, lo externo. Lo que sirve y perdura y se impone, lo que brilla como astro del cielo, es el arte supremo en la obra; — lo demás, fuegos fatuos terrenos, nunca pueden tener otra suerte que las luces de un mal cementerio.
EL CÓLERA
( PROMESA CUMPLIDA )
De la orilla del Ganges salió un día ( lo cuenta así la tradición indiana ) enjuto viejo, de mirada fría, lúgubre aspecto y luenga barba cana.
74 RICARDO SÁNCHEZ
Su intención era recorrer el mundo sembrando estragos, enlutando hogares, y después de inspirar horror profundo, volver ligero hacia los patrios lares.
Dios, alarmado del horrible sino de aquel hombre funesto, un emisario le mandó, que al comienzo del cam.ino detuvo al pasajero funerario.
— En el nombre de quien todo lo puede, yo pretendo arrancarte una promesa. . . .
— Ante el nombre divino, ¿quién no cede? Pero vamos á ver: ¿qué broma es esa?. . .
■ — Pues bien : el soberano de la altura pide que en tu jornada destructora no elimines más que una criatura de cada cien que hieras á deshora.
— Garántele al Señor, — contestó el viejo, que le doy mi fatídica palabra;
pero se hace ya tarde. Adiós! Te dejo.... Otro vendrá que los sepulcros abra.
El cólera partió. Con su cuchilla segó á su paso campos y ciudades, y no volvióse á la nativa orilla sino cuando se hastió de mortandades.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 75
De nuevo el emisario, sorprendido, creyendo á Dios por un mortal burlado, al anciano atajó, como á un bandido que acecha la justicia en despoblado.
— Has mentido á mi Dios, — le dijo bravo ; si alcanzaras, pigmeo, sus furores, temblarías ante El, como el esclavo
ante el látigo que alzan sus señores.
— No tal, — replicó el viejo, entre una risa que era una mueca en el semblante adusto : mi promesa cumplí. . . . No maté aprisa. . . . Si murieron á miles, fué de susto.
UNA DEUDA
Un ave negra de ahora
de buen porte y más audacia,
que ha sufrido la desgracia
de perder á su señora,
y es blanco de comentarios
por sus malos expedientes,
75 RICARDO SÁNCHEZ
tiene más cuentas pendientes
que un vendedor de rosarios.
En estratagemas ducho,
aunque, á mi leal entender,
la muerte de su mujer
no le importa poco ó mucho,
como un hombre de conciencia
pone su cara afligida,
si de gente bien nacida
recibe la condolencia.
Una semana después
del suceso, muy cambiado,
aunque del todo enlutado
de la cabeza á los pies, —
en la calle, rozagante
hablaba con un amigo,
cuando, — ( importuno testigo ),
se le puso por delante
una dama estrafalaria
más fea que el escorbuto,
toda vestida de luto
y con cara funeraria,
si es que se puede llamar
cara á un ángulo con ojos
de un rojo, que dá sonrojos
y tentación de llorar,
pensando que la natura
en sus obras tan perfecta,
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 77
no fué justa ni fué recta
con esa triste figura.
Acercóse con trabajo
para abogar por su causa,
y al ave negra, con pausa
le habló al oído, muy bajo.
El viudo la dio. . . . esperanzas,
y cuando se retiró
el amigóte se rió;
y entre sarcasmos y chanzas
le dijo: — que Dios te asista
y me cuide á mí también ;
¿por qué no te pisa un tren
ó pierdes mejor la vista, — ■
antes que los sinsabores
padezcas, por calavera,
de unir tu suerte á una fiera
que estuvo en Villa Dolores?
— No seas bárbaro, Ramiro, ya tu lengua se propasa.
— Si es amiga de tu casa
ó deudo, — entonces retiro mi sátira; — pero explica si pretendes ser discreto, porque te hablaba en secreto.
— La curiosidad te pica.
— No es la broma para menos ; ¿se trata de cosas viei'as?
78 RICARDO SÁNCHEZ
- — Te sales por las orejas
y estás cambiando los frenos.
Esa mujer espantosa,
que asusta por mamarracho/
me conoce de muchacho
y fué amiga de mi esposa.
Por esa doble razón
y porque era propietaria,
en una época precaria
me alquiló su caserón.
De inquilino la embrollé
y en suma que no era exigua;
se trata de historia antigua
que por vieja la olvidé,
y de que ha sido además
víctima de estafa y dolo; —
en vez de deudo, tan solo
es deuda. ... de tiempo atrás.
OTRO AÑO NUEVO
Un año más. nos advierte que en la senda de la vida la distancia recorrida nos aproxima á la muerte.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 79
Y á pesar de esa advertencia que debiera entristecer, todos anhelan tener un año más de existencia. El niño, porque imagina con criterio deficiente que está cerca de ser gente ; — el joven, porque combina proyectos de porvenir que alimenta la esperanza, en esa edad, que no alcanza lo que es luchar ni sufrir; — y el hombre más combatido, á la desgracia empujado, que cien veces ha bregado y otras tantas ha caído, porque piensa que brillar puede la rosada estrella que borrará la honda huella de su eterno malestar. Sigamos, pues, la corriente; venga el año que se esboza y al palacio y á la choza lleve su luz refulgente. Que se conduzca mejor que este infeliz que fallece, el flamante, que aparece entre el público clamor. Que el puerto pronto se aclame
80 RICARDO SÁNCHEZ
como grata realidad;
que en el campo y la ciudad
el bienestar se derrame ; —
que los caminos compuestos
hagan fácil el transporte,
y el pobre pueblo soporte
la carga de los impuestos.
Que el comercio de mi tierra
tenga cara tan hermosa,
que haga olvidar la espantosa
catástrofe de la guerra;
y que siguiendo la rueda
su giro eterno en la lucha,
con poca plata ó con mucha
todo el mundo vivir pueda.
Que no haya un alma raquítica,
que en todo, sobre civismo,
que se agrande el patriotismo
y se eleve la política;
que nunca se miren rotos
los vínculos fraternales
de los bravos orientales; — -
estos son, por hoy, los votos
que hace, en diarias oraciones,
un entusiasta uruguayo,
á quien no lo parte un rayo
porque vive. ... de ilusiones.
1907.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 81
¿QUÉ SE PUEDE HACER AQUÍ?
Á comprar polvos de talco un criollo de la Unión, seguía con dirección á la farmacia de Falco en la trasera del tren, tranquilo como un bendito, saboreando el cigarrito que le ofreció un mozo bien. Un guarda, con gran derroche de ademanes, muy doctor, le dijo: — " Dentre, señor, que tiene asiento en el coche. " El paisano lo miró retrucándole : — " Oiga, amigo, y perdone lo que digo: Aquí me hallo á gusto yo. " — " Dir no puede en el pescante, gritó el guarda, amostazado ; y el paisano, muy soldado, entró en el coche al instante.
82 RICARDO SÁNCHEZ
Conservando el cigarrito horquetóse entre una vieja con cara de comadreja, y un vasco gordo, que el pito llevaba con precaución en la boca, ya apagado, y con facha de enojado por tamaña imposición. Una humada echó el criollo mirando con risa al vasco, que en la mano tenía un frasco y en las piernas un repollo. ' A riesgo de hacer un barro,
lo vuelve el guarda á cargar:
— "No se puede aquí fumar; tire en seguida el cigarro. " Por echarlo al diablo estuvo; pero, lejos de su pago, aguantó el amargo trago, fué prudente y se contuvo. Tiró el pucho con dolor,
y hosco, sin nada decir, el hombre quiso escupir para aplacar su furor. El guarda, lo más porteño, no lo dejó ni empezar:
— " No se puede salivar, " le dijo, frunciendo el ceño.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 83
Entonces, fuera de sí, preparado á la disputa,
exclamó: — " Por la gran fruta.
¿qué se puede hacer aquí? "
AFINIDADES
Un señor don Juan Caballo que á su apellido de bruto hace honor, según mi fallo, — rinde á la moda tributo. Y una vez que aparecieron representando animales, prendedores que vivieron cuatro semanas cabales, el hombre siempre llevaba con la mayor entereza, uno que representaba de caballo una cabeza. Cuando terminó la moda que hizo casi un m.es furor, le vieron en una boda, mas ya sin el prendedor.
84 RICARDO SÁNCHEZ
Y un chusco que estaba alli dijo á un grupo muy formal si la copia falta aquí, nos queda el original.
UN CONSEJO PREVISOR
Con Juan González me bato
dijo un lunes 29
el corredor Mario Treve
á su amigo Martín Prato.
Este, que sabe quien es
y que lo asusta con poco
le dice: — ¿Te has vuelto loco?
no llegas á fin de mes.
Tu adversario es una hiena
que ha tenido muchos duelos
capaces de alzar los pelos
á la gente más serena.
Por eso estoy asombrado
de tu heroica decisión;
Juan no tiene compasión
ni del ser más desgraciado.
Perdona que franco te hable
aunque te produzca alarma;
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 85
profesor de cualquier arma, es un prodigio en el sable. Quien lo ha visto una vez sola se entusiasma, j Es tan experto! y también resultas muerto si te bates á pistola. Si fueras don Juan Tenorio sin vacilar te diría: ensarta á don Luis Mejía y que esto acabe en velorio; pero, ¿quién diablo concilla que un hombre de sí tranquilo, su vida cuelgue de un hilo sin lástima á la familia?. . . Me parece que andas mal. ¿De cuando, acá, levantisco? No te expongas al pedrisco pues tu casa es de cristal. Olvídate de tu honor y escucha un sano consejo. . . . dispara.... como un conejo que al fin eres.... corredor.
86 RICARDO SÁNCHEZ
EN QUÉ PIENSAN LAS MUJERES
Las gentes observadoras sin ser profetas ni magos, estudian á las mujeres en los diversos estados ó fases de la existencia ( de su niñez arrancando ) y arriban á conclusiones como estas, que yo comparto : Piensan sólo en golosinas hasta los cuatro ó cinco añbs; de cinco á diez, en muñecas con mucho lujo de trapos; de los trece á diez y seis en novios imaginarios, á los diez y ocho deliran por casamientos románticos; á treinta y cinco se afligen por algún cabello blanco; á los cuarenta lamentan las arrugas que notaron : á los cincuenta, ya empiezan á recordar el pasado;
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 87
y á los sesenta, más cuerdas, tienen por dulces tiranos á la bulliciosa turba de sus nietos. Fin del cuadro.
HUMORADA
Receta para lograr que el bello sexo inclemente, no se muestre indiferente al hombre que sepa amar.
Ir con filoso cuchillo ó con revólver certero y á las plantas del lucero echarse cual falderillo.
Si la niña dice sí, correr en busca del cura; si dice nó, con premura bravo alzarse, como ají.
88 RICARDO SÁNCHEZ
Apostrofarla de ingrata llamarla inhumana, hiena. . . Después, el tiro que suena y que á la pérfida mata.
Ó un buen golpe de puñal sino conviene hacer ruido, y queda al punto concluido todo drama pasional.
¿PARA QUÉ SIRVE LA MOSCA?
( HISTÓRICO )
Un niñito muy travieso, de inteligencia despierta, que apenas llega á la puerta de la escuela, con un beso lo recibe la ayudante — por lo bueno y cariñoso, — está de examen, radioso, y responde muy campante.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 89
Un doctor, de cara tosca y que habla casi cantando pregunta al examinando : ¿Para qué sirve la mosca? El niñito, velozmente contesta sin cobardías: — " Para comer porquerías é incomodar á la senté. "
SEPELIO (1)
El criollo Pedro Fierro, un rústico ciudadano, con el sombrero en la mano mira pasar un entierro.
— ¿De quién será este sepelio? á infatuado Señorón
le pregunta un maricón .muy conocido por Délio.
— Es el muerto un General muy valiente en el combate, y la Parca, que hoy lo abate enluta al pueblo oriental.
( 1 ) Sinónimo de entierro.
90 RICARDO SÁNCHEZ
Ni una palabra entendió de tal discurso el criollo, pero al fin, largando el rollo de su lazo, — retrucó: —
¿Se pelió? — Pues que se embrome,
ha bailao con la más fea:
es justo que en la pelea
al más empacao . ... se dome.
ESTRILO
De un diccionario particular.
Estrilo. - - Palabra fea que un compadre estrafalario agregó al vocabulario de los hombres de pelea. Es de neto origen gringo y fué en cónclave admitida después de muy discutida, entre un ajo y un respingo. La patria de Marco Tulio la embarcó en una bodega
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 91
como inmigrante. Así llega
hasta el Paseo de Julio.
Con el andar, se extendió
hasta el bajo de Palermo,
y halló, en vez de ambiente enfermo,
fértil campo, y prosperó.
Algunos meses después
en alas de un mal deseo
se vino á Montevideo; —
y parando aquí los pies
mucho tiempo vivió sola
de la gente despreciada,
pero hoy está prohijada
por la Academia Española.
Un corresponsal, al fin,
la mandó como un modismo
río-platense. . . . Creo que el mismo
Zorrilla de San Martín.
Cual sinónimo de rabia,
se aplica al que está de gresca,
y es locución pintoresca
que usa la gente de labia.
92 RICARDO SÁNCHEZ
LA VÍBORA DORMIDA
( APÓLOGO )
Un aldeano muy cerril al volver de su faena, pisó un reloj con cadena y creyó que era un reptil.
Se explica la confusión de esa inteligencia obtusa. . era la sombra difusa porque entraba la oración.
Con una vara de boj llevada en la diestra mano, tocó el estúpido aldeano prudentemente al reloj.
El tic - tac, lento, normal, sintió al hallarse parado, y exclamó todo asombrado : " Tiene vida este animal.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 93
El picaro no ha podido ir más lejos con su carga; la jornada fué muy larga y cansado, se ha dormido.
Pero no despertará, dijo el rústico babieca haciendo una horrible mueca; y á nadie más picará. "
Arremetiendo veloz contra el reptil indefenso, junto con un grito inmenso le dio una tremenda coz.
Hubo el reloj de callar con tan supremo argumento, y el aldeano muy contento, se inclinó para escuchar.
" Ha muerto. . . . No cabe duda dijo el patán, muy campante; no tiene el bicho levante ni aunque Dios le preste ayuda. "
Así la brutalidad
en cualquier cosa en la vida,
vé una víbora dormida
y la aplasta sin piedad.
94 RICARDO SÁNCHEZ
EL PRIMER AÑO DEL NENE
Veintidós de Agosto del Noventa y ocho
este alegre día me pone á mi chocho,
porque el primogénito, señor don Alcides
y también el único, que vence sin lides,
á padres, abuelos y asimismo á tías, —
cumple doce meses, festeja sus días.
El caballerito, que es bien educado
á la parentela con gusto ha invitado,
y sabrá portarse como hombre galante
pues le dieron tilo, que es un gran calmante.
Dicen los extraños que es inteligente;
la madre lo piensa, más calla prudente,
y el padre, que sólo lo quiere muy bueno
espera que el tiempo dé el fallo, sereno,
porque casi siempre confunde el cariño
que es ciego, — las dotes que adornan á un niño.
Cuando tenga ocho años, ya será otra cosa
para forjar sueños de color de rosa,
ó desencantarse, si resulta un topo
el hermoso niño de encrespado jopo.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 95
Hoy por hoy, me consta que es sano y es gordo y que, si se enoja, fácil lo oye un sordo, pues usa pulmones muy desarrollados como los infantes bien amamantados. ( Hay razón. En casa tiene una lechera que el chico no cambia por otra de afuera. ) Es más rubio y blanco que los angelitos panzones que vemos en muchos cuadritos, y llenan de risa las caras más serias como una protesta de que haya miserias.
Parece el mocito, por su gran tamaño, como si tuviera dos, en vez de un año, y esto, al primer golpe, lo palpan las gentes. A los siete meses tuvo siete dientes. Con tales apéndices, que Dios lo resista si logra en su patria un puesto de Vista en tiempos, como antes, en que era regalo bajo las clemencias de un gobierno malo, cuando un pelagatos, en media semana, mermaba, por miles, las rentas de Aduana.
Aunque no camina, como hombre de peso que exponer no quiere sus piernas á exceso, y habla solamente pintoresco idioma, mezcla incomparable que en su charla asoma como una ensalada de inglés y de ruso que á cualquier poliglota dejara confuso, —
96 RICARDO SÁNCHEZ
el niño ya tiene sus inclinaciones; baila en brazos de otros, al son de canciones, y el picaro goza, como el que gozaba tan sólo escupiendo, cuando otro fumaba.
Como ya no cabe dentro de su coche
y despatarrado descansa de noche,
será necesario comprarle una cama
donde duerma solo, como honesta dama.
Además, precisa también una silla ,
para que en la mesa cause maravilla
al padre que aplaude, si rompe una copa,
cuando la niñera le brinde la sopa,
y él, sin disculparse, le amargue su rato
tirándole encima la sopa y el plato.
¡ Que Dios lo conserve, que escuche mis ruegos
y ataje los males, que suelen ser ciegos,
cada vez a.ue acechen la inocente cuna
del que es de sus padres consuelo y fortuna!
Que en la triste lucha diaria de la vida
le indique la marcha por senda florida
y no por aquella sembrada de abrojos
que llagan la planta y anegan los ojos. . . .
Para él todo pido. Para mí no quiero
más que su cariño, firme y duradero!
Aquí me detengo. La máquina paro. . . . Un padre sensible no es un bicho raro.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 97
Esas tonterías que pueblan la casa
son para el de afuera una luz que pasa,
aunque en los hogares dejen siempre rastros
de luces azules de incógnitos astros.
Capítulo trunco. Página primera
del hombre que escribe la primer roncera
contemplando á su hiio con el mismj anhelo
que un alma creyente las puertas del cielo.
22 de Agosto de 1898.
NO POR MUCHO MADRUGAR
Para conseguir un puesto mucho tiempo madurado, logra Juan que un diputado lo incluya en el presupuesto. Mas Pedro, que es veterano la dama le vá á soplar. . . . No por mucho madrugar amanece más temprano.
Para que no se la roben, un pobre, inservible viejo que es apenas un trebejo, — encierra á la esposa joven.
.7
98 RICARDO SÁNCHEZ
Mas, aunque oculte el manzano fruta prohibida ha de dar. . . . No por mucho madrugar amanece más temprano.
Para abarrotar Dalmiro de perdices la maleta, descerraja su escopeta antes que el ave esté á tiro. Pero, queriendo ir al grano ni la paja pudo alzar. . . . No por mucho madrugar amanece más temprano.
Para lograr que una dama desconocida, lo atienda, un imberbe, como ofrenda, la dice porque se inflama. Pero ella, que es un arcano, tiene otro santo en su altar. . . . No por mucho madrugar amanece más temprano.
Para lucirse, arrogante, sube un chico la escalera, y grita con voz entera de lo alto: — ¡soy un gigante! Pero vuelve á ser enano después que lo hacen bajar. . . . No por mucho madrugar amanece más temprano.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 99
Para entrar á la cazuela de Solís, — á media tarde, haciendo de guapa alarde, estaba en punta Manuela. Pero, enfermó la soprano y tuvo que regresar. . . . No por mucho madrugar amanece más temprano.
Para ser dueña de casa y que la digan: ¡Señora! desde la noche á la aurora, — se casó muy joven Blasa. Pero resulta un tirano su marido en el hogar.... No por mucho madrugar amanece más temprano.
Para tomar pronto un tren muy barato, de excursión, á las cinco, en la Estación ya se encontraba Belén. Pero su viaje fué en vano pues no pudo sitio hallar. . . . No por mucho madrugar amanece más temprano.
Para tener la ocasión de ir á una fiesta Lucila, compró un lindo traje lila, un poco antes de estación.
100 RICARDO SÁNCHEZ
Pero se murió el hermano y no lo pudo estrenar.... No por mucho madrugar amanece más temprano.
Para mostrar su registro y conseguir una beca, va de la Ceca á la Meca Luz, — en busca del ministro. Pero el hombre, que es anciano, la voz no quiere probar. . . . No por mucho madrugar amanece más temprano.
EL GALLO VIEJO Y EL ZORRO
( FÁBULA )
En tiempos casi olvidados, según personas formales, hablaban los animales como ciertos diputados; — y en exótica nación Je muy numerosa grey heterogénea, — era rey
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 101
un maravilloso león,
de sentimientos más sanos
que muchos hombres fulleros,
que abajo son muy sinceros
y arriba son muy tiranos.
Elegido en los comicios, —
porque también se votaba, —
la población lo adoraba
como á un sujeto sin vicios.
Entre los subditos peores
del monarca melenudo, —
el que nunca gozar pudo
en la Corte de favores,
fué un zorro, siempre ladino
y amigo del merodeo,
de muchos delitos reo
y peligroso vecino.
Una vez, que ya al morir
la noche, muy fatigado
de tanto haber caminado, —
á su cueva iba á dormir, —
ocasión tuvo de ver
de tenue luz al reflejo
sobre un palo, á un gallo viejo,
y se lo quiso comer.
Así, la vida en un hilo
suele tener, el que á gusto,
con la inocencia de un justo ,
duerme confiado y tranquilo.
102 RICARDO SÁNCHEZ
Creyó el zorro matasiete que estaba hecho su negocio, y recompensado su ocio con el futuro banquete; — y para hacerlo bajar al gallo, con voz melosa le gritó: — hermano, tu esposa se acaba de malograr. La pobrecita se ha roto una pata; — te precisa; baja pronto; — date prisa; ¿no escuchas el alboroto?
— Nada siento, zorro amigo, pues padezco de sordera; deja que la majadera
grite. — ¿No crees lo que digo?
— De nadie dudo. — Es discreto no dudar sin causa justa.
— Tu calma estoica me asusta, voy á decirte un secreto.
— Guárdalo: — no soy curioso, dejo en paz la vida ajena, mientras hago, de mi cena,
la digestión en reposo.
— ¿ Tienes miedo ? — ¡ Qué tormento ! Me fastidias; ¿no lo ves?
ni que fuera el portugués tan conocido, del cuento.
— No seas maula, no te engaño:
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 103
mira, tengo en mi jubón
una carta del rey león
que dice: — " Quien haga daño
á un compañero menor
de valiente haciendo alarde,
lo fusilo por cobarde
por indigno y por traidor. "
— Mil gracias por el trabajo
de trasmitirme la ley
de nuestro querido rey. . . .
Con eso y todo, no bajo. —
A este diálogo dio fin
alguien que estaba en acecho
del zorro, — á muy corto trecho; —
un formidable mastín,
que sin decirle: ¡Salud!
como todo el que se arrima,
de golpe se le fué encima
con un empuje de alud.
Al sentirse perseguido
pensó el zorro, muy ligero : —
¡ Patas, para que las quiero !
huyendo despavorido.
Ante aquella inesperada
solución del incidente
con un gran cambio de frente,
soltó larga carcajada
el gallo viejo, y le dijo
pasando por descortés:
104 RICAfvDO SÁNCHEZ
— Es tu lógica al revés; ¿por qué te fatigas, hijo? tu entendimiento no alabo, deten la marcha y escucha porque la distancia es mucha; de zorro, te has vuelto pavo. Sigamos la discusión; — no podrás tener mal fin si le muestras al mastín la noble carta del león.
NO SEA BURRA, SEÑORITA
En la casa de Marcial, un hombre de buena suerte que trabaja y se divierte, hubo un recibo social.
Por más que el amable dueño á todas agasajaba, una niña bostezaba como si tuviera sueño.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 105
No obstante, la animación reinaba, que suele haber cuando brilla la mujer en fiestas de distinción.
Cierto joven, algo irónico, á la niña contempló, y su brazo le ofreció como quien ofrece un tónico.
Con un aire displicente como quien hace un servicio ó se impone un sacrificio, salió la bella durmiente.
Al joven, muy educado, le chocó la grosería: pero pronto una ironía iba á dejarlo vengado.
— Señorita, ¿qué le pasa que tan sola está hace rato?. ¿Ha recibido mal trato
y está con pena en la casa?
— No, señor, casi altanera contestó la interpelada: — sin que me halle disgustada, me aburro sobremanera.
106 RICARDO SÁNCHEZ
El joven, lo más discreto, volviéndola á su sillón, por toda contestación la dijo, casi en secreto:
— Comprendo; — tarda á la cita quien tiene su preferencia; — - pero, aguarde con paciencia; no sea burra, señorita.
UNA COSA ES REPICAR
Un futuro presidente promete á sus electores mando, prebendas y honores sin conocer el ambiente. Pero, si llega al sillón ¿podrá á todos contentar?. . . Una cosa es repicar, y otra, ir en la procesión.
Un flamante diputado dispuesto á buenas acciones, entra, lleno de ilusiones, al recinto consagrado.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 107
Mas, piensa en la reelección y luego aprende á callar. . . . Una cosa es repicar, y otra, ir en la procesión.
Un periodista novicio
que al gobernante odia á muerte,
esgrime su pluma fuerte
contra el fraude en el comicio.
Pero, cambia de opinión
si con él puede medrar. . . .
Una cosa es repicar,
y otra, ir en la procesión.
Un virtuoso, dando ejemplo, aunque fatigue sus brazos, feroz echa, á latigazos, los mercaderes del templo; Pero, huele un negoción y lo quiere aprovechar; Una cosa es repicar, y otra, ir en la procesión.
Una dama que ha vivido en vergonzante pobreza, tira siempre á la cabeza de la que ha sobresalido ; Mas, si alcanza posición, gran tono se quiere dar; Una cosa es repicar, y otra, ir en la procesión.
108 RICARDO SÁNCHEZ
Un socialista de abajo que discierne con los pies, supone, en su odio al burgués, que le roba su trabajo. Pero, si llega á patrón, á él lo quieren explotar. . . . Una cosa es repicar, y otra, ir en la procesión.
Un crítico furibundo
que no tiene un gesto amable,
halla siempre detestable
lo que escribe todo el mundo.
Pero si estrena un dramón
faltan papas que tirar. . . .
Una cosa es repicar,
y otra, ir en la procesión.
Después de todo lo dicho y algo que discreto callo, porque si prosigo, estallo como si fuera un mal bicho, arribo á esta conclusión sin mucho filosofar. . . . Una cosa es repicar, y otra, ir en la procesión.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 109
LA PAZ EN LA GUERRA
Al marido de Rosario que ha sufrido su calvario y para sustos no gana, lo tiene de voluntario la guerra turco - italiana.
Difícil era explicar como un mártir del hogar más humilde que un cordero, hoy pueda en África estar convertido en un guerrero.
Pero él, espontáneamente en una carta vehemente que á un amigo dirigió, quiere que sepa la gente por qué del hogar huyó.
Tuve, dice, en mi pobreza; á mi cargo y en mi mesa trabajando como un negro, una familia de presa con tres cuñadas y un suegro.
110 RICARDO SÁNCHEZ
Uno olvida lo que pasa cuando hay contento en la casa y el esfuerzo se agradece. . . . el dolor que nos traspasa, la miseria que estremece.
Pero allí, donde era dueño, por más que tomase empeño en ser simpático á todos, sólo vi frentes con ceño, desaires y malos modos.
Te lo relato con pena. . . . Mi mujer era una hiena en vez de sufrida esposa; y desaté mi cadena con ser tan poquita cosa.
Tal vez no me halle en mi centro pero me nace de adentro un valor que no se fragua, y en el combate me encuentro como el pez libre, en el agua.
Lejos de cristiana tierra la existencia es menos perra y tengo alegre la faz. . . . Estoy con el turco en guerra, pero vivo en santa paz.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 111
PARTIDARIO DEL GOBIERNO
Un eterno pretendiente
y en el fondo un desgraciado
porque ni ser ha logrado
de un Ministerio escribiente,
aunque le sobre intención
de llegar más adelante
á Jefe ó representante
de la uruguaya nación,
se encuentra siempre á la espera
de algo que no llega nunca,
y su carrera le trunca
antes de entrar en carrera.
De veinte años á esta parte,
muy planchada la camisa
usando humilde sonrisa
y otros recursos del arte,
atropella cuando puede
como amigo y compañero
al que está en el candelero,
( si éste audiencia le concede, )
y le pinta, muy formal
que está cerca del abismo.
112 RICARDO SÁNCHEZ
para concluir en lo mismo:
pedirle un cargo oficial.
Su barba está encanecida;
el pobre nada consigue
de lo mucho que persigue,
y así se pasa la vida.
Un rival, muy envidioso
cual todo competidor,
se burla de su fervor,
lo critica hosco y celoso
y la ocasión aprovecha
siempre que lo tiene á tiro
de dar á su furia giro
y de lanzarle una flecha.
Una vez, que como bala
entraba en un ministerio,
encontró al otro, que serio
ya se encontraba en la sala
como era costumbre ó vicio
en ambos tristes señores
desde lustros anteriores: —
y esto lo sacó de quicio.
— - ¡ De nuevo te encuentro aquí !
— Por hambre todo lo arrostro. . . .
— Vergüenza.... ¡Cúbrete el rostro!
— ¿Lo dices por tí, ó por mí?
— Por tu noble consecuencia.
— Vale algo más que la tuya.
— Por más que tu lengua arguya eres la misma. . . . indecencia.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 113
Primero fuiste herrerista y muy pronto, de casaca como el marido de Paca cambiaste, siendo bordista. Después, cuando hubo la gorda y ante gentes que respetas, entre dos mil bayonetas mataron á Idiarte Borda, aplaudiste, como en fiestas á la Cámara indulgente que votaba presidente á don Juan Lindolfo Cuestas.
— ¿Y ese es todo mi delito?
— Hombre, ¿y te parece poco? ¿O quieres hacerte el loco?
— Tu cargo me importa un pito.
— Tan audaz como adulón.
— ¡ Que no te arrastre el remanso ! Eso prueba, no seas ganso,
que me asiste la razón. Mi norte fijo y eterno en medio de mi calvario, fué. . . . ser siempre partidario del que se trepa al Gobierno.
114 RICARDO SÁNCHEZ
UN TUERTO QUE VÉ MAS OJOS
Un tuerto muy decidor que las echa de gracioso le dice al loco Formoso discutiendo con calor:
— Le juego á usted lo que quiera porque me encuentro en lo cierto, que yo, no obstante ser tuerto, miro más que otro cualquiera.
— No diga tal disparate fuera de sitio ó lugar, porque fama va á lograr de tonto ó de botarate.
Y el tuerto, lo más ufano, con acento aplastador y con vuelos de orador le contesta: — Ciudadano voy á hacerle la merced de probarle, en un minuto, que soy algo menos bruto de lo que imagina usted. ¿Qué se destaca en mi cara? • — Un ojo, como un lucero.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 115
que brilla de cuerpo entero
en una facha muy rara.
Muy bien: -- ¿Qué miro en la suya
casi en los mismos sitiales?. . .
— Dos que brillan cual fanales en óvalo de aleluya.
— Pues entonces, ¡Vive Dios! yo veo más; soy oportuno. . . . Usted mira, y me vé uno,
yo lo miro, y le veo dos.
EL SUEÑO DEL GALLEGO
Soñó un gallego que hablaba con el apóstol Santiago, y que el santo le entregaba doscientos duros, en pago de una deuda, que tenía pendiente el primo Tomás, dinero que le debía desde mucho tiempo atrás. La mano alargó en su empeño con los ojos casi en blanco de placer, — al creerse dueño de los billetes de banco
116 RICARDO SÁNCHEZ
que le fueron exigidos
en trance muy apurado,
y que lloraba perdidos
después de haberlos prestado.
Pero el santo, con un gesto
de muy celestial decoro,
sin dárselos, — dijo presto: —
— ¿No los prefieres en oro?..
— Como juste, jran Señor, que pur ellu nu hay apuru; para juardarlus megor
el oriñu es más sejuru. Santiago, haciéndole el cuento, prosiguió sin vacilar:
— Pues espérate un momento porque los voy á cambiar. — En esto se despertó
el gallego atribulado y de pena sollozó al verse sólo y burlado. Entrando en filosofías, en seguida, con modestia dijo ¡mal hayan mis días!... ^OtTu habrá acasu, más bestia clebagu de lu infinitu? Cuandu miré lus paquetes, desde luejii, callanditu debí apañar lus billetes.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 117
LA MUÑECA
(A UNA NIÑA TRAVIESA)
¿Con que quieres de nuevo otra muñeca?
— Si tu cariño, como siempre, obliga,
me tienes con cuidado, porque peca
de pródiga tu mano destructora,
y vas á permitirme que te diga
al prometerte la que tengo ahora
que sólo á cierta condición la entrego.
¿Me miras con asombro?... ¿Crees sin duda
mi proceder tan malo, desde luego,
que llegue hasta exigirte un imposible,
y quedas, esperando, como muda,
con ansiedad que raya en lo indecible?...
Voy á calmar tu anhelo pues me sigues mirando de tal modo con esos ojos puros como el cielo, que tengo que decirte todo, todo. ¿Quién resiste á la plácida mirada de una elocuente vieja de diez años, que envuelve entre la red de sus engaños mejor que una coqueta consumada?
118 RICARDO SÁNCHEZ
— Nadie que tenga un corazón amante
de la niñez querida. . . . Pero.... ¿Y mis condiciones?... — Adelante! que si charlo, seguido, de tal suerte, no extrañaré mirarte sorprendida por el sueño, — esa imagen de la muerte.
Mi condición primera es la que sigue:
quiero que seas estudiosa, buena,
y que tu instinto destructor mitigue
la justa voz de la razón serena.
¿Me prometes cumplir lo que te pido
y conservar ilesa la muñeca
hasta que la vejez la deje enteca?...
Sí!... Pues dame un abrazo, ángel querido,
y tómala!. . . Ya ves, es bien hermosa,
dice mamá y papá con tanta gracia,
y su cara, más fresca que una rosa,
ofrece tan bellísimos contornos,
que nunca perdonárate la audacia
de estropear el mejor de sus adornos.
Y seré inexorable con tu culpa
si en hacer mal tu mano se recrea,
pues no te quedará ni la disculpa
de asegurar que ésta muñeca es fea.
Promételo otra vez ! Mueve esos labios para decir que sí, y unos consejos
que nunca serán viejos porque tienen en sí mucho de sabios,
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 119
yo te daré!. . . Que tu palabra diga
sin gran esfuerzo, lo que tu alma siente.
¿No abrirás la barriga con calma criminal, indiferente, á muñeca ó fantoche, que es lo mismo, por ver como su música allí toca, y si en el interior de su organismo tiene aserrín en parte mucha ó poca?. . .
¿Ni sacarás más ojos, cual los sacaste, sin ningún reparo, al negro aquel panzón, de cuerpo raro, del cual ya no conservas ni despojos?. . .
¿Que no? — Pues allá van! — En esta vida,
¿qué son hombre y mujer?. . . — Sólo muñecos
cuyo pasaje á veces ni se nota,
aunque haya muchos de alma ennegrecida
en cuyos corazones, campos secos,
nunca la flor del sentimiento brota, —
que dejan al morir, como memoria,
una sangrienta y maldecida historia.
¿Cómo empieza el descenso del camino
hasta llegar al último peldaño
de la escalera lúgubre del crimen?. . .
¿Cómo se hizo asesino el que hoy tan sólo piensa en hacer daño y á quien ni el bien ni la virtud redimen?. . . — Quizá al principio como tú, sonriendo al romper sus muñecos ; y más tarde cuando en cuerpo y maldad siguió creciendo,
120 RICARDO SÁNCHEZ
no trepidó en hacer práctico alarde
de instintos sanguinarios en pobres, indefensos animales, y con ejemplos de crueldad, tan diarios, llegó á matar sin pena á racionales.
¿Me miras con pavor? . . . Piensas acaso
que si marcho á este paso inspirado por ley tan fatalista, no habrá quien esa lógica resista, pues llegaré al extremo sin segundo
de probarte en un rato que es criminal hasta el que rompe un plato ó cualquier otra cosa de este mundo?. . .
— No es eso, mi querube ; — aunque á veces la ley del fatalismo que á la exageración más alta sube, aparte el mal instinto del abismo, haciendo ver las cosas abultadas al que tramando su primer delito,
donde existe un mosquito piensa mirar serpientes enroscadas.
Quiero sólo decirte que encierra á veces útil enseñanza un muñeco ó fantoche respetado, y puede, en su mutismo, conducirte por la senda sin fin de la esperanza, al retazo de cielo suspirado.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 121
¿Vas comprendiendo ahora la moral conveniencia de no ser, cuando niña, destructora?
— Pregunta, sin temor, á tu conciencia, y te dirá que sí. — Con más razones
y entrando en la cuestión de economía, extenderé en tu obsequio mis lecciones
otro poco, hija mía. ¿Cuál es el fin de la mujer honrada que su deber con el amor concilla?. . .
— Ser una digna madre de familia;
y la que es disipada ni siendo buena puede, ni se explica, aunque sus procederes sean prolijos,
que diga: — ¡Amo á mis hijos! porque es modo de amar que perjudica.
La que de niña atiende los consejos de un sincero cariño, y bien llevada es parca en el gastar, — ni libros viejos la igualan en saber. — Está llamada á vivir sin penurias, siendo pobre,
pues cuando algo le sobre lo guardará pensando en el futuro ; mientras aquella que gastó sin tasa
llegará al trance duro de quedarse muy pronto sin un cobre para atender los gastos de la casa.
122 RICARDO SÁNCHEZ
¿Te vas poniendo seria?
— Eso me llena de alto regocijo pues juzgas importante la materia por la enseñanza firme que promete, y encuentras natural lo que te exijo. ¡Has comprendido, al fin, cuanto quería!
Si hoy tienes quien te compre algún juguete,
puede llegar un día en que tal vez no tengas, y es preciso acostumbrarse en la existencia á todo, para buscar mañana el mejor modo de convertir tu hogar en paraíso.
¿Acaso, niña, peca de excesivo mi afán?. . . ¿Piensas tú eso?. , .
— Claro que nó. Pues dame pronto un beso, y á jugar, á jugar con tu muñeca.
CARTA DE NOVIA
(LEÍDA EN UNA FIESTA LITERARIA)
— Ven mi amor, que tu ausencia es un martirio
á su novio escribía hermosa niña, cuya tez de lirio enviadiara romántica del día.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 123
Seis meses han pasado y es asombroso lo que yo he sufrido ; si alcanzaras, mi bien, lo que he llorado tu corazón se hubiera enternecido. Aquella flor, que me dejaste en prenda
de tu cariño inmenso, vivió, mientras regué tan grata ofrenda con un raudal de lágrimas intenso.
Mas cuando ya mis ojos no pudieron verter amargo llanto, perdió su aroma, y tristes sus despojos sólo conserva la que te ama tanto ! . . .
Hoy, á mí todo me parece triste! El sol, cuando se oculta entre celajes y á blanca nube de amaranto viste formando caprichosos mil paisajes. . . . La luna, cuando vierte de la altura melancólica luz sobre la tierra, sonriendo á la magnífica natura que maravillas de belleza encierra. . . .
Los millares de estrellas que la celeste bóveda tachonan, y parecen de luz lámparas bellas que la grandeza del Eterno abonan. . . . El mar, cuando semeja sosegado inmenso espejo de luciente plata, y en su cristal, el cóncavo azulado con parecido mágico retrata. . . .
124 RICARDO SÁNCHEZ
Las flores que engalanan el Estío, el despertar de una mañana hermosa cuando lloran las hoias de la rosa lágrimas fecundantes de rocío.
Hallo, á veces, consuelo, al repasar tus cartas seductoras, y entusiasmada, me remonto al cielo de nuestro amor; á las risueñas horas
que en éxtasis sublime correr sentimos, cuando en tierno halago,
dabas á mi fe pago con el beso de amor que el alma imprime ! Pero ¡ay! bien pronto mi tormento empieza cuando termina el éxtasis ligero, y siento que me abruma la tristeza porque lejos de tí, de pena muero!. . . . jAh! Si tu quieres que yo goce calma no retardes un punto la venida, pues la vida que llevo, ya no es vida, es un infierno que devora mi alma!. . .
Muchas, tal vez, entre las niñas bellas
que escuchan mi relato se dirán al oirlo: — ¡Qué hombre ingrato insensible al dolor, sordo á querellas!... ¡ Qué alma tan vil, y corazón de roca
ese joven tendría!... Cualquier otro, en su caso, volaría
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 125
á jurarle su amor, con ansia loca á la ausente infeliz y apasionada, que tenía un poema en la mirada y un teclado de perlas en la boca!. . .
Y á £e, niñas sensibles, que formáis el encanto de mi vida, abrigando en ternura, indefinibles, los sentimientos que otro ser no anida; y á fe, que la razón os impulsara lo mismo que la voz del sentimiento, si fuera cierto cuanto formulara en su carta la niña de mi cuento.
Mas ¡ay!. . . lo que escribía quien lamentaba diarias decepciones, no era expresión de cruel melancolía que seca los amantes corazones. No era el eco de una alma que padece
los males de la ausencia, ni aquel tormento que en la duda crece matando hasta la paz de la conciencia. Era perfidia de esa niña en años,
pero vieja, muy vieja, en el arte de farsas y de amaños ' que la moral severa no aconseja!
Sí, que la niña de que voy hablando
era amante, en verdad, pero á su modo. . . .
Voluntariosa, muy coqueta en todo,
126 RICARDO SÁNCHEZ
y sin duda para irse consolando de las inmensas penas que en la ausencia fingía, y partir con las suyas, las ajenas, para endulzar las horas de agonía,
con mentida ternura aparentaba condolerse en grado de otro doncel, romántica figura que la llamaba prometido cielo y á cada instante repetía extasiado: — Sin tí, mi vida fuera eterno duelo, páramo triste, corazón helado ! . . .
Ya veis. — En su retiro era constante con el amor que tanto pregonaba,
engañando otro amante á quien eterna fe también juraba.
Tal vez la niña aquella entendía á su modo la constancia y era consuelo de su mala estrella que dos personas la dijeran bella, una de cerca y otra á la distancia. Pero todo se sabe en esta vida
más temprano ó más tarde, y pronto supo el otro que mentida fué la pasión de que ella hiciera alarde. Y como no era amante comunista,
sino, por el contrario.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 127
juzgaba que en amor, es necesario practicar un derecho exclusivista, el desenlace, por lo claro, es obvio y de antemano acaso se interpreta. . . . La niña se quedó sin ningún novio por girar entre dos, por ser veleta!. .
¿Os parece castigo muy sufrido?
— No á fe, pues tal merece quien juega con amor, dando al olvido sentimiento que todo lo enaltece.
Así, niñas hermosas, que aún conserváis un corazón sincero ; vosotras, cuyas almas candorosas aún no se abrieron al amor primero ; vosotras, destinadas en la tierra á compartir las penas del camino con el hombre, ese errante peregrino, que aprecia cuanto vuestro amor encierra; cuando sintáis que el alma se os expande con secreta emoción desconocida, á las caricias de un amor tan grande que parezca la esencia de la vida,
quered con fe sincera mas á uno solo, en ello no hay delito, que el amor, en la tierra, es lo infinito, y hasta al culpable á veces regenera.
128 RICARDO SÁNCHEZ
Pero nunca, tenedlo como axioma, traicionado la voz del sentimiento,
imitéis, ni por broma, á la niña motivo de mi cuento!
1890.
NARCISO
En los tiempos aquellos que el Orbe semejaba un paraíso, mitológicos tiempos, que por bellos hasta la fecha prolongar no quiso
Júpiter poderoso, vivió un pastor, el célebre Narciso, que dio envidia á las ninfas por lo hermoso. Muchas de ellas le amaron con un amor inmenso, sin segundo, mas fueron desairadas, y lloraron su triste suerte tanto, que formaron las fuentes que hoy existen en el mundo.
En vano le seguían
por selvas y praderas, sueltas las ondulantes cabelleras que mil dorados rayos despedían, y con sus ojos de color de cielo
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 129
engarzados en rostro de azucena, en idioma sin nombre, con anhelo le imploraban calmase tanta pena. Todo inútil!. . Narciso, en su egoísmo
solo amaba. ... á sí mismo. Unas por él murieron, y otras muchas del amor avezadas á las luchas, pronto se consolaron, regresando
á sus grutas marinas, tal vez sobre el amor filosofando en donde más que flores hay espinas;
pero Eco, la triste Eco, la ninfa que le amó con más ternura, la que sintiera al fin quedarse seco
su corazón, por tanta desventura,
quedó trocada en primorosa fuente de aguas azules, que al seguir, su ruido más que el tenue que forma la corriente semejaba tristísimo gemido !
Pasó el tiempo!... Narciso, cierto día volviendo de pesada cacería
fatigado y sediento, — buscaba con afán la pura linfa
de alguna fuente bella en que apagar sus ansias del momento, — cuando algo como el llanto de una ninfa, como un reproche unido á una querella, en su marcha veloz le trajo el viento.
130 RICARDO SÁNCHEZ
Misteriosa atracción encaminólo
hacia el triste paraje, cuando una voz dulcísima, argentina,
comparable tan sólo
con una voz divina, su nombre pronunció desde el follaje. Internóse por él y de repente vio una espléndida fuente
circundada de flores, en donde, bajo un cielo transparen-e, los pájaros cantaban sus amores!
No admiróse el pastor, que era su vista
insensible á tan mágica belleza,
porque siempre egoísta,
si dobló ante la fuente la cabeza
fué sólo por beber de su agua pura
y gozar de su sombra y su frescura.
Pero Amor, irritado
de tanta indiferencia, á las Gracias pidióle sus adornos, y al mirarse Narciso reflejado de la fuente en la rica trasparencia creyó que contemplaba los contornos
de ninfa seductora más atrayente que la misma Aurora. Allí, casi en estatua convertido y enamorado de su imagen propia, permaneció el pastor clamando al cielo con voz que nada de este mundo copia.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 131
pretendiendo abrazar al ser querido
motivo de su anhelo.
Pero todo fué en vano!. . . El Amor, aunque tarde, se vengaba del corazón rebelde, que inhumano los más dulces placeres despreciaba, y condenóle á sucumbir de pena
por orden del Eterno, y que al romper del mundo la cadena descendiese á los antros del Infierno!
Fué su martirio de la tierra largo!... y no tuvo siquiera un ser amigo que lo alentase en trance tan amargo, pues Eco, de sus lágrimas testigo, aunque le amaba siempre con vehemencia,
ya convertida en fuente no podía al cielo demandar clemencia, al cielo, ante el ingrato indiferente. Este murió desesperado, loco, perseguido por bárbara fortuna que torturóle en vida poco á poco; — y persistente siempre en su manía, al llegar á la margen tenebrosa
de la Estigia laguna, aún á su sombra enamorar quería imaginándola doncella hermosa!
Las ninfas, condolidas de su muerte
horrible y sin ejemplo, levantaron sus voces peregrinas
132 RICARDO SÁNCHEZ
al Olímpico templo, pidiendo para el triste mejor suerte
á las furias divinas. Pero éstas consintieron solamente que el cuerpo del ingrato se quemase, y sus cenizas fueran la simiente donde una flor de maldición brotase. Esa flor, cuya pálida figura que el rubor nunca tiñe, y la corona de oro que la ciñe dieran gran atractivo á su hermosura,
si maldecido fruto á sentimiento noble indiferente, no rindiera á sí misma su tributo cuando inclina su tallo hacia la fuente !
Cuentan que de ese día las Euménides crueles la miraron con su más predilecta simpatía, y sus frentes altivas adornaron con guirnaldas de pálidos narcisos,
que después consagraron al más triste furor de los furores, al que todo lo olvida por sí mismo.... que Dios, en sus celestes paraísos nunca dejó nacer aquellas flores. . . . mas. . . . cayeron semillas á la tierra, y desde entonces vive el egoísmo envenenando el alma en sorda guerra!
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 133
UN SUICIDIO FRACASADO
Un borracho original pretendiendo suicidarse, hizo esfuerzos por tragarse una moneda de á real, la que, al decir de las gentes que estudian estas cuestiones, tendría unos cien millones de microbios diferentes. A pesar de la costumbre de beberse de un tirón, de mala caña un porrón y de peor vino un azumbre, — su triste suerte fué tanta que no pasó la moneda, y si la dejan, se queda medio siglo en su garganta. En menos tiempo que un sorbo traga un ebrio de veneno, con sus pinzas un galeno suprimió el extraño estorbo. La moneda recogió
134 RICARDO SÁNCHEZ
un practicante muy listo que puso cara de Cristo, después que la examinó, diciendo: ¡Vaya al cadalso el pulpero estafador!... ¿Cómo iba á pasar, señor este real sucio, si es falso?
UN VILLANO CONSENTIDO
Al estafador Camano
que es muy cínico y cobarde,
una víctima, algo tarde,
le motejó de villano.
Un hombre que presenciaba
la escena, montó en furor,
al ver que el estafador
ni palabra contestaba.
— No tiene vergüenza usted le dijo con seco modo. . . .
le arrojan al rostro lodo y está com.o una pared.
— Nada tengo, en puridad, que responder, contestó ;
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 135
donde el insulto usted vio yo sólo vi la verdad.
— ¿Y lo dice tan ufano?
— Esa frase no me humilla; — puesto que nací en la Villa
de la Unión, - soy un villano.
UN LIBRE PENSADOR
" j Yo soy libre pensador! " pregona un descamisado, y un filósofo indignado interrumpe al orador. -^"¡Habráse visto insolencia I libre pensador usted! No lo estampo en la pared porque es acto de violencia; pero pruebe, gran audaz, lo que grita, y hable denso... — Porque en vivir solo pienso á costa de los demás.
136 RICARDO SÁNCHEZ
DISCRETO RAZONAR
Un médico de talento á un colega recordaba y siempre lo ponderaba como hombre de valimiento. El otro, que era un desleal, pequeño y mezquino en todo, encontraba siempre el modo de hablar del colega mal.
— Qué distinta, — dijo Mencia vuestra conducta y la de él ; en su juicio sólo hay hiél,
en vuestro juicio indulgencia.
— ¿Y te sorprende hija mía. tan diversos pareceres? Eclipsan á las mujeres ciertos galenos de hoy día. Son dos juicios encontrados que no son juicios de Dios.
Es posible que los dos estemos equivocados. . . .
VERSOS FESTIVOS Y EPIÜKAMÁTICOS 137
La popularidad de un muerto
Cierto rústico miraba desde su puerta un entierro y observando que muchísimos se sacaban el sombrero en actitud circunspecta cuando pasaba el cortejo, exclamó con gran asombro mezcla de envidia y respeto: ¡ Qué popular era este hombre, lo saludan hasta muerto!
GALANTERÍA
De un hombre sabio y sin vicios dice un rústico, muy cuerdo : Yo lo envidio; — es como el cerdo que no tiene desperdicios.
138 RICARDO SÁNCHEZ
ALTAS POSICIONES
De un cochero enriquecido habla Pedro y dice así : — Nadie me convence á mí que de origen bajo ha sido, porque tengo mis razones para no estar engañado; — lo he visto siempre trepado en las altas posiciones.
SANGRE AZUL
— Con que dices, Jovellanos
que ese es conde? — Y de los buenos -
— ¿Y qué esconde? — Hijo, las manos en los bolsillos aienos.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 139
Animal por partida doble
Bruto Sbárbaro se llama un italiano muy bruto, y el criollo Restituto cuando lo cita, así exclama: — Este gringo no ha querido que dude ningún mortal, y se declara animal en el nombre y apellido.
Condecoración que afrenta
Un dandy que viste mal y tiene cara de sapo, llevar suele en el ojal una enorme flor de trapo. Entonces tomé en aprecio lo que dijo un escritor: que puede ser una flor condecoración de un necio.
140 RICARDO SÁNCHEZ
RUINAS PINTORESCAS
Doña Rosa de Molinas,
cuarentona muy hermosa,
le dice al doctor Herosa:
" Mi salud se encuentra en ruinas. "
Al mirar sus carnes frescas,
el doctor, que es muy sincero,
responde: — "Las considero
unas ruinas pintorescas. "
EL FUTURO MÉDICO
¿En donde está la matriz? el profesor preguntaba á un alumno, que pasaba por ser un gran infeliz. Concentróse un rato en sí el zoqviete y contestó: en la calle Ituzaingó esquina de Sarandí.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 141
Reflexión callejera
Al salir hoy a la calle casi, casi, yo tropiezo con una mujer, con talle muy cerquita del pescuezo. Al ver tan extraña falda me pongo á reflexionar que á la altura de la espalda otra cosa debe estar.
TOMA TÉ
Toma té el señor Muniz muy rociado con anís; y tiene quien lo delate, pues lo vende su nariz que es del color del tomate.
142 RICARDO SÁNCHEZ
El poder de la verdad
Porque dije con voz ruda á un amigo que tenía que su prosa no valía, ni me habla ni me saluda. Deduzco de esto afligido, que quien dice la verdad, se expone á vivir peleado con toda la humanidad.
CHAPA HUMILDE
Es algo pobre la chapa ¿Será modesto el doctor? — A veces la mala capa oculta un buen bebedor.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 143
EL VASO ROTO
En cama estaba Damián á causa de un vaso roto, y entró, armando un alboroto, su amigo Pedro, un patán. ¿Por qué se te ha roto un vaso te asustas? — ¡Qué cobardía! Tres rompí yo el otro día y no hice pizca de caso.
LAS APARIENCIAS
Poco fondo y mucho frente, jqué fachada señorial! — Como esa casa, Marcial, conozco yo mucha gente. Mas su aspecto seductor de lo mezquino es el manto, y padece desencanto quien penetra en su interior.
144 RICARDO SÁNCHEZ
DORMIR CON FLORES
Dolorcitas que adoró
siempre los ricos olores,
en su alcoba puso flores
la noche que se casó.
Cerca de la madrugada,
llena de angustias el pecho,
la sacaron de su lecho
pálida, casi asfixiada.
Para colmo de su mal
se llamaba su marido
Juan Flores; — y el apellido
sirvió de plato social.
Aun existe quien la agobia
con sus bromas é ironías
á la que hace muchos días
ha dejado de ser novia.
En plena luna de miel,
sin lástima á su sonrojo,
mirándola de reojo
la dice una amiga fiel:
— Para que evites, Dolores,
algunos inconvenientes
más grandes que los que sientes, -
no debes dormir.... con flores.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 145
Un casado .... que se casa
El joven don Luis Casado, hijo de don Celedonio, para unirse en matrimonio inscribióse en el Juzgado. Leyendo el edicto ayer exclamó el cretino Otero: — ¡Un casado que es soltero! es cuanto se puede ver.
La opinión de un gramático
Produciendo á un grupo sustos cuenta Francisco Alvarado que su esposa á luz ha dado tres niños, todos robustos. — ¿Tres niños? dice Marcial, es singular el suceso; — y un gramático travieso replica: — nó, que es plural.
146 RICARDO SÁNCHEZ
MALDICIÓN DE UN ANDALUZ
Un andaluz, con gran punta, á una muchacha muy fea de quien burlarse desea la dirige esta pregunta:
— Niña, ozté, ¿como se y ama?
— ¿Y á usted le importa eso acaso?
— Es que ese cutis de raso no lo yeba cuarquier dama. Sonrió la chica espantosa ante la frase galante,
y dijo, casi arrogante:
— Pues bien, yo me llamo Rosa. Entonces, con ironía
gritóle el chulo á la fea:
— ¡Santo Dios! — Mardita sea la primavera floría.
REVOLTIJO
— Conocí un moreno blanco y un blanco que era moreno, dijo el charlatán Juan Franco que es de todo, menos bueno.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 147
— Pues estás muy atrasado
en tus gracias, — ruge el suegro; yo se más; — conocí un negro que era blanco y colorado.
— Eso á mí no me sorprende tampoco. El negro jetón cambiaría de opinión
como todo el que se vende.
— No tal .... Probaré tu error ; — era Negro. ... de apellido colorado. ... de partido
y blanco.... por el color.
PREGUNTA
Si como dicen personajes graves el honor y el deber son cosas ciertas, ¿por qué abusan entre ellos de las llaves que están demás en sus honradas puertas? , .
148 RICARDO SÁNCHEZ
El bastón y el galgo
Á una niña, linda y breve,
un joven, alto y guasón
que á poco y mucho se atreve,
dijo: — ¿Quieres ser bastón
y que mi mano te lleve?
y la niña, que era experta
respondió sin vacilar:
— No pongo á galgos collar,
ni ato perros á mi puerta;
los dejo más bien ladrar.
Una duda aclarada
¿Donde vá. doctor Dovitis dijo el candido don Juan.
— A ver la mujer de Adán que está con apendicitis.
— Pues algo aprendo, doctor, con mi pregunta. Creía
que la mujer no tenía apéndice. — ¡Grave error!
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 149
LA CARNE FLACA
Al mirar á doña Paca,
una espléndida jamona,
exclamó el padre Colona:
¡Santo Dios, la carne es flaca!
Y un lego topo que allí
se encontraba, con voz sorda
dijo: me parece á mí
que esta vez, la carne es gorda.
Agudo trocado en grave
El doctor Pedro Mató, cuando escribe su apellido, no acentúa, por olvido, su letra última, la ó. Un chusco, que lo ha notado dice siempre, que habla de él: como de la cruz, Luzbel, huye del tiempo pasado, y tan sólo se concreta aunque no despene al cliente, á conjugar en presente el verbo, en toda receta.
150 RICARDO SÁNCHEZ
El fin corona á los topos
Un estúpido y pedante en una reunión leía el libro de un autor clásico lleno de citas latinas. Y como ya de antemano, cuando se habló de las citas, dijo con soberbio aplomo que fácil las traducía, — del " finís coronat opus " pidió la versión precisa un travieso, que se hallaba en ascuas sobre la silla. — " El fin corona á los topos dijo, — y la mirada altiva paseó por el auditorio, mientras la tierra, tranquila giraba sobre sus ejes sin convertirlo en cenizas. Pero el que hizo la pregunta al punto gritó: "¡Mentira!" EL FIN, estará muy bien, en CORONA no hay falsía;
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 151
más en plural Á LOS TOPOS no se admite ni en familia, pues todos están contestes que uno solo hay á la vista y ese eres tú, mastodonte: otra vez, singulariza.
CRITERIO DEL OFICIO
Al zapatero Simón
que es torpe, en la discusión
le dice Pedro Segura:
" Guarde usted la compostura
que es de buena educación. "
Lo que escucha, no le halaga, con la mirada lo traga y responde, hosco, á Segura: — " No guardo la compostura sino del que no me paga. "
152 RICARDO SÁNCHEZ
El comentario público
Por consejos de familia se casó la bella Atilia con un viejo raro y feo que es director de un museo. Cuando la gente los vé dice sin lástima que salen de su escaparate. Y exagera el disparate asegurando formal que en la " Sección animal " lo más bien clasificados figuran los desposados: como tórtola la niña, y él, como ave de rapiña.
El vendedor de batatas
Es el tímido Viñatas un robusto mocetón, cuyo oficio ú profesión es comerciar en batatas.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 153
Con la bolsa en las espaldas sale á la calle, y se enciende ruboroso, si las vende á cualquier diablo con faldas.
Así, nadie exagerado encuentra, que por su oficio, ande franco ó de servicio, esté siempre abatatado, (i)
El llanto ablanda las piedras
En una fonda barata
un poeta del futuro
lucha con un bife duro
que hasta el cuchillo maltrata.
De pronto rompe á llorar de un modo desesperado; acude un simple, alarmado á quererlo consolar,
(1 ) Modismo porteño; — entre nosotros, "bolearse'
154 RICARDO SÁNCHEZ
creyendo que alguna pena muy espantosa le oprime; — y él, dale; — gime que gime, y el bife de llanto llena.
Al fin el mozo se atufa y le dice: — "calle, amigo, se me ha puesto y se lo digo: usted quiere comer de ufa. ( i )
Sino, exprese la razón de tanta pena, alarife. . . . " ( 2 ) — Lloro, por ver si á este bife se le ablanda el corazón.
LA LEY DE HERENCIA
De un coronel de dragones
es hijo Juan Obligado,
un tenorio afortunado
en la calle y los salones.
Por eso dice Pilar
si á Juan hace referencia:
— Cumpliendo la ley de herencia
su destino es dragonear. ( 3 )
(1) Modismo criollo: — "de arriba."
(2) Modismo criollo: — "pasarse de vivo." ( 3 ) Modismo criollo: — " enamorar."
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 155
ESPÍRITU... DE VINO
Pobre de solemnidad
es Juan por su inteligencia,
y el infeliz reverencia
la más tonta vaciedad.
Hablando hasta por los codos
cierta ocasión, en un grupo,
cerca de él estar le cupo
á un ebrio de sueltos modos.
Tan grande fué su alborozo
oyendo al alcoholizado,
que le dijo á uno de al lado:
— ¡ Tiene espíritu ese mozo ! Chocándole la simpleza, contestó el otro, muy fino :
— Tiene espíritu. ... de vino que le sube á la cabeza.
156 RICARDO SÁNCHEZ
ANTE UNA CARICATURA
Contemplando este grabado donde hay un hombre de toga, que es como mentar la soga en la casa del ahorcado ; y el formidable garrote ( de elocuencia i|uizá muestra ) que luce en la mano diestra para el loco que alborote, uno piensa en la caricia que el destino le depara, al que provoque la vara símbolo de la justicia.
CONSECUENCIA LÓGICA
Rascándose la nariz pensaba así don Antonio : — " Si son hijos naturales los que nacen de un desliz, los hijos de matrimonio resultan.... artificiales.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 157
CAPRICHO
El joven Juan Viejo Bueno y el anciano Andrés Gallardo, á una rubia, hija de Pardo, le pintan su amor sin freno. Y procediendo al revés, sin admitir un consejo, aceptó la rubia el Viejo bolseando al Gallardo ( Andrés ).
MONOTEÍSMO
Entre el amor de una beata, y el que brinda una coqueta, prefiero á la mojigata, nunca, nunca, á la veleta. La primera se conforma con amar á un solo Dios, y la otra tiene por norma no parar ni en.... veintidós.
158 RICARDO SÁNCHEZ
RESIGNACIÓN MARITAL
El marido y la mujer disputan con gran calor; ella es horrible, lector, y no ha tenido ni ayer.
De pronto suelta un gemido, después medita un momento, y cual supremo argumento así increpa á su marido :
" — ¡ Infame ! Vil ! . . . . y se atreve á mirarme cara á cara?" Y él, con una calma rara tras lo recio que le llueve.
Usando su mejor modo contesta meditabundo: " — Señora, es que en este mundo uno se acostumbra á todo. "
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 159
EL TÉRMINO MEDIO
Al fin de una comida, en que hubo baile, un liberal, que chupa como esponja, en su peroración cenó á una monja después de haberse digerido á un fraile: - y protestando, á influjo de los vinos bebidos sin control, un gran creyente de tartamuda voz y muy buen diente, asó en parrilla á muchos jacobinos. Para evitar, de sobre mesa, un cólico, y hacer inmejorable digestión, — conviene, si eres dado á discusión, — no ser muy liberal, ni muy católico.
REFRANES COMENTADOS
"Al asno muerto, la cebada al rabo " ¡Postuma previsión que maravilla! Esto es lo mismo que arrojar un cabo al cadáver que el mar vuelve á la orilla.
160 RICARDO SÁNCHEZ
* **
Con que tan sólo el libro abra de la experiencia, — me basta: Traduzco: — "Al buey, por el asta, y al hombre, por la palabra ".
*
Una mundana muy ducha á sus clientes repetía: — " Cuando la limosna es mucha, hasta el santo desconfía ".
**
" No por mucho madrugar amanece más temprano;" esto le canta un aldeano á la salada Pilar. Ella, convertida en furia, pregunta: — ¿Por mí lo dices? — No, chica, por tus deslices antes de entrar á la Curia.
MISIVAS POÉTICAS
AGRADECIENDO UN CUADRO
Señor Benigno A. Larghero,
mi siempre estimado amigo :
usted se porta conmigo
como antiguo caballero
de amplia capa, larga espada,
calzas verdes y jubón,
valeroso corazón
y alma desinteresada;
que si cortés beneficio,
de un hidalgo recibía,
la gratitud que sentía
lo llevaba al sacrificio.
Su conducta ejemplar es,
en esta época moderna
que todo rige y gobierna
una ley: el interés; -—
y si es raro un mirlo blanco
162 RICARDO SÁNCHEZ
y una bomba que no estalle, y encontrar plata en la calle y acreditarse en un banco, — más raro es que un industrial pinte por amor al arte, y regale buena parte del trabajo cerebral concebido entre la dura vida heroica del taller, á los que justos ayer aplaudieron la factura. Mil gracias por su cuadrito en donde abundan las flores, mariposas de colores del jardín de lo infinito, . y que después de volar entre luz, por las esferas, fueron hechas prisioneras por las plantas, al bajar, sin saber que ha de venir la mano que las liberte, dándoles honrosa muerte, que otra forma es xie vivir. Perdone mi digresión ya que las flores dan tema para escribir un poema de soberbia inspiración, — y volviendo á su labor finísima, delicada.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 163
le diré que trabajada me parece con amor. De nuevo mi gratitud obliga su gentileza, é inclinando la cabeza reverencio su virtud, deseando que tal victoria conquiste con sus pinceles, que al cubrirse de laureles pase su nombre á la historia.
EL CONVIDADO DE PIEDRA
Carta que al señor Fiscal
doctor Alfonso Pacheco,
sin hacerse de nadie eco
le escribe un primo carnal:
Próximo, Alfonso, á partir,
para muy lejanas playas,
no permito que te vayas
sin unas frases oir,
ya que es nuestro mal endémico
tirar, con buena intención,
á cualquier santo varón
164 RICARDO SÁNCHEZ
con un discurso académico, como quien arroja el lastre de oratoria, que le pesa, en pago de una promesa, exponiéndose á un desastre. Pues has de saber, Alfonso, que á veces, el más discreto por guardar mucho un secreto se hace acreedor á un responso. Pero siempre asoma un Judas en cualquier conjuración: el traidor fué: La Razón que disipando mis dudas me hizo orientar en la pista y pude á tiempo saber que hoy te daban de comer y yo no estaba en la lista. Pero aquí estoy, voluntario, gracias al hecho casual de leer la: Vida Social de aquel vespertino diario; aquí estoy, sin vano alarde, cual convidado de piedra á quien ni un fantasma arredra, porque nunca fué cobarde; — y aparezco altivamente á decirte, amado primo: por lo mucho que te estimo concurro espontáneamente.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 165
sin llamarme Juan de Afuera,
porque antes me rompo un húmero,
que venir solo á hacer número
en un banquete cualquiera.
Mi mérito en eso estriba
y la acción resulta buena;
pago mi parte de cena
pudiendo comer de arriba.
Y si me encuentro hoy aquí
y me confundo en tu grupo,
es porque siempre me cupo
estar muy cerca de tí;
porque desde que nacimos
( y esto ya es historia antigua )
nuestra amistad no fué ambigua,
sino que más nos unimos
de la vida en el andar
y en el curso de los años
sin dudas ni desengaños
que pudieran distanciar.
Concluida esta digresión
para que alguien sepa presto
cual ha sido y es el puesto
que ocupo en tu corazón, —
voy á levantar mi copa
ya que vas al otro mundo ;
(no te alarmes; yo me fundo
en que te embarcas á Europa )
para brindar por tu dicha
166 RICARDO SÁNCHEZ
y por la de tu familia; (así todo se concilia ) porque tengas calma chicha en el viaje proyectado, pues no puedo concebir que quien se va á divertir haga su gira averiado ó víctima del mareo, que de los inconvenientes que molestan á las gentes es el más cómico y feo. Con que así, venga un abrazo mi compañero y amigo; que Dios te ponga al abrigo de cualquier brutal zarpazo del agua, — y cuando regreses al hogar, — nunca olvidado, después de haber descansado de tu labor unos meses, halles tu madre querida sana y fuerte, y que también tus hijos buenos estén en la patria engrandecida.
Febrero 24 de 1911.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 167
SIN TÍTULO
Misiva que á don Antonio Lussich, le dirige un bardo llamado Sánchez ( Ricardo ) de alto aprecio en testimonio:
Don Antonio, no se empaque
ni me produzca un mal rato ;
necesito su retrato
para darlo en mi almanaque,
y con él, hablando en plata,
un esfuerzo de mollera
sobre un tópico cualquiera;
pero, evitando una lata.
Si le cuesta, amigo amado,
no se embarque en buque nuevo:
á decírselo me atrevo
pues sé que no está entrenado
y resulta un sacrificio
á quien, tras ruda labor
descansa, y vuelve á escritor
cuando ya ha perdido el vicio.
Me bastará que me dé
cualquier cosa emocionante
168 RICARDO SÁNCHEZ
de cuando era el rozagante mancebo, de que dan fé algunas damas de entonces que ya se encuentran en babia y que dicen que su labia ablandaba hasta los bronces, cuando heroico en ardimientos una décima sonora le cantaba á la señora de sus gratos pensamientos. Salvo que la inspiración baje á usted como caricia, y me mande una primicia de su campestre mansión, donde todo contribuye á que la vida sea amable .... El ejército admirable de su floresta, que arguye con silenciosa verdad á la turba analfabeta, lo que es la fuerza secreta que se llama voluntad, puesta al servicio de un ser de tan soberano empuje, que no teme al mar que ruge, porque lo puede vencer: y si labora la tierra convierte el yermo, el erial, en oasis regional
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 169
después de porfiada guerra
el arpegio arrobador
de los tiernos pajarillos
elocuentes y sencillos
en sus coloquios de amor;
el silencio majestuoso
de las noches indecibles
con rumores apacibles
que brindan calma y reposo.
Y cuando se enoje el mar
cansado de su quietud,
y repudie su ataúd
y vuelva á resucitar,
el monólogo salvaje
y colosal del Pampero,
traducirá por entero
usted, que sabe el lenguaje
de ese león, cuya melena
si se encrespa, inunda un barco,
y se rinde, humilde y parco
ante una franja de arena.
Termino aquí la misiva
que es larga. Quiero evitar
que se me pueda aplicar
la oración de hoy, por pasiva.
Mi carta resulta un opio. . . .
No debe el hombre sereno
ver la paja en ojo ajeno
sino la viga en el propio.
170 RICARDO SÁNCHEZ
Espero contestación satisfactoria y urgente. . . Se despide cortesmente su amigo de corazón.
DESPEDIDA
Carta que un vate llorón manda á don Enrique Pouey, médico de buena ley, hombre de gran corazón y soltero impenitente, cuando debió de haber sido un modelo de marido por lo fino y lo decente.
Mi estimado compatriota: Le profeso afecto crónico, así, me sirve de tónico esta misiva que brota en su honor, tan natural, desde lo íntimo de mi alma, como brota fresca, en calma, el agua de un manantial. Pues he sabido, doctor,
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 171
con sentimiento profundo,
que se marcha al otro mundo
y esto me causa pavor.
No porque vaya á emprender
ese viaje sin regreso
en vapor ó tren expreso
que hacen todos, sin querer.
Usted goza de salud,
tiene un físico robusto,
y vivirá mucho, es justo
como en plena juventud,
llegando á tener más años
que el viejo Matusalén,
y pasándolo archibién
entre propios y entre extraños.
Sé que volverá de Europa
muy garifo y muy repuesto ;
con más empuje y dispuesto
á cambiar de clima y ropa,
y á reincidir nuevamente,
que el turismo es contagioso
y sólo anhelan reposo
el anciano y el doliente.
Me alarmo por egoísmo
y hasta por acción refleja,
porque al irse usted, nos deja
con un pie sobre el abismo.
Su ausencia, aunque fuese corta,
nos va á parecer muy larga;
172 RICARDO SÁNCHEZ
y la emoción que me embarga toda tentativa aborta para hacerlo desistir de ese viaje de reposo, necesario al estudioso como una tregua al sufrir. Además. . . . ¿Quién reemplazar podrá al hábil cirujano dueño de la experta mano - y del rápido cortar?. . .
— Contesten á mi pregunta que no es frase baladí .... ¿Quién maneja el bisturí
de acerada, aguda punta, como el galeno gentil, cortés, discreto, educado, que á todas deja encantado y se destaca entre mil?. . .
— Esto exclamaban llorosas varias señoras muy bellas, que tienen ojos de estrellas y tienen caras de diosas. Unas, de cabellos blondos
y otras de guedejas brunas, con molestias importunas y malestares muy hondos, que hacia el consultorio tibio del médico de confianza van en pos de la esperanza, al ir en busca de alivio.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 173
Y yo, que las escuché
y admiré sus rostros tersos,
en estos sencillos versos
sus anhelos condensé, —
porque estaban hermanados
á los sentimientos míos,
como la mar á los ríos.
como el vergel á los prados.
Por eso yo hago caudal
de ser el representante
del sexo débil y amante
que sigue marcha triunfal
por los caminos del orbe
desde los tiempos pretéritos,
con sus lunares y méritos,
sin que haya fuerza que estorbe
el influjo bienhechor
de su paso por la vida,
porque es bálsamo en la herida
siendo perfume en la flor,
¡ La mujer ! . . . ¡ Todo lo encierra ! .
Siempre reina, aunque no mande,
no existe nada más grande
bajo la faz de la tierra....
En la mañana, es aurora
con sus promesas brillantes,
y hasta horizontes distantes
su luz escarlata dora.
En la tarde, es arrebol
que entre celajes fulgura.
174 RICARDO SÁNCHEZ
aunque poco tiempo dura como una puesta de sol. Y en la noche, cuando vieja, siguiendo con tardo paso su rumbo al postrer ocaso, es la vida que se aleja, dejando en todo impresión de lo mucho que ella vale; cuando nace, astro que sale; cuando muere, religión.
Pero salgo de la senda
ó del camino trazado
que fué, doctor estimado,
depositar pobre ofrenda,
con ademán circunspecto
y desinterés de hermano,
en el altar soberano
donde es ídolo el afecto.
j Que sople una brisa amante
á la suerte del amigo
y encuentre seguro abrigo
en el Asturias gigante ! . . .
¡ Que esa nave, cual ninguna,
pueda ser, en cualquier hora,
la dichosa portadora
del César y su fortuna!. . .
y cuando llegue á París
sin el peso de una cruz;
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 175
á París, la ciudad luz,
con tener el cielo gris, —
que no olvide entre el tumulto
de ese gran cinematógrafo,
á quien le escribe este autógrafo
rindiendo á su ciencia culto, —
y no le miente al galeno
cuando le dice su labio
que si lo aprecia por sabio,
más lo distingue por bueno.
Montevideo, Mayo 23 de 191 1.
RECLAMANDO UNA PROMESA
Señora
Amalia Muñoz de Bonilla. — Buena amiga; permítame que le diga que tiene memoria atroz, y si acostumbra á pagar así sus cuentas mayores, rabiarán los acreedores que no saben esperar.
176 RICARDO SÁNCHEZ
No cometa desacatos,
que no admito demasías ....
Hace más de quince días
que me prometió retratos
de bellezas consagradas
( que algunas no lo serán )
pero que igualmente irán
( si muestran buenas fachadas )
en mi libro preferido; —
y en tres semanas cabales
de vida no da señales
ni cumple lo prometido.
Si yo fuera camorrista
pero no de los de Italia, —
pues aquéllos, doña Amalia,
( Dios la proteja y asista )
nos fletan al otro mundo
sin cédula ó pasaporte, —
me iba presto á la Alta Corte
con un escrito iracundo
demandándola por daños
y perjuicios.... Pero yo
no haré tal cosa, no, no,
aunque transcurran mil años;
así mismo, como suena,
porque no pienso morir;
Mil años suele vivir
según Cuvier, la ballena.
( ¡ Qué barbaridad, Dios mío.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 177
lo que saben estos sabios ; de miedo sello los labios y de asombro quedo frío!) Y si diez siglos habita el cetáceo la onda inquieta, ¿por qué no podrá un poeta que tanto lo necesita, batir del enorme pez el record de la existencia, para cansar la paciencia del lector ciento una vez?... Mas, volviendo á la demanda que efectiva nunca haré, porque le presto más fe á una suave propaganda, la digo tranquilamente que perdono su omisión porque tiene atenuación su conducta hasta el presente. Pero atienda usted, señora que quien perdona no olvida, porque lleva el alma herida cuando ingratitudes llora. En primer lugar, testigo fui del caso de la Chicha, hoy mejor ya, para dicha de ustedes y algún amigo; de la mimosa, que estaba terriblemente maldita,
12.
178 RICARDO SÁNCHEZ
y á pesar de ser mocita aun les hace caer la baba, lo que tiene explicación; padres á los cuatro vientos, funden sus dos sentimientos en un sólo corazón. Y en segundo, porque aquel que algo quiere ó se lo toma, debe ser una paloma, una paloma sin hiél con aspecto de afligida, que busca amante regazo ; y no soltar el zarpazo de la fiera embravecida, pues el que oficia de malo con razón ó sin motivos, llega á perder los estribos y puede ligarse un palo. Tratado en todas sus faces este asunto, como es justo, usted puede, si es su gusto, hacer conmigo las paces. Barato le va á salir y los dos vamos ganando; usted, porque irá sembrando bellezas para elegir en un iardín florecido como lo es mi libro ameno ; de modestia no me lleno
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 179
porque tal vez la he perdido,
y de vergüenza tampoco
porque en este valle triste,
quien de tímido se viste
pasa por tonto. ... ó por loco.
No se alarme, por favor;
antes perdió un caballero.
el gran Francisco primero
todo. . . . menos el honor;
y yo, doña Amalia, y yo
( aquí la audacia me escuda )
porque necesito ayuda
de la gente comme il faut:
la que tiene el savoir faire
de la culta sociedad
y prueba con voluntad
que querer, siempre es poder.
Con que así, mande veloz
cinco ó seis fotografías,
sin dejar correr los días. . . .
Se lo ordeno en alta voz.
No se exponga á nueva carga
cumpla bien y en corto plazo,
sino la daré un sustazo
que le haga la vida amarga,
y no conviene que usted,
una dama tan feliz,
( como mosca en la nariz
ó una mancha en la pared ),
180 RICARDO SÁNCHEZ
tenga siempre en el oído
de mañana, tarde y noche
el soberano reproche
de un duende ó aparecido.
Noto que me pongo bravo
y me aparto de la senda. . . ,
A mi furor pongo rienda
y del buen decir esclavo.
arrepentido y contrito
su amable perdón imploro,
y no me arrodillo y lloro
porque eso es poco bonito.
Aunque lo hacen más de cuatro,
carezco de vocación;
si alguien escribe un dramón
lo representa en el teatro.
Hasta siempre, amiga mía;
esta lata singular
amenaza terminar
en una hojalatería,
y es discreto, doña Amalia,
que concluya en forma breve
este poeta, que bebe
en las fuentes de Castalia,
como los bardos aquellos
de los tiempos primitivos,
que por sensibles motivos
usaban largos cabellos.
Mis saludos á Bonilla
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 181
que por bueno y complaciente sabe congregar la gente que en nuestros salones brilla, en su casa señorial franca, noble, hospitalaria, donde tiene entrada diaria nuestra cultura social. Corto aquí varios ensanches, paro á mi carta los pies, y se despide cortés su amigo
Ricardo Sánchez.
LAS BELLEZAS DE PUNTA BALLENA
(IMPRESIONES DE UN TURISTA)
Señora
Angela Portillo de Lussich: — Con gran respeto, porque siempre £uí discreto á la par que soy sencillo, — la dirijo esta misiva, espejo de mi sentir, donde aspiro á traducir
182 RICARDO SÁNCHEZ
mi admiración siempre viva por un retazo de suelo antes árido, que quiso convertir en paraíso un hombre de empuje y vuelo. Pues ha de saber, señora, que con Benlliure, De Miero y Hernández, un caballero que cualquier turismo adora; tres personas que serán como las hijas de Elena, que ni una sola era buena, según expresa el refrán, — fuimos los acompañantes de su esposo don Antonio, para así dar testimonio veraz, como visitantes. de las muchas maravillas que guarda Punta Ballena, muy puestas en cuarentena del Plata en ambas orillas. Usted sabe que la gente es envidiosa y es mala; — el hombre de mundo, cala cual melón al maldiciente. — pero á veces, cuando rueda la calumnia, cauta y lenta, con el aire se sustenta y de su baba algo queda.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 183
Así, cuando comentaban la empresa de su marido, que siempre bromista ha sido, irónicos exclamaban envueltos en su egoísmo: " son las exageraciones del señor de esas regiones dándose bombo á sí mismo. "" Y yo también, lo confieso, aunque nunca he sido aleve, como la bola de nieve me dejé arrastrar por eso. Pero después que llegué nuevo César, y que vi, y á las montañas subí y á las llanuras bajé en un caballito manso de planta firme y certera cual muía de cordillera, que no conoce descanso, — como una y una son dos quedé absorto, desde luego, ni más ni menos que el ciego á quien vista le da Dios.
Donde quiera maravillas como mágicos portentos, volcadas á cuatro vientos en llanuras y cuchillas.
184 RICARDO SÁNCHEZ
De un lado, la enorme playa
que sirve de marco al mar
donde el Sol sabe reinar: —
y en granítica atalaya
como eterno centinela
que aún espiase al invasor, —
el Pan de Azúcar, Señor
de aquellos contornos, vela,
siendo el más alto homenaje
hacia la raza extinguida,
que fuera un tiempo alma y vida
de aquel abrupto paraje.
¡ Qué linda es la zona aquella
de arena compacta y dura,
donde la cabalgadura
apenas marca la huella!
Una playa portentosa
sin igual, en pleno océano;
cuando pienso en el verano
me baño. ... en agua de rosa.
Es tan saludable el punto,
y tan amargas las olas,
que ni un millón de manólas
tienen más sal en conjunto.
El dichoso propietario
del escondido tesoro,
vender pudo á peso de oro
para construir un balneario.
Pero le causa dolor,
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 185
de su dominio es avaro, y no admite más amparo que la enseña bicolor, ni más grata sociedad que su familia adorada, y poca gente allegada que animen su soledad. Y si usted no lo pellizca al ver á su amante esposo único dueño, celoso, de la soberbia odalisca, en algo serio se basa, comprende que ya está viejo y lo mira ante el espejo como una ilusión que pasa.
Con su alegre caserío contemplo á Punta del Este bajo un cielo azul celeste, junto al mar, lejos del río. Punta Ballena domina como un cetáceo de piedra á quien el temor no arredra - el mar. desde la colina. Los ojos de agua en la roca le brindan al caminante fresca linfa y abundante para la reseca boca. En el interior florecen
186 RICARDO SÁNCHEZ
bajo acantilados techos
de varias grutas, — heléchos
que allí complacidos crecen
vecinos de calagualas
y cerca de culandrillos
que modestos y sencillos
no muestran al sol sus galas.
Caprichosas y bonitas
como lágrimas heladas
de ondinas abandonadas,
cuelgan las estalactitas.
Sirviendo de alfombra á tunas
que se esparcen á millares
distante de los pinares
y á lo largo de las dunas.
hay un musgo en aquel suelo
que es á veces color gualda
y otras de un verde esmeralda
suave como el terciopelo.
De tarde, á la luz difusa.
sin una monotonía,
de Minas la serranía
imita á montaña rusa.
Y en mis vuelos de poeta —
que no precisa aeroplano,
timón, ni robusta mano,
sino la fiebre secreta —
forjo un extraño universo
que nunca soñó Colón,
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 187
ni presintiera Platón
que fué un filósofo. ... en verso.
Hay colinas cuya altura
se mide con el deseo
y campos de pastoreo
con tapices de verdura.
Si no abundan los apriscos
por ser escaso el ganado,
sobra, en cambio, buen pescado,
y riquísimos mariscos;
caza pequeña ó mayor
á todo el mundo vedada,
porque matar no le agrada
ni una mosca al morador.
Apenas si se permite,
porque se distraiga en algo,
que á una liebre mate un galgo
y se dé el can un convite.
Mas come bien el que llega
con salud buena ó precaria,
á la mesa hospitalaria
de la casa solariega,
ya célebre en los anales
del turismo universal,
como un castillo feudal
de los tiempos medioevales.
Igual á dorsos extensos de animales prehistóricos.
188 RICARDO SÁNCHEZ
y entre reflejos fosfóricos se ven médanos inmensos, cuya arena reverbera y hace daño al caminante, cuando el sol arde, gigante, en mitad de su carrera. La gran laguna del Sauce que mide leguas de largo y no tiene un trago amargo en su prolongado cauce, es también otro tesoro de la estupenda comarca, donde la mirada abarca lo que vale más que el oro, aunque alimenta jejenes que en nubes suelen viajar y nos hacen disparar como automóvil ó trenes. ¿Después de tanto agasajo del amigo don Antonio, porque nos mandó el demonio tal plaga á darnos trabajo? ¿Acaso para avisar que á orillas de esa laguna no quieren gente importuna que los vaya á visitar? . . . — No hallo razones legales aunque me exprima los sesos; secretos hondos son esos
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 189
que no alcanzan los mortales. Volviendo á esa friolera de laguna, — ó pampa de agua, que en verano es una fragua y en invierno una heladera, falta, para honor del arte, en tibia tarde ó mañana, la góndola veneciana que la surque en buena parte. La góndola digo, sí, con mi gesto más patético, en uso del gusto estético que en las aulas adquirí, pues me aflige y me desdora pasear en prosaica lancha, aunque resulte muy ancha y muy cómoda, señora. Mas ha de ser con parejas de esas que en Montevideo contra el paternal deseo se confiesan entre rejas, así aprenden con ejemplo de prudencia y de buen tino, cual es el mejor camino para llegar pronto al templo. Y si no lo toma á mal, agregue orquesta en la noche de luna, haciendo derroche de música celestial ;
190 RICARDO SÁNCHEZ
pero sin baile, por fin, cuando regresen á tierra aunque suene, en son de guerra, el más bélico clarín.
Encarrilado en lo serio
de las cosas, cuya faz,
casi siempre es antifaz
que no traduce el misterio,
hablaré de lo mejor:
la magnífica floresta,
que es una perpetua fiesta
donde todo habla de amor,
y el espíritu se baña
en la intensa melodía,
que no acaba con el día
naciendo con la mañana.
¡ Salve, flora colosal
donde no impera el divorcio,
porque viven en consorcio
con el árbol tropical,
árboles tristes y solos
de las regiones australes,
que han visto auroras boreales
por ser hijos de los polos!
Y todo en gran profusión,
como nacido al azar; —
en la roca secular
de la arena en el montón
suelto, movedizo, yermo
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 191
que los vientos arrebatan cuando sus furias desatan; — y ninguno vive enfermo, por la misma ley se rigen, todos florecen á gusto, lo mismo el humilde arbusto que el árbol de regio origen. Allí están, cual mariposas á los troncos amarradas y de asechanzas libradas por unas manos piadosas, mil familias de orquidéas elegantes, bien nacidas, de su estirpe complacidas como las altas ideas, mas sin otra vanidad porque son lindas y suaves y quieren mucho á las aves que alegran su vecindad. Por eso, cuando encamino mis pasos hacia el boscaje y entre arcadas de ramaje penetro y marcho sin tino; y en su despedida el sol por los claros de la fronda hasta la parte más honda filtra en hilos su arrebol ; y las hojas coloreadas de gajos que son doseles simulan raros caireles
192 RICARDO SÁNCHEZ
envueltos en llamaradas, — me detengo entre la red laberíntica de sendas; á mis ojos pongo vendas, y animado de una sed infinita de reposo, ( no exagero lo que pinto ) juzgo un santuario el recinto, me prosterno y soy dichoso. Aquel silencio es resumen de una majestuosa calma; todo el éxtasis del alma quisiera expresar mi numen, pero el artista más diestro ante aquellas maravillas, calla, dobla las rodillas y deja dormir el estro ! . . .
Los pobres cerros de piedra casi cortados á pico, donde el vegetal más rico era la silvestre yedra, hoy simpáticos torreones, jardines sin balaustradas, para ver las alboradas desde floridos balcones; y el arenal desolado donde nada resistía, pues el junco se moría de tristeza en el bañado, —
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 193
¿quién, Señora, la virtud
logró de hacer revivir,
y su aridez convertir
en promesa de salud?. . .
¿Quién conoce al redentor
que ofreció robusta vida
en un terreno homicida
á la planta y á la flor?. . .
¿El pontífice ardoroso
que transformó aquel erial
en un bosque artificial,
quién fué?. . . — Su valiente esposo.
No extrañe, entonces, que yo
que en la grandeza me arrobo,
y estimo tanto á ese lobo
que en el Plata pirateó, —
hoy que sin uñas lo miro
á obras santas dedicado,
le entone un himno sagrado
en vez de pegarle un tiro.
Haciendo unos desenganches
pues flaquear mi numen siento,
de usted se despide atento
el vate
Ricardo Sánchez. Punta Ballena, Septiembre de 1911.
194 RICARDO SÁNCHEZ
HONRANDO AL AMIGO
Carta en verso que al doctor Alfredo Vidal y Fuentes, le dirige un trovador que para verlo mejor usará muy pronto lentes: —
Mi queridísimo Alfredo: — enfermo y todo, no puedo callar; pero ten paciencia; mi lata no causa miedo á ningún hombre de ciencia.
Desde nuestra juventud te distingp — esa virtud merece una verde palma, porque revela que mi alma se encuentra bien de salud.
Por la prensa, una Señora audaz, comprometedora, que se incendia como cohete y sin permiso, á deshora en casa ajena se mete, —
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 1
95
he sabido con placer que por cariño ó deber, entre tirios y troyanos, hoy trescientos ciudadanos te convidan á comer.
Banquete sin precedente será el tuyo, pues la gente irá, de muy buena gana, á echar al aire una cana con buen humor y buen diente.
Nada tiene eso de extraño; incomoda el pavo real por su aire grave y formal; nos molesta el hombre huraño y nos encanta el jovial.
Es justo lo que te espera; demostración tan sincera traduce esta honda verdad: tu vida es una bandera de honradez y lealtad.
Si ofuscado en el fragor del combate, algún error cometiste, — caballero como Francisco primero, — salvaste siempre el honor.
196 RICARDO SÁNCHEZ
Tu buen nombre sigue ileso, no se despeña jamás ; puedo saber lo que expreso ; — te conozco, lo confieso, desde seis lustros atrás.
Historia antigua, por cierto; pero Alfredo, menos mal ; aún estamos en el puerto; de muertos queda el tendal y nosotros no hemos muerto.
Retorno á mi digresión y recalco la intención: se puede ser muy honesto y carecer de un gran gesto de simpática atracción.
Resultas clínico caso pues te sobra lo que acaso en su haber, tienen muy pocos, entre los cuerdos y locos que siguen marcando el paso.
Tal vez te venga de casta; tu amasijo es una pasta de talento y de bondad, y por esa dualidad eres bueno á decir: ¡bastaJ
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 197
Por igual á todos mimas y en los llanos y en las cimas donde el pobre y rico están, hacia tí los aproximas como al acero el imán.
Pero vuelvo á mi camino, tiempo que perder no queda y al rechinar de la rueda iré recto á mi destino y no á los cerros de Ubeda.
Escucha lo que no dije : algo existe que me aflige y que me pone en conflicto para cumplir el estricto deber, que mis actos rige.
He notado entre el vaivén que la inmensa lista de hoy es el macabro convoy del más funerario tren: por eso á comer no voy.
A los hombres más serenos impone susto esa lista ; cuento más de cien galenos entre malos y entre buenos y digo: — ¡Que Dios me asista!
198 RICARDO SÁNCHEZ
Perdóname si no callo: tal vez ignoras que me hallo en situación de paciente, y que suspiro y batallo por un cuadro sugerente.
Entonces: ¿qué garantía mi neurastenia podría entre médicos hallar?... — En tu mesa de alegría mi temor fuera un lunar.
Pues con esa gente al lado
llena de ciencia y misterio, pensaría, acongojado, que iba á paso acelerado en busca del cementerio.
Además, — estoy quejoso, pues un médico famoso que me cuida y me receta, me trata como á poeta en pleno estado morboso.
Y no me pongo colérico; muestro el valor más homérico, abro el pecho á la esperanza, y acato de Don Américo Ricaldoni, la ordenanza.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 199
Sin chistar cierro los labios, trago los consejos sabios como hostias — me mata el tedio pero no le infiero agravios á quien me brinda el remedio.
Por esas y otras razones que resultan confesiones y á la vez son mi castigo, — sabrás. — sin más dilaciones, — porque te falla el amigo.
Te libro de un espectáculo, aparto de tí el obstáculo para una pena no darte, — y me voy, firme en mi báculo, con la música á otra parte.
Si el agasajo no veo puesto que á la cita falto, siempre en tus méritos creo, y hace votos mi deseo para que subas más alto.
Diciembre 27 de 1911.
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COMPARSA PARLAMENTARIA ^^^
Como el domingo que viene
entierran el carnaval,
y hasta la gente formal
ese día se entretiene,
y es necesario que suene
con larga repercusión,
todo el gusto y la intención
que pueda haber en la farsa,
se ha formado una comparsa
que causará sensación.
En un gran carro dorado, aunque de vieja madera, que refacciones espera por lo débil y estropeado ; por muchos burros tirado, por un sabio dirigido
(1) Estas décimas fueron leídas por el autor en un banquete político, donde asistieron varios de los diputados aludidos.
202 RICARDO SÁNCHEZ
que el pueblo no ha comprendido; lleno de vida y contento, irá el nuevo parlamento del voto libre surgido.
El hombre que lleva el carro parece un grave doctor, ( i ) aunque no es gran conductor porque se mete en el barro. Y no es falso lo que narro pues asegura la gente que estuvo muy displicente cuando antes lo dirigió, y del pescante lo echó un militar insolente.
Va tan absorto el que guía
el carro de la Nación,
que toda la animación
y la estruendosa alegría
que desbordan por la vía
no lo sacan de su ser,
por lo que hay que suponer
que es muy flojo ó muy modesto,
ó que á la fuerza lo han puesto
y tiene que obedecer.
( 1 ) Ellauri.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 203
¡ En cambio, cuánta algazara como en funciones de estrenos, en un grupo, que de menos pensó echar á Tavolara!. . . Lleva una boa muy rara y su disfraz es el mismo que al entrar en el tajismo con independencia audaz. . . . Julio, amante de la paz, ha premiado su heroísmo.
Los del grupo, casi todos llevan trajes colorados, algunos ya muy gastados de otros polvos y otros lodos. Todos tienen lindos modos, como gente principal, y se hallan en un sitial muy bonito y con alfombra, gozando á la fresca sombra de un toldo municipal.
Como un descuido de Herrera suavemente se reprocha, que lo fumasen en Rocha en la patriada primera. Y que fácil se le hiciera á un pez con tamaña escama.
204 RICARDO SÁNCHEZ
esa tendida de cama en que lo dejaron seco al digno Alfonso Pacheco á quien soplaron la dama.
Lenzi y Eduardo Zorrilla, de buzos, no muy distantes, como miembros informantes de una cosa tan sencilla, cada cual, desde la orilla, dirá con entera calma que si lograron la palma, entre ellos no está el culpable de que á un joven apreciable le destrozaran el alma.
Entre todos se destaca por su disfraz de sirena, el Conde de Marcosena que hace veinte años se hamaca entre gobiernos, y saca tajada y nunca lerdea, subiendo con la marea pues desde que supo andar, lo enseñaron á bailar con la linda y con la fea.
Cerca, muy cerca no más, irá Manuel Anacleto con un vestido coqueto y un poco oculta la faz
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 205
por un rosado antifaz
que le da un aire gentil. . . .
Várela irá de barril
muy lustroso y muy tapado,
y Ángel Brian irá á su lado
con desinfectantes mil.
Don Epifanio Zavalla,
( el don hace falta al verso )
irá de diablo perverso
y estará junto á una hornalla.
Pedro Bauza, con su talla
de granadero agobiado,
de sauce irá disfrazado
pero de sauce llorón,
dando sombra á un corazón
que ha muerto para el pecado.
Miguel Herrera, de Apolo, con su cara satisfecha, le va cantando una endecha á Carlos Barros, que solo con piel de un oso del polo, le gruñe desde un rincón lleno de satisfacción. En ese canto sentido dice que Julio ha nacido para salvar la Nación.
206 RICARDO SÁNCHEZ
Cuestas; de nuevo Agujetas,
hablando del redondel,
lamentará el tiempo aquel
famoso de las coletas.
Hay tentaciones secretas
para el hombre en el toreo. . . .
Es por eso, según creo,
que sin ningún disimulo
va de corto, como chulo,
y parece menos feo.
Meditando arduas cuestiones de nacional interés, en defensa del inglés y de otras muchas naciones; con una arroba de acciones y otros títulos mojados, buenos para empapelados, malos como patrimonio, irá Rodríguez ( Antonio ) con otros juramentados.
Bachini á su lado está
mas de pronto se endereza,
lo filia de pie á cabeza
sonríe y al fin se va.
Es que el hombre sabe ya
lo que hacen de Enero á Enero,
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 207
y mira de cuerpo entero la situación que se viene, y como no le conviene se disfraza de viajero.
Eugenio Garzón, vestido de trovador medioeval, dirá, en verso nacional, que no todo se ha perdido. No se da por aludido Bachini, seguramente, que en su idea persistente le dice á Muñoz y Máinez que se van con Manuel Láinez á vivir tranquilamente.
Lacueva, que ya salió de la cueva del olvido, pues varias veces ha sido candidato y no ligó, al fin de fiestas calzó el anhelado botín, y va lo más hablantín con su careta de loro, y todos le forman coro pues la cumbre pisa al fin.
Don Teófilo Díaz, señor de una bíblica familia, cantando la dulce homilía de un pueblo que fué pastor,
208 RICARDO SÁNCHEZ
con SU tribu en derredor irá en traje de patriarca, prediciendo en cuanto abarca la mirada en la extensión, que será una gran nación nuestra espléndida comarca.
El curvo Alcides Montero
que gozó en nuestras finanzas
la dicha de bailar danzas
en estrecho atolladero,
va de fraile misionero
para el África central,
con el propósito real
de sostener con vehemencia,
que aquí no existe indigencia
por el Banco Nacional.
Echeverry, que sin duda es un hombre singular, y que se sabe parar porque la suerte le ayuda, en raro disfraz se escuda y murmura entre el convoy ; " ¡lo que va de ayer á hoy! Ayer á Herrera embromé y hoy. todo el mundo lo vé. diputado suyo soy! "
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 209
Irisarri y Marfetán dos lumbreras soberanas, que hasta parecen hermanas pues la misma leche dan, disfrazados los dos van de terneritos mamones, prendidos á los pezones . de la vaca del Estado, que alimento les ha dado en distintas ocasiones.
Teniendo por tema el punto
de cual fué elección más buena,
Flores irá con Lerena
payando de contrapunto.
Se explayan sobre el asunto
con gran acopio de datos,
y hacen pasar buenos ratos
á las gentes que murmuran,
cuando los dos aseguran
que en sus poderes no hay gatos.
Eduardo Flores, después
de milonguear lo que quiso,
pide al público permiso
para cantar otra vez,
y dice con sencillez
y con muy sana intención.
210 RICARDO SÁNCHEZ
que no habrá aquí salvación para nadie ni buen trato, mientras él y Fortunato no gobiernen la Nación.
El señor Solsona y Lamas y Aréchaga ( don Justino ) que marchan con mucho tino pues se acercan á las llamas, á las celestiales damas se encomiendan con afán por ver si el triunfo les dan. . Todos, cerca del fogón, le prenden al cimarrón y con trajes gauchos van.
El doctor don Abel Pérez que en su primer juventud cantó á la dulce quietud y á fantásticas mujeres, hoy á prácticos quehaceres su inteligencia dedica. . . . Por eso claro se explica su disfraz de inocentón y que no deje el turrón siendo una cosa tan rica.
Don Juan Ramírez irá con traje de explorador, pues comprende este señor que hacia ignota playa va.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 211
Por eso, provisto ya
de una brújula precisa,
no quiere marchar de prisa
y hará noche en cualquier monte,
si no aclara el horizonte
que tan oscuro divisa.
Manuel Suárez, muy bien puesto, ( que es lindo mozo es notorio ) irá de don Juan Tenorio seduciendo al presupuesto. Y no hay un peligro en esto, pues si abandona la dama después que suya la llama el calavera desleal, en cambio Suárez, formal, más pasa el tiempo, más lo ama.
Domínguez ( no tengo empacho
en expresar lo que vale )
con el limpio traje sale
que honró en la acción del Quebracho.
Le acompaña un buen muchacho
con el disfraz de ayudante;
Campisteguy, que arrogante
muy por arriba del hombro,
indignado y con asombro
mira á Brian que está delante.
212 RICARDO SÁNCHEZ
Irá también muy prolijo con disfraz de consecuente hacia el sol que más caliente en medio del revoltijo, Isidro Viaña, buen hijo, tierno esposo, padre amado, y en todo muy mesurado, pues aunque anden á tirones las gentes de Canelones, sale siempre bien parado.
El señor Echeverrito ( muy popular en su casa ) y que entre los suyos pasa por un gracioso vasquito, no parece tan chiquito como su apellido enano, aunque vaya muy ufano con su traje de bebé, junto á la niñera que lo conduce de la mano.
Pablo Otero, que después de estar mucho sumergido, de nuevo á flote ha salido á respirar otra vez, va con un traje de pez de muy bonito color;
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 213
y nada con tal primor
en un estanque dorado,
que hay un público asombrado
contemplando al nadador,
Enciso va con Munilla; al primero se le ve un traje de Tabaré regalo de Juan Zorrilla. Sin careta va Munilla pues no le gusta el disfraz; y aunque viene en son de paz si se arma algún entrevero, peleará como el primero sin dar un paso hacia atrás.
Lamarca, un hombre afamado que por su ciencia, no ignora porque un niño al nacer llora sin haberlo castigado; el Salomón colorado á quien temeroso nombro pues reduce á pobre escombro á todo el que no le aprecia, — irá de sabio de Grecia produciendo al orbe asombro.
Gregorio Sánchez irá ( y esto ya no es un secreto ) como el ejemplar completo de una raza que se va.
214 RICARDO SÁNCHEZ
Un traje de indio chana nunca visto en el país, ya le vino de París; y colgada á la cintura llevará la flecha dura que dio la muerte á Solís.
Sanguinetti, ( don Bartolo ) el señor Llovet ( Andrés ) y De Vicenzi ( son tres ) y tres son más que uno solo, una colonia en el polo de gente cosmopolita, forman, con cerco de pita, entre la blanca llanura. . . . Llovet hará la mensura y el plano que necesita.
Irá un poco desconfiada la fracción nacionalista, pues al entrar en la pista no está bien regimentada; pero manda la parada un Juan Moreira orador á quien le sobra valor para meter en vereda al que caiga ó al que ceda en las luchas del honor.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 215
Desempeñando un buen rol
en el drama: " Flor de un día",
irá Fernández García
de comediante español.
Ni Rafael Calvo, aquel sol
del arte, que al perecer
dejó mucho que aprender
á los que le han sucedido,
jamás hubiera podido
el parangón sostener.
Irá Juan José Segundo bien disfrazado de cojo, demostrando mucho arrojo y con semblante iracundo. Le toserá á todo el mundo revoleando una muleta, para romperle la jeta al primero que atrevido diga cerca de él, que ha sido en política veleta.
Irá Herrero y Espinosa con un traje de registro, por abajo, de ministro, por arriba, de otra cosa, y con faz de Dolorosa. Y contento como un rey,
216 RICARDO SÁNCHEZ
cual beato de buena ley, con sotana muy sencilla, marchará Casaravilla entre la cristiana grey.
Un poco atrás, Gallinal, confesado y muy contrito, caminará despacito por la carga del misal. Y entre tristón y formal con traje blanco vestido aunque algo despercudido, irá Fructuoso del Busto manifestando disgusto porque Luis Gil no ha salido.
Barbot y Méndez ( Ruperto ) el primero un escribano y el segundo un ciudadano muy flexible ó muy experto, que en el político puerto marcha siempre viento en popa, — llevan marinera ropa y como está el mar picado, Barbot se encuentra mareado y Méndez hecho una sopa.
Aréchaga con Lerena
dando fórmula á un " ¡quién sabe! "
cantan la suerte que cabe
á la persona que es buena.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 217
Y aunque han retado á la arena á Solsona y Flores juntos
para nuevos contrapuntos, ni siquiera han aportado y solitos han quedado como si fueran difuntos.
Produciendo sensación en la gente que se para sólo por ver esa cara radiante de animación, con careta de Dantón irá Evaristo Ciganda.
Y firme en su propaganda para que ninguno peque, irá Alberto Palomeque
el capitán de la banda.
Algunos otros marchantes
que serán buenos ó malos
y merecen ó no palos
por lo de hoy ó por lo de antes; -
y otros nuevitos, flamantes
que de esta hornada han salido, —
disfrazarse no han querido
porque temen, se conoce,
que algún picaro les roce
el político vestido.
218 RICARDO SÁNCHEZ
Por eso aquí no figuran juntos los sesenta y nueve, y sobre todos no llueve lo que envidiosos murmuran. Después ( algunos lo juran ) hay entre ellos caballeros de tan conocidos fueros, que sabremos donde van, pero socialmente están en su patria de extranjeros.
Y con esta explicación queda borrado el ultraje, si acaso algún personaje se indigna por la omisión. Basta, pues, de relación y me despido de todos con los más corteses modos hasta la primera farsa, en que saldrá otra comparsa de esos polvos y estos lodos.
SILUETAS Y RETRATOS
( LA DOCENA DEL FRAILE )
Fácil las fronteras salva de quince lustros holgados, perfectamente encuadrados en su barba y en su calva. Es hombre de gran valía ante propios y ante extraños, y redactó muchos años un diario que se imponía. De pasiones muy violentas en la primer juventud, arrostró sin inquietud cien políticas tormentas, como fuerte gladiador que entra impasible á la lucha, y ni el vituperio escucha ni el aplauso atronador. En esa época nefasta en que un guarango tirano cometió, con torpe mano,
220 RICARDO SÁNCHEZ
crímenes á decir: ¡basta!, en una barca podrida, con amigos de valer, por independiente ser tuvo en peligro la vida. Se equivocó muchas veces, fué víctima de mil furias, y ha pasado sus penurias sin abdicar altiveces, pero todos de opinión fueron, tirios y troyanos, que tuvo limpias las manos y que es un gran corazón. Fumador impenitente alguna vez fué fumado, no sólo en tiempo pasado, también en tiempo presente. Hoy, en la tarde serena de su existencia en reposo, perdido el empuje brioso sigue siendo un alma buena; y donde quiera que vaya una noble iniciativa será la rama de oliva de la concordia uruguaya. Si ya no lanza filípicas á turbas encanalladas, en cambio, más acendradas son sus aficiones hípicas.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 221
Sin temor de exagerar
yo pienso que en este medio
donde hay males sin remedio,
es un hombre popular;
y aunque no es persona fatua,
al morir, su ser corpóreo
sentirá el frío marmóreo
que es precursor de la estatua.
2.
Fué siempre un hombre galante,
le llamaban la sirena
por su frase culta, amena
y su talento brillante.
Desde joven ocupó
las más altas posiciones;
rindió muchos corazones
pero nunca se casó.
Fué ministro muy temprano,
después, un gran periodista,
belicoso polemista
y escéptico ciudadano.
Sin que fuese un matasiete
su destreza ha sido suma
para manejar la pluma
y manejar el florete.
En épocas bochornosas,
cuando la chusma, en su audacia,
222 RICARDO SÁNCHEZ
fué dos lustros, por desgracia, dueña de vidas y cosas, — se vio pronto perseguido y á la Habana deportado por hacer fuego graneado al más cínico bandido. Tras de tanto batallar y sufrir muchos disgustos, á los cincuenta años justos pudo también gobernar, — y su política ciencia hizo todo lo contrario de lo que dijo en su diario antes de la Presidencia. Cometió un serio desliz, cuando, sin hipocresías, hizo verbo, en turbios días, la influencia directriz, — produciendo un gran escándalo su doctrina perniciosa que se juzgó desastrosa como obra propia de vándalo. Casi lo ponen en cruz por su imprudente franqueza. . Más tarde, hizo la proeza quien le daba cola y luz, con la diferencia sola que en el papel no lo dijo; y el pueblo manso, buen hijo.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 223
no cortó al fraude la cola.
Después, con su banderita
al tope, fué desgraciado,
pues trajo el desaguisado
de la Unión, — farsa inaudita,
donde un general felón
de la escuela del motín,
persiguiendo un bajo fin
á su causa hizo traición.
Su Gobierno, fuera de esto
y algunos otros errores
peculiares en doctores,
ha sido un Gobierno honesto.
Manejó la hacienda pública
sufriendo contrariedades
entre mil calamidades
que azotaron la República, —
y cuando dejó el sillón
después del amargo rato
por término de mandato,
se fué pobre á su rincón.
Pasaron algunos años;
vivió en su cueva, muy digno,
sin una queja ni un signo
que indicaran desengaños.
Muy cerca de la miseria
votáronle una pensión
en nombre de la Nación,
y puso la cara seria
como en graves ocasiones....
224 RICARDO SÁNCHEZ
Sin despreciar lo votado, lo pasó, como legado, á varias instituciones. Así vive y así alienta, misántropo en la vejez conservando su altivez, caudal único que cuenta. Y en su triste soledad, pintado de cuerpo entero, se destaca el caballero más culto de esta ciudad.
3.
Bizarro y marcial; — de pera que el tiempo ya puso blanca; de mirada noble y franca y de escasa cabellera; de credo nacionalista pero no disciplinado como de línea el soldado, sino más bien principista que rompe con su partido cuando lo juzga en error; caballeresco señor que si pecó, no ha fingido; filántropo en la opulencia y sufrido en la desgracia; hilo de una democracia
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 225
joven, llena de impaciencia;
del caudillo militar,
fuere blanco ó fuere rojo, •
enemigo hasta el enojo
sin poderlo remediar, —
por entender que los daños
que hoy afligen á su tierra,
han sido obra de la guerra
mas de propios que de extraños.
Tribuno de larga fama,
historiador, erudito,
que muchos libros ha escrito
y á quien su patria reclama, —
tal es el hombre que pinto,
que ninguno quiere mal
y que hoy se halla de fiscal
en extranjero recinto.
Pudo, en los tiempos pretéritos
ser un caudillo civil
y descollar entre mil
porque le sobraban méritos,
con el lastre, á su favor
de una figura arrogante
y su palabra insinuante
de popular orador; —
mas sus frases, como aludes,
y su voz, como clarín,
iban derechos al fin
sin adular multitudes;
y acaso, más de una vez,
226 RICARDO SÁNCHEZ
por amor á la verdad, perdió en popularidad lo que ganó en altivez; — pero erró su vocación, nunca debió ser político este espíritu analítico de sólida ilustración. La política es aviesa, requiere tipos elásticos capaces de cuadros plásticos; y á veces, perros de presa que desgarren con sus dientes en su furor, muy canino, al que estorbe en el camino, y sigan indiferentes. Es preferible la calma que es fruto de la experiencia, para el hombre de conciencia y de gran nobleza de alma. De la vida en la milicia su jurídico caudal reclama aquí un tribunal donde administrar justicia.
4.
Como es un hombre de seso y contornos abultados, donde están equilibrados la inteligencia y el peso, —
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 227
el que lo trata, confiesa
que en tierra firme ó á bordo,
este simpático gordo
vale más de lo que pesa.
Su cara alegre retrata
lo noble de su intención;
si digo que es bonachón
á nadie robo la plata.
Desde tipógrafo humilde
allá en los tiempos pretéritos,
elevóse por sus méritos
y en su escudo no hay un tilde.
Fué difícil la subida
que al pobre subir le cuesta
cuando no halla mesa puesta
en el festín de la vida,
pero, en su marcha directa
y penosa, entre la turba —
en vez de la línea curva
prefirió la línea recta. —
Ha sido alto funcionario
consular, en la Argentina;
escritor de pluma fina,
diputado y partidario.
Mas, fiel á su derrotero,
en las luchas de partido
sus procederes han sido
de un antiguo caballero.
Ministro de Relaciones
que poner supo los puntos,
228 RICARDO SÁNCHEZ
liquidó viejos asuntos
con limítrofes naciones; —
y tan franca simpatía
inspiró su habilidad,
que fué en nuestra sociedad
el personaje del día.
Candidato de gran nota
del pueblo á la Presidencia,
por exceso de prudencia
no quiso ir á la derrota, —
pero hoy le vemos salir
de ?u marasmo; — y al frente
de un gran diario independiente,
canta un himno al porvenir.
5.
* **
Por su cabello erizado
que huraño al peine recibe,
fácilmente se concibe
que es un poeta inspirado.
Como orador es portento
aunque le falte figura
y se agranda su estatura
con el fuego del talento
En política no ha sido
más que un enigma el doctor; —
sin que cambie de color
resulta descolorido.
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 229
Es católico ferviente y en las épocas de lucha recibió más de una ducha por sectario y por creyente; y aseguran que formal dijo una vez, melancólico, que primero era católico y después era orienta,!. Fué ministro diplomático en España, donde habló sobre Colón, y triunfó dejando al oyente extático. Hoy, aquí, desde su otoño verá, con dulce mirada, la villa simbolizada por el oso y el madroño. Pido perdón por lo franco mas no le hallo ubicación como jefe de emisión de billetes, en un Banco; — y él, quizá, medite á solas, que es su caso, poco visto, lo mismo que á un santo cristo ponerle un par de pistolas. Un Gobierno, que es reverso de su medalla, hoy lo escuda, y prestándole su ayuda paga su prosa y su verso, — justo premio á las fatigas
230 RICARDO SÁNCHEZ
y al esfuerzo, que no vé el que niega á Tabaré y La epopeya de Artigas: dos obras de gran valor en donde su mano traza el poema de la raza y el perfil del precursor.
6.
*
Alto, muy ensimismado de indefinible figura, extraordinaria cultura y traje desaliñado, quien en la calle lo vea siempre solo con sus lentes sobre ojos indiferentes al mundo que lo rodea, si no le dicen quien es el solitario transeúnte, no le llevará el apunte, de su curioso interés. Pero, si escucha la verba de ese caballero andante, más que de Venus amante, admirador de Minerva, el talento delator por su válvula se escapa, haciendo saltar la tapa
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 231
de la caldera, — el vapor. Tesoro desconocido cuya opulencia hoy deslumhra, al salir de la penumhra fué de golpe el hienvenido, porque, hatiendo sus alai», de fuerza maravillosa, del cerehro de la Diosa surgió, armado, como Palas, Político nacional, es patriota y homhre hueno, con un juicio muy sereno y un criterio intelectual. Mas, donde sahio descuella es cuando esgrime la pluma que disipa cualquier hruma y hrilla como una estrella. Sin ser orador profundo es un hondo pensador estilista y escritor cuya fama corre el mundo. Varios críticos brillantes han dicho, haciéndole honor, que hoy nadie escribe mejor en el habla de Cervantes. Su inspiración, es homérica y sus libros, filigranas, van á comarcas lejanas, como un mensaje de América.
232 RICARDO SÁNCHEZ
7.
Desde Santos hasta acá, es decir, de Enero á Enero, ha estado en el candelero y mientras viva estará, porque es justo convenir que quien se prende á la teta, á dos manos la sujeta hasta vencer ó morir. Hombre de suave sonrisa al andar mide el espacio, y si camina despacio conquista gangas de prisa. Perfectamente educado en esta inculta República, jamás, en su vida pública, con un Gobierno ha chocado. A los puestos oficiales aportó ciencia apreciable, pero es dúctil y maleable como son ciertos metales. En sus dudas y zozobras no se le escapan las cabras; no tiene malas palabras, ni tampoco buenas obras. Carece su diccionario del vocablo: — incompatible;
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 233
todo cargo es admisible
si paga bien el Erario,
y en la política fiesta,
comiendo á veces por tres,
ha sido, si ya no lo es,
el tipo del hombre - orquesta.
En un tiempo, no lejano
de crímenes inauditos,
en que se ahogaban los gritos
viriles del ciudadano,
y omnipotente mandón,
al que estorbó su poder,
lo hizo desaparecer
como por escotillón; —
entre jefes afiliados
á una escuela tenebrosa,
sepultada hoy en la fosa
con sus muertos execrados, —
hubo uno, que se apartó
de la mala compañía
y adquiriendo nombradía
su negra fama borró.
Fué ministro de la Guerra
cuando la acción del Quebracho,
que á más de un bravo muchacho
llevó á morir por su tierra
234 RICARDO SÁNCHEZ
para defender ideales que yacen hoy en olvido, y de ejemplo no han servido á los jóvenes actuales. La derrota material de aquella falanje brava, — muy altiva para esclava, — fué una victoria moral, — siendo el punto de partida y encumbramiento seguro de quien vio claro el futuro en la columna vencida. Terminaron los quebrantos del noble pueblo infeliz, cuando el balazo de Ortiz mató el reinado de Santos. Reducido á la impotencia el déspota y sus sabuesos, la fuerza de los sucesos empujó á la Presidencia al que fué siempre un enigma y de quien alguien dudó porque en su brazo miró la flor de lis, como estigma. Si de los arrepentidos á veces se sirve Dios, — como uno y uno son dos que nunca mejor cumplidos fueron los hondos anhelos
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 235
de los que tanto lucharon
y sus plegarias alzaron
en son de gracia, — á los cielos.
Ya nadie cargó un fusil
ni opuso á la esfinge el pecho,
porque á nadie dio derecho
para otra guerra civil.
Entró, libre, la República
en franca prosperidad ;
nuestra mejor sociedad
compartió la cosa pública
y así fué persona grata
del Gobierno al buen deseo,
lo que era en Montevideo
por su valer, — flor y nata.
Pudo ser torpe caudillo,
manteniendo la discordia; —
pero, nuncio de concordia,
hizo olvidar el cintillo
que más tarde, un sucesor
ilustre universitario
subió al mástil partidario
entre el público clamor.
Ese hombre, que fué un ejemplo
en su obra de redención
y levantó la opinión
sobre las ruinas del templo; —
ese hombre, de frase escasa,
como discreto citado.
236 RICARDO SÁNCHEZ
y por muchos respetado lo que á muy pocos les pasa, — recibe hoy, á todas horas, el alto aprecio en sus lares de las clases populares y de las conservadoras. Hay crédulos todavía que sueñan su investidura en Presidencia futura; — pero esto es una utopía. El sabe que su carrera terminó y quiere vivir tranquilo en el porvenir hasta que de viejo muera. Entonces irá al panteón donde duermen, entre honores, muchos nobles servidores de la uruguaya nación.
9.
*
**
Rubio, pequeño, afeitado para estar más á la moda, consagró su vida toda á ser poeta inspirado. Aunque medio siglo cuenta sigue cantando al amor, á la patria, al ruiseñor, á la calma, á la tormenta, —
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 237
y sus versos, siempre frescos,
son, en penas y alegrías,
collares de pedrerías
hilados con arabescos.
Educóse desde niño
en la madre patria, España; —
como buen hijo la extraña,
y la guarda su cariño.
Muy joven, ya su persona
batalló por el ideal
allá, en la ciudad condal,
la soberbia Barcelona, —
y tuvo la enorme suerte
de escapar con el pellejo
cuando un militar consejo
condenóle, duro, á muerte.
Con razón dice el adagio
que la cabra tira al monte;
en busca de otro horizonte
y trayendo aquí el contagio
de sus cálidas ideas,
se afilió, por convicción,
á la brava oposición
estando las cosas feas.
Una vez que hubo sembrado
no pudo lograr el fruto ; —
y entonces pagó tributo
de sangre, como soldado, —
cuando su partido, estoico
238 RICARDO SÁNCHEZ
sin derecho en el comicio,
fué impasible al sacrificio
con su eterno gesto heroico.
En un período brillante,
siendo ardiente periodista
del credo nacionalista,
fué electo representante;
y en la Cámara dejó
de su oratoria un gran rastro,
como deja luz el astro
en la senda que cruzó.
Después, cuando su partido,
en camino del calvario,
por el tenaz adversario
fué con saña perseguido; —
y renunció posiciones
y conquistas adquiridas
al precio de muchas vidas
en tantas revoluciones, —
le llegó su triste tarde,
pero hizo digno papel; —
con el corazón sin hiél
y ajeno al odio cobarde
que es herencia del despecho,
ausentóse, por decoro,
con su pluma, que es tesoro, —
y está bajo amigo techo.
Sin que sufra otras injurias
que las del tiempo que pasa,
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 239
10.
en Buenos Aires, su casa, tendrá goces ó penurias. Pero, avizor, en su tienda, entre nostalgias y esplín, estará alerta al clarín que lo llame á la contienda, — para volver á luchar como antiguo trovador por su patria, por su honor por su dama y por su hogar.
*
Si á través de la figura se juzga un temperamento, hace una plancha, al momento, el que su fallo aventura, pues la estampa es negación de todo juicio concreto; — inspira sumo respeto pero no franca atracción. El que es cauto, se restringe sin formular el diagnóstico y reserva su pronóstico porque el hombre es una esfinge. Pero, después que uno llama á ese médico pequeño, delgado, de ciencia dueño, y mecido por la fama; —
240 RICARDO SÁNCHEZ
y lo trata íntimamente
y lo observa y lo penetra, —
cada rasgo es una letra
de alfabeto que no miente; —
y se encuentra uno feliz
con este ser que se expande; —
y parece menos grande
su fabulosa nariz,
donde montan, sin espuela,
unos lentes singulares
que le son muy familiares
á su crecida clientela.
Entonces, la seriedad
que impone á la turbamulta
que lo busca y lo consulta
en sus ratos de ansiedad, —
de pronto se desvanece
y producido el deshielo,
donde antes notamos duelo
una sonrisa aparece; —
esa que solemos ver
cuando pasa la tormenta
y en su boca, á fin de cuenta,
un arco iris viene á ser.
Llega, en seguida, al derroche
la creciente simpatía
que se aclara, como el día,
cuando se aleja la noche,
y más no se nota en él
al sabio médico serio
VERSOS FEStlVOS Y EPIGRAMÁTICOS 241
con su aspecto de misterio y faz de vinagre y hiél. Surge el hombre delicado de corazón noble y bueno, cuyo espíritu sereno marcha siempre equilibrado. Liberal hasta la médula compadece, muy clemente, á la sencilla, inocente y confiada turba crédula. Quema, en su altar, á lo arcaico, y batalla por que pase y que todo se haga á base de lo nuevo y de lo laico. Muy devoto del Gobierno cargos rentados no quiere y de ello, lector, se infiere, que es un platónico eterno. Partidario de conciencia renunció, sin alboroto,
una vez que dio su voto
por Batlle á la presidencia.
No tiene otra adoración
que el ciudadano reelecto; —
es su político afecto,
santo de su devoción; —
y confiesa, si lo espulga
el que á menudo lo ve,
que si repudia la fe,
sólo con Batlle cpmulga.
242 RICARDO SÁNCHEZ
1.
Es hija de un abogado famoso, ya fallecido, por todo el mundo temido como escritor acerado, cuyas bravas menipeas en estilo alto y zumbón, saboreaba de un tirón sin aprovechar ideas, el catador del artículo travieso y espiritual, porque su arma principal para herir, — era el ridículo. Ella, lector, es reverso de la medalla paterna ; — escritora dulce y tierna cuya prosa es casi verso, tiene atrayente figura, un tranquilo y noble hogar, y sabe hacerse estimar por su exquisita finura. Colabora en diario serio de abolengo esclarecido, que medio siglo ha vivido honrando su magisterio. Se encariña con la forma epistolar, llana, amena,
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 243
12.
filosófica, serena, y el buen criterio es su norma. Usa elegante seudónimo de neto origen romano, pero su nombre, á la mano, está cerca del anónimo, y todos, como se llama saben, — pues el antifaz transparenta bien la faz de la muy discreta dama, que alejada del tumulto y en simpático escenario, de su. casa hizo un santuario donde al deber rinde culto.
Trigueña, de grandes ojos negros; de faz agraciada, de simpática mirada é indefinibles antojos, — pertenece á una familia de antigua figuración, en donde la distinción con el saber se concilla. Viste con gran desaliño pudiendo lucir buen talle; anda sola por la calle y su franqueza es de niño.
244 RICARDO SÁNCHEZ
No gasta coqueterías
muy propias en la mujer;
y guarda siempre en su haber
más bondades que ironías.
Muchos dones atesora
porque le sobra talento ; —
en el piano, su instrumento,
es insigne profesora; —
y cuando toma la pluma
y escribe en prosa ó en verso,
su estilo es limpio y es terso
sin hojarasca ni espuma.
De producción no hace acopio
y eso que en lo intelectual
valora ella su caudal
con soberano amor propio.
Un vocablo la disgusta:
no la digan: — poetisa;
muere en su rostro la risa
y descompuesta, una fusta
esgrimiera con placer
para al simple castigar
que deseándola halagar
la rebaja, sin saber.
Ella se siente poeta,
de inspiración masculina;
en esto no es femenina
y sus motivos concreta.
Poetisa le parece
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 245
pobre cosa á su intelecto,
pues su espíritu selecto
es varón, — y está en sus trece.
Nadie logra convencerla
de su error ó su manía
Antes se convencería
de que un vidrio es una perla. ,
Ella misma, alguna vez
no sabe ni lo que quiere.
Por la libertad se muere
y no abdica su altivez.
Tuvo muchos pretendientes
que siguen marcando el paso;
pero á ninguno hizo caso
pues le son indiferentes.
Amiga de todo el mundo,
la tratan en sociedad
con gran familiaridad,
mas con respeto profundo.
No tiene hábitos metódicos
ni aspira á reunir sus versos
que andan volantes, dispersos,
en revistas y periódicos.
Siendo inteligente y bella
aunque discorde en su altruismo,—
con más amor de sí mismo
fuera, en su patria, una estrella.
246 RICARDO SÁNCHEZ
13.
*
Poetisa de verdad
no le parece que el mote
femenino sea un azote
á su intelectualidad,
y deja que así la llamen
aunque roncos vociferen,
sin que sus nervios se alteren
ni sus sentidos se inflamen, —
pues sabe, como discreta,
que una sola es la divisa:
la mujer es poetisa,
y el hombre, en cambio, es poeta,
y no se puede juzgar
por una frase ó un dicho,
que suele ser un capricho
ó un simple juego de azar.
Temperamento de artista
otros dones atesora,
porque también es pintora
y delicada pianista.
Es rubia, de ojos azules,
linda en toda su expresión
y de extraña inspiración
que algunos ven entre tules,
pues no alcanzan, que tan joven,
su música, al encordado
VERSOS FESTIVOS Y EPIGRAMÁTICOS 247
de Wagner, — muy complicado, — ajuste, — y no al de Bethoven. Con el viejo molde ha roto y escribió cosas muy bellas y raras; — luces de estrellas de otro universo remoto. Enmudece hoy : — el secreto de su silencio, — ¿en qué estriba? ¿Por qué la miel ya no liba en las cumbres del Himeto? ¿Por qué la musa gentil á menudo no visita á la fresca margarita en su mañana de Abril? ¿Por qué oprime en su cabeza la inspiración que la agobia?. . . — Porque está, lector, de novia, y hace un himno á la pereza. Que sacuda su marasmo y aclarado el gran misterio, las cuerdas de su salterio vibren con nuevo entusiasmo, traduciendo á su exterior de primavera florida, — el dulce canto á la Vida, en el altar del Amor.
FIN
índice
ÍNDICE
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rÁG. |
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|
Prólogo |
5 |
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AI lector |
7 |
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El año nuevo y el viejo (diálogo joco serio) . . |
8 |
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Autor muerto de erupción |
n |
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Soy la abuela de Martínez |
14 |
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Un marido .... escopeta |
.... 17 |
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Perico Loso |
18 |
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Caritas bonitas |
.... 20 |
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El oso ñato |
.... 21 |
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La terquedad de un baturro |
.... 22 |
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Ensalada rusa |
.... 25 |
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Cuántos son los mandamientos |
.... 29 |
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Matusalén de 20 años |
.... 3Í |
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A don José Guido Spano |
.... 33 |
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Inútil |
... 37 |
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Decadentismo |
39 |
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La oración por pasiva |
.... 42 |
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La indignación de San Pedro |
44 |
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48 |
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La imagen del pavo real |
56 |
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58 |
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El telégrafo sin hilos |
59 |
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El robo de una polla |
61 |
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En el álbum de Rafael Palomeque |
62 |
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La vaca del presupuesto |
67 |
252
índice
PAO.
Los gallos y los lobos .... Los pontífices de círculo . . El cólera (promesa cumplida)
Una deuda
Otro año nuevo
¿Qué se puede hacer aquí?
Afinidades
Un consejo previsor .... En qué piensan las mujeres
Humorada
< Para qué sirve la mosca ? (Histórico
Sepelio
Estrilo
La víbora dormida
El primer año del nene
No por mucho madrugar
El gallo viejo y el zorro (Fábula)
No sea burra, señorita
Una cosa es repicar
La paz en la guerra
Partidario del Gobierno
Un tuerto que vé más ojos ....
El sueño del gallego